Mi hijo tiene piel atópica 2: La experiencia de 5 años

Mi hijo tiene piel atópica 2: La experiencia de 5 años

Hace  tiempo escribí el artículo “Mi hijo tiene piel atópica” sobre nuestra experiencia como padres de un niño con piel atópica.  Ya han pasado 5 años desde el primer brote de nuestro hijo y luego, han ido viniendo otros, pero quiero adelantaros que, a día de hoy, TODO HA MEJORADO. De hecho ha mejorado tanto, que hace unos días acudimos a su revisión con el dermatólogo (en los últimos años lo han estado viendo cada 6 meses) y ya tenemos el alta médica…

Releyendo aquel artículo encuentro el siguiente párrafo:

“He aprendido que los problemas de la piel son bastante heterogéneos de un paciente a otro. Conozco a bebes que tienen el mismo problema que Jorge pero que no les da tanto en la carita sino en otras partes del cuerpo o con brotes menos fuertes. La realidad es que no creo que esto tenga cura, pueden controlarse los brotes previniendo que vayan a más con una serie de pautas pero la madurez del propio niño, es lo que parece contribuir a que el problema se vaya menos. Esta última teoría os la iré corroborando conforme Jorge crezca”

Un resumen de estos años

La aparición de los brotes estaba relacionado con la bajada de defensas. Cuando se resfriaba o tenía algunas décimas, por decirlo de alguna manera,  su cuerpo reaccionaba con esas erupciones en la piel.

A medida que nuestro hijo crecía, los brotes se fueron distanciando en el tiempo pero cuando venían, tardaban  en marcharse totalmente.

Algo que también cambió, de forma considerable, fueron las lesiones en la cara, zona en la que principalmente se había focalizado el problema de piel atópica. Aparecían algunas aisladas en la zona de la barbilla, que con la saliva del pequeño empeoraba y detrás de las orejas, pero sin llegar a lo que ya os mostraba en aquellas fotos del artículo.

Los miedos en los niños

A lo largo del tiempo fueron apareciendo pequeños brotes en los muslos, axilas, glúteos y espalda pero sin llegar a ser grandes brotes y algo más controlados…Se trataba de lesiones aisladas.

Los brotes más fuertes en estos últimos años se han focalizado en las manos llegando a caérsele algunas uñas. Comienza con heridas bien en los nudillos o cerca de la conexión del dedo con la uña, de ahí que la infección que se generaba afectaba al nacimiento de la misma. A veces también le aparecían irritaciones entre los dedos, en la palma de las manos y en la zona de las muñecas.

Bueno, pues sin ser dermatóloga y sin intención de soltar una verdad absoluta corroboro la hipótesis de que la madurez del niño ha ayudado a minimizar el problema

¿Qué es a enuresis?

La madurez del niño ha ayudado a mejorar el problema de piel atópica

La madurez ha permitido nuevas formas de afrontamiento:

  • Mayor comprensión por parte del niño sobre lo que ocurre, lo que permite que nos cuente cómo se siente y nos pida ayuda cuando le pica demasiado. esto nos ha ayudado a actuar más rápido ya que cuando no se comunicaba acaba destrozandose donde tenía las heridas. Ahora ha aprendido a hablar  de como se siente, cuando le pica mucho lo dice para que le ayudemos y además, hemos conseguido que entienda lo importante de que no se infecten las heridas (yo a veces le digo que las pupas son las puertas de las heridas, y que es importante mantenerla cerrada para que no entre nada a molestar a las heridas que se tienen que curar. Ha tenido moda de arrancarse las pupas)

¡Buenas noches y hasta mañana! Miedos nocturnos: Aprender a dormir

  • Lo anterior nos facilita el implicarlo más activamente en la prevención de los brotes. Ha aprendido a aliviar el picor de otra manera, se sopla, mete las manos en agua, coge un hielo,…Sabe que la crema hidratante es necesaria y aunque siempre hay queja cuando se la echamos, es lo que permite la mayor prevención de los brotes. Esta crema (que parece como una vaselina) le suele escocer cuando tiene heridas por lo que intentamos probar otras cosas como aceite de oliva durante ese periodo, le vamos soplando o ponemos el ventilador para que le alivie mientras se la echamos. Intenamos enseñarle que su problema puede abordarse de diferentes maneras, en función de cómo esté el panorama.

 

  • Cuando tiene brotes hacemos que participe en sus cuidados: en echarse el suero (llenar la jeringuilla es toda una aventura) y la pomada, en taparse con gasitas durante la noche las heridas…que se implique en sus cuidados es importante. De hecho, en las revisiones que tenemos en la Seguridad Social cada 6 meses los profesionales le hablan mucho a él, tienen en cuenta su explicación y le dicen directamente a él cómo tiene que actuar.

 

  • Las pomadas que nos ha ido recomendado el médico, a medida que el niño crecía, han actuado de una manera más efectiva e incluso, utilizamos alguna preventiva sin corticoides cuando vemos que las lesiones empiezan a aparecer. Cuando los brotes son algo más fuertes utilizamos una pomada de cortocoides.

Seguro que vuestra experiencia como padres de algun niñ@ con piel atópica nos es de gran utilidad. Animaros a dejar un comentario.

 

 

 

 

 

¿Cómo afectan las redes sociales a la inseguridad que siento hacia mi pareja?

¿Cómo afectan las redes sociales a la inseguridad que siento hacia mi pareja?

Estas en casa, pensando en que hará tu pareja, miras WhatsApp y ves que está en línea.

Empiezas a preguntarte ¿Con quién podría estar hablando?… dejas el móvil, pasan dos minutos y realizas otra comprobación.

Tus pensamientos van demasiado rápido, ayer miraste su Instagram y viste que  había dado un me gusta a un chico/a que podría encajar, con su prototipo ideal.

¿Por qué está conmigo? ¿No tengo nada que ofrecerle?

Entonces decides llamarlo/a, hablas con él/ella y le preguntas que hacía tanto tiempo en línea. Té dice que estaba hablando con su mejor amigo, resulta que ha tenido un problema y le estaba ayudando a desconectar.

Respiras y te relajas, suena convincente. Te sientes tranquilo/a, pones una serie en Netflix. Entonces piensas, estará de nuevo en línea…

Miras WhatsApp y te relajas, sin embargo, sorpresa, está conectado en Facebook, los pensamientos se aceleran y apagas la televisión…

Si las líneas anteriores te suenan familiares, es probable que hayas entrado dentro de un cóctel muy dañino, conformado por tu inseguridad, la desconfianza en tu pareja,el control cómo conducta y el sistema de refuerzos de las redes sociales.

Bienvenidos/as a un nuevo post, de la sala de espera.

¿Dónde nos vamos a enfocar en este post?. Unas aclaraciones muy necesarias

Se trata de una cuestión compleja. No fácilmente reducible, ya que cada caso requiere una atención particular.

Reduciendo para poder aclararnos, podemos contemplar dos perfiles de personas que realizan el control;

  1. A) Los que lo consideran un problema.
  2. B) Los que lo tienen integrado como una conducta normal.

Habitualmente acuden a consulta los primeros, ya que la conducta que les mitiga la ansiedad por un lado, les general más estrés, angustia y culpabilidad por otro.

En este post, nos centraremos, en este primer grupo, aquellas personas que saben que el control los/las está haciendo cavar su propia destrucción, pero que no pueden dejar de cavar.

¿Cómo he acabado enganchado/a a controlar a mi pareja en las redes?

Antes de nada, es importante descartar, que tu pareja no esté fomentando tu inseguridad, a través de conductas determinadas, en este post puedes leer sobre ello.

Tengo miedo de que mi pareja me deje por otro/a (Vol. I)

Las personas llevamos muy mal la incertidumbre, el control reduce la incertidumbre, nos da seguridad. Por tanto, el control, habitualmente cumple la función de rebajar nuestra ansiedad.

En psicología, el termino técnico para denominar a este fenómeno, es el de refuerzo negativo. Es decir, cuando una conducta, en el caso  de este post, controlar a la pareja a través de las redes, reduce la ansiedad, la probabilidad de que se repita aumenta.

Dicho de otro modo, al librarnos de la tensión que sufrimos, de forma rápida y fácil, lo más probable es que, cada vez que aparezca la tensión, acudamos a las redes a mitigarla.

Todo aquello que disminuye nuestro malestar, tiene la posibilidad de convertirse en una conducta habitual en nosotros.

¿Por qué es un círculo vicioso que incrementa mi propio malestar?

Lo mismo que te quita la presión, te la acaba generando. Parece ilógico, pero si profundizamos un poco, veremos su funcionamiento.

El control relaja, pero lo hace a corto plazo, de forma que tras un breve periodo de tiempo después de controlar, sentirás la emoción molesta y volverás a mirar tu móvil.

Pero veámoslo más en detalle:

1.Si lo que ves en tu móvil, te proporciona tranquilidad, te relajas durante un corto espacio de tiempo, aumentando las posibilidades, de volver a mirar, en cuanto la ansiedad aparezca de nuevo.

2.Si lo que ves en tu móvil, te proporciona intranquilidad, te activas más y continúas comprobando, hasta que encaje con lo que consideras tranquilizador.

De forma que se trata de un callejón sin salida, por la vía 1 o por la 2, se está reforzando la conducta de comprobación. Si no hay un cambio, esta conducta será cada vez más frecuente.

¿Por qué has decidido hablar específicamente de redes sociales e inseguridad?

Si eres usuario habitual de las redes sociales, habrás sentido en carne propia, que están fabricadas para resultar muy reforzantes. O dicho de otra forma, para que regreses una y otra vez a ellas.

La vida en Facebook, Twitter, Google plus y otras redes sociales

Podemos enunciar algunas formas en las que las redes sociales facilitan el control;

Notificaciones de actividad: Sabes si tu pareja está o no en línea, en cada una de las redes sociales

Ultima hora de conexión: Estas en conocimiento, de cuando fue la útima vez que él o ella se conectó.

Chequeadores de lectura: Certifican que un mensaje, ha sido leído por tu pareja.

Reacciones de publicación: te certifican que tu pareja le ha dado un “me gusta” u otro tipo de reacción a x publicación.

Hay muchas más, estos son algunos ejemplos, la cuestión es que, si bien depende de las personas, podemos decir que las redes sociales, están diseñadas para que regreses a ellas, sea el motivo que sea, satisfacción personal, inseguridad y un largo ect.

Lo que antes de la expansión de las redes, se trasmitía a través de cotilleos de grupos pequeños, ahora genera una expansión, que puede elevar los niveles de sufrimiento de las personas, a niveles muy altos.

Un asunto complejo, en el que todos formamos parte

En ese post me he enfocado en las personas que intentan controlar a su pareja por redes sociales, a pesar de que saben , que generan daño a sí mismos y su relación.

Sin embargo, es un asunto complejo, que aquí se ha reducido, para poder explicar una parte del problema.

Por último, me ha parecido muy importante destacar que, las redes sociales, están construidas para regresar continua y compulsivamente a ellas. A través del uso de refuerzos y castigos, es decir, a través del conocimiento de cómo nos comportamos y aprendemos.

Llegamos al final de este post, como siempre puedes dejarnos un comentario o sugerencia en los comentarios.

 

¿Si mi pareja tiene una fantasía, significa que la quiere llevar a cabo?

¿Si mi pareja tiene una fantasía, significa que la quiere llevar a cabo?

Las fantasías sexuales, constituyen el combustible del deseo sexual y la excitación. Normalmente se fantasea, cuando la excitación y el deseo funcionan adecuadamente. Por lo que fantasear, enriquece el área sexual privada y de la pareja.

Hasta aquí es perfecto, si no fuera porque las fantasías, al igual que pueden convertirse en motivo de unión, pueden llegar a provocar conflictos en la relación.

Y aquí tenemos el dilema, algo que genera excitación en la pareja, genera malestar en la otra persona.

Pienso luego fantaseo

Las fantasías sexuales, son pensamientos, estos pensamientos se basan en la historia vital de cada uno de nosotros. Es decir, a partir de nuestra vida, generamos narraciones, en este caso sexuales, al igual que cuando un autor, crea un universo propio, a través de una novela, película o serie. 

Podríamos decir que, las fantasías sexuales, son por tanto, una especie de relato erótico, generado por nosotros, con el que nos recreamos y excitamos.

Nuestras fantasías, tienen componentes de toda nuestra historia de aprendizaje. En la actualidad, el porno, se ha convertido en una de las principales fuentes de modelamiento de las fantasías. Influye ellas y se encarga de satisfacerlas.

Mi marido ve porno

¿Fantaseo luego actuó?

Es habitual utilizar el término fantasía sexual, como sinónimo de; practica sexual que una persona desea realizar.

Esto lleva a muchas personas, a pasarlo mal en su relación de pareja. Por esa asociación entre fantasía y deseo de realización.

Es muy posible que hayas oído algo así como “si lo piensa significa que lo desea o quiere…”. La realidad es que una fantasía, cómo cualquier pensamiento, no es nada por sí mismo.

Por ello, no podemos decir que pensar en algo, signifique nada más allá. Pensar significa pensar.

Si el pensamiento resulta excitante y la persona se siente bien con él, ahí tenemos la fantasía sexual por excelencia. Importante repetirlo, que resulte excitante, no significa que se quiera o desee realizar.

Sí la pareja, conoce la fantasía y la acepta, la intimidad sexual puede verse realzada, y como veremos más adelante, puede convertirse en un gran aliciente en las relaciones sexuales.

Sin embargo, en caso de que la pareja, considere que una fantasía es inadecuada. Puede resultar, en una fuerte fricción dentro de la relación. Especialmente, sí va en contra de los valores del otro.

¿Los sueños, siempre, sueños son?

Claramente no, en ocasiones se unifica la fantasía y la apetencia por cumplir esa fantasía.

Es en ese momento cuando oímos un tajante “me encantaría realizar un trio,” por poner un ejemplo. Que no sería lo mismo que; “me excita pensar en hacer un trio”.

Pueden parecer diferencias sutiles, sin embargo, diferenciar, supone un gran cambio en una relación.

Cuando las fantasías, se desean cumplir y son compartidas y aceptadas por la pareja, es probable que sea un incentivo en la vida sexual de ambos.

Los casos más complicados, son aquellos en los que, la fantasía del otro, genera algún tipo de rechazo. Ya que esto puede traducirse, en sentimientos de rechazo hacia la propia pareja y preocupación, la cual puede llegar a ser muy intrusiva y generadora de una fuerte ansiedad.

Fantaseando que es gerundio

En síntesis, si tu pareja fantasea con algo, no tiene por qué significar que lo quiere llevar a la realidad. Por lo que, la comunicación puede ser vuestra aliada, resolver vuestras dudas en conjunto, puede fortalecer la relación.

La intimidad en pareja: una aliada en el sexo

Por otra parte, si tienes una fantasía y dudas si trasmitírsela a tu pareja, es importante que tengas en cuenta que, las fantasías sexuales, son eventos privados. Por lo que, tú decides, que aspectos de tu imaginario sexual, quieres compartir con tu pareja y cuáles no.

Espero que este post os resulte de ayuda, nos vemos en el siguiente, como siempre, podéis sugerir y preguntar cualquier cuestión en los comentarios.

 

¿Por qué me planifico muy bien y aun así, continúo procrastinando?

¿Por qué me planifico muy bien y aun así, continúo procrastinando?

El verbo procrastinar, ha pasado de ser relegado a un uso poco común, a convertirse en un termino de moda.

Esto ha ocasionado, por una parte, una obsesión por la productividad personal, en el que se demoniza posponer una tarea, en sintonía con el dicho “no dejes para mañana lo que puedes hacer hoy”. Así como, posturas opuestas, que proponen que procrastinar, es beneficioso para nuestra salud mental.

Mi propuesta para este post, no es decantarme por una de estas posturas, es más bien, hablar sobre un problema que me encuentro habitualmente en consulta. Este problema, se define con una pregunta que mis clientes, me suelen realizar:

¿Por qué me planifico muy bien y aun así continúo procrastinando?

Y es qué, resulta muy común, que cuando posponemos tareas, pensemos frecuentemente en la ausencia de planificación o en un error de la misma.

La planificación es clave pero…

Este análisis, no es para nada un error, la planificación es clave, permite desarrollar estrategias, delimitar los tiempos, generar plazos.

planificación

El error más bien, está en considerar que, si procrastinamos, es únicamente debido a una falta de planificación.

La realidad es que, el hecho de posponer una tarea, se suele deber a conjunto de factores, y no a uno solo.

En este post voy a describir tres posibles factores; la evitación experiencial, el perfeccionismo y la deseabilidad social.

Evitación experiencial

Las personas frecuentemente, tendemos a evitar aquellas cosas que, anticipamos, nos pueden generar malestar.

Por ello, detrás de la procrastinación, en muchas ocasiones se esconde la evitación de una experiencia, asociada a molestia o malestar.

Así, por ejemplo, podemos postergar ir al dentista, por temor a que nos hagan daño o buscar trabajo, por temor a sufrir un ataque de pánico en una entrevista.

Si os poneis a pensar en aquellas actividades que tenéis pendientes, quizás encontréis algún ejemplo en el que estéis procrastinando un plan, un proyecto, una tarea por este motivo.

evitación experiencial

Las emociones a las que solemos evitar exponernos son aquellas que nos generan malestar como; el miedo, la ansiedad, el estrés, la ira, el enfado, o la vergüenza por nombrar algunas de las principales.

Del Revés: Una película sobre emociones, recuerdos y familia

Por lo que, en estos casos, la planificación ayuda y resulta útil, pero puede no ser suficiente. No se trata de que seas vago/a, en muchas ocasiones se trata de algo tan humano como la evitación del malestar.

En ocasiones ese malestar, puede ser concebido como insoportable, de una forma real, no ficticia.

Este factor, puede ocasionar muchas consecuencias negativas para las personas. Ya que postergar ir al dentista u a otro profesional puede generar problemas de salud graves, así como por ejemplo postergar una cita, puede conllevar perder la posibilidad de conocer a una persona que aporte mucho a tu vida.

Perfeccionismo

De la misma forma que la evitación experiencial, querer lograr la perfección, puede llevarnos a posponer diferentes aspectos de nuestra vida.

Incluso, si no sois personas que se consideren con una conducta perfeccionista, es muy probable que, en algún grado, lo hayáis experimentado en vuestra vida.

En caso de que el perfeccionismo, predomine respecto al área social de una persona, es frecuente escuchar frases del tipo ; “deseo mucho hacerlo, pero todavía no estoy preparado…”.

Esto puede llevar a una postergación eterna, de algo para lo que sí que se está preparado, pero que, sin embargo, a juicio de la persona, no es perfecto. Dependiendo del grado de perfeccionismo, puede llevar a que los proyectos no vean la luz.

Imaginemos un compositor, que nunca ve terminada una canción o a un actor que nunca ve finalizada su preparación para una película.

La perfección se convierte así, en un arma de doble filo, posibilita llegar a cumbres de la creación humana y a la vez puede impedir que dichas cumbres, puedan ser contempladas por otras personas.

De esta forma quedan discos, novelas, obras sin estrenar. Así como quedan oposiciones sin realizar, viajes sin hacer, cosas sin decir…

Retrato de un perfeccionista

Deseabilidad social

Otro factor importante de procrastinación, es la deseabilidad social. Las personas crecemos con una determinada cultura, en la que se premian determinadas conductas y se castigan otras.

Por poner un ejemplo, precisamente la procrastinación es una conducta que se tiende a castigar, ya sea en trabajos o en tu vida personal.

deseabilidad social

Por ejemplo, suele esta premiado socialmente, hacer las tareas gradualmente, estudiar todos los días un poco, escribir todos los días algo. Sin embargo, hay personas que, por características determinadas, tienen un mejor desempeño, invirtiendo toda su energía en un breve espacio de tiempo.

Por lo que, si una persona se quiere plegar a lo socialmente deseable, puede postergar una determinada tarea, por imponerse, hacerla de forma gradual. El sufrimiento en este caso, es similar, a intentar llevar unos pantalones de una talla que no te corresponde.

Hasta aquí el post de hoy, si quieres sugerir algún tema para nuestro próximo articulo o lanzar alguna reflexión o duda, te leemos en los comentarios.

¿Cómo influye la imagen corporal sobre tu autoestima?

¿Cómo influye la imagen corporal sobre tu autoestima?

 

Nuestro cuerpo forma parte de nosotros mismos, es nuestro hábitat, nos acompaña a todas partes. Por lo que, es un elemento de gran importancia a la hora de apreciarnos y reconocernos.

Si no nos sentimos a gusto con nuestro cuerpo, es muy probable, que ese sentimiento se extienda y generalice al concepto que tenemos de nosotros mismos y a la valoración emocional de este concepto, nuestra autoestima

¿Cómo se aprende a rechazar el cuerpo?

No nacemos despreciando o rechazando nuestro cuerpo. Lo aprendemos. Profundicemos un poco en esta idea.

Desde que nacemos, comienza un aprendizaje, conforme vamos creciendo, vamos recibiendo indicadores de lo que es apreciado y lo que no. Sabemos que algo es apreciado, en función de las consecuencias que nosotros recibimos y en aquellas que observamos, que otras personas reciben.

Un ejemplo muy gráfico de esto último, se puede observar, cuando una madre o un padre, le dice a su hijo/a “madre mía cómo te vas a poner” (más encubierto) o un niño/a escucha comentarios cómo “que guapo/a que estas, se nota que has adelgazado”.

Con el tiempo, en base a la influencia de nuestra figura de apego primarias, nuestra familia, amigos y de forma más global el resto del contexto que nos rodea, vamos dibujando una imagen corporal.

La imagen corporal es una mezcla entre la forma en la que percibimos nuestro cuerpo y nuestro sentimiento /valoración hacia él.

Todo lo que vamos recogiendo, a modo de aprendizaje, durante la infancia, la adolescencia y después durante nuestra vida adulta, va modelando la imagen de nuestro cuerpo.

Sí esa imagen no nos produce aprecio o nos genera rechazo, esto puede transformarse desprecio/rechazo hacia nuestra persona y muy probablemente traerá consigo conductas dañinas hacia nosotros mismos.

¿Por qué es importante distinguir entre el cuerpo y la imagen del cuerpo?

El cuerpo en sí mismo, no contiene pensamientos, sentimientos o evaluaciones, la imagen corporal es la que las contiene.

Esto es relevante, ya que, no es necesario que el cuerpo cambie para que una persona comience a sentirse bien con él.

Es decir, a través del cambio de la imagen corporal, se puede modificar la autoestima corporal sin cambiar el cuerpo.

¿El cambio corporal nunca va a ser necesario para apreciar o reconocer nuestro cuerpo?

Rotundamente no, ya que la percepción del propio cuerpo forma parte de la imagen corporal.

En resumen, es clave, no apresurarse. En ese sentido, sería muy beneficioso valorar la imagen corporal, en cualquier caso, de modificación del cuerpo a través de cirugía. Ya que, si por ejemplo hay distorsiones de la imagen corporal, no sería aconsejable.

Por ejemplo, si no hay ninguna distorsión en la imagen corporal, operarse la nariz a través de una rinoplastia o cualquier otra operación estética, puede resultar en una mejor autoestima corporal, sin embargo, es importante subrayar que los cambios físicos no garantizan cambios en la imagen corporal.

Es por ello, que hay personas que, tras una operación estética, mantienen su insatisfacción y pueden llegar a realizar una corrección continua de su cuerpo.

La relación entre la autoestima y la imagen corporal

Para sintetizarlo, la imagen corporal, es un elemento importante en la autoestima de una persona.

La no apreciación, no aceptación o rechazo, pueden provocar problemas de desprecio y no aceptación de uno mismo y consecuentemente generar conductas de evitación o ocultamiento en el entorno, con los amigos, la pareja, el contexto familiar o laboral.

Por lo que, es importante tener en cuenta, que esta imagen esta formada por la percepción de nuestro propio cuerpo, lo que pensamos y lo que sentimos acerca del mismo.imagen corporal

Tanto la percepción, cómo los sentimientos y pensamientos acerca del cuerpo, se ven influidos por la historia de aprendizaje de la persona.

Por ello, para mejorar la imagen corporal, un aspecto fundamental es generar nuevos aprendizajes, que permitan reconocer el cuerpo y apreciarlo.

El cambio corporal a través la alimentación y el ejercicio, son aspectos relevantes, que, junto con una buena relación con la propia imagen, contribuyen en gran medida a la mejora de la imagen corporal.

Los cambios a través de operaciones determinadas o cirugía estética, no son negativos por sí mismos, sin embargo, es importante tener en cuentea, que no son una panacea. Es decir, el cambio corporal, no garantiza una mejora en la imagen corporal. Por ello son decisiones que, bajo mi punto de vista profesional, es importante que no se ejecuten de forma rápida. 

Continuaremos profundizando en aspectos relacionados con la imagen corporal, ya que es un aspecto fundamental relacionado con la autoestima, cualquier duda o sugerencia puedes escribirnos aquí abajo en los comentarios.

 

La intimidad en pareja: una aliada en el sexo

La intimidad en pareja: una aliada en el sexo

En este post, me gustaría hablar, sobre un motivo de consulta muy frecuente en terapia de pareja.Se trata de la falta de deseo hacia la pareja, de uno, o de los dos miembros de ésta.

Los problemas de pareja que más atiendo en consulta

Y como menciono en el título, no vamos a hablar de todos los factores que pueden contribuir a esa falta de deseo, nos vamos a centrar en uno de ellos, la intimidad

El triángulo de Sternberg

Es posible que en alguna ocasión, hayáis visto un triangulo, con estos tres componentes en sus vértices, intimidad, pasión y compromiso.

Aunque no vamos a hablar específicamente, de este autor y su teoría, me parece una forma muy grafica de visualizar estos tres componentes clave, en una relación de pareja.

Tienes el triangulo visualizado, pues bien, vamos a ver que sucede con la intimidad y el motivo por el que puede estar relacionada, con la disminución del deseo sexual en pareja.

¿Qué es la intimidad?

Podemos observar la intimidad en una pareja de dos formas, una que tiene más que ver con una actitud y otra con la comunicación de esa actitud.

La actitud, vinculada a la intimidad, tiene, entre otras, estas características; se trata de una disposición de aceptación, apertura, curiosidad, amabilidad y no juicio hacia la pareja. Sí, se trata de una actitud muy similar, a la de la practica de la meditación mindfulness.

Junto a esta actitud, tenemos la forma en la que se comunica dicha actitud, que puede ser a través de la comunicación no verbal, de la palabra, del tono o de acciones concretas. 

En definitiva, por esta razón, en muchas ocasiones se utiliza el termino intimidad, como sinónimo de comunicación, aunque no estemos hablando de lo mismo.

La evolución de la intimidad

En la primera fase de una relación de pareja, durante el enamoramiento, la actitud de aceptación, apertura, curiosidad, amabilidad y no juicio, se da casi de forma automática.

La novedad de la pareja, lo reforzante de cada vivencia, la ausencia de rutinas o hábitos dentro de la relación, favorecen que, al comienzo, la disposición hacia el otro parezca algo espontaneo.intimidad en pareja

Sin embargo, tras la etapa de enamoramiento, las características de la actitud de intimidad, se van haciendo cada vez menos espontaneas.

Es en ese momento, en el que, hay parejas que, por la capacidad para suscitar estimulación en el otro, entre otras características, son capaces de mantener la actitud de intimidad como una constante a modo de meseta.

Sin embargo, en otras relaciones, la intimidad se va desgastando, pudiendo llegar a su ausencia. Es decir, no hay aceptación, no hay curiosidad, no hay amabilidad y las acciones de la pareja se juzgan con dureza.

La pérdida de intimidad y la baja frecuencia de relaciones sexuales en pareja

La perdida de intimidad, puede relacionarse con variedad de consecuencias, que serán diferentes en función de cada pareja. Habitualmente en terapia, se suele ver relacionada con discusiones no fructíferas, tensión, estrés, baja frecuencia de relaciones sexuales…

Echar en cara o como convertir el dialogo con tu pareja en un caos

La intimidad favorece la activación en general, es estimulante, siendo generadora de activación sexual, produciendo excitación y deseo en una relación de pareja.

Precisamente en parejas de media-larga duración, se suele observar dos características; baja intimidad y bajo nivel de deseo sexual, en uno o en ambos miembros.

Una recomendación: hablar de sexo en pareja

Favorecer la intimidad en pareja, puede contribuir a la mejora en la satisfacción sexual de ambos miembros.

Hablar de sexo en pareja, se convierte en este punto, en una práctica que contribuye a generar activación sexual e intimidad en pareja.intimidad en pareja

Se puede hablar de sexo con la pareja, en tres tiempos diferentes, antes del sexo, durante el sexo y después del sexo.

Antes del sexo, permite conocer los gustos, intereses y formas en las que nuestra pareja disfruta de su sexualidad tanto individual como con nosotros.

Durante el sexo, ya sea a través de “leguaje sucio” o cualquier mensaje excitante, susurros, tono de voz, permite generar excitación y deseo.

Tras la relación, se puede hablar sobre la forma en la que nos hemos sentido, aquello que queremos mantener, lo que no volveríamos a hacer, lo cual aumenta la intimidad en pareja.

hablar de sexo en pareja: ejercicio práctico

Es por ello que, a la hora de plantearme la escritura de un e-book, para mejorar el deseo y la excitación en parejas de media o larga duración, decidí que, el aumento de la intimidad sexual, debía ser uno de los principales objetivos a alcanzar.

Continuaremos hablando sobre la intimidad, en futuros post, cualquier duda, cuestión, sugerencia, puedes escribirnos aquí debajo, en los comentarios

Que hacer ante una crisis de ansiedad

Que hacer ante una crisis de ansiedad

Voy a explicar cómo actuar ante una crisis de ansiedad (también llamado ataque de pánico, crisis de angustia, panic attack), que hacer y la mejor estrategía para superarlos.

Cómo pretendo que sea un artículo eminentemente práctico, no voy a profundizar sobre los distintos  trastornos de ansiedad, ansiedad generalizada y otros aspectos, aunque si os dejo unos cuantos enlaces interesantes para profundizar en el conocimiento y tratamiento de los trastornos de ansiedad. (más…)

¿Me dirá mi psicólogo/a que decisiones tomar?

¿Me dirá mi psicólogo/a que decisiones tomar?

Es común que, en las sesiones de psicoterapia, los/las clientes pregunten ¿Y tú que harías? ¿Debería dejar o no mi trabajo? ¿Debo dejar a mi pareja?

En muchas ocasiones, se espera del psicólogo o psicóloga, que se pronuncie sobre que decisiones tomar.

Cuando las personas con las que trabajo, me realizan ese tipo de preguntas, suelo comentar; ahí viene la pregunta trampa, después, explico mis razones para llamar así , a estas preguntas.

Explicar la pregunta trampa, supone un momento de humor entre él/la cliente y yo. Al tiempo que se convierte en un punto de inflexión perfecto, para hablar de las expectativas frente a la terapia.

La pregunta trampa ¿y eso por qué?

Me gusta llamar a estas cuestiones, preguntas trampa, ya que resulta muy fácil responder de acuerdo a las consideraciones propias, responder cómo la persona y no como el profesional.

decisiones

Es automático, nos preguntan y damos una opinión. Es perfecto para una cena con los amigos/as, pero en una relación cliente-psicólogo/a, resulta contraproducente.

La Ambivalencia en la Toma de Decisiones

Entonces… ¿Los psicólogos no establecen pautas?

Sí, si lo hacemos. Pero no tomamos, decisiones por el cliente. ¿Cuál es la diferencia?

Las pautas y recomendaciones que el psicólogo o psicóloga puede dar, se establecen en base a la evidencia científica para solucionar un problema en concreto.

Es decir, a partir de la solicitud expresa del cliente, se establece un marco de tratamiento, con unas pautas encaminadas a solucionar un problema o mejorar una situación.

Por tanto, planeamos el tratamiento y sus pautas en base a las decisiones del cliente. En lugar de tomar nosotros dichas decisiones.

Fomentando la autonomía en lugar de la dependencia

No tomar decisiones por el cliente, evita provocar una dependencia de la terapia.

De esta forma dentro del plan de tratamiento, el cliente ira tomando sus decisiones. Dejar o no dejar su relación de pareja, perdonar o no perdonar una infidelidad, vender o no, su casa, quedarse o mudarse a otra ciudad, continuar o no, los estudios comenzados…

decisiones

Al finalizar la terapia, la sensación será, con mayor probabilidad, la de haber llevado el timón de su propia vida y no, la de haber contemplado, como otra persona dirigía ese timón.

Continuando con la metáfora, lo que hace el terapeuta, es averiguar, en primer lugar, el rumbo hacia donde se quiere dirigir el cliente. Si el cliente duda, el psicólogo no resuelve, fomenta el autoconocimiento, a través de preguntas y ejercicios, que permiten ir perfilando hacia donde se desea ir.

Una vez el cliente toma su decisión/decisiones, el psicólogo ayuda en la elaboración del plan, hacia la consecución de sus objetivos.

La metáfora del jardín o cómo recuperar el sentido vital durante la desescalada (parte 1)

Si tienes alguna duda que te podamos resolver o quieres sugerirnos algún tema para el próximo post, puedes hacerlo aquí abajo en los comentarios.

Ansiedad: Reacción física del cuerpo ante pensamientos y emociones.

Ansiedad: Reacción física del cuerpo ante pensamientos y emociones.

Es muy probable que cada uno de nosotros conozcamos a alguien que afirma tener ansiedad, e incluso pude ser, que algunos de los que estáis leyendo este artículo, la hayáis experimentado en alguna ocasión.

Si tuviéramos que definir la ansiedad es posible que utilizáramos los siguientes síntomas: taquicardia, sensación de ahogo, tensión en hombros y cuellodolor de cabeza, mareo, entre otras.

Nuestro cuerpo nos habla mandándonos señales.

(más…)

Primeros auxilios emocionales

Primeros auxilios emocionales

 

Si nos encontramos con un amigo o amiga que se acaba de caer y se ha hecho una herida, todos sabríamos cómo reaccionar: acudiríamos al botiquín y aplicaríamos los productos necesarios para desinfectarla y curarla pero… ¿qué sucede cuando ese amigo o amiga no tiene una herida física, si no que tiene una herida emocional? ¿sabrías qué hacer? ¿cómo responder?

Probablemente la respuesta sea no, pero tranquilo, no eres el único…

En muchas ocasiones, nos encontramos ante una situación en la que nuestros amigos o familiares necesitan desahogarse y recurren a nosotros…nadie nace preparado para este tipo de situaciones y conversaciones a menudo dolorosas, normalmente actuamos según hayamos ido aprendiendo de nuestras experiencias, y aunque no hay un guion estricto establecido, hay una serie de pautas básicas que nos pueden ayudar a que el momento sea más cercano, más relajado y discurra mejor.

Como recomendar ir al psicólogo y no morir en el intento

Antes de empezar hay que considerar que cada situación y cada persona es diferente, los problemas no siempre se tratan de la misma manera. Las reglas básicas que leeréis a continuación son solo un acercamiento, algo así como un kit básico para que podáis atender a esas heridas emocionales de vuestras personas cercanas:

Pregunta e invita 

¿Puedo hacer algo por ti? A menudo a las personas nos cuesta pedir ayuda de forma directa, sin embargo si percibes que algo no va bien… simplemente puedes ofrecer tu ayuda, de esta forma facilitarás que la otra persona note interés y se muestre más dispuesta a iniciar una conversación sobre el tema. Si tienes un vínculo fuerte con una persona y «haces como si nada» el problema no desaparece y además transmites cierto desinterés.

Pienso, luego siento. Entre el pensamiento y las emociones

auxilios emocionales

Algunas frases que podemos utilizar durante la conversación son:

Te escucho.
Noto que estás triste.
Háblame sobre ello.
Estoy aquí para apoyarte.
Sé que ha sido duro para ti.
Entiendo que tengas ganas de llorar.
Si quieres… puedo escucharte/ayudarte.

No es lo mismo oír que escuchar

Oír significa percibir sonidos, sin embargo… escuchar requiere que prestemos atención y que comprendamos el mensaje que la otra persona nos intenta transmitir.

Habla poco, deja que la conversación fluya a su ritmo, sin presiones y respetando las pausas. Es contra productivo seguir un ritmo de conversación acelerado en el que ofreces consejos todo el rato. Recuerda que la otra persona debe sentirse relajada y comprendida.

La capacidad de hablar, pasa por saber escuchar

Apoya con tu presencia a través de comentarios cálidos y gestos sencillos como por ejemplo: pasar tu brazo por su hombro o agarrar la mano.

El apoyo social y la red social de apoyo

El apoyo social y de personas significativas es un recurso psicológico muy valioso, ya que hace sentir a la persona estimada y valorada.

Contar con una buena red social de apoyo, y que percibamos que así es, nos va a ayudar a amortiguar las emociones que generan algunas situaciones.

Algunas recomendaciones finales importantes

Lo ideal es mantener el contacto visual, estando a poca distancia. El nivel de contacto puede ser muy variable y es importante que sea según las necesidades del que está expresando y no según las nuestras. Mantente calmado aunque las emociones se
intensifiquen.


Acoge con naturalidad lo que se te confía. Al sincerarnos tenemos miedo de ser rechazados, ten en cuenta que la otra persona confía lo suficiente en ti como para sincerarse y mostrarte su lado más vulnerable. Llorar o mostrar tristeza o enfado es natural, debes dejar que la otra persona se exprese.

Tú puedes hacer frente al estrés

Tú puedes hacer frente al estrés

Hoy contamos con la colaboración de ORIOL LUGO, Psicólogo e investigador de la Universidad Ramón Llull de Barcelona. Muchas gracias compañero por compartir algunas soluciones tan útiles ante el estrés.

Cuando hablamos de “ESTRÉS” parece cómo que es un tema que todos/as hemos sufrido en algún momento de nuestras vidas. Es un concepto que está muy presente en nuestras vidas. A veces, demasiado…

¿Pero realmente es algo que podemos solucionar? (más…)

Afrontar el diagnóstico de una enfermedad

Afrontar el diagnóstico de una enfermedad

Cuando disfrutamos de la salud nos parece normal que la tengamos. Cuando la perdemos, haberla tenido nos parece un privilegio. Enfermar supone perder determinados beneficios que las personas sanas es posible que ni se planteen. A nivel personal, familiar, social, laboral…, hay que renunciar a demasiadas cosas como para pensar que la única causa del sufrimiento es la física.

Ante tanta perdida uno a veces no comprende, solo siente. Siente desesperanza y muy a menudo ira y rabia. La perdida de la salud que conlleva serias renuncias a nivel personal, familiar, social, laboral…, tanto para el que la sufre como para los que están cerca.

 Indefensión Aprendida

Las emociones que trae la enfermedad no tienen por qué instalarse en ti. Estos sentimientos pueden ser tuyos, pero tienen una causa, un momento en el que empezaron a surgir. Cuando apareció la enfermedad. Si hay un camino para la aceptación pasa por ser capaz de expresarlos, sean los que sean.

La elaboración de la perdida supone atravesar una serie de etapas en función de los sentimientos que predominan en cada una de ellas. Calificarlo como proceso es de suma importancia, quiere decir que evoluciona, que no pasamos de un momento a otro de la noche a la mañana. Y lo que es aún más importante, no siempre tiene por qué parecer que hay avances; a veces hay retrocesos, recaídas y tiempos de espera donde parece que nada cambia.

 

ETAPAS

 1.CHOQUE Y NEGACIÓN

Esta es la primera etapa en el manejo de una crisis importante. Al recibir la noticia del diagnóstico la realidad da un vuelco tan grande que todo el organismo reacciona con una sacudida, una conmoción llena de sentimientos de incredulidad y rechazo.

 

La realidad parece un mal sueño del que tarde o tempranos vamos a despertar. Esta reacción inicial es lógica y normal. Ante una noticia tan impactante todo nuestro ser se protege hasta poder estar preparado para afrontarla.

 Los sentimientos en un proceso de duelo

2. ENOJO, IRA Y RESENTIMIENTO

La rabia también suele ser parte de nuestra respuesta a la enfermedad. Se podría decir que esta rabia tiene sus raíces en:

– La frustración: Por haber perdido el control de las cosas y la impotencia ante ello. Nada ni nadie nos devuelve nuestra vida anterior.

– El resentimiento: Nosotros estamos angustiados ante una expectativa de sufrimiento y nos molesta que los demás continúen con sus ocupaciones cotidianas, como si nada hubiera sucedido.

– Miedo: Por la incertidumbre que se produce en todos los ámbitos de la persona.

 Pienso luego siento. Entre el pensamiento y las emociones

 

3.NEGOCIACIÓN

La realidad se va imponiendo, pero estamos dispuestos a hacer lo que fuera para cambiarla. Modificar cualquier aspecto, ser mejor persona…, con tal de que se produzca un milagro y todo vuelva a ser como antes. Pensamos en una cura milagrosa, en hacer un pacto con Dios, con los médicos, lo que sea con tal de que ese diagnóstico cambie.

 

4.DEPRESIÓN Y DESAMPARO

En esta fase terminamos por rendirnos a la evidencia de que la enfermedad está ahí y no va a desaparecer. Irrumpen entonces sentimientos de desesperanza, desamparo, falta de interés y de ilusión por la vida, tristeza, decepción y soledad. Es una vivencia de impotencia, apatía y dejadez que resquebraja nuestra autoestima. También son frecuentes sentimientos de culpa, inutilidad y poca valía.

Este estado se refleja en una pérdida de interés por las actividades que antes nos resultaban agradables, se pierde la capacidad de sentir placer y nos alejándonos de nuestras personas cercanas replegándonos sobre nosotros. Hay personas que dejan de compararse ropa, o que ya no planean ningún viaje o salidas para dentro de un tiempo. En definitiva, podemos dejar de vivir mucho antes de que los síntomas nos obliguen a hacerlo.

 ¿Qué son las emociones?,¿para qué sirve lo que siento?

 

5.ACEPTACIÓN, RECONCILIACIÓN CON LA REALIDAD

Es prácticamente imposible estar preparado para encarar una enfermedad grave. Es una vivencia tan compleja y desconcertante que hace tambalear hasta las personalidades más fuertes. Pero de igual manera sí que es posible que conforme nos impliquemos en nuestro proceso de recuperación, y afrontemos los sentimientos que nos produce esta situación, podamos llegar a la aceptación de la nueva realidad.

El proceso de aceptar la enfermedad supone ir pasando por las distintas etapas con mayor o menor intensidad, e ir superando el reto que cada una plantea. No es una cuestión de magia o casualidad, sino de tiempo y constancia.

Aceptar la enfermedad supone reconocer que nuestra realidad ha cambiado; que tenemos que vivir un nuevo presente, el que en este momento tenemos. Y permitirnos a nosotros mismos tener una vida plena integrando la enfermedad.

La enfermedad no es nada positivo, pero quien logra adaptarse a ella introduce los cambios en su vida para usarla de forma positiva y conseguir una vida mejor. Una vida que no está detenida ni paralizada. Admitir que todavía tengo cosas por hacer señala el fin de este proceso de aceptación de la enfermedad.

Resilencia