Gabriel Lozano

Gabriel Lozano, coordinador programas de jóvenes Fundación Atenea

Este post, cómo saber si mi hijo fuma porros, es un artículo escrito por Gabriel Lozano, compañero de trabajo en Fundación Atenea, amigo y experto en prevención del consumo de drogas en jóvenes y adolescentes.

Una cuarta parte de los jóvenes de entre 14 y 18 años han consumido cannabis en los últimos 12 meses. La última encuesta sobre uso de drogas en enseñanzas secundarias en España del Plan Nacional sobre Drogas, con datos del año 2014, así lo refleja.

Aunque este dato puede parecer alarmante, supone un ligero descenso en relación con la anterior encuesta realizada en 2012. Y por otro lado este dato palidece comparado con el del consumo de alcohol: el 80% de los adolescentes han consumido alcohol en el último año.

No es lo mismo tomar drogas que tener un problema con las drogas

En primer lugar queremos dejar claro que no es lo mismo consumir que tener problemas con los consumos. Ahí está el ejemplo del consumo de alcohol: la inmensa mayoría de los adolescentes han consumido alcohol pero solo una pequeña minoría tiene problemas con el consumo.

Y con los porros sucede lo mismo. Decimos esto para que, si descubres que tu hijo o hija ha consumido cannabis, no pienses que es un drogadicto o una yonki.

Preocúpate, infórmate, habla con ellos con calma, no pierdas detalle desde una prudente distancia pero no te alarmes innecesariamente.

Sólo conseguirás empeorar la comunicación entre tú y tu hijo adolescente, y perderás capacidad de influencia sobre él.

Cómo saber si mi hijo fuma porros

Que no cunda el pánico, pero es cierto que el consumo prolongado de cannabis puede causar daños para la salud y el desarrollo vital del adolescente. Por eso es conveniente no ignorar este consumo.

Si sospechas que tu hijo puede estar consumiendo cannabis (porros, marihuana,…), puedes prestar atención a una serie de señales para saber, sobre todo, si se acaba de fumar un porro:

  • Ojos muy rojos y húmedos, casi llorosos. Observa si este fenómeno se repite, sobre todo si viene de la calle.
  • Cuando llega a casa te evita para no hablar contigo sin ninguna razón aparente.
  • Cuando llega a casa se mete un atracón de comida sea la hora que sea, sobre todo dulces.
  • No es capaz de mantener una conversación seria.
  • Nada más llegar a casa se cambia de ropa.

Hay otras señales que pueden estar relacionadas pero no necesariamente tienen que indicar un consumo habitual de cannabis:

  • Últimamente se muestra extrañamente apático.
  • Su rendimiento escolar ha empeorado repentinamente.
  • Ha dejado de hacer cosas que antes le encantaban, como por ejemplo el baloncesto o el baile.
  • Frecuenta nuevas amistades que tú no conoces, y parece como si tu hijo no quisiera que las conocieras.

Que hacer si mi hijo muestra estos síntomas

No obstante, todo lo anterior solo son indicios. Que tu hijo o hija haga estas cosas no quiere decir que esté fumando porros.

La solución no está en espiarle o en registrar sus cosas. Porque si lo haces y lo pillas, o encuentras marihuana, ¿qué vas a hacer? ¿Castigarle? Vale. Y después, ¿qué harás?

Si averiguas que tu hijo consume porros, tienes que hablar con él, hacerle entender cómo te sientes, y entenderle tú a él.

Una buena comunicación es fundamental para mantener una buena relación con tu hijo adolescente y prevenir riesgos en su desarrollo vital.

Si crees que tu hijo fuma porros y necesitas ayuda o orientación, En WebPsicólogos contamos con especialistas en drogas que pueden orientarte. Puedes realizar tu consulta siguiendo este link.

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Psicólogo y coordinador de proyectos. Escribo sobre psicología aplicada a la vida cotidiana. Me apasiona cómo internet, redes sociales, y las nuevas formas de comunicación influyen en las personas y estoy convencido que de todo esto va a salir algo bueno