¿Cuáles son los aspectos fundamentales en una terapia psicológica de calidad? Parte 2

¿Cuáles son los aspectos fundamentales en una terapia psicológica de calidad? Parte 2

Este post pretende, al igual que la primera parte del mismo. Divulgar aspectos fundamentales, que deberían darse en todo tratamiento psicológico de calidad.

En el, mi objetivo es continuar con la exposición de aspectos fundamentales , que tendrían que darse en cualquier tratamiento psicológico.

En esta segunda parte, hablaremos del derecho del usuario/a de la terapia, a obtener información del funcionamiento de la misma, así como a decidir sobre el rumbo del tratamiento.

También trataremos la necesidad del trabajo entre sesiones del psicólogo/a, así como de la importancia de la fase de seguimiento y de finalización del tratamiento

Me acompañas…

Dotar al consultante de Información sobre el trabajo que estamos realizando

Tan importante como aplicar los tratamientos basados en la evidencia, es conocer por qué y cómo funcionan, cada uno de los elementos que los componen.

Por ello, es positivo y recomendado, que conozcas los motivos por los que el terapeuta te plantea las actividades que te plantea.

No es necesario navegar a oscuras dentro de la terapia. Lo que se hace, tiene que estar sustentado en unas bases.

Por ello, si no sabes el por qué de lo que se esta realizando, es importante que sepas que tienes derecho a saber de los fundamentos de la intervención.

Respeto máximo por las decisiones del consultante

La decisión ultima sobre los pasos a dar, la tiene que tener el usuario/a de la intervención. Esto es clave. En ocasiones, una intervención, puede ir más lenta haciendo el procedimiento de una forma o de otra, hay muchos criterios a la hora de valorar como actuar.

La guía del/ la consultante, a lo largo de la terapia, se hace esencial, a la hora de ir dirigiendo el rumbo de la intervención.

Existen formas diversas de llegar al objetivo final de la persona, sin perder el rigor.

Revisión continua del trabajo realizado

Revisar el trabajo realizado, de forma continua, a lo largo de la intervención es un aspecto básico y deseable.

Este trabajo, permite ir avanzando en el proceso y reduce la posibilidad de que la terapia se quede estancada o pierda la dirección establecida hacia los objetivos.

Requiere de trabajo por parte del psicólogo/a fuera del tiempo destinado a las sesiones. Se trata de un trabajo continuo, entre sesiones, que los psicólogos/as realizamos con el objetivo de que el tratamiento tenga la máxima calidad posible.

El seguimiento, el elemento que permite valorar el mantenimiento del cambio

Una vez finalizada la intervención, puede ser muy adecuado realizar una evaluación del mantenimiento del cambio.

La realización de este seguimiento, es necesario que sea acordado entre paciente y terapeuta, dependiendo del caso, la frecuencia y numero de sesiones de seguimiento puede variar.

Es un elemento importante, dentro de una intervención, ya que permite que el paciente se independice del tratamiento, al tiempo que se revisa el mantenimiento de los resultados, lo que facilita la autonomía versus la dependencia del psicólogo/a.

Además, permite, intervenir sobre situaciones problema, antes de que supongan un inconveniente mayor.

El final de la terapia tiene que hablarse y contemplarse

Normalmente los tratamientos tienen un principio – nudo – desenlace, es decir tienen una evaluación, una intervención y unos resultados.

Normalmente, una vez completados los objetivos, se reevalúa la situación y se plantea al consultante o la consultante de la intervención, la entrada en la fase de seguimiento. Es decir, se informa de que, la intervención va a pasar a hacer una labor de mantenimiento y revisión de los cambios logrados a través de la terapia.

Conclusiones

Este post, tiene la finalidad de que los usuarios que acudan a terapia, estén lo mejor informados posible, a la hora de evaluar la intervención en la que se encuentran.

Los elementos expuestos aquí, son bases fundamentales, para el adecuado funcionamiento de intervención psicológica.

Un aspecto fundamental, en una intervención psicológica, es la transparencia de la misma, es decir, que puedas ser informado en todo momento de las bases que guían la intervención y del por qué de los procedimientos a seguir.

Otro aspecto básico, es que se respete tu libertad para decidir en la intervención, incluyendo la pausa, finalización o reanudación de la terapia, por los motivos que fuesen.

¿Cuáles son los aspectos fundamentales en una terapia psicológica de calidad? Parte 1

¿Cuáles son los aspectos fundamentales en una terapia psicológica de calidad? Parte 1

Si acudes a terapia psicológica por primera vez o has acudido en anteriores ocasiones. Me parece importante, resaltar algunos elementos que considero imprescindibles para una adecuada intervención.

Mi objetivo con este post, es divulgar aspectos esenciales en un tratamiento psicológico, de momento este post tendrá dos partes. Esta es la primera de ellas.

En esta parte veremos, la importancia de una evaluación adecuada antes de intervenir, lo necesario de la presencia de objetivos que nos guíen y la importancia del respaldo científico de la terapia.

Evaluar antes de intervenir

Es importantísimo que el profesional psicólogo/a que vaya a realizar la terapia contigo, realice en primer lugar una evaluación.

En ella, tratara de conocer aspectos relevantes de tu historia de vida y de tu funcionamiento actual, en el marco del motivo con el que acudes a terapia.

Es un aspecto fundamental, ya que determinadas intervenciones, pueden agravar un problema o situación, por lo que es muy importante saber datos relevantes, revisar el tablero antes de empezar a mover las fichas.

Este paso, supone un acto de respeto hacia la historia de la persona que tenemos delante y puede ser más o menos extenso, dependiendo de la complejidad de la situación. Una buena evaluación constituye los cimientos de una adecuada intervención.

Ir al psicólogo: Duración de la terapia y cualidades del psicólogo

La elaboración de objetivos

Establecer los objetivos, supone tener una guía, hacia la cual se dirige la terapia.objetivos

Esta guía, puede modificarse, no es rígida, pero permite poder saber hacia donde se dirigen los esfuerzos, así como evaluar los resultados que se van obteniendo.

Finalmente, establecer unos objetivos, permite saber cuando es un momento adecuado para finalizar la terapia o proponer un seguimiento, así como ajustar la frecuencia de las citas que se establecen.

Intervención basada en la evidencia

Lo adecuado es que la intervención propuesta esta basada en la evidencia científica, es decir, que haya resultados avalados científicamente, que confirmen que esa intervención, ha demostrado ser eficaz y eficiente frente al problema a tratar.  

Una forma de consultar los tratamientos eficaces en el marco de un determinado problema psicológico es a través de la dirección de la Asociación Americana de Psicología (APA por sus siglas en ingles). Pudiendo consultar en su página web, las recomendaciones basadas en la evidencia dentro de cada problema psicológico.

Por ejemplo, aquí puedes consultar los tratamientos altamente y condicionalmente recomendados para el tratamiento de trastorno por estrés postraumático:

https://www.apa.org/ptsd-guideline/treatments/index 

Los efectos negativos del teletrabajo y pautas para gestionarlos

Los efectos negativos del teletrabajo y pautas para gestionarlos

La situación actual debido a la pandemia ha hecho que muchas de nuestras rutinas o hábitos se hayan visto modificados, nos hemos tenido que adaptar a una situación que jamás nos hubiésemos imaginado y esto ha hecho que a veces nos hayamos sentido algo perdidos entre tanta  incertidumbre. Uno de los cambios a los que hemos tenido que adaptarnos ha sido en el terreno laboral, la implantación del teletrabajo se ha visto acelerada por las circunstancias y trabajar desde casa ha supuesto un auténtico reto para muchas personas.

Debemos tener en cuenta que el ser humano tiene una gran capacidad de adaptación al cambio, cuando decimos que trabajar desde casa supone un auténtico reto es porque nos enfrentamos a una situación ante la cual debemos ser capaces de aprovechar las oportunidades que nos brinda el teletrabajo y saber gestionar los obstáculos que implica hacer de nuestra casa nuestro centro de trabajo. Y esto a veces no resulta fácil.

Antes de examinar a fondo el asunto puede parecer que en el teletrabajo todo son ventajas, ejemplos de ello son no tener que desplazarnos a ningún sitio, poder utilizar ropa cómoda, poder atender a nuestros familiares o tener una mayor flexibilidad horaria. Pero ¿es oro todo lo que reluce? Es importante saber organizarnos y establecer rutinas porque si no lo hacemos las ventajas pueden pasar a ser auténticos obstáculos en nuestro día a día teletrabajando.

Muchas personas han experimentado consecuencias negativas de esta forma de trabajar lo que dificulta su adaptación. Entre los efectos negativos pueden aparecer:

  • Problemas para desconectar.
  • Dificultad para establecer horarios.
  • Problemas para distinguir tiempo de trabajo y tiempo de ocio.
  • Mayores distracciones.
  • Dificultades para atender corresponsablemente las tareas del hogar y responsabilidades.
  • Pérdida de contacto con los compañeros de trabajo y sentimientos de soledad.
  • Alteraciones en el sueño.
  • Sentimientos de sobrecarga y falta de la percepción de control.
  • Agotamiento mental.
  • Vulnerabilidad emocional, apareciendo ansiedad, irritabilidad, tristeza o irascibilidad.
  • Desatención de otras áreas personales.

Si no contamos con una buena organización y somos disciplinados a la hora de llevarla a cabo podemos caer en los efectos negativos descritos de esta modalidad de trabajo, caracterizada por una sensación constante de estrés y sobrecarga que afecta a nuestros horarios y ritmos biológicos.

Como establecer rutinas durante la cuarentena por coronavirus

Como hemos dicho, el ser humano tiene una gran capacidad de adaptación al cambio, pero para ello debemos establecer nuevos hábitos porque el contexto laboral ya no es el mismo y necesitamos nuevas herramientas que nos permitan gestionar nuestro tiempo y organizar nuestro trabajo. Por ello aquí van unas pautas que nos serán útiles para teletrabajar.

Ansiedad en el trabajo

Pautas para el teletrabajo.

  • En la medida de lo posible destina una zona diferenciada para trabajar que te permita  una buena concentración, un espacio libre de interrupciones y distracciones, cómodo, con buena iluminación, con buena ergonomía y en el que cuentes con todo lo que necesitas. Es importante que este sitio sea siempre el mismo, y preferiblemente, que no sea el dormitorio (si te habitúas a estar en la habitación donde duermes pueden aparecer dificultades para conciliar el sueño). Si es viable escoge un lugar que al final de la jornada puedas cerrar o abandonar hasta el día siguiente.
  • Mantén los mismos hábitos que tenías cuando ibas a la oficina, levántate a la misma hora, haz un desayuno completo, dúchate y vístete. De esta forma estás activando el “modo” de ir a trabajar.
  • Fija horarios y cíñete a ellos. El horario ha de ser similar al de la oficina. Deja para después el resto de actividades, como ir a la compra (las rutinas disminuyen la ansiedad y la incertidumbre).
  • Dedica los primeros minutos de la jornada a organizar tus actividades. Reserva franjas horarias sin interrupciones para tareas de alta concentración.
  • Evita las distracciones. Tenemos que hacernos a la idea de que estamos en la oficina.
  • Fija algún descanso durante la jornada.
  • Una vez terminada la jornada laboral desconecta del trabajo.
  • Consensua con tu pareja o familia el reparto de tareas del hogar y responsabilidades. Llega a acuerdos, anticipándote a posibles conflictos y tensiones. Escucha con empatía y expresa de manera asertiva tus necesidades o preferencias.
  • Solicita ayuda, no esperes a que las exigencias te sobrepasen.
  • Mantén contacto con tus compañeros, ello te ayudará a sentirte menos solo/a.
  • Sé amable contigo mismo/a. No siempre vas a cumplir al 100% tus objetivos, las condiciones no son fáciles y haces lo que puedes, evita castigarte. Estás haciendo un gran esfuerzo y puedes permitirte tener fallos.
  • Respeta los fines de semana y festivos y destínalos para descansar y disfrutar.
  • No te olvides de disfrutar de momentos de ocio y realización de otras actividades de la vida personal, familiar y social. Es importante que estas áreas estén equilibradas.

Como hemos dicho al principio del artículo, teletrabajar ha supuesto para muchas personas un auténtico reto, nos enfrentamos a un nuevo escenario al que no estábamos acostumbrados. Para muchos ha sido un cambio radical  y ha tenido una serie de consecuencias negativas. La buena noticia también la comentábamos al principio, el ser humano tiene una gran capacidad de adaptación, los cambios asustan y a veces nos sentimos desorientados y sobrepasados, pero adaptando nuestros recursos y habilidades personales podemos también disfrutar de las ventajas que nos ofrece el teletrabajo. Es importante señalar que estos recursos y habilidades se ejercitan y entrenan.

¿Por qué me planifico muy bien y aun así, continúo procrastinando?

Esperamos que este artículo sirva de guía para superar de manera eficaz las dificultades que presenta el teletrabajo. No obstante, recuerda que los psicólogos/as podemos ayudarte a hacer este proceso de adaptación más sencillo y menos molesto, así que no dudes en contactar con nosotros si crees que lo necesitas.

 

 

La activación conductual como tratamiento de los trastornos depresivos

La activación conductual como tratamiento de los trastornos depresivos

¿Qué es la Activación Conductual?

Es en este punto dónde la persona que sufre un trastorno depresivo debe dirigir sus esfuerzos a su conducta y no tanto a sentirse mejor, ya que aunque es natural esperar a sentirse mejor para hacer cosas, ésta no es la solución. Y es aquí donde entra en juego la activación conductual, recolocando el foco en la conducta y no en el estado de ánimo. Vamos a romper ese bucle de inactividad y desmotivación.

La Activación Conductual es una terapia que trata los trastornos depresivos de manera funcional y poniendo el punto de vista en el contexto de la persona y no en los síntomas o factores internos, es decir, el cambio se producirá desde fuera hacia dentro. Tiene como objetivo restablecer las actividades previas a la aparición del trastorno, para ello se implantarán una serie de actividades positivas y se irán aumentando de manera gradual, de modo que la persona vaya encontrando cada vez un número mayor de reforzadores (alicientes) que fomenten un cambio. La clave para cambiar como nos sentimos consiste en cambiar lo que hacemos.

Tratamiento Depresión

Recuperar los alicientes ayudándonos de una estructura

Para ello,  vamos a estructurar y programar una serie de actividades que sigan un plan, no un estado de ánimo. Las actividades que se van a ir instaurando serán acordadas entre la persona y el psicólogo y siempre teniendo en cuenta las preferencias y circunstancias de la persona. Es importante que para la persona este plan de actividades tenga sentido y sea acorde a sus valores y coherente con sus áreas vitales de interés. Fruto de este acuerdo se elabora un listado de actividades.

Depresión: actúa para avanzar

activación conductual

No nos imaginemos un listado de actividades preestablecidas y muy laboriosas,  sino pequeñas actividades adaptadas a la persona, actividades dentro de la rutina cotidiana. Dependiendo de la persona pueden ser actividades como escuchar música, llamar por teléfono a un amigo, cocinar algo rico, ir al cine o dar un paseo,  es decir, actividades que ayuden a arrancar a la persona, actividades positivas que vayan ganando terreno. Más adelante, se irán realizando actividades que quizá supongan un mayor nivel de energía, actividades como retomar las clases de baile, los partidos de fútbol o las reuniones con amigos, pero los avances serán muy poco a poco. De esta manera, conseguiremos cambiar la tendencia de ese bucle del que hablábamos.

¿Cómo llevar a cabo la activación conductual?

No debemos olvidar que las personas con un trastorno depresivo se sienten faltas de energía, cansadas tanto física como psicológicamente y casi todo les supone un gran esfuerzo, es por ello que una vez decididas las actividades que se van a llevar a cabo, éstas se han de ordenar en función del nivel de dificultad que suponga realizarlas. De este modo, el plan de actividades comenzará por aquellas que resulten más fáciles de llevar a cabo y se irá incrementando su nivel de dificultad de manera escalonada a medida que se van obteniendo avances en el plan. Es preferible empezar por pequeños cambios.

De vuelta al disfrute siguiendo la dirección de tus valores

activación conductual

También es necesario tener en cuenta que los trastornos depresivos van acompañados del abandono de actividades placenteras y esto hace que la persona que lo padece reduzca el número de estímulos positivos que recibe del ambiente, es decir, la persona que sufre un trastorno depresivo se acaba alejando de aquellas cosas que antes le reconfortaban y contribuían a su bienestar y felicidad. Por ello, este aspecto también ha de tenerse en cuenta a la hora de ordenar el listado de actividades. Así, éstas también se ordenarán en función del nivel de satisfacción que conlleve llevarlas a cabo. De modo que el plan de actividades también comenzará por aquellas que supongan una alta satisfacción. Es deseable empezar por actividades que sean motivadoras o estimulantes.

Ocio Terapéutico en los Trastornos de Estado de Ánimo y Ansiedad

En consecuencia, el plan de actividades comenzará por aquellas actividades que supongan menor nivel de dificultad y mayor nivel de satisfacción. Gradualmente y poco a poco, se irán incorporando actividades conforme vaya avanzando el tratamiento. Se trata de ir añadiendo pequeñas actividades a la rutina diaria que consigan poner de nuevo a la persona en marcha. El objetivo de este plan es reconectar a la persona con sus motivaciones y preferencias, con sus áreas vitales de interés. Esto pretende servir de motor que impulse de nuevo esa actividad que debido a las circunstancias permanecía en estado de letargo, así como volver a encontrar el sentido a la vida.

¿Cuál es la diferencia entre tristeza y depresión?

 

Exposición a las sensaciones corporales en el trastorno de pánico como técnica para aprender que son inofensivas

Exposición a las sensaciones corporales en el trastorno de pánico como técnica para aprender que son inofensivas

Pequeñas pinceladas sobre qué es la ansiedad

Muchas veces escuchamos la palabra ansiedad y no sabemos exactamente cómo definirla, ya que imaginamos un conjunto de síntomas y situaciones de lo más dispares en las que puede presentarse. Pues bien, la ansiedad es un mecanismo de defensa, un sistema de alerta ante amenazas adquirido durante la evolución humana. Todas las personas contamos con este mecanismo que nos permite responder de manera eficaz ante lo que podría ser un peligro, movilizando aquellos recursos con los que contamos para dar una respuesta en un momento dado.

Herramientas para la gestión de la ansiedad (conductuales)

¿Cómo funciona este mecanismo de defensa?

En nuestro organismo se producen una serie de cambios físicos que nos permiten hacer frente a esa situación catalogada como peligrosa o amenazante, cambios como aumento de la tasa respiratoria aumentando así el flujo de oxígeno, aumento de la frecuencia cardíaca para bombear más rápidamente ese oxígeno hacia los músculos, aumento de la tensión muscular para conseguir un tono muscular óptimo o sudoración para evaporar el calor generado en este esfuerzo físico, preparándonos así para afrontar un riesgo real. Estos cambios corporales nos permiten correr, saltar, trepar… dar una respuesta ya sea de huida o ataque, en definitiva ponernos a salvo. Otras veces,  el miedo nos bloquea (la otra vía que ha desarrollado la evolución para protegernos).

Que hacer ante una crisis de ansiedad

¿Qué es un trastorno de ansiedad?

ansiedad

¿Puede este mecanismo de defensa despertarse ante situaciones no amenazantes o despertarse de manera desproporcionada? Seguramente intuyas la respuesta a esta pregunta y efectivamente es que sí. Es entonces, cuando deja de ser una ayuda y se convierte en algo molesto e incluso un problema. Por tanto, un trastorno de ansiedad aparece cuando esta señal de alarma se enciende ante situaciones que aunque son interpretadas como peligrosas, verdaderamente no lo son.

Así, estas señales que son interpretadas como peligrosas o amenazantes son distintas en cada trastorno de ansiedad, en el pánico son determinadas sensaciones físicas (palpitaciones, hiperventilación, mareos, dolor en el pecho…), en la agorafobia situaciones concretas (estar solo fuera de casa, el uso de transporte público, espacios abiertos o cerrados…), en las fobias específicas estímulos muy definidos (animales, tormentas, aviones, ascensores…), en la ansiedad social algunas situaciones sociales (hablar con extraños, dar una charla…) o en la ansiedad generalizada una amplia gama de acontecimientos y actividades  son causa de preocupación.

¿Qué es un trastorno de pánico?

En este artículo quiero centrarme en el trastorno de pánico, y más concretamente en la evitación de esas sensaciones corporales que son causa de malestar y preocupación. Muy resumidamente, una crisis de ansiedad o ataque de pánico se caracteriza por la aparición súbita de miedo o ansiedad intensa con síntomas físicos característicos (entre ellos aumento de la frecuencia cardíaca, sudoración, dificultad para respirar, sensación de ahogo, dolor en el pecho, mareos, nauseas o malestar abdominal, escalofríos o sensación de calor, sensación de irrealidad, sensación de estar separando de uno mismo) y que alcanza su máxima expresión en cuestión de minutos. Estos ataques de pánico pueden acompañarse con pensamientos de que algo grave va a ocurrir (sufrir un ataque al corazón, asfixiarse, desmayarse, volverse loco, etc.), pudiendo conllevar cambios en el comportamiento de quien lo padece, por ejemplo conductas destinadas a evitar estos ataques de pánico.

¿Cómo se trabaja en los trastornos de pánico?

Durante el proceso terapéutico, dentro de la Terapia Cognitivo-Conductual se utilizan diferentes técnicas, entre ellas destacan:

asustado

  • Psicoeducación, esto es dar información con el fin de que la persona entienda lo que le ocurre (comprender la ansiedad, sus características, la función que cumple y como abordarla).
  • Reestructuración cognitiva (técnica que ayuda a identificar nuestros patrones de pensamiento y poder corregir las interpretaciones erróneas de los síntomas).
  • Exposición interoceptiva a las sensaciones físicas temidas.
  • Exposición a situaciones temidas.

“7 claves para superar la Agorafobia”

La exposición interoceptiva a sensaciones físicas temidas como estrategia terapéutica

Para explicar esta técnica imaginemos una persona con fobia a los aviones, su miedo se origina en el exterior de ella misma. Por tanto, evitando los aviones su vida puede seguir sin mayores complicaciones. Sin embargo, la persona que padece crisis de ansiedad (o ataques de pánico), tiene una fobia similar, pero la solución es más compleja, ya que no puede evitar o escapar de sus propias sensaciones corporales. Lo que sí puede hacer, y habitualmente hacen las personas que padecen crisis de ansiedad, es evitar aquellas situaciones que propician la aparición de nuevas crisis de ansiedad. Sin embargo, esta evitación a largo plazo implica importantes  repercusiones en el funcionamiento diario de la persona.

Siguiendo con el ejemplo del avión, si tuviésemos que plantear una estrategia para afrontarlo, recurriríamos a lo que se conoce como exposición al estímulo fóbico, en este caso a los aviones. Si nos exponemos a aquello que evitamos conseguiremos que poco a poco disminuya la respuesta de ansiedad. La familiarización con el estímulo fóbico hace que cada vez se responda con menos síntomas de ansiedad, además de constatar la no aparición de las consecuencias temidas.

Superar la agorafobia, cuando se ha sufrido durante años ¿Es posible?

Cuando la ansiedad se da ante estímulos inofensivos (sensaciones corporales propias de la ansiedad), mantenernos en la situación hace que la respuesta de ansiedad se acabe agotando, nuestro organismo no puede producir ansiedad de manera indefinida.

Ante una crisis de ansiedad, la persona tiene dos opciones:

escape

  1. Marcharse del lugar en el que se encuentra y tratar de huir de esas sensaciones corporales molestas.
  2. Identificar esas sensaciones como síntomas de ansiedad y esperar hasta que dichas sensaciones se agoten, descubriendo que son desagradables, pero inofensivas.

Obviamente, la primera opción resulta muy atractiva a corto plazo ya que dejamos atrás las sensaciones molestas, pero esto no es más que una trampa. Aprendemos a escapar como técnica de reducción a nuestro malestar y a largo plazo utilizaremos la evitación sistemática de pensamientos, sensaciones y situaciones. La segunda opción es más molesta, ya que pone en contacto a la persona con las sensaciones temidas y eso hace aumentar la magnitud de las sensaciones corporales, por eso lo habitual es tratar de huir  de estas sensaciones mediante el escape de la situación en la que está ocurriendo.

Los problemas de la respuesta de evitación

Una persona que teme las sensaciones corporales de la ansiedad acaba vigilando su cuerpo continuamente, su experiencia previa con los síntomas corporales le lleva a anticipar cada vez con mayor miedo nuevas crisis de ansiedad, sin embargo, la evitación sistemática le impide comprobar si sus temores son reales o no y si sus predicciones se cumplen.

La necesidad de la exposición

Mantenerse en la situación en la que aparece una crisis de ansiedad siendo conscientes de los síntomas corporales es más difícil, la ansiedad aumenta y puede parecer que nunca va a acabar, lo que resulta desagradable. Sin embargo, exponerse a aquello que tememos, sin hacer nada para evitarlo, teniendo claro que lo que sucede es ansiedad y que la ansiedad, pese a ser molesta es inofensiva, es la única forma de comprobar que acaba cediendo.

No obstante, este ejercicio de exposición requiere tener en cuenta unas pautas como graduar las situaciones a las que exponerse y procurar no abandonar una situación de exposición sin haber notado al menos un mínimo de alivio, para ello se establecen unos pasos y unas reglas. De esta manera conseguiremos que la estrategia funcione de manera eficaz y con la mínima incomodidad, ya que sin una planificación se producirá el efecto contrario.

 

La importancia de la guía de un profesional

Para finalizar, es importante tener presente que para llevar a cabo esta técnica es conveniente que cuentes con la guía de un profesional dentro de un programa de tratamiento. Un psicólogo te ayudará a identificar las principales sensaciones corporales que temes, para este fin te propondrá una serie de ejercicios que provocan diversos tipos de sensaciones corporales. A partir de ahí programará una secuencia de prácticas para ir perdiendo el miedo a dichas sensaciones. El hecho de que una persona con trastorno de pánico se exponga a sus sensaciones físicas sin escapar hace que interiorice que esas sensaciones son simplemente eso, sensaciones. En definitiva, la persona aprende que estas manifestaciones internas no deben ser temidas porque no conllevan ningún tipo de peligro.

 

¿Cómo no y cómo si podemos ayudarte los psicólogos/as en un proceso de cáncer?

¿Cómo no y cómo si podemos ayudarte los psicólogos/as en un proceso de cáncer?

 

Atravesar un cáncer, es una experiencia vital, altamente estresante en la vida de una persona.

La dureza de los tratamientos eficaces, junto con las altas probabilidades de que la enfermedad aparezca de nuevo, hace que el cáncer, tenga el potencial de impactar muy fuerte en la vida de una persona.

El impacto del estrés sobre la persona con cáncer, puede ser variado dependiendo de los factores de protección y vulnerabilidad.

En este post, me gustaría aportar algo de información acerca de cómo como los psicólogos podemos ayudar en un proceso de cáncer y como no podemos hacerlo.

Para ello voy a intentar, con algunos ejemplos y de una manera sintética, desterrar dos ideas que se han difundido desde diferentes ámbitos y que son erróneas.

La relación entre cáncer y estrés

La relación entre cáncer y estrés, es una cuestión controvertida. Hay mensajes que pueden confundir a las personas, por lo que es importante dejar claro, donde están nuestros limites cómo psicólogos/as.

Para ello, en los próximos apartados de este post, veremos ideas erróneas que circulan en la relación entre tratamiento psicológico, estrés y cáncer. Esto nos servirá para hablar de lo que si hacemos los psicólogos y de aquello que no está en nuestro control.

Ansiedad: Reacción física del cuerpo ante pensamientos y emociones.

Idea errónea 1: Ir a terapia psicológica puede prevenir de forma directa desarrollar cáncer

Desmintiendo tal afirmación…

Se ha difundido la idea, desde diferentes ámbitos, de que el cáncer puede tener un origen emocional. Lo que se propone es, a rasgos generales, que ciertas emociones, como por ejemplo la ansiedad o el desarrollo de estrés crónico. Podrían ser los causantes del cáncer, en ocasiones concretas.

Esta idea, es falsa, por lo menos, no resulta ser cierta, con lo que sabemos a día de hoy. Es decir, no se ha podido demostrar, una relación causal entre factores emocionales y cáncer.

En lo que si podemos contribuir…

Ir a terapia psicológica, puede permitir, facilitar la mejora de la salud. A través del establecimiento de conductas, favorecedoras de dicha mejoría. Es decir, es un agente de cambio en salud, pero no un agente directo sobre desarrollar o no un cáncer.

Idea errónea 2. Un tratamiento psicológico puede aumentar directamente la probabilidad de sobrevivir a un cáncer

Desmontando tal afirmación…

De la misma forma, que no se ha podido relacionar, factores emocionales con desarrollar cáncer. Tampoco se ha podido establecer una relación causal, por ejemplo, entre la expectativa que tengas sobre tu curación y el aumento de probabilidades de que sobrevivas al cancer.

Es decir, cambiar tus expectativas, no va influir de forma directa sobre las posibilidades de sobrevivir a un cáncer. Tampoco la creencia sobre el grado de controlabilidad de la situación, por poner dos ejemplos.

En lo que si podemos contribuir…

Sin embargo, el tratamiento psicológico, puede ser muy útil, para aumentar la adherencia al tratamiento médico, que finalmente puede salvarte la vida.

Además de para aumentar la adherencia al tratamiento, la psicoterapia, puede influir sobre el hecho de que, durante el duro proceso de la enfermedad y su tratamiento, puedas encontrarte lo mejor posible, teniendo en cuenta la forma en la que tu quieres vivir la enfermedad, la forma en la que puedes vivirla, tus valores, etc.

La metáfora del jardín o cómo recuperar el sentido vital durante la desescalada (parte 1)

Es decir, la terapia puede contribuir a que sigas el tratamiento y a que tu calidad de vida, sea mejor durante el proceso de la enfermedad y con fortuna, durante la recuperación de la misma.

Por ejemplo, cuando se inicia un tratamiento para el cáncer, la persona puede desarrollar un cuadro de ansiedad y estrés crónico. Junto con el impacto físico del tratamiento, se produce el impacto de enfrentarse a una gran incertidumbre, la situación es poco controlable y altamente impredecible. En ese momento la psicoterapia, puede contribuir a observar y delimitar que factores se pueden controlar y cuales no.

De forma que la persona aumente su expectativa de control, al centrarse en aquellos factores que pueden contribuir, por un lado a su bienestar propio y por otro a la cura de la enfermedad. Definitivamente poder mantenerse en tratamiento, es un reto complicado y a la vez uno de los mejores predictores de que la persona sobreviva. Sin embargo, si no puede tener unos niveles mínimos, de bienestar psicológico, es muy complicado que pueda afrontar el tratamiento médico.

De la misma forma, un gran trabajo dentro de la psicooncología, esta en ayudar a las personas a soportar el regreso de la enfermedad. Si hay algo fatídico que tiene el cáncer, es el desasosiego que produce, una reactivación del proceso de la enfermedad, tras el tratamiento o tiempo después de este. De nuevo, nuestro trabajo aquí, se centra en poder trabajar para conseguir que la persona, pueda vivir este duro proceso, de la forma más adecuada a sus necesidades.

Cuando digo de la forma más adecuada a sus necesidades, no lo digo por decir algo, esto es muy importante. Cada persona, independientemente de que el proceso de tratamiento tenga similitudes, va a vivir la enfermedad y el tratamiento, de maneras diversas, tiene una historia de vida concreta y determinado contexto. Por lo que un aspecto primordial, en nuestro trabajo, es escuchar cuales son los temores, que ideas se tienen acerca de lo que va a ocurrir, como le gustaría vivir el proceso de tratamiento, que siente ante cada fase del proceso y que hace que sienta lo que siente etc. No hay dos casos iguales.

¿Me dirá mi psicólogo/a que decisiones tomar?

Una conclusión final

En este post, he querido destacar que la función primordial del psicólogo frente al cáncer, se centra en que la persona viva de la mejor manera posible de acuerdo a sus características, cada una de las partes, del duro proceso que implica el tratamiento del cáncer. Así como contribuir a que se mantenga en tratamiento y revisión médica.

Hay mucho por hablar sobre la psicooncología, en futuros post nos encargaremos de profundizar más, en este campo de la psicología. El objetivo en este caso, ha sido desterrar ciertas ideas, sin evidencia científica a día de hoy.

 

El ejercicio del nacimiento del rio para el TOC

El ejercicio del nacimiento del rio para el TOC

Soy responsable de tenerlo. El camino hacia la obsesión

Cuando en una persona con TOC, aparece un pensamiento molesto y se responsabiliza de que esto ocurra. Diciéndose «soy el responsable de estos pensamientos, yo los genero, a otras personas no les ocurre». Sin darse cuenta, está construyéndose una trampa, que conduce hacia el crecimiento y perpetuación de la obsesión.

Es decir, en el momento en que aparece el pensamiento molesto, comienza la ansiedad, vinculada a una responsabilidad excesiva, sobre la ocurrencia del pensamiento.

Desmontar la vinculación de que la aparición del pensamiento, es un problema en si mismo. Permite dar un primer paso, hacia la solución del problema.

Para ello, puede ser muy útil, realizar el ejercicio de visualización, que te voy a presentar a continuación.

T.O.C: ¿Que es un Trastorno Obsesivo Compulsivo?

El nacimiento del rio. Un ejercicio para comenzar a aceptar los pensamientos intrusivos en el TOC

Se trata de un ejercicio en imaginación. Es decir, tienes que visualizar una escena determinada. La escena se sitúa en el nacimiento de un rio. El hecho de que sea el nacimiento , tiene importancia, acompáñame en las siguientes líneas y vemos por qué.

Como hemos visto antes, en inicio, los pensamientos que se dan en el TOC, no son en si mismos extraños, todos nosotros los podemos tener.

TOC

De alguna forma, nuestros pensamientos se comportan como el nacimiento de un rio. El lugar donde comienza a salir lentamente el agua subterránea, formando un riachuelo.

En el inicio, en el nacimiento de este rio, hay poca agua, el pensamiento es poco frecuente.

Ya estas situado en la escena inicial. Una vez en ese nacimiento del rio, te puedes visualizar en una parte del rio, en una de las dos orillas, imagina entonces que la parte derecha representa el funcionamiento normal de los pensamientos, frente a laparte izquierda, que simboliza el funcionamiento que adquieren los pensamientos en el TOC.

De forma que puedes hacer lo siguiente. Una vez aparece el pensamiento problema, te das la siguiente autoinstrucción “Es normal que me venga este pensamiento, la mayoría de la gente los tiene alguna vez y no pasa nada”.

Acto seguido, visualmente, te desplazas a “la orilla de la normalidad”.

Acabas de completar el ejercicio de visualización del nacimiento del rio.

Tratamiento Psicológico del Trastorno Obsesivo Compulsivo (TOC)

¿Por qué este ejercicio es beneficioso para las personas con TOC?

Esto es debido a que, permite desterrar la idea de que se es responsable de tener estos pensamientos y que en si mismos suponen un problema.

beneficios ejercicio

Lo que facilita retrasar la ansiedad inmediata, generada en el momento que aparece el pensamiento molesto e interpretas que eres el responsable /culpable.

Si tomas conciencia de que la ocurrencia de estos pensamientos ,es habitual en la mayoría de las personas y das ese primer paso, hacia la orilla de la normalidad. Estas dando un primer paso, hacia una solución del problema.

 

Este post, ha sido elaborado, partiendo del ejercicio del nacimiento del rio, que puedes encontrar en el libro de la psicóloga Aurora Gavino, El trastorno obsesivo- compulsivo. Manual práctico de tratamientos psicológicos.

¿Qué es la ventilación emocional y cómo podemos llevarla a cabo?

¿Qué es la ventilación emocional y cómo podemos llevarla a cabo?

Hoy contamos con la colaboración de Beatriz Góngora de Pedro, psicóloga en prácticas en WebPsicólogos. Está siendo un auténtico placer compartir contigo esta etapa . Miles de gracias por tu colaboración a lo largo de estos meses en el blog.

Una emoción forma parte de la naturaleza de cualquier individuo, es decir, las emociones son estados afectivos innatos que tienen un carácter adaptativo. ¿Qué quiere decir esto? Una emoción nos permite actuar de manera eficaz frente a las circunstancias que se nos presentan, es una reacción al ambiente (unida a cambios físicos) que nos da la posibilidad de responder a aquello que nos sucede.

Por ejemplo, la emoción de miedo nos posibilita enfrentarnos a un peligro por medio de la evitación o el escape, el asco nos permite alejarnos de algo que nos produce rechazo para protegernos, la tristeza nos permite conservar nuestra energía para reintegrar y sobreponernos a un acontecimiento. Y así ocurre con el amplio repertorio de emociones con el que contamos, cada una tiene su función. Éstas, además de ser innatas y comunes a todas las personas, presentan particularidades en función de nuestras experiencias previas y aprendizajes.

 

Este es un tema muy amplio del que podríamos seguir hablando con más profundidad, pero hoy os quiero hablar de la ventilación emocional, una práctica necesaria para nuestro bienestar, que no es más que la expresión de las emociones.

 

¿ Qué son las emociones? ¿Para qué sirve lo que siento?

 

Nuestras experiencias previas y aprendizajes contribuyen a dar significado a las emociones.

 

Una buena ventilación emocional implica aceptar las emociones que frecuentemente reprimimos porque son juzgadas como negativas o malas. Debemos saber, que tener emociones forma parte de la naturaleza humana, no existe una emoción “mala”. Pero retomemos la idea de que las emociones dependen de nuestras experiencias y aprendizajes, a lo largo de nuestra vida aprendemos a catalogar las emociones como positivas o negativas, desde niños observamos distintas reacciones en nuestro entorno en función de la emoción que expresamos, por ejemplo, un niño puede observar cómo su entorno no reacciona de la misma manera ante su alegría, que ante su enfado o ante su tristeza. Y es así cómo vamos aprendiendo a dar significado a nuestras emociones. Si además crecemos en un ambiente en el que la expresión de las emociones no es lo habitual, o en el que la expresión de las emociones es signo de debilidad, ya de adultos tenderemos a reprimirlas.

 

Primeros auxilios emocionales

 

La represión de las emociones no es una buena estrategia de afrontamiento.

 

Pueden ser muchas las razones que nos lleven a no mostrar las emociones, como el temor a ser juzgados, el miedo al rechazo, a ser vistos como vulnerables o el simple hecho de sentirnos desprotegidos. Pero debemos saber que las emociones son universales, todos las sentimos, nadie está libre de sentir tristeza, miedo o frustración. La represión de estas emociones no nos conduce a sentirnos felices, sin miedo o libres de frustración, sino que implica un importante desgaste anímico. Imaginemos por ejemplo, que bajando un escalón nos torcemos el tobillo, pero decidimos seguir caminando como si nada hubiese pasado, sintiendo dolor ¿Es posible que haciendo como que nada ha sucedido deje de doler? ¿Sería correcto pensar que comunicar que nos duele es vergonzoso o signo de debilidad? Pues las emociones, funcionan de la misma manera, al cumplir una función adaptativa es necesario procesarlas para poder integrar aquello que nos sucede.

 

inexpresión

 

En algún momento de nuestra vida todos vamos a tener que hacer frente a situaciones que nos despierten emociones que hemos aprendido a etiquetar como “negativas”, emociones como la tristeza, el dolor, el miedo, el enfado o la ira. Y son muchas las personas que recurren a la represión emocional como estrategia de afrontamiento, es decir, actuar como si nada pasase, evadirse para apartar esas sensaciones “desagradables o molestas” que están experimentando. No obstante, reprimir una emoción no la hace desaparecer, las emociones que no se expresan se sienten igualmente, incluso si tratamos de taparlas o callarlas pueden desencadenar síntomas psicológicos y físicos.

 

Analfabetismo emocional

 

La ventilación emocional como técnica de bienestar.

 

La ventilación emocional se basa sencillamente en encauzar una vía de salida a esas emociones que tratamos de ignorar, en expresarlas, en manifestarlas. ¿Cómo podemos hacer esto? Pues bien, hay varias formas de hacerlo. Es posible que haya alguna persona de tu confianza, alguien con quien puedas compartir cómo te sientes y sea fácil exteriorizar libremente tus emociones. Pero no es necesario que lo compartas con alguien, puedes hacerlo tú mismo, dedicando un tiempo a escuchar lo que sientes. ¿De qué manera puedes hacerlo? Quizá te sirva de ayuda escribirlo, la escritura es una herramienta muy valiosa. Para hacer este ejercicio de introspección ten en cuenta unas sencillas pautas:

 

 

– Toma consciencia de cómo te sientes, puedes intentar ponerle nombre a la emoción o describirla.

– No niegues lo que sientes, no intentes reprimir lo que te produce esa emoción. Recuerda que escribirla es una forma saludable de expresarla.

– Intenta entender por qué te sientes así, es posible que haya un motivo para que te sientas de esa manera.

– Acepta todas tus emociones como naturales y válidas, no las juzgues.

 

Esta práctica te ayudará a tu propio autoconocimiento y la aceptación de tus emociones, siendo fundamental para el bienestar emocional.

 

Inteligencia Emocional desde la infancia

 

Y recuerda que si tienes dificultades para lidiar con tus sentimientos puedes recurrir a la ayuda de un profesional que te guie en la gestión de tus emociones.

 

 

 

 

Eyaculo antes de lo que me gustaría ¿Qué es lo que me ocurre?

Eyaculo antes de lo que me gustaría ¿Qué es lo que me ocurre?

Si durante las relaciones sexuales, sientes que eyaculas antes de lo que te gustaría, lo más probable es que hayas escuchado el termino eyaculación precoz, de hecho, es un término muy popular.

En este post, vamos a ver, algunos de los principales aspectos que se tienen en consideración, cuando un cliente acude a consulta, debido a una insatisfacción propia, de la pareja o de ambos, relacionada con la eyaculación.

El tiempo que se tarda en eyacular

La variable del tiempo, es un intento por conseguir un dato objetivo, para efectuar el diagnostico. Sin embargo, aporta poco, de forma aislada.

eyacular antes

El manual diagnostico DSM 5, establece como criterio a cumplir, para considerar una eyaculación como precoz, que esta se produzca, en el trascurso de un minuto, desde el inicio de la penetración.

Este criterio, inevitablemente vendrá a influir sobre los demás aspectos, que veremos a continuación.

La capacidad de control

Si algo caracteriza al cuadro de eyaculación precoz, es la percepción de ocurrencia involuntaria, es decir, gran parte de la frustración que genera, es debida a que la eyaculación se produce antes de lo que la persona desea.

Esta sensación de no control de la eyaculación, incrementa en gran medida, la ansiedad anticipatoria, en los momentos previos al sexo y durante el sexo.

La ansiedad anticipatoria, actúa de esta forma como un factor que perpetua y agrava el problema. Ya que la ansiedad durante las relaciones sexuales, está  asociada a eyaculación precoz y disfunción eréctil.

Mi pareja me evita y no entiendo por qué

La realidad es que, la capacidad de control, funciona como una paradoja. A mayor intento de control, mayor suele ser la ansiedad, con lo que se mantiene y agrava la circunstancia que se pretende mejorar.

Es decir, habitualmente, la persona que presenta eyaculación precoz, al percibir el problema como una cuestión de control, intenta solucionarlo controlando más, lo que suele sobrevenir en la cronificación del problema.

Si bien hay técnicas para entrenar la capacidad de control eyaculatorio, para que funcionen, estas deben estar basadas, siempre, en un entrenamiento conjunto de la capacidad para “dejarse ir”.

La satisfacción sexual de la pareja

La insatisfacción sexual de la pareja, indicada directamente o bien percibida de forma indirecta, es un aspecto que suele determinar la solicitud de ayuda sexológica.

Generalmente esta cuestión esta muy relacionada con dos aspectos; la creencia de que se es responsable de la satisfacción de la pareja y la idea de que dicha satisfacción, tiene que ser a través de la penetración.

terapia sexual

Ambas concepciones, suelen generar, un incremento de la ansiedad y una focalización atencional en el control eyaculatorio. Con lo cual el agravamiento del problema está prácticamente garantizado, a no ser que se modifiquen los mantenedores del mismo.

De hecho, la solicitud de ayuda, suele estar marcada por la triada compuesta por una baja percepción de control, la percepción o constatación de insatisfacción de la pareja y cómo veremos en el siguiente punto la propia insatisfacción personal.

La intimidad en pareja: una aliada en el sexo

La propia satisfacción sexual

La propia satisfacción, constituye un aspecto fundamental a tener en cuenta, al evaluar la situación.

Aquí se hace relevante, tener en cuenta, si se acude a consulta debido a una insatisfacción propia, ante la constatación / percepción de insatisfacción por parte de la pareja o ante la unión de ambas circunstancias.

La insatisfacción propia respecto a la relación sexual, puede estar muy influenciada por el contexto social y cultural.

Una reflexión final

Detrás de la etiqueta diagnostica de eyaculación precoz, existe un sistema complejo de factores que predisponen a que ocurra el problema y otros que contribuyen a mantenerlo y agravarlo.

Determinadas fuentes en internet, pueden incrementar el estrés y ansiedad de la persona y consecuentemente, contribuir al mantenimiento y agravamiento de la situación.

Espero que, en ese sentido, esta publicación, contribuya a reducir la presión de la persona que lo lea.

Nos vemos en el próximo post, como siempre puedes dejar un comentario con tus preguntas o reflexiones, estaremos encantados de leerte.

 

¿Por qué me planifico muy bien y aun así, continúo procrastinando?

¿Por qué me planifico muy bien y aun así, continúo procrastinando?

El verbo procrastinar, ha pasado de ser relegado a un uso poco común, a convertirse en un termino de moda.

Esto ha ocasionado, por una parte, una obsesión por la productividad personal, en el que se demoniza posponer una tarea, en sintonía con el dicho “no dejes para mañana lo que puedes hacer hoy”. Así como, posturas opuestas, que proponen que procrastinar, es beneficioso para nuestra salud mental.

Mi propuesta para este post, no es decantarme por una de estas posturas, es más bien, hablar sobre un problema que me encuentro habitualmente en consulta. Este problema, se define con una pregunta que mis clientes, me suelen realizar:

¿Por qué me planifico muy bien y aun así continúo procrastinando?

Y es qué, resulta muy común, que cuando posponemos tareas, pensemos frecuentemente en la ausencia de planificación o en un error de la misma.

La planificación es clave pero…

Este análisis, no es para nada un error, la planificación es clave, permite desarrollar estrategias, delimitar los tiempos, generar plazos.

planificación

El error más bien, está en considerar que, si procrastinamos, es únicamente debido a una falta de planificación.

La realidad es que, el hecho de posponer una tarea, se suele deber a conjunto de factores, y no a uno solo.

En este post voy a describir tres posibles factores; la evitación experiencial, el perfeccionismo y la deseabilidad social.

Evitación experiencial

Las personas frecuentemente, tendemos a evitar aquellas cosas que, anticipamos, nos pueden generar malestar.

Por ello, detrás de la procrastinación, en muchas ocasiones se esconde la evitación de una experiencia, asociada a molestia o malestar.

Así, por ejemplo, podemos postergar ir al dentista, por temor a que nos hagan daño o buscar trabajo, por temor a sufrir un ataque de pánico en una entrevista.

Si os poneis a pensar en aquellas actividades que tenéis pendientes, quizás encontréis algún ejemplo en el que estéis procrastinando un plan, un proyecto, una tarea por este motivo.

evitación experiencial

Las emociones a las que solemos evitar exponernos son aquellas que nos generan malestar como; el miedo, la ansiedad, el estrés, la ira, el enfado, o la vergüenza por nombrar algunas de las principales.

Del Revés: Una película sobre emociones, recuerdos y familia

Por lo que, en estos casos, la planificación ayuda y resulta útil, pero puede no ser suficiente. No se trata de que seas vago/a, en muchas ocasiones se trata de algo tan humano como la evitación del malestar.

En ocasiones ese malestar, puede ser concebido como insoportable, de una forma real, no ficticia.

Este factor, puede ocasionar muchas consecuencias negativas para las personas. Ya que postergar ir al dentista u a otro profesional puede generar problemas de salud graves, así como por ejemplo postergar una cita, puede conllevar perder la posibilidad de conocer a una persona que aporte mucho a tu vida.

Perfeccionismo

De la misma forma que la evitación experiencial, querer lograr la perfección, puede llevarnos a posponer diferentes aspectos de nuestra vida.

Incluso, si no sois personas que se consideren con una conducta perfeccionista, es muy probable que, en algún grado, lo hayáis experimentado en vuestra vida.

En caso de que el perfeccionismo, predomine respecto al área social de una persona, es frecuente escuchar frases del tipo ; “deseo mucho hacerlo, pero todavía no estoy preparado…”.

Esto puede llevar a una postergación eterna, de algo para lo que sí que se está preparado, pero que, sin embargo, a juicio de la persona, no es perfecto. Dependiendo del grado de perfeccionismo, puede llevar a que los proyectos no vean la luz.

Imaginemos un compositor, que nunca ve terminada una canción o a un actor que nunca ve finalizada su preparación para una película.

La perfección se convierte así, en un arma de doble filo, posibilita llegar a cumbres de la creación humana y a la vez puede impedir que dichas cumbres, puedan ser contempladas por otras personas.

De esta forma quedan discos, novelas, obras sin estrenar. Así como quedan oposiciones sin realizar, viajes sin hacer, cosas sin decir…

Retrato de un perfeccionista

Deseabilidad social

Otro factor importante de procrastinación, es la deseabilidad social. Las personas crecemos con una determinada cultura, en la que se premian determinadas conductas y se castigan otras.

Por poner un ejemplo, precisamente la procrastinación es una conducta que se tiende a castigar, ya sea en trabajos o en tu vida personal.

deseabilidad social

Por ejemplo, suele esta premiado socialmente, hacer las tareas gradualmente, estudiar todos los días un poco, escribir todos los días algo. Sin embargo, hay personas que, por características determinadas, tienen un mejor desempeño, invirtiendo toda su energía en un breve espacio de tiempo.

Por lo que, si una persona se quiere plegar a lo socialmente deseable, puede postergar una determinada tarea, por imponerse, hacerla de forma gradual. El sufrimiento en este caso, es similar, a intentar llevar unos pantalones de una talla que no te corresponde.

Hasta aquí el post de hoy, si quieres sugerir algún tema para nuestro próximo articulo o lanzar alguna reflexión o duda, te leemos en los comentarios.

¿Cómo influye la imagen corporal sobre tu autoestima?

¿Cómo influye la imagen corporal sobre tu autoestima?

 

Nuestro cuerpo forma parte de nosotros mismos, es nuestro hábitat, nos acompaña a todas partes. Por lo que, es un elemento de gran importancia a la hora de apreciarnos y reconocernos.

Si no nos sentimos a gusto con nuestro cuerpo, es muy probable, que ese sentimiento se extienda y generalice al concepto que tenemos de nosotros mismos y a la valoración emocional de este concepto, nuestra autoestima

¿Cómo se aprende a rechazar el cuerpo?

No nacemos despreciando o rechazando nuestro cuerpo. Lo aprendemos. Profundicemos un poco en esta idea.

Desde que nacemos, comienza un aprendizaje, conforme vamos creciendo, vamos recibiendo indicadores de lo que es apreciado y lo que no. Sabemos que algo es apreciado, en función de las consecuencias que nosotros recibimos y en aquellas que observamos, que otras personas reciben.

Un ejemplo muy gráfico de esto último, se puede observar, cuando una madre o un padre, le dice a su hijo/a “madre mía cómo te vas a poner” (más encubierto) o un niño/a escucha comentarios cómo “que guapo/a que estas, se nota que has adelgazado”.

Con el tiempo, en base a la influencia de nuestra figura de apego primarias, nuestra familia, amigos y de forma más global el resto del contexto que nos rodea, vamos dibujando una imagen corporal.

La imagen corporal es una mezcla entre la forma en la que percibimos nuestro cuerpo y nuestro sentimiento /valoración hacia él.

Todo lo que vamos recogiendo, a modo de aprendizaje, durante la infancia, la adolescencia y después durante nuestra vida adulta, va modelando la imagen de nuestro cuerpo.

Sí esa imagen no nos produce aprecio o nos genera rechazo, esto puede transformarse desprecio/rechazo hacia nuestra persona y muy probablemente traerá consigo conductas dañinas hacia nosotros mismos.

¿Por qué es importante distinguir entre el cuerpo y la imagen del cuerpo?

El cuerpo en sí mismo, no contiene pensamientos, sentimientos o evaluaciones, la imagen corporal es la que las contiene.

Esto es relevante, ya que, no es necesario que el cuerpo cambie para que una persona comience a sentirse bien con él.

Es decir, a través del cambio de la imagen corporal, se puede modificar la autoestima corporal sin cambiar el cuerpo.

¿El cambio corporal nunca va a ser necesario para apreciar o reconocer nuestro cuerpo?

Rotundamente no, ya que la percepción del propio cuerpo forma parte de la imagen corporal.

En resumen, es clave, no apresurarse. En ese sentido, sería muy beneficioso valorar la imagen corporal, en cualquier caso, de modificación del cuerpo a través de cirugía. Ya que, si por ejemplo hay distorsiones de la imagen corporal, no sería aconsejable.

Por ejemplo, si no hay ninguna distorsión en la imagen corporal, operarse la nariz a través de una rinoplastia o cualquier otra operación estética, puede resultar en una mejor autoestima corporal, sin embargo, es importante subrayar que los cambios físicos no garantizan cambios en la imagen corporal.

Es por ello, que hay personas que, tras una operación estética, mantienen su insatisfacción y pueden llegar a realizar una corrección continua de su cuerpo.

La relación entre la autoestima y la imagen corporal

Para sintetizarlo, la imagen corporal, es un elemento importante en la autoestima de una persona.

La no apreciación, no aceptación o rechazo, pueden provocar problemas de desprecio y no aceptación de uno mismo y consecuentemente generar conductas de evitación o ocultamiento en el entorno, con los amigos, la pareja, el contexto familiar o laboral.

Por lo que, es importante tener en cuenta, que esta imagen esta formada por la percepción de nuestro propio cuerpo, lo que pensamos y lo que sentimos acerca del mismo.imagen corporal

Tanto la percepción, cómo los sentimientos y pensamientos acerca del cuerpo, se ven influidos por la historia de aprendizaje de la persona.

Por ello, para mejorar la imagen corporal, un aspecto fundamental es generar nuevos aprendizajes, que permitan reconocer el cuerpo y apreciarlo.

El cambio corporal a través la alimentación y el ejercicio, son aspectos relevantes, que, junto con una buena relación con la propia imagen, contribuyen en gran medida a la mejora de la imagen corporal.

Los cambios a través de operaciones determinadas o cirugía estética, no son negativos por sí mismos, sin embargo, es importante tener en cuentea, que no son una panacea. Es decir, el cambio corporal, no garantiza una mejora en la imagen corporal. Por ello son decisiones que, bajo mi punto de vista profesional, es importante que no se ejecuten de forma rápida. 

Continuaremos profundizando en aspectos relacionados con la imagen corporal, ya que es un aspecto fundamental relacionado con la autoestima, cualquier duda o sugerencia puedes escribirnos aquí abajo en los comentarios.

 

¿Me dirá mi psicólogo/a que decisiones tomar?

¿Me dirá mi psicólogo/a que decisiones tomar?

Es común que, en las sesiones de psicoterapia, los/las clientes pregunten ¿Y tú que harías? ¿Debería dejar o no mi trabajo? ¿Debo dejar a mi pareja?

En muchas ocasiones, se espera del psicólogo o psicóloga, que se pronuncie sobre que decisiones tomar.

Cuando las personas con las que trabajo, me realizan ese tipo de preguntas, suelo comentar; ahí viene la pregunta trampa, después, explico mis razones para llamar así , a estas preguntas.

Explicar la pregunta trampa, supone un momento de humor entre él/la cliente y yo. Al tiempo que se convierte en un punto de inflexión perfecto, para hablar de las expectativas frente a la terapia.

La pregunta trampa ¿y eso por qué?

Me gusta llamar a estas cuestiones, preguntas trampa, ya que resulta muy fácil responder de acuerdo a las consideraciones propias, responder cómo la persona y no como el profesional.

decisiones

Es automático, nos preguntan y damos una opinión. Es perfecto para una cena con los amigos/as, pero en una relación cliente-psicólogo/a, resulta contraproducente.

La Ambivalencia en la Toma de Decisiones

Entonces… ¿Los psicólogos no establecen pautas?

Sí, si lo hacemos. Pero no tomamos, decisiones por el cliente. ¿Cuál es la diferencia?

Las pautas y recomendaciones que el psicólogo o psicóloga puede dar, se establecen en base a la evidencia científica para solucionar un problema en concreto.

Es decir, a partir de la solicitud expresa del cliente, se establece un marco de tratamiento, con unas pautas encaminadas a solucionar un problema o mejorar una situación.

Por tanto, planeamos el tratamiento y sus pautas en base a las decisiones del cliente. En lugar de tomar nosotros dichas decisiones.

Fomentando la autonomía en lugar de la dependencia

No tomar decisiones por el cliente, evita provocar una dependencia de la terapia.

De esta forma dentro del plan de tratamiento, el cliente ira tomando sus decisiones. Dejar o no dejar su relación de pareja, perdonar o no perdonar una infidelidad, vender o no, su casa, quedarse o mudarse a otra ciudad, continuar o no, los estudios comenzados…

decisiones

Al finalizar la terapia, la sensación será, con mayor probabilidad, la de haber llevado el timón de su propia vida y no, la de haber contemplado, como otra persona dirigía ese timón.

Continuando con la metáfora, lo que hace el terapeuta, es averiguar, en primer lugar, el rumbo hacia donde se quiere dirigir el cliente. Si el cliente duda, el psicólogo no resuelve, fomenta el autoconocimiento, a través de preguntas y ejercicios, que permiten ir perfilando hacia donde se desea ir.

Una vez el cliente toma su decisión/decisiones, el psicólogo ayuda en la elaboración del plan, hacia la consecución de sus objetivos.

La metáfora del jardín o cómo recuperar el sentido vital durante la desescalada (parte 1)

Si tienes alguna duda que te podamos resolver o quieres sugerirnos algún tema para el próximo post, puedes hacerlo aquí abajo en los comentarios.