La autoestima es la capacidad de quererse a uno mismo. Una autoestima alta o baja puede determinar nuestra conducta en múltiples situaciones sociales.

Mejorar tu autoestima es un objetivo que está a tu alcance, aunque a veces se te plantee como “un imposible”

Las personas con alta autoestima actúan seguros de sí mismos, parece que no les afectan tanto las críticas negativas de los demás y, en definitiva, se gustan. Pero ¿cómo lo hacen?

Parece complicado hoy en día, que se valora tanto la belleza física y la excelencia, el poder, el dinero, la fama… los medios de comunicación y los programas de televisión nos muestran imágenes de gente “perfecta” y “sin problemas” que con un chasquear de dedos tienen al gran público a sus pies.

Y nosotros, simples mortales, tenemos que “competir” con esos privilegiados a los que el destino ha querido ensalzar sobre un pedestal inalcanzable; con nuestras imperfecciones, nuestro limitado sueldo, nuestra interminable hipoteca y nuestra cruda realidad.

Dicen que para mejorar tu autoestima, lo ideal es compararte con alguien que está en peores circunstancias que tú. Pero este “truquito” es altamente ineficaz. Ya que tendemos, de manera natural, a fijarnos en “los mejores” para aspirar siquiera a parecernos a la sombra de lo que son.

Pues eso se acabó.

Con este post vamos a entrenar una serie de estrategias con las cuáles podrás mejorar tu autoestima de una forma permanente y desde “dentro”.

¡Vamos a ello!

 

  1. Reconoce tus virtudes:

1Haz un listado de todas las virtudes que crees tener (tanto físicas como de personalidad y carácter; todo vale). Puedes pedir ayuda a un amigo o un familiar cercano que te conozca bien. Escribe, por lo menos, 10 o 12 en un papel o cartulina y cuélgalo en un sitio visible de tu casa.

La finalidad es que empieces a centrarte en aquello que te gusta de ti mismo (y no en lo que te disgusta). Por supuesto, esta lista no es invariable, puedes ir añadiendo ideas conforme las vayas descubriendo. En momentos en los que te sientas mal, oblígate a leer la lista en voz alta (cuando expresamos nuestras ideas verbalmente iniciamos el camino de la interiorización de las mismas).

  1. Cambia la manera en cómo TE hablas:

2Las peores enemigas de la autoestima son las etiquetas negativas autoimpuestas. Piensa por un momento las veces que te has dicho a ti mismo: soy tonto”, “soy cobarde”, “soy un cabezota”… los mensajes negativos hacia uno mismo van minando paulatinamente nuestra autoestima, porque nos los acabamos creyendo; y lo peor es que el verbo “ser” en este caso, nos lanza directamente hacia una creencia de inmutabilidad: “como soy así, no puedo cambiar.

Vamos a empezar por sustituir ese “ser” por un “hacer” (no soy ASÍ, sino que actúo de una determinada manera) y acotarlo a una situación o acontecimiento concreto (actúo de una determinada manera en esta situación concreta).

Y cambiaremos el tiempo verbal empleado (en lugar del presente “actúo” emplearemos el pretérito perfecto simple “actué” o compuesto “he actuado”).

Por ejemplo:

  • Pepito se encuentra con la persona que le gusta en una fiesta y no se acerca a hablar con ella. Al final de la noche piensa, frustrado, “soy un cobarde”.

Si aplicamos la estrategia mostrada, al final de la noche Pepito podría decirse a sí mismo: “esta noche, en esta fiesta y con esta persona, he actuado de manera inhibida”.

Como puedes observar, el primer mensaje tiene un cariz mucho más negativo y coloca una etiqueta a la personalidad de Pepito de “cobarde”. Con la segunda sentencia Pepito tiene la opción del cambio abierta y no le condena a pensar que actúa de manera inhibida SIEMPRE, sino que hoy no se ha atrevido a hablar con la persona en cuestión (no es tan grave entonces ¿no crees?).

  1. Otorga a la opinión de los demás, el valor que merece:

Como he mencionado al principio del post, las personas con la autoestima alta parecen ser inmunes a las críticas ajenas. Pero no se trata de ignorar lo que nos reprochan los demás, acerca de nosotros o de nuestra actuación, sino de seleccionar aquellas críticas que se formulan de manera adecuada y que además vienen de alguien que nos importa.

3¿Qué críticas son “adecuadas” y cuáles no? Son aceptables aquellas que nos invitan a reflexionar, las que son formuladas con corrección (sin insultos ni faltas de respeto) y en las que la persona nos pide o nos demanda un cambio de algún aspecto de nuestra conducta porque nos perjudica o le perjudica y además nos muestra cómo podemos mejorar. Vamos a ver unos ejemplos:

  • Pepito le dice a su pareja: “eres una desordenada (etiqueta) y estoy harto de recoger siempre tu mierda”.
  • Pepito le dice a su pareja: “hace un tiempo que no recoges tu ropa del suelo cuando te duchas. Por favor, a partir de ahora ¿podrías dejar el baño recogido cuando lo utilices? Yo haré lo mismo”

Una y otra crítica (que encierran la misma demanda: “recoge la ropa que dejas en el suelo, tras ducharte”) están formuladas de manera que cada una lleva a una consecuencia diferente.

En la primera, Pepito no ofrece alternativa a su pareja, promueve la prorrogación del conflicto y además su pareja puede sentirse tentada a responderle en el mismo tono y a “contraatacar” (pues tú eres un…)

En la segunda formulación, el lenguaje empleado por Pepito es mucho más cuidadoso (no se trata de ofender a la persona sino de conseguir un cambio por su parte), y en esta crítica encontramos una petición conciliadora y un compromiso por parte de Pepito (“Yo haré lo mismo”). Seguro que su pareja reacciona de manera más positiva ahora…

Por último, es aconsejable tener en cuenta las críticas o reproches recibidos de alguien que nos importa, que conocemos, que nos conoce y que no nos pre-juzga. Porque cualquiera es susceptible de “lanzarnos dardos” en un momento dado (en el trabajo, en la cola del supermercado o en la sala de espera de la consulta) pero YO elijo a qué personas escuchar y a cuáles no. Qué opiniones voy a contemplar y las que voy a desechar, por dañinas y tóxicas.

Estas 3 estrategias para mejorar tu autoestima son muy sencillas de llevar a cabo, te invito a que lo hagas y nos cuentes en un comentario los cambios que has notado en tu autoestima al hacerlo.

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Sira Sánchez

Psicóloga. Mi campo laboral se ha centrado en la orientación educativa, en la enseñanza pública desarrollando funciones de jefatura del Departamento de Orientación. Actualmente dirijo el área educativa y de orientación en WebPsicólogos.

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