Trastornos Psicosomáticos

 

 

 

 ¿Qué es somatizar?

El ser humano desconoce el poder real de la mente. Cuál es nuestro límite a nivel cerebral es toda una incógnita, pero en ocasiones podemos vislumbrar una pequeña muestra de lo que somos capaces de conseguir en determinadas situaciones o circunstancias, como por ejemplo cuando estamos bajo lo que denominamos “sugestión”.

La sugestión es un estado mental mediante el cual nos convencemos a nosotros mismos de algo (que puede ser real o imaginario). A los estados de sugestión podemos llegar nosotros solos (creyendo firmemente que nos sucede algo) o puede ser inducido por otra persona mediante, por ejemplo, la hipnosis (nuestra mente se sitúa en un nivel entre el consciente y el subconsciente).

Cuando estamos sugestionados podemos realizar conductas inusuales en nosotros mismos, o que en niveles de consciencia plena no creemos poder hacer.

Empezar esta sección hablando de la hipnosis y de la sugestión es para facilitar al lector la tarea de imaginar cómo puede una persona llegar a manifestar síntomas físicos de enfermedad, sin estar enfermo en realidad. Porque la somatización es precisamente eso: la manifestación física de problemas psíquicos. Y aunque no hace falta hipnotizar a una persona para que ésta llegue a somatizar, sí que en este caso la sugestión puede jugar un papel importante en determinados trastornos somatomorfos (que son el grupo de trastornos psicológicos en el que se encuentran las somatizaciones).

 

¿Sabías que...?

Las somatizaciones están muy vinculadas a la ansiedad y el estrés. Si la persona afronta sus problemas y aprende a manejar sus niveles de activación, la somatización remite.

¿Sabías que...?

La Fibromialgia es una enfermedad de difícil diagnóstico y las personas que la padecen suelen sentirse incomprendidas. El 12 de mayo es el Día Mundial de la Fibromialgia y del Síndrome de Fatiga Crónica.

Trastornos somatomorfos

En este apartado explicaremos brevemente cada uno de los trastornos que se clasifican en este grupo.

Trastorno somatomorfo indiferenciado

La persona manifiesta, en ausencia de enfermedad médica, síntomas físicos de ésta.

Trastorno de conversión

La persona manifiesta síntomas de ceguera sin ser ciego, puede parecer sordo sin serlo o que muestre incapacidad para andar sin estar sus piernas afectadas por lesión alguna. Este tipo de trastorno suele aparecer tras sufrir la persona un trauma que no es capaz de superar.

El trastorno por dolor: la persona afirma sentir dolor de manera constante. Hoy día se conoce como fibromialgia. La característica fundamental es que no se puede constatar a nivel médico enfermedad alguna que provoque o justifique a nivel físico ese dolor.

Trastorno dismórfico corporal

La persona cree que una parte de su cuerpo es defectuosa. Suele centrarse en un defecto físico, exagerado por la persona e incluso imaginario.

Trastorno de somatización

De inicio anterior a los 30 años, es más persistente que el somatomorfo pues, para ser diagnosticado la persona, debe manifestar, durante años, episodios continuados de una combinación de síntomas físicos caracterizados por varios de los siguientes:

  • Molestias gastrointestinales

  • Dolor cuando mantiene relaciones sexuales

  • Dolor en articulaciones, tórax, espalda, abdomen…

  • Mostrar intolerancia a algunos alimentos

Hipocondría

La persona se muestra preocupada en exceso ante la posibilidad de padecer enfermedades. Cree identificar síntomas o anormalidades en sus funciones corporales cotidianas, convencida de estar sufriendo una grave enfermedad.

La persona con hipocondría es frecuente que presente altos niveles de ansiedad (llegando incluso a tener crisis de pánico) y puede llegar a somatizar más fácilmente que otras personas en situaciones estresantes o de cambio (de trabajo, de estado civil, embarazo..)

 

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Tratamiento y terapia de trastornos psicosomáticos

 

¿Cuándo somatiza una persona? Normalmente cuando ha de enfrentarse a una situación altamente estresante o que cree no poder controlar o manejar. Los síntomas físicos de enfermedad le ofrecen la posibilidad de evitar afrontar la situación que los crea. Un ejemplo clásico es el del niño que no quiere asistir al colegio, posiblemente por problemas no resueltos de acoso escolar o de integración, que se levanta por las mañanas con vómitos, fiebredolor de cabeza. Los síntomas remiten a media mañana tras la inasistencia a clase y suelen desaparecer del todo conforme avanza el día o cuando llega el fin de semana.

Desde WebPsicólogos recomendamos la terapia cognitivo-conductual en este tipo de trastornos, con un trabajo combinado de las siguientes técnicas:

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