Tu segunda vida empieza cuando descubres que solo tienes una

Tu segunda vida empieza cuando descubres que solo tienes una

Hoy queremos recomendaros una  lectura, no solo el verano es buena etapa para leer y ahora, que empieza septiembre y muchas propuestas de mejora, es un buen momento para esta lectura «Tu segunda vida empieza cuando descubres que solo tienes una» de Raphaëlle Giordino 

Para hacer dicha recomendación contamos con la colaboración de una paciente, que aun queriendo mantener su anonimato en este post si quiero añadir algo. Los cambios no pueden quedarse solo en las ganas y en ello andas tú, luchando con tus miedos e intentando no alejarte de las hojas de ruta. Eres una persona comprometida en todo aquello que inicias y ahora, que inicias tu segunda vida, es importante revertir ese compromiso en ti misma…sabes hacerlo y vas a hacerlo.

Miles de gracias por compartir  parte de tu proceso de cambio…

Se trata de un libro muy corto y fácil de leer, pero lleno de consejos, bajo mi punto de vista, para alguien que de alguna manera se siente identificada con la protagonista. Si es cierto que es una historia sencilla, y todo transcurre de una manera fácil, rápida, y la protagonista muy pronto comienza a ver los resultados de los cambios que desea en su vida. Quizás en la vida real no sea tan fácil ni tan bonito realizar ese cambio, pero si es cierto que los consejos del libro son muy buenos e interesantes; de hecho, desde el primer momento el libro invita a tomar nota de los mismos y a subrayar frases y propuestas muy optimistas y atractivas.

La presentación

De alguna manera es fácil identificarse con Camille, bien con su pérdida de ilusión, o bien con lo que siente con su familia, o en el trabajo…pero también es fácil contagiarse de la misma ilusión con la que le van sucediendo los acontecimientos y la alegría con la que va consiguiendo pequeños objetivos que la llevan al cambio.

Conoce a Claude, un rutinólogo, que le anima a caminar hacía su segunda vida y para comenzar a ello Camile se plantea: “¿Quién soy yo?” y “¿Qué quiero realmente?”, preguntas que quizá no nos hacemos por lo que cuesta dar una respuesta.

Me pareció muy divertida la parte en la que Camille busca un modelo de mujer que le encanta para meterse en el papel y sentirse así. En el fondo pienso que las personas somos tan moldeables que incluso jugando a ser “otros” somos capaces de sentirnos mejor, aunque sea un rato…Desempeñar distintos roles es una forma de provocar que nos pasen cosas no esperar que sucedan.

El darnos cuenta

La reflexión de Camille con la que me encuentro muy identificada: En los últimos años, me había pasado el tiempo haciéndolo todo deprisa y mal, viviendo como una mosca atrapada en un tarro, agitándome como una loca, golpeándome la cabeza contra los cristales de la existencia por no concederme tiempo para encontrar el sosiego y tomar una perspectiva saludable.

Nuestras palabras tienen vibración y nuestra actitud también. “Cuidado con el dialogo interior!!!! Uffff, por eso mi vibración hay días que es muy negra.

Si bajas la guardia, a la mente le falta tiempo para volver a sus antiguas costumbres” Totalmente de acuerdo. De hecho volver a leer estas frases me está haciendo pasar de un estado a otro. Y solo hace unas semanas que me leí el libro que me hace sentir genial.

Aceptación y compromiso con uno mismo

Son muchas las metáforas y frases del libro que estoy comenzando a aplicar (con mucho esfuerzo) en mi vida para transformarla

Metáforas:

  • Hacer limpieza in/out integral (tanto de personas, como de objetos, como de cosas que solo suman peso a nuestra vida). Lo de tirar 10 objetos inútiles me hizo bastante gracia. Yo personalmente me volví hace tiempo una experta “tiradora” de cosas que ya no valen y al final es un vicio.
  • Cuando habla de ecología personal y rechaza lo tóxico.
  • Me han encantado los términos empatía mojada y empatía seca. Tras muchos años practicando una empatía mojada, creo que empiezo a ser consciente de lo que es empatizar sin mojarse y sin absorber la negatividad de otros. Y aún así resulta difícil en ocasiones pero lo importante es darse cuenta.
  • Código Rojo: señal previa a la discusión. Fácil de detectar pero difícil de controlar. Pero interesante la propuesta de estar atentos antes de que explote una discusión.
  • Despegar sellos: creo que aquí siempre fallo. En mi caso, no se me da bien despegar sellos a tiempo, causando esto un cúmulo de frustraciones y sensaciones que la mayoría de las veces es difícil evitar que explote. Tengo que aplicarlo más en casa, en el trabajo, en las relaciones con la familia…Creo que debo trabajar en eso.
  • Con respecto a la pareja, el método FIESTA me ha gustado bastante: Exposición Factual íntegra. Expresión Sentimientos y Terreno de acuerdo.
  • Alimentar a las ratas (miedos, complejos, falsas creencias…). Vuelvo a leerlo y pienso “Dios…les doy de comer todos los días sin darme cuenta”. Se me olvida que son RATAS….
  • “Perro blanco-perro negro” Gana el que más alimento. El negro, el que está al lado de las ratas, suele comer bastante bien…Es hora de cambiar el plato.
  • “Algunos miran el cieno del fondo del estanque. Otros contemplan la flor de Loto de la superficie. Es una elección”. Consciente en ocasiones disfruto de la flor de loto, pero inconscientemente miro a diario al cieno. Pero me doy cuenta.

Frases

  • “Hacer el bien a los demás es egoísmo ilustrado”. Totalmente de acuerdo. Pero para ello uno tiene que estar mentalmente sanado de todo porque cuando tus amígdalas están permanentemente en alerta con miedo a que te engañen, te tomen el pelo, se aprovechen de ti o te infravaloren sólo tienes tiempo para rumiar sobre lo que debes o no debes hacer en esta o aquella situación, y cuando estas sensaciones te dominan no puedes relajarte ni ver más allá de las cosas.
  • Otra frase que me apunto: “El peso de la responsabilidad de mi dicha no debe recaer en mi pareja. El debe ser la guinda del pastel”. Creo que a veces se me olvida y pago mis frustraciones con él.
  • Otra frase a subrayar “Una vez fortalecida la autoestima y tenga un proyecto de vida en coherencia con mi personalidad y mis valores profundos avanzaré con serenidad y me sentiré fuerte gracias a mi visión positiva, y ya no tendré miedo…” a esta frase la llamaría, simplemente, mi objetivo.
  • “Hacer lo que te gusta es LIBERTAD. Gustarte lo que haces es FELICIDAD”

Mi fusión con el libro

Frases que he apuntado y que creo que debo recordar en momentos críticos

  • Siempre actitud positiva, alegro y sonriente.
  • Enfado y crítica es símbolo de debilidad.
  • Tengo poder, lo sé, y lo gestiono bien.
  • Si algo me enfada respiro, sonrío y explico rotundo, claro y de una manera amable.
  • Me siento erguida, cuido mi postura y demuestro mi amor hacia mí no olvidándome de ello.
  • Me concedo tiempo.
  • Voy despacio, poco a poco. No tengo prisa.
  • Usaré el tiempo que haga falta para desempeñar mi trabajo correctamente. Los demás pueden esperar.
  • Aprovecharé los descansos, las pausas, para desconectar.

Creo que algunas de estas frases no están sacadas del libro, si no que las iba escribiendo yo dándome consejos a mí misma.

Lo que está claro es que si durante un tiempo bajo la guardia, como bien se explica en el libro, las malas costumbres vuelven y a mí me pasa.

Tengo momentos en los que no despego sellos a tiempo, se juntan con la rumiación (por cierto, yo también me compré la rumi-hucha), la rumiación le echa de comer a las ratas y a los perros negros, estos me producen ansiedad y enfado, me baja la autoestima, me enfado más, arramblo con lo que se me pone por delante y después de esta gran bola de nieve, además, después me siento culpable por no haber sabido controlar la situación. Es por ello que después de haber hecho este repaso y segundo análisis al libro, creo que el trabajo lo tengo que desempeñar a diario, sin bajar la guardia, teniendo autocompasión, entendiendo que hay días mejores y peores, dándome tiempo para estar mejor, y dejando a un lado el querer tener el control de todo porque es imposible.

Regala libros, enriquece tu vida

Algo que no os he contado (y que vais a tener que leer)

Me gustaría que leyerais el libro para poder poco a poco implementar lo que ya he resumido en este artículo, los procesos requieren tiempo y hemos de respetarlo. Me gustaría que descubrierais la maravillosa “profesión” de Claude sobre cómo encontrar el sentido de nuestras vidas.

Gracias por el libro Isabel, leerlo me ha ayudado a sentirme mejor y me ha recordado lo positiva que puede ser una simple lectura. Ahora he empezado con un libro que me regalaron hace ya un año y todavía no había leído: Tus tres super poderes, de Mario Alonso Puig. Ya te contaré.

Libros recomendados que me enseñaron mucho de lo que soy

Sordera y salud mental: cuál es la relación existente entre ambas

Sordera y salud mental: cuál es la relación existente entre ambas

Teniendo en cuenta la opinión de nuestros expertos, se ha demostrado que la pérdida de audición en muchos casos puede venir acompañada de diferentes trastornos psicológicos.

Normalmente estos trastornos suelen afectar a las personas que sufren de pérdida tratada. Eso se debe a que las personas que ponen remedio al problema pueden hacer vida normal y en consecuencia no llegan a caer a los extremos psicológicos de los cuales hablaremos a lo largo del artículo.

Salud mental en las personas sordas

Cada vez son más los psicólogos que estudian la salud mental de las personas sordas o que tienen problemas de audición. Eso se debe a que se ha demostrado que ambas cosas suelen ir relacionadas.

Como se ha podido comprobar a través del estudio del Consejo Nacional sobre el Envejecimiento, las personas que no usan ayudas auditivas cuando sufren discapacidad auditiva, son personas que tienden a tener una mayor probabilidad de depresión. En cambio, las personas que acuden a un centro auditivo profesional como Audicost para disfrutar de los servicios de unos buenos audífonos son personas que no suelen caer en ese estado de depresión.

Como nos informa nuestro psicólogo experto en el tema, se ha demostrado a través de diferentes estudios que la pérdida auditiva en muchos casos puede llegar al extremo de la fobia social. Si el problema sigue evolucionando y no se le pone remedio, entonces se puede llegar incluso a desarrollar un trastorno compulsivo obsesivo o de personalidad.

Si a eso le acompañan situaciones sociales poco favorables, lo más común es que la persona termine por entrar en un estado de depresión, el cual puede llegar a ser incluso grave. Eso sí, se ha comprobado que las personas que cuentan con un buen apoyo familiar o buenas amistades es más raro que caigan en ese estado de depresión, pero no están exentas de riesgo.

Por otra parte, los estudios han demostrado que la mayor probabilidad de sufrir trastornos de personalidad y cambios de comportamiento la tienen los adultos sordos prelocutivos. Son personas que no han podido hablar porque no han podido escuchar el sonido en ningún momento de su vida. Eso hace que sean más propensos a sufrir el problema. Pero en la actualidad podemos concluir que el riesgo es también muy alto para las personas postlocutivas. Eso significa que el trastorno de personalidad puede llegar a los sordos de nacimiento como a los que lo sufren a lo largo de la vida.

Principales motivos de sufrir una enfermedad mental

A través de la web especializada No Solo Pymes, hemos podido conocer las claves por las cuales los centros de bienestar auditivo de Audicost han tenido mucho éxito online. Y es que se ha demostrado que todavía muchas personas tienen miedo a acudir a un centro auditivo físico por miedo al qué dirán. Por ese motivo, son muchas las personas que acuden al mundo online para solucionar el problema, con el objetivo de evitar que alguien se pueda enterar del problema.

Además, gracias a esos profesionales hemos podido saber que existen una serie de características cognitivas y emocionales que hacen que la aparición de una enfermedad mental sea más común en las personas sordas. Esas características son:

  • Pocos vínculos sociales: se ha demostrado que las personas sordas y con pocos vínculos sociales son mucho más propensas a sufrir enfermedades sociales. Según hemos podido ver, la probabilidad es más alta cuando las carencias vienen dadas en el vínculo de padres e hijos. Eso suele provocar una mayor probabilidad de aislamiento social o lo que es lo mismo, la probabilidad de sufrir depresión o trastornos de personalidad es mucho más alta.
  • Sobreprotección parental: el lado opuesto también puede provocar problemas mentales. En muchas ocasiones, las familias de los niños sordos suelen proteger demasiado a sus hijos. Y como se ha demostrado, la sobreprotección no es buena para el menor. Es verdad que en el núcleo familiar puede estar muy a gusto, pero cuando sale al mundo se da cuenta de que esa protección ya no existe y puede provocar problemas realmente importantes. Por ese motivo, los expertos recomiendan cuidar a los hijos, pero nunca sobreprotegerlos u ocultarles la vida real. De esa manera se hacen un poco más fuertes y les es más fácil luchar con el mundo que les rodea en la edad adulta. Para evitarlo, los niños sordos deberían recibir el mismo trato que los niños sin problemas auditivos.
  • Dificultad para interactuar: se ha demostrado que la barrera comunicativa es un problema realmente importante a la hora de sociabilizar para las personas sordas. Normalmente la sociabilización comienza a ser complicada desde la infancia para las personas afectadas, pero el problema puede ser todavía más importante en la etapa adulta. Por ese motivo, las personas débiles de mentalidad suelen ser más propensas a sufrir las temidas enfermedades mentales.
  • Desarrollo social y emocional: la falta de audición provoca que las personas puedan desarrollar correctamente su capacidad cognitiva y social. Eso hace que en ocasiones pueden tener problemas de comportamiento ante diferentes actos, los cuales vienen dados en muchas ocasiones porque no saben cómo actuar correctamente. Se estima que suele ser muy común que las personas tengan problemas a la hora de controlar los impulsos, tener una autoestima adecuada, expresar sentimientos y emociones o incluso pueden tener problemas a la hora de mostrar empatía hacia los demás.
  • Errores en el diagnóstico: en ocasiones el problema puede venir dado porque el diagnóstico que se le ha dado al paciente no ha sido el adecuado. Para evitar ese tipo de problemas, lo que se suele recomendar es usar el lenguaje de signos. El objetivo es evitar que las barreras de comunicación puedan ser un problema a la hora de diagnosticar un problema. Si el diagnóstico no es el adecuado por una mala comunicación entre paciente y doctor, lo que se provoca es un infradiagnóstico o sobrediagnóstico.

Con todo eso podemos concluir que hay una relación directa entre la aparición de estados mentales y la sordera.

Fundamentos de la psicología positiva

Fundamentos de la psicología positiva

La psicología positiva es una rama de la psicología reciente que tiene como objetivo la compresión de todos aquellos procesos que se realizan para alcanzar las emociones positivas que toda persona siente en algún momento de su vida.

En este sentido, se centra no sólo en resolver los problemas de salud mental de una persona, sino en mejorar la calidad de vida y el bienestar de la misma, logrando que sean más felices. ¿Cómo? Potenciando, precisamente, las emociones o los aspectos más positivos del ser humano.

En el portal mundocursos.online se ofrece una comparativa de cursos online de psicología donde te puedes adentrar de lleno en los fundamentos de la psicología positiva.

Hoy, en este post, nos centramos en presentar  en qué consiste y cuál es su origen. ¡No te lo pierdas!

El origen de la psicología positiva

Igual que en otras ramas de la psicología, la psicología positiva se ha basado en conclusiones y fundamentos obtenidos de una serie de investigaciones científicas. Su mayor novedad es que su objetivo no es buscar la patología que sufre la persona, sino que busca en ella los momentos más positivos de su vida para lograra que alcance la sensación de bienestar.

Su origen nace en la escuela fundada por Martin Seligman, un psicólogo estadounidense que estudió los síntomas de la depresión durante 25 años. Durante este tiempo, empezó a preguntarse por qué las personas no lograban adoptar una actitud más positiva en lugar de deprimirse.

Así, dio con la clave: no debía centrarse en curar la depresión o la ansiedad de una persona, sino que tenía que encontrar aquello que hiciera sentir a la persona feliz por si misma. Lo que tenía que hacer era enseñar los pensamientos y las actitudes de la felicidad.

Martin Seligman publicó un libro, “La auténtica felicidad”, donde él mismo crea una definición de la felicidad, formada por tres aspectos clave: la vida con sentido, basada en la sensación de trascendencia y el vínculo con algo más fuerte que uno mismo; el compromiso, que es la compenetración la familia, los amigos, la pareja o las aficiones; y la vida placentera, centrada en los placeres sensoriales.

Estos tres aspectos forman la felicidad y la mayoría de personas se queda estancada en la vida placentera, siendo los tres igual de importantes para lograr esa felicidad duradera que todo ser humano busca.

Sin duda, la psicología positiva está  aportando nuevos métodos y modelos de intervención psicológica que permiten ampliar el pool de recursos a disposición de lo psicólogos.

¿La psicología positiva es la solución definitiva?

En Psicología, como en cualquier otro campo de conocimiento, la investigación y la inovación es básica.

Pero en demasiadas ocasiones, nos encontramos con nuevas estrategias y técnicas que pretenden ser la reinvención de la rueda.

¿La psicología positiva es la solución definitiva? Evidentemente no. La psicología positiva nos aporta técnicas muy útiles en determinadas ocasiones, pero no vienen ni a sustituir otras técnicas y modelos psicológicos ni a invalidarlos.

Lo mismo pasa con el Mindfulness. Es una muy buena estrategía de relajación y autoconotrol,  pero no es esa solución a todos tus problemas que algunos pretenden vendernos.

Impacto psicológico del COVID-19 en los mayores, expertos en residencias nos dan las claves

Impacto psicológico del COVID-19 en los mayores, expertos en residencias nos dan las claves

El COVID-19 ha afectado en gran medida a todos los sectores de la sociedad a nivel psicológico. En este artículo analizamos cómo ha incidido directamente el COVID-19 a nivel psicológico en los mayores. Hemos consultado a diferentes expertos en residencias y nos han dado las claves principales sobre la incidencia del COVID-19 en los mayores a nivel psicológico.

COVID-19: su impacto psicológico en los mayores

Sin duda la crisis socio-sanitaria provocada por la pandemia del COVID-19 ha provocado un gran impacto a nivel psicológico en la población, afectando de manera especialmente grave a las personas más vulnerables, como los ancianos. Como nos han explicado los expertos en residencias de Salamanca que hemos consultado, aunque es normal que los ancianos sientan eventualmente sentimientos de tristeza o de soledad, sin duda estos se han acentuado durante los meses de confinamiento y de pandemia, lo ha aumentado la posibilidad de que los ancianos puedan experimentar otros problemas a nivel psicológico.

Según los expertos, durante esta etapa los ancianos han experimentado problemas a nivel emocional, cognitivo y social, que han podido apreciar tanto ellos mismos como también sus cuidadores y familiares. A nivel psicológico, los profesionales coinciden en la importancia de trabajar con los mayores para reconocer todos estos problemas psicológicos y poder clasificarlos para entender mejor la realidad de cada anciano y poder ayudarle.

Entre los principales problemas a nivel psicológico que los expertos han detectado en los ancianos encontramos la afectación a nivel cognitivo. Según algunos profesionales de diferentes geriátricos en Salamanca, se ha detectado un deterioro de las funciones cognitivas en muchas personas mayores durante el confinamiento y la pandemia. Muchos ancianos se mostraban más desorientados, tanto a nivel personal como a nivel temporal y espacial. Otros registraban pérdidas de memoria o los costaba más prestar atención o hacer sus tareas. Del mismo modo, muchos experimentaban también un síndrome agudo de confusión, y otros presentaban alteraciones de la conducta y cambios de personalidad. Además, otros mayores acusaban problemas de sueño y de alimentación, al ver modificadas sus rutinas.

Por otro lado, otros mayores también presentaban alteraciones en el lenguaje, les costaba mucho más planificarse y les resultaba imposible tomar decisiones. Los que presentaban un síndrome de confusión agudo se sentían desorientados de repente, durante varias horas o durante varias horas, estaban inactivos y tenían mucho sueño, así como podían llegar a presentar una gran agitación, e incluso alucinaciones.

Del mismo modo, a nivel emocional y social, sin duda todos los cambios y medidas de seguridad que han debido realizarse de forma obligatoria en estos centros durante la pandemia, también han incidido directamente en el bienestar a nivel personal de los residentes. Si bien en un principio todos ellos experimentaron incredulidad y medio ante una realidad desconocida, poco después el sentimiento más acuciante que se extendió entre los ancianos fue la necesidad de estar con sus seres queridos, causando esto un fuerte impacto negativo a nivel emocional y psicológico en los mayores.

En la actualidad, con la nueva normalidad y todas sus restricciones y limitaciones, muchos ancianos han manifestado sentirse confundidos, con dudas e incluso desconfiados.

De esta manera, los expertos reseñan también la importancia de aportar a los ancianos todo el apoyo que necesitan. Desde la residencia, el cometido principal debe ser el informar a los residentes, pero también a sus familiares sobre los riesgos del virus y las medidas principales que se han ido llevando a cabo, pero siempre manteniendo la calma y la seguridad para evitar la alarma o el pánico. Del mismo modo, ha sido complicado evitar algunos momentos de inestabilidad emocional, con lo que el apoyo psicológico también ha sido y continúa siendo fundamental para los ancianos y para sus familiares. En todas estas intervenciones deben tratarse diferentes aspectos como la depresión, el control de la ira, la soledad o la ansiedad. Además, también es fundamental animar a los ancianos a tener un espíritu resiliente de fuerza, fomentar su autoestima y apoyarle a nivel social.

Del mismo modo, para los mayores también ha sido clave el poder disponer de video llamadas con sus familiares y seres queridos. De esta manera han podido mantener un contacto frecuente y directo con todos ellos. Otra gran alternativa ha sido la elaboración de diferentes vídeos del día a día de los residentes para que puedan verlos sus familias y sentirse cerca de ellos.

Finalmente, desde el servicio de psicología de las residencias, el trabajo fundamental actual se basa en trabajar con los mayores para ayudarles a solucionar y reparar todas las secuelas que les hayan podido quedar tras estos meses de miedo e incertidumbre, de irrealidad y de dudas, de cara a que puedan disfrutar de un presente y de un futuro libre de miedos, ansiedades y problemas psicológicos.

Además, con la nueva normalidad, también es clave ofrecer a los mayores y a sus familiares toda la información que necesitan para que puedan sentirse seguros y confiados en todo momento.

Principales consecuencias psicológicas de la pérdida auditiva

Principales consecuencias psicológicas de la pérdida auditiva

La pérdida de la audición parcial o absoluta es un problema que afecta a una gran cantidad de personas. Se cree que España las cifras rondan en torno a los 7.000 millones de afectados por problemas de audición y en todo el mundo las cifras rondan en torno a los 72 millones de personas sordas, según la Federación Mundial de Sordos, de los cuales más del 80% viven en países en desarrollo.

La pérdida auditiva va más allá del problema de audición que ocasiona al paciente. Esta repercute en otras consecuencias que afectan a nivel psicológico y emocional, puesto que puede suponer un cambio en la calidad de vida si no se toman las medidas oportunas. En este artículo te explicamos cuáles son las principales consecuencias psicológicas de la pérdida auditiva y qué soluciones podemos encontrar. ¡Sigue leyendo para más información!

Asilamiento y depresión

Uno de los principales problemas psicológicos en los cuales puede derivar la pérdida auditiva es la depresión. La hipoacusia es un problema que suele generar aislamiento en las personas que la padecen, tanto en el sentido biológico como en el social al no poder comunicarse con los demás. Este aislamiento, según explican los doctores, puede derivar en un ensimismamiento en el cual predomina el “yo”, frente al “nosotros” y de ahí en un problema grave de depresión. Hay algunos estudios que calculan el riesgo de aislamiento social en función de los decibelios de pérdida auditiva. Estos estiman que la pérdida de unos 10 dB puede aumentar el riesgo de aislamiento social en personas mayores en un 52%. Y es que conforme aumenta la edad, mayor es el aislamiento. Al menos un tercio de las personas mayores de 65 años tiene pérdidas de audición, lo que supone la tercera afección de salud crónica más frecuente en adultos mayores.

Otros problemas psicológicos

La pérdida de la audición, parcial o absoluta, puede derivar también en otras complicaciones a nivel psicológico y emocional. Algunas de ellas son:

  • Fobia social: La fobia social puede surgir de situaciones desagradables o negativas que se han vivido por quienes padecen hipoacusia, derivando en un miedo constante a las reuniones sociales o celebraciones por temor a que se vuelva a repetir.
  • Pánico: Hay algunos pacientes que han vivido ataques de pánico inesperados y reiterados y que pueden ser inducidos por situaciones derivadas de la hipoacusia.
  • Trastorno Obsesivo Compulsivo: Consiste en una conducta reiterativa que acaba consumiendo mucho tiempo en la vida de las personas que lo padecen, causando una gran angustia.

problemas auditivos

¿Qué se debe hacer ante un problema de hipoacusia o pérdida auditiva?

Como hemos visto, son muchos los riesgos que existen cuando se padece hipoacusia, por ello resulta fundamental diagnosticar a tiempo el problema para encontrar una solución efectiva. Desde el centro auditivo de Dos Hermanas recomiendan, en primer lugar, buscar una clínica de confianza que permita llevar a cabo un diagnóstico efectivo con el fin de determinar cuál es el problema. Tal como recomiendan los especialistas, es aconsejable realizar una revisión auditiva anual a partir de los 50 años. Y es que, al llegar a esa edad, la presbiacusia —o degradación gradual y natural de la capacidad auditiva— se atenúa, lo que puede suponer problemas de audición —a veces, incluso, sin que el paciente se haya percatado de ello—.

Una revisión y detección a tiempo servirá para diagnosticar al paciente con el problema y para buscar una solución efectiva, previniendo los efectos psicológicos que pueden derivarse de una hipoacusia. Las revisiones suelen consistir en dos pruebas, el primer lugar se emplea un otoscopio, para descartar si existe una lesión en el oído que impida oír nítidamente, así como una posible infección o acumulación de cerumen; y, en segundo lugar, una audiometría. Esta es utilizada para detectar el grado de pérdida auditiva. Para ello se emplea una cabina aislada y se reproducen varios sonidos para comprobar si se escuchan bien tanto los graves como los agudos.

A partir de este momento, y dependiendo del problema de cada quien, el especialista podrá recomendar la utilización de un audífono. Estos están disponibles en una gran variedad de modelos y en diferentes gamas. Los mismos varían en función de sus prestaciones, así como del tamaño y del grado de pérdida auditiva de cada persona. En los casos más severos, será necesario la realización de un implante coclear —este consiste en un dispositivo electrónico que se implanta quirúrgicamente debajo de la piel y que sirve para estimular las terminaciones nerviosas de la cóclea generando la sensación de sonido a una persona completamente sorda—.

¿Cómo comunicarse con una persona con problemas de audición?

La pérdida auditiva es un problema complejo. Las personas que padecen una deficiencia en la audición padecen varios problemas que van más allá de la reducción de la audición, como hemos visto más arriba. Es normal que ello derive en situaciones de irritabilidad, pero también en problemas relacionados con un estado de incomodidad, frustración personal y desconfianza constante. Por ello, resulta muy importante tener en cuenta algunas pautas para poder comunicarse de manera efectiva con la persona que padece hipoacusia —sobre todo, en el ámbito familiar—. En este caso, lo más recomendable es seguir los siguientes consejos:

  • Llamar la atención: No hables nunca desde una punta a otra de la casa o con distancia de por medio. Cuando vayas a comunicarte con una persona con problemas de audición, lo más recomendable es que te vea y que perciba tus intenciones de hablar. Puedes colocarte delante o avisarle con la mano o con algún gesto.
  • Vocaliza y habla despacio: Otra de las cosas que debes hacer es vocalizar y hablar despacio. Esto ayudará a que entienda las palabras y a que pueda deletrearlas.
  • Avisa cuando se cambie de tema en la conversación: Si hay varias personas en la mesa y se cambia el tema en la conversación, avisa para que pueda estar atento y entender de qué se está hablando. Las reuniones sociales en los lugares ruidosos suelen complicar la escucha.
  • No gritar: Al gritar tu voz se distorsionará y será más difícil de entender, lo que debes hacer es alzar un poco la voz, pero —sobre todo— vocalizar y hablar más despacio.