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Si el final no te gusta, ¿Por qué no probar a cambiar el principio?

El ser humano es el animal que tropieza dos veces en la misma piedra, pero para conseguir resultados distintos hay que hacer acciones distintas.

A lo largo de nuestras vidas, algunos de los objetivos perseguidos no siempre han sido conseguidos. En ocasiones, logramos las metas propuestas, en otras nos aproximamos y otras veces nos alejamos tanto del objetivo que llegamos a olvidar lo que en un principio pretendíamos.

Voy a poner algún ejemplo:

Persona con abuso de alcohol y otras drogas que durante 10 años presenta problemas familiares, laborales, legales y de salud. Lleva 3 años intentando dejar el consumo no consiguiendo el objetivo propuesto:

Primer año:

  • Situación desencadenante del cambio: Accidente de tráfico con daños a terceros, retirada del carné y problemas familiares.
  • Objetivo: Mantenerme abstinente un tiempo hasta que salga el juicio.
  • Acciones: Mantener la abstinencia por sí mismo pero sin cambiar nada (no voy a dejar de salir con mis amigos, no voy a dejar de ir a los sitios donde solía consumir).
  • Resultado obtenido: Abstinencia durante 1 mes y vuelta al consumo problemático.

Segundo año:

  • Situación desencadenante del cambio: Despido laboral por absentismo, problemas económicos y familiares.
  • Objetivo: Mantenerme abstinente para la búsqueda de empleo y recuperación económica.
  • Acciones: Mantener la abstinencia por sí mismo pero sin cambiar nada (voy a  hablar con un amigo y con mi mujer sobre lo de dejar el consumo pero no voy a dejar de salir con mis amigos ni de ir a los sitios donde solía consumir).
  • Resultado obtenido: Abstinencia durante 2 meses y medio y vuelta al consumo.

Tercer año:

  • Situación desencadenante del cambio: Problema médico derivado del abuso de drogas y continuan los problemas económicos y familiares (ruptura de pareja)
  • Objetivo: Mantenerme abstinente, dejar las drogas hasta recuperar mi estado de salud y a mi mujer.
  •  Acciones: Voy a hablar con un amigo, a ponerme en manos de un profesional y acudir a un grupo de ayuda mutua pero no voy a dejar de ir a los sitios donde solía consumir ni dejar de ver a mis amigos-
  • Resultado obtenido: Abstinencia durante 4 meses, con mayor acercamiento de su esposa y mejoría del estado de ánimo pero con dudas sobre la continuación del tratamiento.

En este caso, la persona se ha planteado el mismo objetivo durante años llevando a cabo las mismas acciones que desde un principio no le ayudaron a alcanzarlo y que en cada intento ha llevado consigo repitiéndolas una y otra vez.

Nos sentimos mal cuando el final no es el que queríamos y es cierto, que en muchas ocasiones esos finales, no siempre dependen de nosotros mismos estando presentes otros factores que escapan a nuestro control. Por ejemplo:

  •  Mi objetivo es no perder el trabajo, voy a trabajar duro pero si la empresa cierra ya de nada importa ser un buen profesional para ese objetivo
  • Estoy enamorada de Luis, y quiero empezar una relación con él pero Luis está enamorado de María, no puedo hacer que alguien sienta lo mismo que yo

Bien, este artículo va dirigido a aquellas metas en las que en los principios está, en parte, la clave de no ser alcanzados.

Revisar esos objetivos, evaluando los pasos dados para alcanzarlos y observar los resultados obtenidos nos puede permitir deshacer el ovillo enredado.

Pautas para desenredar el ovillo:

  • Planteamiento de pequeñas metas realistas (La persona feliz es aquella que pide a la vida, lo que la vida puede darle ).
  • La meta propuesta me da dirección y me dibuja un camino, muchas veces en parte ya recorrido (Caminante no hay camino, se hace camino al andar. Al andar se hace el camino, y al volver la vista atrás se ve la senda que nunca se ha de volver a pisar – A. Machado- ).
  • Alcanzar la misma meta siguiendo los mismos pasos, siempre me dará el mismo resultado (“Si tu única herramienta es un martillo, tiendes a tratar cada problema como si fuera un clavo” – Maslow – ).
  • Los obstáculos en el camino, son motivos de aprendizaje que nos enseñan que no hacer o repetir en el siguiente intento (Cuando debemos hacer una elección y no la hacemos, esto ya es una elección – W. James- ).

            El objetivo no es siempre lo que quiero, sino lo que necesito

Y tú, ¿Eres capaz de cambiar el principio de alguna de tus acciones?

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