Exposición a las sensaciones corporales en el trastorno de pánico como técnica para aprender que son inofensivas

Exposición a las sensaciones corporales en el trastorno de pánico como técnica para aprender que son inofensivas

Pequeñas pinceladas sobre qué es la ansiedad

Muchas veces escuchamos la palabra ansiedad y no sabemos exactamente cómo definirla, ya que imaginamos un conjunto de síntomas y situaciones de lo más dispares en las que puede presentarse. Pues bien, la ansiedad es un mecanismo de defensa, un sistema de alerta ante amenazas adquirido durante la evolución humana. Todas las personas contamos con este mecanismo que nos permite responder de manera eficaz ante lo que podría ser un peligro, movilizando aquellos recursos con los que contamos para dar una respuesta en un momento dado.

Herramientas para la gestión de la ansiedad (conductuales)

¿Cómo funciona este mecanismo de defensa?

En nuestro organismo se producen una serie de cambios físicos que nos permiten hacer frente a esa situación catalogada como peligrosa o amenazante, cambios como aumento de la tasa respiratoria aumentando así el flujo de oxígeno, aumento de la frecuencia cardíaca para bombear más rápidamente ese oxígeno hacia los músculos, aumento de la tensión muscular para conseguir un tono muscular óptimo o sudoración para evaporar el calor generado en este esfuerzo físico, preparándonos así para afrontar un riesgo real. Estos cambios corporales nos permiten correr, saltar, trepar… dar una respuesta ya sea de huida o ataque, en definitiva ponernos a salvo. Otras veces,  el miedo nos bloquea (la otra vía que ha desarrollado la evolución para protegernos).

Que hacer ante una crisis de ansiedad

¿Qué es un trastorno de ansiedad?

ansiedad

¿Puede este mecanismo de defensa despertarse ante situaciones no amenazantes o despertarse de manera desproporcionada? Seguramente intuyas la respuesta a esta pregunta y efectivamente es que sí. Es entonces, cuando deja de ser una ayuda y se convierte en algo molesto e incluso un problema. Por tanto, un trastorno de ansiedad aparece cuando esta señal de alarma se enciende ante situaciones que aunque son interpretadas como peligrosas, verdaderamente no lo son.

Así, estas señales que son interpretadas como peligrosas o amenazantes son distintas en cada trastorno de ansiedad, en el pánico son determinadas sensaciones físicas (palpitaciones, hiperventilación, mareos, dolor en el pecho…), en la agorafobia situaciones concretas (estar solo fuera de casa, el uso de transporte público, espacios abiertos o cerrados…), en las fobias específicas estímulos muy definidos (animales, tormentas, aviones, ascensores…), en la ansiedad social algunas situaciones sociales (hablar con extraños, dar una charla…) o en la ansiedad generalizada una amplia gama de acontecimientos y actividades  son causa de preocupación.

¿Qué es un trastorno de pánico?

En este artículo quiero centrarme en el trastorno de pánico, y más concretamente en la evitación de esas sensaciones corporales que son causa de malestar y preocupación. Muy resumidamente, una crisis de ansiedad o ataque de pánico se caracteriza por la aparición súbita de miedo o ansiedad intensa con síntomas físicos característicos (entre ellos aumento de la frecuencia cardíaca, sudoración, dificultad para respirar, sensación de ahogo, dolor en el pecho, mareos, nauseas o malestar abdominal, escalofríos o sensación de calor, sensación de irrealidad, sensación de estar separando de uno mismo) y que alcanza su máxima expresión en cuestión de minutos. Estos ataques de pánico pueden acompañarse con pensamientos de que algo grave va a ocurrir (sufrir un ataque al corazón, asfixiarse, desmayarse, volverse loco, etc.), pudiendo conllevar cambios en el comportamiento de quien lo padece, por ejemplo conductas destinadas a evitar estos ataques de pánico.

¿Cómo se trabaja en los trastornos de pánico?

Durante el proceso terapéutico, dentro de la Terapia Cognitivo-Conductual se utilizan diferentes técnicas, entre ellas destacan:

asustado

  • Psicoeducación, esto es dar información con el fin de que la persona entienda lo que le ocurre (comprender la ansiedad, sus características, la función que cumple y como abordarla).
  • Reestructuración cognitiva (técnica que ayuda a identificar nuestros patrones de pensamiento y poder corregir las interpretaciones erróneas de los síntomas).
  • Exposición interoceptiva a las sensaciones físicas temidas.
  • Exposición a situaciones temidas.

“7 claves para superar la Agorafobia”

La exposición interoceptiva a sensaciones físicas temidas como estrategia terapéutica

Para explicar esta técnica imaginemos una persona con fobia a los aviones, su miedo se origina en el exterior de ella misma. Por tanto, evitando los aviones su vida puede seguir sin mayores complicaciones. Sin embargo, la persona que padece crisis de ansiedad (o ataques de pánico), tiene una fobia similar, pero la solución es más compleja, ya que no puede evitar o escapar de sus propias sensaciones corporales. Lo que sí puede hacer, y habitualmente hacen las personas que padecen crisis de ansiedad, es evitar aquellas situaciones que propician la aparición de nuevas crisis de ansiedad. Sin embargo, esta evitación a largo plazo implica importantes  repercusiones en el funcionamiento diario de la persona.

Siguiendo con el ejemplo del avión, si tuviésemos que plantear una estrategia para afrontarlo, recurriríamos a lo que se conoce como exposición al estímulo fóbico, en este caso a los aviones. Si nos exponemos a aquello que evitamos conseguiremos que poco a poco disminuya la respuesta de ansiedad. La familiarización con el estímulo fóbico hace que cada vez se responda con menos síntomas de ansiedad, además de constatar la no aparición de las consecuencias temidas.

Superar la agorafobia, cuando se ha sufrido durante años ¿Es posible?

Cuando la ansiedad se da ante estímulos inofensivos (sensaciones corporales propias de la ansiedad), mantenernos en la situación hace que la respuesta de ansiedad se acabe agotando, nuestro organismo no puede producir ansiedad de manera indefinida.

Ante una crisis de ansiedad, la persona tiene dos opciones:

escape

  1. Marcharse del lugar en el que se encuentra y tratar de huir de esas sensaciones corporales molestas.
  2. Identificar esas sensaciones como síntomas de ansiedad y esperar hasta que dichas sensaciones se agoten, descubriendo que son desagradables, pero inofensivas.

Obviamente, la primera opción resulta muy atractiva a corto plazo ya que dejamos atrás las sensaciones molestas, pero esto no es más que una trampa. Aprendemos a escapar como técnica de reducción a nuestro malestar y a largo plazo utilizaremos la evitación sistemática de pensamientos, sensaciones y situaciones. La segunda opción es más molesta, ya que pone en contacto a la persona con las sensaciones temidas y eso hace aumentar la magnitud de las sensaciones corporales, por eso lo habitual es tratar de huir  de estas sensaciones mediante el escape de la situación en la que está ocurriendo.

Los problemas de la respuesta de evitación

Una persona que teme las sensaciones corporales de la ansiedad acaba vigilando su cuerpo continuamente, su experiencia previa con los síntomas corporales le lleva a anticipar cada vez con mayor miedo nuevas crisis de ansiedad, sin embargo, la evitación sistemática le impide comprobar si sus temores son reales o no y si sus predicciones se cumplen.

La necesidad de la exposición

Mantenerse en la situación en la que aparece una crisis de ansiedad siendo conscientes de los síntomas corporales es más difícil, la ansiedad aumenta y puede parecer que nunca va a acabar, lo que resulta desagradable. Sin embargo, exponerse a aquello que tememos, sin hacer nada para evitarlo, teniendo claro que lo que sucede es ansiedad y que la ansiedad, pese a ser molesta es inofensiva, es la única forma de comprobar que acaba cediendo.

No obstante, este ejercicio de exposición requiere tener en cuenta unas pautas como graduar las situaciones a las que exponerse y procurar no abandonar una situación de exposición sin haber notado al menos un mínimo de alivio, para ello se establecen unos pasos y unas reglas. De esta manera conseguiremos que la estrategia funcione de manera eficaz y con la mínima incomodidad, ya que sin una planificación se producirá el efecto contrario.

 

La importancia de la guía de un profesional

Para finalizar, es importante tener presente que para llevar a cabo esta técnica es conveniente que cuentes con la guía de un profesional dentro de un programa de tratamiento. Un psicólogo te ayudará a identificar las principales sensaciones corporales que temes, para este fin te propondrá una serie de ejercicios que provocan diversos tipos de sensaciones corporales. A partir de ahí programará una secuencia de prácticas para ir perdiendo el miedo a dichas sensaciones. El hecho de que una persona con trastorno de pánico se exponga a sus sensaciones físicas sin escapar hace que interiorice que esas sensaciones son simplemente eso, sensaciones. En definitiva, la persona aprende que estas manifestaciones internas no deben ser temidas porque no conllevan ningún tipo de peligro.

 

¿Cómo no y cómo si podemos ayudarte los psicólogos/as en un proceso de cáncer?

¿Cómo no y cómo si podemos ayudarte los psicólogos/as en un proceso de cáncer?

 

Atravesar un cáncer, es una experiencia vital, altamente estresante en la vida de una persona.

La dureza de los tratamientos eficaces, junto con las altas probabilidades de que la enfermedad aparezca de nuevo, hace que el cáncer, tenga el potencial de impactar muy fuerte en la vida de una persona.

El impacto del estrés sobre la persona con cáncer, puede ser variado dependiendo de los factores de protección y vulnerabilidad.

En este post, me gustaría aportar algo de información acerca de cómo como los psicólogos podemos ayudar en un proceso de cáncer y como no podemos hacerlo.

Para ello voy a intentar, con algunos ejemplos y de una manera sintética, desterrar dos ideas que se han difundido desde diferentes ámbitos y que son erróneas.

La relación entre cáncer y estrés

La relación entre cáncer y estrés, es una cuestión controvertida. Hay mensajes que pueden confundir a las personas, por lo que es importante dejar claro, donde están nuestros limites cómo psicólogos/as.

Para ello, en los próximos apartados de este post, veremos ideas erróneas que circulan en la relación entre tratamiento psicológico, estrés y cáncer. Esto nos servirá para hablar de lo que si hacemos los psicólogos y de aquello que no está en nuestro control.

Ansiedad: Reacción física del cuerpo ante pensamientos y emociones.

Idea errónea 1: Ir a terapia psicológica puede prevenir de forma directa desarrollar cáncer

Desmintiendo tal afirmación…

Se ha difundido la idea, desde diferentes ámbitos, de que el cáncer puede tener un origen emocional. Lo que se propone es, a rasgos generales, que ciertas emociones, como por ejemplo la ansiedad o el desarrollo de estrés crónico. Podrían ser los causantes del cáncer, en ocasiones concretas.

Esta idea, es falsa, por lo menos, no resulta ser cierta, con lo que sabemos a día de hoy. Es decir, no se ha podido demostrar, una relación causal entre factores emocionales y cáncer.

En lo que si podemos contribuir…

Ir a terapia psicológica, puede permitir, facilitar la mejora de la salud. A través del establecimiento de conductas, favorecedoras de dicha mejoría. Es decir, es un agente de cambio en salud, pero no un agente directo sobre desarrollar o no un cáncer.

Idea errónea 2. Un tratamiento psicológico puede aumentar directamente la probabilidad de sobrevivir a un cáncer

Desmontando tal afirmación…

De la misma forma, que no se ha podido relacionar, factores emocionales con desarrollar cáncer. Tampoco se ha podido establecer una relación causal, por ejemplo, entre la expectativa que tengas sobre tu curación y el aumento de probabilidades de que sobrevivas al cancer.

Es decir, cambiar tus expectativas, no va influir de forma directa sobre las posibilidades de sobrevivir a un cáncer. Tampoco la creencia sobre el grado de controlabilidad de la situación, por poner dos ejemplos.

En lo que si podemos contribuir…

Sin embargo, el tratamiento psicológico, puede ser muy útil, para aumentar la adherencia al tratamiento médico, que finalmente puede salvarte la vida.

Además de para aumentar la adherencia al tratamiento, la psicoterapia, puede influir sobre el hecho de que, durante el duro proceso de la enfermedad y su tratamiento, puedas encontrarte lo mejor posible, teniendo en cuenta la forma en la que tu quieres vivir la enfermedad, la forma en la que puedes vivirla, tus valores, etc.

La metáfora del jardín o cómo recuperar el sentido vital durante la desescalada (parte 1)

Es decir, la terapia puede contribuir a que sigas el tratamiento y a que tu calidad de vida, sea mejor durante el proceso de la enfermedad y con fortuna, durante la recuperación de la misma.

Por ejemplo, cuando se inicia un tratamiento para el cáncer, la persona puede desarrollar un cuadro de ansiedad y estrés crónico. Junto con el impacto físico del tratamiento, se produce el impacto de enfrentarse a una gran incertidumbre, la situación es poco controlable y altamente impredecible. En ese momento la psicoterapia, puede contribuir a observar y delimitar que factores se pueden controlar y cuales no.

De forma que la persona aumente su expectativa de control, al centrarse en aquellos factores que pueden contribuir, por un lado a su bienestar propio y por otro a la cura de la enfermedad. Definitivamente poder mantenerse en tratamiento, es un reto complicado y a la vez uno de los mejores predictores de que la persona sobreviva. Sin embargo, si no puede tener unos niveles mínimos, de bienestar psicológico, es muy complicado que pueda afrontar el tratamiento médico.

De la misma forma, un gran trabajo dentro de la psicooncología, esta en ayudar a las personas a soportar el regreso de la enfermedad. Si hay algo fatídico que tiene el cáncer, es el desasosiego que produce, una reactivación del proceso de la enfermedad, tras el tratamiento o tiempo después de este. De nuevo, nuestro trabajo aquí, se centra en poder trabajar para conseguir que la persona, pueda vivir este duro proceso, de la forma más adecuada a sus necesidades.

Cuando digo de la forma más adecuada a sus necesidades, no lo digo por decir algo, esto es muy importante. Cada persona, independientemente de que el proceso de tratamiento tenga similitudes, va a vivir la enfermedad y el tratamiento, de maneras diversas, tiene una historia de vida concreta y determinado contexto. Por lo que un aspecto primordial, en nuestro trabajo, es escuchar cuales son los temores, que ideas se tienen acerca de lo que va a ocurrir, como le gustaría vivir el proceso de tratamiento, que siente ante cada fase del proceso y que hace que sienta lo que siente etc. No hay dos casos iguales.

¿Me dirá mi psicólogo/a que decisiones tomar?

Una conclusión final

En este post, he querido destacar que la función primordial del psicólogo frente al cáncer, se centra en que la persona viva de la mejor manera posible de acuerdo a sus características, cada una de las partes, del duro proceso que implica el tratamiento del cáncer. Así como contribuir a que se mantenga en tratamiento y revisión médica.

Hay mucho por hablar sobre la psicooncología, en futuros post nos encargaremos de profundizar más, en este campo de la psicología. El objetivo en este caso, ha sido desterrar ciertas ideas, sin evidencia científica a día de hoy.

 

El ejercicio del nacimiento del rio para el TOC

El ejercicio del nacimiento del rio para el TOC

Soy responsable de tenerlo. El camino hacia la obsesión

Cuando en una persona con TOC, aparece un pensamiento molesto y se responsabiliza de que esto ocurra. Diciéndose «soy el responsable de estos pensamientos, yo los genero, a otras personas no les ocurre». Sin darse cuenta, está construyéndose una trampa, que conduce hacia el crecimiento y perpetuación de la obsesión.

Es decir, en el momento en que aparece el pensamiento molesto, comienza la ansiedad, vinculada a una responsabilidad excesiva, sobre la ocurrencia del pensamiento.

Desmontar la vinculación de que la aparición del pensamiento, es un problema en si mismo. Permite dar un primer paso, hacia la solución del problema.

Para ello, puede ser muy útil, realizar el ejercicio de visualización, que te voy a presentar a continuación.

T.O.C: ¿Que es un Trastorno Obsesivo Compulsivo?

El nacimiento del rio. Un ejercicio para comenzar a aceptar los pensamientos intrusivos en el TOC

Se trata de un ejercicio en imaginación. Es decir, tienes que visualizar una escena determinada. La escena se sitúa en el nacimiento de un rio. El hecho de que sea el nacimiento , tiene importancia, acompáñame en las siguientes líneas y vemos por qué.

Como hemos visto antes, en inicio, los pensamientos que se dan en el TOC, no son en si mismos extraños, todos nosotros los podemos tener.

TOC

De alguna forma, nuestros pensamientos se comportan como el nacimiento de un rio. El lugar donde comienza a salir lentamente el agua subterránea, formando un riachuelo.

En el inicio, en el nacimiento de este rio, hay poca agua, el pensamiento es poco frecuente.

Ya estas situado en la escena inicial. Una vez en ese nacimiento del rio, te puedes visualizar en una parte del rio, en una de las dos orillas, imagina entonces que la parte derecha representa el funcionamiento normal de los pensamientos, frente a laparte izquierda, que simboliza el funcionamiento que adquieren los pensamientos en el TOC.

De forma que puedes hacer lo siguiente. Una vez aparece el pensamiento problema, te das la siguiente autoinstrucción “Es normal que me venga este pensamiento, la mayoría de la gente los tiene alguna vez y no pasa nada”.

Acto seguido, visualmente, te desplazas a “la orilla de la normalidad”.

Acabas de completar el ejercicio de visualización del nacimiento del rio.

Tratamiento Psicológico del Trastorno Obsesivo Compulsivo (TOC)

¿Por qué este ejercicio es beneficioso para las personas con TOC?

Esto es debido a que, permite desterrar la idea de que se es responsable de tener estos pensamientos y que en si mismos suponen un problema.

beneficios ejercicio

Lo que facilita retrasar la ansiedad inmediata, generada en el momento que aparece el pensamiento molesto e interpretas que eres el responsable /culpable.

Si tomas conciencia de que la ocurrencia de estos pensamientos ,es habitual en la mayoría de las personas y das ese primer paso, hacia la orilla de la normalidad. Estas dando un primer paso, hacia una solución del problema.

 

Este post, ha sido elaborado, partiendo del ejercicio del nacimiento del rio, que puedes encontrar en el libro de la psicóloga Aurora Gavino, El trastorno obsesivo- compulsivo. Manual práctico de tratamientos psicológicos.

¿Qué es la ventilación emocional y cómo podemos llevarla a cabo?

¿Qué es la ventilación emocional y cómo podemos llevarla a cabo?

Hoy contamos con la colaboración de Beatriz Góngora de Pedro, psicóloga en prácticas en WebPsicólogos. Está siendo un auténtico placer compartir contigo esta etapa . Miles de gracias por tu colaboración a lo largo de estos meses en el blog.

Una emoción forma parte de la naturaleza de cualquier individuo, es decir, las emociones son estados afectivos innatos que tienen un carácter adaptativo. ¿Qué quiere decir esto? Una emoción nos permite actuar de manera eficaz frente a las circunstancias que se nos presentan, es una reacción al ambiente (unida a cambios físicos) que nos da la posibilidad de responder a aquello que nos sucede.

Por ejemplo, la emoción de miedo nos posibilita enfrentarnos a un peligro por medio de la evitación o el escape, el asco nos permite alejarnos de algo que nos produce rechazo para protegernos, la tristeza nos permite conservar nuestra energía para reintegrar y sobreponernos a un acontecimiento. Y así ocurre con el amplio repertorio de emociones con el que contamos, cada una tiene su función. Éstas, además de ser innatas y comunes a todas las personas, presentan particularidades en función de nuestras experiencias previas y aprendizajes.

 

Este es un tema muy amplio del que podríamos seguir hablando con más profundidad, pero hoy os quiero hablar de la ventilación emocional, una práctica necesaria para nuestro bienestar, que no es más que la expresión de las emociones.

 

¿ Qué son las emociones? ¿Para qué sirve lo que siento?

 

Nuestras experiencias previas y aprendizajes contribuyen a dar significado a las emociones.

 

Una buena ventilación emocional implica aceptar las emociones que frecuentemente reprimimos porque son juzgadas como negativas o malas. Debemos saber, que tener emociones forma parte de la naturaleza humana, no existe una emoción “mala”. Pero retomemos la idea de que las emociones dependen de nuestras experiencias y aprendizajes, a lo largo de nuestra vida aprendemos a catalogar las emociones como positivas o negativas, desde niños observamos distintas reacciones en nuestro entorno en función de la emoción que expresamos, por ejemplo, un niño puede observar cómo su entorno no reacciona de la misma manera ante su alegría, que ante su enfado o ante su tristeza. Y es así cómo vamos aprendiendo a dar significado a nuestras emociones. Si además crecemos en un ambiente en el que la expresión de las emociones no es lo habitual, o en el que la expresión de las emociones es signo de debilidad, ya de adultos tenderemos a reprimirlas.

 

Primeros auxilios emocionales

 

La represión de las emociones no es una buena estrategia de afrontamiento.

 

Pueden ser muchas las razones que nos lleven a no mostrar las emociones, como el temor a ser juzgados, el miedo al rechazo, a ser vistos como vulnerables o el simple hecho de sentirnos desprotegidos. Pero debemos saber que las emociones son universales, todos las sentimos, nadie está libre de sentir tristeza, miedo o frustración. La represión de estas emociones no nos conduce a sentirnos felices, sin miedo o libres de frustración, sino que implica un importante desgaste anímico. Imaginemos por ejemplo, que bajando un escalón nos torcemos el tobillo, pero decidimos seguir caminando como si nada hubiese pasado, sintiendo dolor ¿Es posible que haciendo como que nada ha sucedido deje de doler? ¿Sería correcto pensar que comunicar que nos duele es vergonzoso o signo de debilidad? Pues las emociones, funcionan de la misma manera, al cumplir una función adaptativa es necesario procesarlas para poder integrar aquello que nos sucede.

 

inexpresión

 

En algún momento de nuestra vida todos vamos a tener que hacer frente a situaciones que nos despierten emociones que hemos aprendido a etiquetar como “negativas”, emociones como la tristeza, el dolor, el miedo, el enfado o la ira. Y son muchas las personas que recurren a la represión emocional como estrategia de afrontamiento, es decir, actuar como si nada pasase, evadirse para apartar esas sensaciones “desagradables o molestas” que están experimentando. No obstante, reprimir una emoción no la hace desaparecer, las emociones que no se expresan se sienten igualmente, incluso si tratamos de taparlas o callarlas pueden desencadenar síntomas psicológicos y físicos.

 

Analfabetismo emocional

 

La ventilación emocional como técnica de bienestar.

 

La ventilación emocional se basa sencillamente en encauzar una vía de salida a esas emociones que tratamos de ignorar, en expresarlas, en manifestarlas. ¿Cómo podemos hacer esto? Pues bien, hay varias formas de hacerlo. Es posible que haya alguna persona de tu confianza, alguien con quien puedas compartir cómo te sientes y sea fácil exteriorizar libremente tus emociones. Pero no es necesario que lo compartas con alguien, puedes hacerlo tú mismo, dedicando un tiempo a escuchar lo que sientes. ¿De qué manera puedes hacerlo? Quizá te sirva de ayuda escribirlo, la escritura es una herramienta muy valiosa. Para hacer este ejercicio de introspección ten en cuenta unas sencillas pautas:

 

 

– Toma consciencia de cómo te sientes, puedes intentar ponerle nombre a la emoción o describirla.

– No niegues lo que sientes, no intentes reprimir lo que te produce esa emoción. Recuerda que escribirla es una forma saludable de expresarla.

– Intenta entender por qué te sientes así, es posible que haya un motivo para que te sientas de esa manera.

– Acepta todas tus emociones como naturales y válidas, no las juzgues.

 

Esta práctica te ayudará a tu propio autoconocimiento y la aceptación de tus emociones, siendo fundamental para el bienestar emocional.

 

Inteligencia Emocional desde la infancia

 

Y recuerda que si tienes dificultades para lidiar con tus sentimientos puedes recurrir a la ayuda de un profesional que te guie en la gestión de tus emociones.

 

 

 

 

Eyaculo antes de lo que me gustaría ¿Qué es lo que me ocurre?

Eyaculo antes de lo que me gustaría ¿Qué es lo que me ocurre?

Si durante las relaciones sexuales, sientes que eyaculas antes de lo que te gustaría, lo más probable es que hayas escuchado el termino eyaculación precoz, de hecho, es un término muy popular.

En este post, vamos a ver, algunos de los principales aspectos que se tienen en consideración, cuando un cliente acude a consulta, debido a una insatisfacción propia, de la pareja o de ambos, relacionada con la eyaculación.

El tiempo que se tarda en eyacular

La variable del tiempo, es un intento por conseguir un dato objetivo, para efectuar el diagnostico. Sin embargo, aporta poco, de forma aislada.

eyacular antes

El manual diagnostico DSM 5, establece como criterio a cumplir, para considerar una eyaculación como precoz, que esta se produzca, en el trascurso de un minuto, desde el inicio de la penetración.

Este criterio, inevitablemente vendrá a influir sobre los demás aspectos, que veremos a continuación.

La capacidad de control

Si algo caracteriza al cuadro de eyaculación precoz, es la percepción de ocurrencia involuntaria, es decir, gran parte de la frustración que genera, es debida a que la eyaculación se produce antes de lo que la persona desea.

Esta sensación de no control de la eyaculación, incrementa en gran medida, la ansiedad anticipatoria, en los momentos previos al sexo y durante el sexo.

La ansiedad anticipatoria, actúa de esta forma como un factor que perpetua y agrava el problema. Ya que la ansiedad durante las relaciones sexuales, está  asociada a eyaculación precoz y disfunción eréctil.

Mi pareja me evita y no entiendo por qué

La realidad es que, la capacidad de control, funciona como una paradoja. A mayor intento de control, mayor suele ser la ansiedad, con lo que se mantiene y agrava la circunstancia que se pretende mejorar.

Es decir, habitualmente, la persona que presenta eyaculación precoz, al percibir el problema como una cuestión de control, intenta solucionarlo controlando más, lo que suele sobrevenir en la cronificación del problema.

Si bien hay técnicas para entrenar la capacidad de control eyaculatorio, para que funcionen, estas deben estar basadas, siempre, en un entrenamiento conjunto de la capacidad para “dejarse ir”.

La satisfacción sexual de la pareja

La insatisfacción sexual de la pareja, indicada directamente o bien percibida de forma indirecta, es un aspecto que suele determinar la solicitud de ayuda sexológica.

Generalmente esta cuestión esta muy relacionada con dos aspectos; la creencia de que se es responsable de la satisfacción de la pareja y la idea de que dicha satisfacción, tiene que ser a través de la penetración.

terapia sexual

Ambas concepciones, suelen generar, un incremento de la ansiedad y una focalización atencional en el control eyaculatorio. Con lo cual el agravamiento del problema está prácticamente garantizado, a no ser que se modifiquen los mantenedores del mismo.

De hecho, la solicitud de ayuda, suele estar marcada por la triada compuesta por una baja percepción de control, la percepción o constatación de insatisfacción de la pareja y cómo veremos en el siguiente punto la propia insatisfacción personal.

La intimidad en pareja: una aliada en el sexo

La propia satisfacción sexual

La propia satisfacción, constituye un aspecto fundamental a tener en cuenta, al evaluar la situación.

Aquí se hace relevante, tener en cuenta, si se acude a consulta debido a una insatisfacción propia, ante la constatación / percepción de insatisfacción por parte de la pareja o ante la unión de ambas circunstancias.

La insatisfacción propia respecto a la relación sexual, puede estar muy influenciada por el contexto social y cultural.

Una reflexión final

Detrás de la etiqueta diagnostica de eyaculación precoz, existe un sistema complejo de factores que predisponen a que ocurra el problema y otros que contribuyen a mantenerlo y agravarlo.

Determinadas fuentes en internet, pueden incrementar el estrés y ansiedad de la persona y consecuentemente, contribuir al mantenimiento y agravamiento de la situación.

Espero que, en ese sentido, esta publicación, contribuya a reducir la presión de la persona que lo lea.

Nos vemos en el próximo post, como siempre puedes dejar un comentario con tus preguntas o reflexiones, estaremos encantados de leerte.

 

¿Por qué me planifico muy bien y aun así, continúo procrastinando?

¿Por qué me planifico muy bien y aun así, continúo procrastinando?

El verbo procrastinar, ha pasado de ser relegado a un uso poco común, a convertirse en un termino de moda.

Esto ha ocasionado, por una parte, una obsesión por la productividad personal, en el que se demoniza posponer una tarea, en sintonía con el dicho “no dejes para mañana lo que puedes hacer hoy”. Así como, posturas opuestas, que proponen que procrastinar, es beneficioso para nuestra salud mental.

Mi propuesta para este post, no es decantarme por una de estas posturas, es más bien, hablar sobre un problema que me encuentro habitualmente en consulta. Este problema, se define con una pregunta que mis clientes, me suelen realizar:

¿Por qué me planifico muy bien y aun así continúo procrastinando?

Y es qué, resulta muy común, que cuando posponemos tareas, pensemos frecuentemente en la ausencia de planificación o en un error de la misma.

La planificación es clave pero…

Este análisis, no es para nada un error, la planificación es clave, permite desarrollar estrategias, delimitar los tiempos, generar plazos.

planificación

El error más bien, está en considerar que, si procrastinamos, es únicamente debido a una falta de planificación.

La realidad es que, el hecho de posponer una tarea, se suele deber a conjunto de factores, y no a uno solo.

En este post voy a describir tres posibles factores; la evitación experiencial, el perfeccionismo y la deseabilidad social.

Evitación experiencial

Las personas frecuentemente, tendemos a evitar aquellas cosas que, anticipamos, nos pueden generar malestar.

Por ello, detrás de la procrastinación, en muchas ocasiones se esconde la evitación de una experiencia, asociada a molestia o malestar.

Así, por ejemplo, podemos postergar ir al dentista, por temor a que nos hagan daño o buscar trabajo, por temor a sufrir un ataque de pánico en una entrevista.

Si os poneis a pensar en aquellas actividades que tenéis pendientes, quizás encontréis algún ejemplo en el que estéis procrastinando un plan, un proyecto, una tarea por este motivo.

evitación experiencial

Las emociones a las que solemos evitar exponernos son aquellas que nos generan malestar como; el miedo, la ansiedad, el estrés, la ira, el enfado, o la vergüenza por nombrar algunas de las principales.

Del Revés: Una película sobre emociones, recuerdos y familia

Por lo que, en estos casos, la planificación ayuda y resulta útil, pero puede no ser suficiente. No se trata de que seas vago/a, en muchas ocasiones se trata de algo tan humano como la evitación del malestar.

En ocasiones ese malestar, puede ser concebido como insoportable, de una forma real, no ficticia.

Este factor, puede ocasionar muchas consecuencias negativas para las personas. Ya que postergar ir al dentista u a otro profesional puede generar problemas de salud graves, así como por ejemplo postergar una cita, puede conllevar perder la posibilidad de conocer a una persona que aporte mucho a tu vida.

Perfeccionismo

De la misma forma que la evitación experiencial, querer lograr la perfección, puede llevarnos a posponer diferentes aspectos de nuestra vida.

Incluso, si no sois personas que se consideren con una conducta perfeccionista, es muy probable que, en algún grado, lo hayáis experimentado en vuestra vida.

En caso de que el perfeccionismo, predomine respecto al área social de una persona, es frecuente escuchar frases del tipo ; “deseo mucho hacerlo, pero todavía no estoy preparado…”.

Esto puede llevar a una postergación eterna, de algo para lo que sí que se está preparado, pero que, sin embargo, a juicio de la persona, no es perfecto. Dependiendo del grado de perfeccionismo, puede llevar a que los proyectos no vean la luz.

Imaginemos un compositor, que nunca ve terminada una canción o a un actor que nunca ve finalizada su preparación para una película.

La perfección se convierte así, en un arma de doble filo, posibilita llegar a cumbres de la creación humana y a la vez puede impedir que dichas cumbres, puedan ser contempladas por otras personas.

De esta forma quedan discos, novelas, obras sin estrenar. Así como quedan oposiciones sin realizar, viajes sin hacer, cosas sin decir…

Retrato de un perfeccionista

Deseabilidad social

Otro factor importante de procrastinación, es la deseabilidad social. Las personas crecemos con una determinada cultura, en la que se premian determinadas conductas y se castigan otras.

Por poner un ejemplo, precisamente la procrastinación es una conducta que se tiende a castigar, ya sea en trabajos o en tu vida personal.

deseabilidad social

Por ejemplo, suele esta premiado socialmente, hacer las tareas gradualmente, estudiar todos los días un poco, escribir todos los días algo. Sin embargo, hay personas que, por características determinadas, tienen un mejor desempeño, invirtiendo toda su energía en un breve espacio de tiempo.

Por lo que, si una persona se quiere plegar a lo socialmente deseable, puede postergar una determinada tarea, por imponerse, hacerla de forma gradual. El sufrimiento en este caso, es similar, a intentar llevar unos pantalones de una talla que no te corresponde.

Hasta aquí el post de hoy, si quieres sugerir algún tema para nuestro próximo articulo o lanzar alguna reflexión o duda, te leemos en los comentarios.

¿Cómo influye la imagen corporal sobre tu autoestima?

¿Cómo influye la imagen corporal sobre tu autoestima?

 

Nuestro cuerpo forma parte de nosotros mismos, es nuestro hábitat, nos acompaña a todas partes. Por lo que, es un elemento de gran importancia a la hora de apreciarnos y reconocernos.

Si no nos sentimos a gusto con nuestro cuerpo, es muy probable, que ese sentimiento se extienda y generalice al concepto que tenemos de nosotros mismos y a la valoración emocional de este concepto, nuestra autoestima

¿Cómo se aprende a rechazar el cuerpo?

No nacemos despreciando o rechazando nuestro cuerpo. Lo aprendemos. Profundicemos un poco en esta idea.

Desde que nacemos, comienza un aprendizaje, conforme vamos creciendo, vamos recibiendo indicadores de lo que es apreciado y lo que no. Sabemos que algo es apreciado, en función de las consecuencias que nosotros recibimos y en aquellas que observamos, que otras personas reciben.

Un ejemplo muy gráfico de esto último, se puede observar, cuando una madre o un padre, le dice a su hijo/a “madre mía cómo te vas a poner” (más encubierto) o un niño/a escucha comentarios cómo “que guapo/a que estas, se nota que has adelgazado”.

Con el tiempo, en base a la influencia de nuestra figura de apego primarias, nuestra familia, amigos y de forma más global el resto del contexto que nos rodea, vamos dibujando una imagen corporal.

La imagen corporal es una mezcla entre la forma en la que percibimos nuestro cuerpo y nuestro sentimiento /valoración hacia él.

Todo lo que vamos recogiendo, a modo de aprendizaje, durante la infancia, la adolescencia y después durante nuestra vida adulta, va modelando la imagen de nuestro cuerpo.

Sí esa imagen no nos produce aprecio o nos genera rechazo, esto puede transformarse desprecio/rechazo hacia nuestra persona y muy probablemente traerá consigo conductas dañinas hacia nosotros mismos.

¿Por qué es importante distinguir entre el cuerpo y la imagen del cuerpo?

El cuerpo en sí mismo, no contiene pensamientos, sentimientos o evaluaciones, la imagen corporal es la que las contiene.

Esto es relevante, ya que, no es necesario que el cuerpo cambie para que una persona comience a sentirse bien con él.

Es decir, a través del cambio de la imagen corporal, se puede modificar la autoestima corporal sin cambiar el cuerpo.

¿El cambio corporal nunca va a ser necesario para apreciar o reconocer nuestro cuerpo?

Rotundamente no, ya que la percepción del propio cuerpo forma parte de la imagen corporal.

En resumen, es clave, no apresurarse. En ese sentido, sería muy beneficioso valorar la imagen corporal, en cualquier caso, de modificación del cuerpo a través de cirugía. Ya que, si por ejemplo hay distorsiones de la imagen corporal, no sería aconsejable.

Por ejemplo, si no hay ninguna distorsión en la imagen corporal, operarse la nariz a través de una rinoplastia o cualquier otra operación estética, puede resultar en una mejor autoestima corporal, sin embargo, es importante subrayar que los cambios físicos no garantizan cambios en la imagen corporal.

Es por ello, que hay personas que, tras una operación estética, mantienen su insatisfacción y pueden llegar a realizar una corrección continua de su cuerpo.

La relación entre la autoestima y la imagen corporal

Para sintetizarlo, la imagen corporal, es un elemento importante en la autoestima de una persona.

La no apreciación, no aceptación o rechazo, pueden provocar problemas de desprecio y no aceptación de uno mismo y consecuentemente generar conductas de evitación o ocultamiento en el entorno, con los amigos, la pareja, el contexto familiar o laboral.

Por lo que, es importante tener en cuenta, que esta imagen esta formada por la percepción de nuestro propio cuerpo, lo que pensamos y lo que sentimos acerca del mismo.imagen corporal

Tanto la percepción, cómo los sentimientos y pensamientos acerca del cuerpo, se ven influidos por la historia de aprendizaje de la persona.

Por ello, para mejorar la imagen corporal, un aspecto fundamental es generar nuevos aprendizajes, que permitan reconocer el cuerpo y apreciarlo.

El cambio corporal a través la alimentación y el ejercicio, son aspectos relevantes, que, junto con una buena relación con la propia imagen, contribuyen en gran medida a la mejora de la imagen corporal.

Los cambios a través de operaciones determinadas o cirugía estética, no son negativos por sí mismos, sin embargo, es importante tener en cuentea, que no son una panacea. Es decir, el cambio corporal, no garantiza una mejora en la imagen corporal. Por ello son decisiones que, bajo mi punto de vista profesional, es importante que no se ejecuten de forma rápida. 

Continuaremos profundizando en aspectos relacionados con la imagen corporal, ya que es un aspecto fundamental relacionado con la autoestima, cualquier duda o sugerencia puedes escribirnos aquí abajo en los comentarios.

 

¿Me dirá mi psicólogo/a que decisiones tomar?

¿Me dirá mi psicólogo/a que decisiones tomar?

Es común que, en las sesiones de psicoterapia, los/las clientes pregunten ¿Y tú que harías? ¿Debería dejar o no mi trabajo? ¿Debo dejar a mi pareja?

En muchas ocasiones, se espera del psicólogo o psicóloga, que se pronuncie sobre que decisiones tomar.

Cuando las personas con las que trabajo, me realizan ese tipo de preguntas, suelo comentar; ahí viene la pregunta trampa, después, explico mis razones para llamar así , a estas preguntas.

Explicar la pregunta trampa, supone un momento de humor entre él/la cliente y yo. Al tiempo que se convierte en un punto de inflexión perfecto, para hablar de las expectativas frente a la terapia.

La pregunta trampa ¿y eso por qué?

Me gusta llamar a estas cuestiones, preguntas trampa, ya que resulta muy fácil responder de acuerdo a las consideraciones propias, responder cómo la persona y no como el profesional.

decisiones

Es automático, nos preguntan y damos una opinión. Es perfecto para una cena con los amigos/as, pero en una relación cliente-psicólogo/a, resulta contraproducente.

La Ambivalencia en la Toma de Decisiones

Entonces… ¿Los psicólogos no establecen pautas?

Sí, si lo hacemos. Pero no tomamos, decisiones por el cliente. ¿Cuál es la diferencia?

Las pautas y recomendaciones que el psicólogo o psicóloga puede dar, se establecen en base a la evidencia científica para solucionar un problema en concreto.

Es decir, a partir de la solicitud expresa del cliente, se establece un marco de tratamiento, con unas pautas encaminadas a solucionar un problema o mejorar una situación.

Por tanto, planeamos el tratamiento y sus pautas en base a las decisiones del cliente. En lugar de tomar nosotros dichas decisiones.

Fomentando la autonomía en lugar de la dependencia

No tomar decisiones por el cliente, evita provocar una dependencia de la terapia.

De esta forma dentro del plan de tratamiento, el cliente ira tomando sus decisiones. Dejar o no dejar su relación de pareja, perdonar o no perdonar una infidelidad, vender o no, su casa, quedarse o mudarse a otra ciudad, continuar o no, los estudios comenzados…

decisiones

Al finalizar la terapia, la sensación será, con mayor probabilidad, la de haber llevado el timón de su propia vida y no, la de haber contemplado, como otra persona dirigía ese timón.

Continuando con la metáfora, lo que hace el terapeuta, es averiguar, en primer lugar, el rumbo hacia donde se quiere dirigir el cliente. Si el cliente duda, el psicólogo no resuelve, fomenta el autoconocimiento, a través de preguntas y ejercicios, que permiten ir perfilando hacia donde se desea ir.

Una vez el cliente toma su decisión/decisiones, el psicólogo ayuda en la elaboración del plan, hacia la consecución de sus objetivos.

La metáfora del jardín o cómo recuperar el sentido vital durante la desescalada (parte 1)

Si tienes alguna duda que te podamos resolver o quieres sugerirnos algún tema para el próximo post, puedes hacerlo aquí abajo en los comentarios.

El Síndrome Amotivacional por consumo de cannabis

El Síndrome Amotivacional por consumo de cannabis

Existe un consenso generalizado de que los efectos del consumo de cannabis varían en cada persona en función de una serie de factores: estado de ánimo previo al consumo, personalidad, vulnerabilidad genética, experiencia previa con sustancias tóxicas, situación social, cantidad y calidad de la sustancia, expectativas ante el consumo, etc…

También están ampliamente estudiados los efectos inmediatos que provoca el consumo de THC: hilaridad, alteraciones perceptivas, torpeza, lentitud, taquicardia, aumento del apetito, cansancio,… así como los efectos del Síndrome de Abstinencia Cannábico: el deseo compulsivo del consumo y rápido comienzo del mismo, la ansiedad, irritabilidad, insomnio, pesadillas, disminución del apetito, nerviosismo, inestabilidad del estado de ánimo, sudoración, taquicardia y a veces diarrea.

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Pero la temática de este artículo versará sobre una de las consecuencias asociadas al consumo menos conocida, el denominado síndrome amotivacional, descrito por primera vez en 1968 por Smith. Aunque en la actualidad, la OMS no reconoce su existencia como entidad clínica y las clasificaciones actuales del Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales DSM-5 y CIE-10 proponen varios diagnósticos posibles para encuadrar la diversa sintomatología que aparece como parte de este síndrome, en la práctica clínica los psicólogos vemos con cierta frecuencia la presencia de este síndrome en los consumidores de cannabis.

¿Qué es el Síndrome Amotivacional por consumo de cannabis?

El Síndrome Amotivacional es una condición psicológica que se caracteriza por la pérdida de interés en las situaciones sociales, así como en la participación en actividades de todo tipo. Uno de sus rasgos característicos es la marcada apatía.

Este síndrome tiene mayores probabilidades de aparecer en aquellas personas que consumen cannabis durante un largo periodo de tiempo.

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El síndrome amotivacional presenta muchas similitudes con la depresión o la distimia (siendo este el motivo principal por el que se acude a terapia pidiendo ayuda) pues la persona siente sin ganas de hacer nada y proyecta una intensa apatía, pero también se siente distante respecto a sus emociones y las de los demás.

¿Cuáles son las causas de este Síndrome?

Los estudios sugieren que es muy característico de las personas que consumen marihuana, por lo que suelen aparecer en individuos que hacen uso de esta droga.

Ahora bien, la aparición de esta condición no es exclusiva del consumo de marihuana, sino que está asociado con el uso frecuente de sustancias que causan gratificación instantánea.

En realidad, muchos individuos que consumen marihuana no sufren de este síndrome, por lo que algunos investigadores sugieren que la personalidad de algunas personas puede ser la causa principal de su aparición.

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Dicho de otro modo, podría ser que los individuos que sufren este síndrome estén predispuestos a sufrirlo, y la marihuana sería un factor desencadenante.

¿Qué caracteriza a este síndrome?

Apatía

La persona vive en un estado de desinterés permanente en el que hay una falta total de motivación. No es que simplemente esté pasiva hacia los estímulos de su alrededor, sino que no tiene ningún interés en ellos.

Sin planes futuros

La persona carece de objetivos vitales. Su futuro no le preocupa, igual que tampoco lo hacen las personas que le rodean.

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Pasividad

La persona con síndrome amotivacional se convierte en alguien totalmente pasivo respecto a todos los estímulos de su alrededor.

Le cuesta centrarse y prestar atención a las cosas, actuar de forma activa y realizar cualquier tipo de tarea.

Conformismo

La persona vive en su zona de confort, de la cual es incapaz de salir. Cualquier cosa que le digas no le parecerá ni bien ni mal, simplemente le dará igual todo.

Pérdida de ideales

La persona vive inmersa en una realidad en la que nada le interesa, carece de principios e ideales, y su vida en sí deja de tener sentido. No hay motivación para actuar. Y hacer cualquier cosa es como caminar cuesta arriba.

Falta de emoción

La persona es incapaz de vivir sus emociones y sentimientos. No los experimenta, ni hacia sí mismo no hacia los demás.

Incluso las buenas noticias carecen de sentido. Si a una persona con esta problemática le tocara la lotería o le dieran una muy buena noticia, ni se inmutaría.

Aislamiento

la falta de motivación no es solamente en referencia a las
actividades, sino que tampoco parecen importarle las relaciones
interpersonales. No se interesa por nada ni por nadie.

Indiferencia

Presentará un estado de ánimo marcado por la indiferencia absoluta. Nunca se inclinará ni por una cosa ni por otra, ni por lo bueno ni por lo malo.

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Introversión

Adoptará una actitud que se caracterizará por concentrarse en sus procesos internos, en sus pensamientos y en su mundo interior.

No se concentrará en las cosas ni pensamientos de los demás, ni en actividades,eventos o estímulos exteriores.

Tristeza

Se sentirá la mayor parte del tiempo triste y deprimido, pero no sabrá decir el por qué se siente así. El hecho de que nada le guste, nada le motive y nada le interese hará que se sienta triste sin saber identificar el motivo.

Falta de afecto

No se identificará con nadie ni estrechará lazos con los individuos de su entorno.

Deterioro de las habilidades sociales

La persona tenderá a adoptar una actitud pasiva y a evitar situaciones en las que se requiera conversar o engeneral interactuar con otros, lo que provoca un deterioro de las habilidades sociales y de comunicación.

Incapacidad de desarrollar planes para el futuro

Su estado también hará que no tenga ningún interés ni ninguna preocupación por su propio futuro o
por el de los demás.

No será capaz de desarrollar planes ni de proyectar cómo será su vida en el futuro.


Otras características de este síndrome

Dificultades de concentración, lentitud de movimiento y disminución de reflejos, abandono del cuidado
personal y desinterés por las relaciones sexuales

 

Tengo miedo de que mi pareja me deje por otro/a (Vol. I)

Tengo miedo de que mi pareja me deje por otro/a (Vol. I)

¿Sientes desconfianza o inseguridad de forma generalizada hacia tu pareja y esto esta teniendo repercusiones sobre tu vida y sobre la relación de pareja?

¿Has intentado alguna forma de control hacia tu pareja como comprobar sus redes sociales?

¿Has notado que te sientes enfadado/a, triste o con ansiedad?

Si la respuesta a estas preguntas es un sí, puedes sentirte extraño/a por ello.

No se trata de un problema poco frecuente, de hecho, es un motivo de consulta y terapia muy habitual.

Los problemas de pareja que más atiendo en consulta

La inseguridad hacia la pareja y sus efectos

Podemos hablar de la inseguridad hacia la pareja y el miedo asociado a que nos pueda engañar como un espectro.

Una línea que va desde una inseguridad baja, media-baja, hasta una inseguridad media-alta o alta.

inseguridad pareja

El sentimiento de inseguridad es un generador de sentimientos como la angustia, miedo, ansiedad, que a su vez generan también inseguridad.

Si quieres ser feliz, confía en tu pareja

Sin embargo, no todo sentimiento de inseguridad respecto a la pareja, llega a ser un problema para una persona.

Se trata de una combinación entre la intensidad de la inseguridad, la importancia de la pareja en su vida y los recursos de los que la persona dispone.

Junto con otros factores como; la importancia de esa persona en su vida, la historia vital y el contexto en el que se mueve (esto ultimo lo analizaremos en un futuro post).

Duelo por ruptura de pareja: 5 FASES

A lo que podemos añadir las características propias de la otra persona. Este punto es relevante, el sentimiento de inseguridad en pareja se gesta en una interacción entre dos personas.

Los problemas respecto a este sentimiento de inseguridad, alcanzan su punto crítico cuando fruto de este sentimiento y sus asociados, la vida de la persona que lo sufre comienza a verse afectada de forma negativa y es considerado por la persona como no sostenible.

Es decir, cuando se genera un malestar que se traslada a diferentes esperas de su vida, la propia pareja, el trabajo, el ocio y tiempo libre y demás áreas en las que las que esta se mueve.

Se vuelve insostenible debido a que un determinado grado de inseguridad sostenido en el tiempo puede dar lugar a estrés crónico, con los efectos característicos sobre la memoria, la capacidad para tomar decisiones, la capacidad para pensar con claridad. Y los efectos sobre el cuerpo, tensión, dolores localizados, dificultad para respirar, ritmo cardiaco acelerado etc.

Factores que condicionan la aparición de inseguridad hacia la pareja

Tu historia de vida, el sustrato fértil o infértil para la inseguridad

Imaginemos que Carlos (ejemplo ficticio) conoce un poco antes de cumplir 30 años, a una chica muy especial para él.

Pero Carlos no es un folio en blanco, durante su infancia y adolescencia ha ido viviendo multitud de experiencias, con sus padres, sus amigos y sus primeras relaciones de pareja y las que vinieron después.

Las primeras relaciones de amistad y de pareja, constituyen una fuente de aprendizaje inmenso. Se generan creencias sobre el amor y su evolución con el tiempo, el sexo, la confianza que se puede depositar en el otro etc.

Esas experiencias constituyen una especie de infraestructura de esquemas de lo que se supone una relación, lo que se puede esperar y lo que hay que hacer para que tenga éxito o para que fracase.

inseguridad pareja

De esa forma cuando conoce a su actual pareja a sus 29 años, se están uniendo dos historias de vida. Dos personas que han estado en continuo aprendizaje hasta ese momento.

De esta forma podemos hablar de sustratos fértiles o infértiles para la inseguridad.

7 Problemas de Comunicación en Pareja

Es decir, independientemente de lo que la conducta de nuestra pareja, de cómo se comporte. Nuestra experiencia de vida, puede facilitar el hecho de que sintamos que nos sintamos más o menos seguros en la relación.

CRISIS EN LA PAREJA

Factores que tienen pueden contribuir a la inseguridad en una persona y que son ajenos a la relación son, engaños de anteriores parejas, creencias sobre el genero “los hombres son…” / las mujeres son …”, sobre lo que significa vivir en pareja “cuando se esta en pareja se tiene que hacer …” / “Cuando se está en pareja no se debe de…”.

Podríamos dar multitud de ejemplos de estos esquemas referentes a una pareja que pueden condicionar la relación.

El contexto actual. San Smartphone y su equipo condicionante de inseguridades -RRSS, APP`s de ligue y WhatsApp- (segunda parte de este post, próximamente en el blog)

La forma de actuar de tu pareja. Las interacciones generadoras de inseguridad, no intencional y la zona oscura, las personas con conducta manipuladora

La forma de actuar de tu pareja, su conducta hacia ti y hacia los demás. Puede condicionar en gran medida que sientas más o menos inseguridad en una relación.

Es decir, tu historia de vida interactúa con la conducta de tu pareja. En gran cantidad de ocasiones, como el caso que vamos a ver a continuación, la pareja no está haciendo nada malintencionado. Veamos el ejemplo:

Ejemplo: Carlos(nombre ficticio) ha vivido un engaño de su anterior pareja, por lo que existe mayor riesgo de que puedan aparecer inseguridades en el caso de que su pareja, Layla(nombre ficticio), sienta gran afinidad hacia su mejor amigo Rafa (nombre ficticio).

En este caso Carlos(nombre ficticio) puede realizar la siguiente reflexión “mi anterior pareja me engaño con su mejor amigo” “las mujeres y los hombres no pueden ser amigos (creencia), luego si mi pareja tiene un amigo íntimo, esta relación podría dar lugar a un engaño futuro”

Sin embargo, no en todas las ocasiones en que las personas sienten inseguridad esto se produce por ideas preconcebidas suyas. Aquí hay que llevar cuidado.inseguridad pareja

Es importante diferenciar si la inseguridad que siento, esta fundamentada principalmente en mi historia de vida o si por el contrario la pareja con la estoy, está generando deliberadamente esta desconfianza. Veamos otro ejemplo.

Ejemplo: podemos ver lo anterior con una de las conductas estrella de las personas cuya pretensión es manipular a su pareja, la triangulación. Es decir, los casos en los que la pareja introduce de forma deliberada a una tercera persona en la relación. La cual tiene todos los atributos que son admirables en el/ella.

Además, la persona que realiza la conducta suele expresar a su pareja la gran admiración que siente hacia esta persona. La diferencia con el amigo/a intimo es que este caso, hay una intencionalidad de generar celos en la persona victima de este tipo de manipulación. Este sistema puede generar inseguridades muy fuertes, que más tarde pueden ser usadas para manipular a la pareja y llevarlo/a hasta la desesperación.

Es por ello que cuando en consulta se presenta un caso de inseguridad hacia la pareja se hace relevante, como en cualquier caso, no dar nada por supuesto y analizar concienzudamente el caso.  A fin de saber realmente que esta ocurriendo y enfocar la terapia en una u otra dirección.

Problemas de pareja: cómo superar la ansiedad

Llegamos al final de este post sobre el miedo que una persona puede sentir respecto a que su pareja le engañe.

Este post tendrá segunda parte en la explicaremos otro elemento fundamental que condiciona el sentimiento de inseguridad hacia la pareja, la influencia del contexto actual en la gestación de las inseguridades en pareja.

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La metáfora del invitado indeseado

La metáfora del invitado indeseado

La metáfora del invitado indeseado, es una metáfora utilizada en la Terapia de Aceptación y Compromiso, conocida por sus siglas en inglés como ACT.

Esta metáfora en concreto, nos sirve para contemplar lo que ocurre cuando intentamos controlar nuestros pensamientos o emociones.

Pensamientos y Creencias: Trás mis pensamientos, están mis creencias

Para ello nos adentramos en una situación concreta: una fiesta, con todos tus amigos/as, en la que aparece un invitado que no estaba en los planes.

Del Revés: Una película sobre emociones, recuerdos y familia

Te sugiero adentrarte en la metáfora, sacar tus propias conclusiones y después si te apetece, pasarte por este otro post:

¿Es posible controlar los pensamientos?

Algunas consideraciones antes de la metáfora

Me gustaría que tuvieses a tu alcanze la metáfora del invitado indeseado en varios formatos ; video, audio y a modo de trascripción para que la puedas leer donde y a quien tú quieras.

Antes de continuar indicar el libro en el que originalmente aparece la metáfora:

Terapia de Aceptación y Compromiso: Proceso y práctica del cambio consciente (Mindfulness) de Steven C. Hayes, Kirk Strosahl y Kelly G. Wilson.

La metáfora del invitado indeseado: Video

Aquí puedes acceder a la metáfora a traves un video animado por el Dr Joe Oliver, al cual el psicólogo Fabián Maero añadió subtítulos en castellano, acercando así este útil recurso a la comunidad hispanohablante. Para que se muestren los subtítulos, tienes que activarlos en la parte inferior derecha del video.

La metáfora del invitado indeseado: Audio

Decidí que, dado que existía un video muy útil para poder disfrutar de forma gráfica de la metáfora , también podría realizarse un audio castellano.

De esta forma los hispanohablantes podrían escuchar la metáfora,  directamente en su lengua materna.

Con esta idea en mente, grabé la metáfora del invitado indeseado, apoyando el texto en la música de Patrick de Arteaga . El resultado lo puedes escuchar pulsando aquí.

La metáfora del invitado indeseado: Trascripción

Para finalizar te dejo con la trascripción de la metáfora del invitado indeseado:

Metáfora del invitado indeseado

Imagina que un día decides dar una fiesta para todos tus amigos. Coges tu teléfono y empiezas a invitar gente. Quieres que sea una gran fiesta, así que dices “todos estáis invitados”

Cuando llega el gran día, preparas el lugar para la fiesta.

Estas realmente contento.Pronto los invitados comienzan a llegar.

Después de un rato, todos han llegado y te lo estas pasando realmente bien.

Entonces suena el timbre, y piensas ¿Quién podrá ser? Seguramente me debo haber olvidado de alguien.

Ahí está una persona, que definitivamente no querías en tu fiesta, es tu vecino Brian.

Brian, debe de ser una de las personas más molestas que conoces.

Es rudo, gruñón, se queja mucho y no es muy dado a la higiene personal.

Es la última persona que querrías en tu fiesta.

Pero antes de que te des cuenta entra en tu casa, sin ni siquiera saludar.

Se acerca a tus huéspedes y es mal educado.

Se sirve por sí mismo comida y bebida, y en general actúa de una forma extraña con tus amigos.

Y de una forma comprensible, te sientes molesto, avergonzado y enfadado.

Y antes de que pase mucho tiempo te acercas a Brian y le dices “ya está, quiero que te vayas”.

Una vez que se va te sientes aliviado, vuelves a la fiesta y empiezas a pasártelo bien, pero después de un rato se escucha el timbre de nuevo.

Y cuando vas a ver quién es, te das cuenta de que Brian ha regresado. Antes de que puedas detenerlo, abre la puerta y entra corriendo a la fiesta nuevamente.

De modo que lo buscas, lo encuentras y lo hechas nuevamente.

En esta ocasión, sin embargo, decides que te vas a asegurar de que no vuelva a entrar.

Así que optas por quedarte en la puerta y asegurarte de que no vuelva a entrar.

Y esto funciona.

Brian no puede entrar y te sientes bien que así sea.

El problema es que te das cuenta, que te estas perdiendo la fiesta.

Puedes escuchar a todos afuera, divirtiéndose.

Y tú también quieres estar allí con ellos. Pero como no soportas a Brian, no te puedes arriesgar a entrar nuevamente.

Realmente quieres disfrutar de la fiesta y no sabes que hacer, pero el pensamiento de que Brian podría volver te incomoda.

Después de un tiempo caes en la cuenta, que de hecho esta fiesta es muy importante para ti, y quieres estar con tus amigos, al menos asegurarte de que están bien.

Así que decides entrar nuevamente, y te dices a ti mismo.

Si Brian entra, que entre.

Brian entra y empieza a ser molesto nuevamente. Pero esta vez algo es distinto.

No lo ignoras, porque es bastante difícil ignorarlo

Pero decides seguir adelante con la fiesta, hablando con tus amigos

Y empiezas a notar cosas interesantes.

En primer lugar, te das cuenta de que, aunque Brian este ahí, lo estas pasando bien.

Por supuesto sería mejor si se fuera, pero al menos no estas atascado en la puerta, perdiéndote la fiesta.

En segundo lugar, percibes que cuando no estas intentando librarte de él, se calma un poco, sigue siendo molesto, sigue siendo mal oliente, pero no es tan malhumorado.

Después empiezas a notar otras cosas, que no habías visto antes, como que tiene un extraño sentido del humor, aunque esté enterrado bastante profundo en él. Incluso contemplas que hace un par de amigos.

Y te preguntas que voy a hacer la próxima vez que organice una fiesta…

Otras metáforas utilizadas en la terapia de aceptación y compromiso

En este enlace puedes consultar otra metáfora utilizada en la terapia de aceptación y compromiso ; la metáfora de las arenas movedizas.

¿Es posible controlar los pensamientos?

¿Es posible controlar los pensamientos?

Existe un anhelo en las personas por lograr controlar los pensamientos.

Un sueño por dirigir a nuestro antojo ese parloteo interior que denominamos pensamientos.

Pero ¿Es posible hacer esto?

¿Somos capaces de elegir si tenemos pensamientos agradables o desagradables?

¿Podemos decidir qué pensamientos tenemos?

¿Es posible no tener pensamientos?

Un ejemplo para comenzar

Imaginemos que una chica a la que llamaremos Nora, tiene un pensamiento que la atormenta durante los ultimos 3 meses; «nunca nadie va a confiar en mi, no voy poder encontrar un trabajo».

Ese día Nora va de cena con sus amigos y amigas. Cuando se sienta con ellos/as la observan abatida. Rápidamente Carlos, uno de sus mejores amigos, le pregunta: «pasa algo Nora, te noto extraña».

Nora se siente en confianza y relata su pensamiento.

Carlos, rápidamente y en un intento de trasladar la ayuda más eficaz a su amiga le dice: “tienes que olvidarte de eso, no lo pienses, intenta no pensarlo, verás cómo consigues un empleo dentro de nada”.

Nora, pensativa, duda unos instantes y dice: «eso intento no pensar en ello, bueno contadme que tal vuestro día».

Pensamientos y Creencias: Trás mis pensamientos, están mis creencias

Como disminuir el miedo al fracaso dando 4 pasos de gigante

Que ocurre cuando te propones controlar los pensamientos

Intentas evitar que aparezca luego le prestas atención

Imagina que eres Nora, y te propones no pensar en esto “«nunca nadie me va a confiar en mi, no voy poder encontrar un trabajo»”.

controlar los pensamientos

Durante toda la cena puedes intentarlo, lo primero que ocurre cuando intentas no pensar en un determinado pensamiento es que le prestas mayor atención.

Es decir, te focalizas en trabajar con ese pensamiento, cómo si fuese algo tienes que eliminar de tu conciencia.

La percepción de amenaza incrementa la percepción peligro

Cuando la atención se focaliza en un determinado pensamiento, se activa una determinada respuesta emocional, ante la que pueden surgir más pensamientos que versen sobre las propias sensaciones físicas.

la percepción de amenaza

A su vez las sensaciones físicas provocadas cómo puede ser opresión del abdomen, dificultad para respirar o aumento de las palpitaciones, pueden hacernos valorar de una forma especial los pensamientos asociados. Se señalan cómo amezantes.

Ansiedad: Reacción física del cuerpo ante pensamientos y emociones

Que hacer ante una crisis de ansiedad

Pierdes otros estímulos que te harían cuestionarte tu pensamiento

Al estar concentrados en que no aparezca el pensamiento indeseado, se deja de prestar atención a aspectos del ambiente que podrían modificar nuestro punto de vista.

La focalización en el pensamiento, que se pretende evitar, termina por provocar que aquellos aspectos del ambiente que  podrían influir a Nora a cambiar de perspectiva, no lo hagan.

Una forma más adecuada de relacionarse con pensamientos molestos

Aceptar los pensamiento y emociones molestas

Implica reconocer el pensamiento o emoción que resultan incomodos, cómo un pensamiento/emoción más, sin intentar eliminarlos.

El hecho de que se considere un pensamiento/emoción más, no impide que siga siendo molesto pero implica algunos cambios.

Veremos esos cambios en el siguiente apartado.

¿ Qué son las emociones? ¿Para qué sirve lo que siento?

La utilidad de aceptar los pensamientos y emociones que producen incomodidad

La aceptación de los pensamientos /emociones que producen incomodidad,  puede resultar muy útil.

En un primer lugar, permite comprobar que el hecho de que una determinada emoción y pensamiento molestos estén presentes, no impide que se puedan producir otros pensamientos /emociones fruto del contacto con el medio que resulten satisfactorios.

En segundo lugar, al no actuar sobre el pensamiento, la reactividad ante este, se ve reducida, por lo que se empieza a experimentar cómo incomodo pero tolerable. Es decir, es molesto tener ese pensamiento/emoción, pero pasa a ser tolerable.

En tercer lugar, puesto que la atención no está focalizada en no pensar/no sentir, puedes empezar a observar esas sensaciones o esos pensamientos, desde una menor vinculación con estos.

De forma que es más fácil que empieces a percibir nueva información, a sentir sensaciones diferentes y observar otros pensamientos o matices en los propios pensamientos anteriores.

Esta disminución progresiva de la vinculación con un pensamiento, es conocida cómo defusión, desde la terapia de aceptación a compromiso.

La metáfora del invitado indeseado

Puedes leer, ver o escuchar la metáfora del invitado indeseado en este otro post:

La metáfora del invitado indeseado

Esta metáfora te puede ayudar a comprender desde otra perspectiva lo que ocurre cuando intentamos controlar nuestros pensamientos.

Hemos llegado al final, como siempre puedes compartir este post con quien tu quieras, así como hacernos llegar vuestras dudas, sugerencias, opiniones en los comentarios.

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