Los padres, cuando se enfrentan a una situación en la que su hijo tiene un problema, muy fácilmente tienden a responder de la misma manera que ellos vieron hacer a sus padres: sermonean, dan consejos, dan soluciones, tranquilizan, consuelan, moralizan… La mayoría de los padres, cuando un hijo les comenta un problema, frecuentemente se agobian mucho, lo toman como propio y sienten la obligación de darles la solución al problema. Se lían a hablar o a dictar soluciones, antes incluso de haber comprendido bien el problema del hijo. Los hijos llegan a la conclusión de que sus padres no les comprenden y que hablar con sus padres no sirve para. Los padres han de saber escuchar.

Por eso, decimos que, para poder ayudar al hijo, es necesario que los padres COMPRENDAN qué es lo que le pasa a su hijo; más aún, han de tomar verdadera conciencia de lo que su hijo les está transmitiendo.

SOS Adolescencia a la Vista (parte1)

Algunos errores que se cometen creyendo que saber escuchar

Para que los padres puedan realizar correctamente esta destreza, lo primero que han de hacer es saber y querer “callar a tiempo”; o lo que es lo mismo, guardar y controlar sus impulsos y deseos de contestarle al hijo, a pesar de que muchas veces crean que tienen la solución del problema que les está contando el hijo.

Algunos de esos errores son:

– Saber escuchar “no es esperar a que el hijo termine de hablar”
– Saber escuchar “no es lo mismo que oír”
– Para saber escuchar “no basta con atender o entender las palabras”

S.O.S Adolescencia a la vista (parte2)

Qué es la escucha y los aspectos que incluye

La Escucha es la habilidad de acoger a nuestro hijo, entender sus palabras y observar sus gestos y actitudes a fin de comprender, lo más fielmente posible, los distintos contenidos del Mensaje que nos quiere comunicar.

La Escucha para ayudar a nuestro hijo a que resuelva su problema incluye los siguientes aspectos:

1) Acoger al hijo.

Entendemos por acoger el conjunto de conductas y expresiones de cordialidad a través de las cuales los padres manifiestan su disponibilidad para atender, escuchar y aceptar al hijo tal como él se siente y tal como él ve las cosas. Algunas expresiones físicas y no verbales de acoger:

a) Cercanía física
b) Movimientos corporales.
c) Dirección e inclinación del cuerpo.
d) La expresión del rostro y el contacto visual.

La capacidad de hablar, pasa por saber escuchar

2) Observar las expresiones corporales del hijo.

Una Escucha auténtica debe ser plena y, por tanto, debe incluir la observación atenta de todas las conductas que puede estar expresando nuestro hijo (miradas, movimientos corporales, gesticulaciones, sonrojos, etc). Esto nos posibilita el que podamos comprender mejor como se siente nuestro hijo y cómo está viviendo la situación o el problema que nos está contando, ya que nos está transmitiendo su estado emocional, sus sentimientos.

Los padres que desean realizar una escucha verdaderamente eficaz, han de prestar atención a las siguientes conductas que pueden transmitirles los hijos cuando están hablando:

1. Expresión corporal: postura, movimientos y gestos.
2. Expresiones faciales: sonrisa, mirada, muecas con los labios, etc.
3. Respuestas fisiológicas incontrolables: respiración rápida, sonrojarse, palidecer, tartamudear, etc.

Síndrome del emperador:¿es tu hijo un tirano?

3) Comprender el lenguaje del hijo.

Para realizar una buena escucha los padres han de estar atentos para poder comprender y entender lo que su hijo les quiere transmitir. Si queremos obtener una buena comprensión de lo que el hijo nos comunica hay que prestar atención a los tres aspectos fundamentales que hay debajo de lo que nuestro hijo nos está diciendo. Estos son:

1. ¿Cómo se siente nuestro hijo? (Saber escuchar EL SENTIMIENTO)
2. ¿Por qué dice que se siente así? (Saber escuchar EL CONTENIDO)
3. ¿Qué es lo que el hijo, en el fondo, nos pide o espera de nosotros en su comunicación? (Sabes escuchar LA DEMANDA)

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El saber escuchar correctamente es un acto de madurez y respeto por parte de los padres. Sin embargo, hemos podido observar como no solo por el hecho de ser padres se sabe escuchar, sino que se ha de “aprender” a escuchar. Cuando esta técnica tan importante se pone en práctica, mejora notablemente las relaciones padres-hijos y contribuye a crear un clima de confianza y seguridad en los hijos

La próxima semana podréis leer la segunda parte del artículo: “Cómo comprender a un hijo adolescente (saber responder)”

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Marta Rodríguez Martínez
He trabajado en ámbitos sociales diferentes: jóvenes, mayores, discapacitados… sin embargo mi formación y preferencias siempre han ido encaminadas hacia el desarrollo de la psicoterapia donde me siento más satisfecha y realizada porque es lo que realmente más me gusta.

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