¿Cuáles son los aspectos fundamentales en una terapia psicológica de calidad? Parte 2

¿Cuáles son los aspectos fundamentales en una terapia psicológica de calidad? Parte 2

Este post pretende, al igual que la primera parte del mismo. Divulgar aspectos fundamentales, que deberían darse en todo tratamiento psicológico de calidad.

En el, mi objetivo es continuar con la exposición de aspectos fundamentales , que tendrían que darse en cualquier tratamiento psicológico.

En esta segunda parte, hablaremos del derecho del usuario/a de la terapia, a obtener información del funcionamiento de la misma, así como a decidir sobre el rumbo del tratamiento.

También trataremos la necesidad del trabajo entre sesiones del psicólogo/a, así como de la importancia de la fase de seguimiento y de finalización del tratamiento

Me acompañas…

Dotar al consultante de Información sobre el trabajo que estamos realizando

Tan importante como aplicar los tratamientos basados en la evidencia, es conocer por qué y cómo funcionan, cada uno de los elementos que los componen.

Por ello, es positivo y recomendado, que conozcas los motivos por los que el terapeuta te plantea las actividades que te plantea.

No es necesario navegar a oscuras dentro de la terapia. Lo que se hace, tiene que estar sustentado en unas bases.

Por ello, si no sabes el por qué de lo que se esta realizando, es importante que sepas que tienes derecho a saber de los fundamentos de la intervención.

Respeto máximo por las decisiones del consultante

La decisión ultima sobre los pasos a dar, la tiene que tener el usuario/a de la intervención. Esto es clave. En ocasiones, una intervención, puede ir más lenta haciendo el procedimiento de una forma o de otra, hay muchos criterios a la hora de valorar como actuar.

La guía del/ la consultante, a lo largo de la terapia, se hace esencial, a la hora de ir dirigiendo el rumbo de la intervención.

Existen formas diversas de llegar al objetivo final de la persona, sin perder el rigor.

Revisión continua del trabajo realizado

Revisar el trabajo realizado, de forma continua, a lo largo de la intervención es un aspecto básico y deseable.

Este trabajo, permite ir avanzando en el proceso y reduce la posibilidad de que la terapia se quede estancada o pierda la dirección establecida hacia los objetivos.

Requiere de trabajo por parte del psicólogo/a fuera del tiempo destinado a las sesiones. Se trata de un trabajo continuo, entre sesiones, que los psicólogos/as realizamos con el objetivo de que el tratamiento tenga la máxima calidad posible.

El seguimiento, el elemento que permite valorar el mantenimiento del cambio

Una vez finalizada la intervención, puede ser muy adecuado realizar una evaluación del mantenimiento del cambio.

La realización de este seguimiento, es necesario que sea acordado entre paciente y terapeuta, dependiendo del caso, la frecuencia y numero de sesiones de seguimiento puede variar.

Es un elemento importante, dentro de una intervención, ya que permite que el paciente se independice del tratamiento, al tiempo que se revisa el mantenimiento de los resultados, lo que facilita la autonomía versus la dependencia del psicólogo/a.

Además, permite, intervenir sobre situaciones problema, antes de que supongan un inconveniente mayor.

El final de la terapia tiene que hablarse y contemplarse

Normalmente los tratamientos tienen un principio – nudo – desenlace, es decir tienen una evaluación, una intervención y unos resultados.

Normalmente, una vez completados los objetivos, se reevalúa la situación y se plantea al consultante o la consultante de la intervención, la entrada en la fase de seguimiento. Es decir, se informa de que, la intervención va a pasar a hacer una labor de mantenimiento y revisión de los cambios logrados a través de la terapia.

Conclusiones

Este post, tiene la finalidad de que los usuarios que acudan a terapia, estén lo mejor informados posible, a la hora de evaluar la intervención en la que se encuentran.

Los elementos expuestos aquí, son bases fundamentales, para el adecuado funcionamiento de intervención psicológica.

Un aspecto fundamental, en una intervención psicológica, es la transparencia de la misma, es decir, que puedas ser informado en todo momento de las bases que guían la intervención y del por qué de los procedimientos a seguir.

Otro aspecto básico, es que se respete tu libertad para decidir en la intervención, incluyendo la pausa, finalización o reanudación de la terapia, por los motivos que fuesen.

10 consejos para afrontar psicológicamente un diagnóstico  de cáncer

10 consejos para afrontar psicológicamente un diagnóstico de cáncer

El hecho de enfermar y como afrontarlo es un o de los grandes retos para mejor la calidad de vida a los que nos enfrentamos en la sociedad actual.

Consideramos que el estado natural es tener buena salud y consideramos la enfermedad como una catástrofe que impacta profundamente en nuestras vidas.

La preocupación por la posibilidad de enfermar genera problemas de salud (hipocondría, ansiedad por la salud) y, en parte, esta ansiedad generada tiene que ver con que no aceptemos que la enfermedad es parte de la vida, no una excepción.

Todas y todos vamos a enfermar en más de una ocasión y tenemos que ser conscientes de ello, no para vivir con miedo, sino para aceptar que es parte de la vida.

Hemos escrito a menudo sobre la ansiedad por la salud, pero en este post de hoy vamos a centrarnos en cómo gestionar psicológicamente cuando nos diagnostican una enfermedad.

¿A qué enfermedades tememos?

Es cierto que no todas las enfermedades nos dan el mismo miedo ni generan el mismo malestar psicológico.

Si bien parece que la pandemia por la Civd-19 se ha convertido en la principal problema y preocupación de salud, no han desaparecido el resto de las enfermedades.

Además, ya hemos reflexionado sobre como afrontar un positivo por Covid-19.

Para bien o para mal, el malestar psicológico que genera esta infección una vez te confirmado el positivo es breve. La resolución de esta, aun pudiendo ser muy dramática, se conoce a los pocos días/semanas.

Las enfermedades más difíciles de gestionar a nivel psicológico son las enfermedades degenerativas graves y sin lugar a duda, el cáncer.

¿Por qué los diagnósticos de cáncer y enfermedades degenerativas son las más “duras” psicológicamente?

Por varios factores:

  • Porque generan mucha incertidumbre (es posible que las cosas vayan bien o vayan mal y es difícil en el momento de la detección de la enfermedad).
  • Porque son procesos largos (aun en el mejor de los casos).
  • Porque los tratamientos son duros físicamente y sin garantías de que sean efectivos.
  • Porque a nivel individual casi todas las personas conocemos casos de sufrimiento y muerte relacionado con cáncer y enfermedades degenerativas.

No estamos preparados psicológicamente para afrontar un diagnostico de enfermedad grave y, habitualmente, es necesario buscar ayuda profesional para aprender a gestionarla.

De todas formas, en formato consejos breve, vamos a ver unas cuantas buenas prácticas para saber como gestionar psicológicamente un diagnóstico de enfermedad grave, como un cáncer.

¿10 consejos sobre cómo gestionar psicológicamente un diagnóstico de cáncer?

Trata de conseguir la mejor atención médica posible.

Ante un diagnostico de cáncer, puede ser buena idea buscar una clínica especializada en el tratamiento del cáncer para asegurarte la mejor atención médica posible.

2º No te obsesiones con los tratamientos posibles:

Si bien buscar el mejor tratamiento médico posible es una buena idea, obsesionarse con buscar un médico que nos diga que va a tener solución nuestro problema puede llevarte a acabar en manos de curanderos, magufos y pseudociencias.

Esta bien confirmar el diagnostico inicial con algún otro profesional, pero obsesionarse con consultar a muchos médicos no va a solucionar tu problema.

3º Acepta la realidad:

Aceptar un diagnostico de Cáncer es muy duro, pero no aceptarlo es peligroso. Negar la realidad, no contarlo a tu entorno, hacer como si no pasará nada, … va a acabar haciéndote daño, así que lo mejor es aceptar la situación por dolorosa que sea y jugar con las cartas que te hayan tocado, aunque sean malas.

4º Trata de mantener una actitud positiva.

La actitud ante la enfermedad no hace milagros, pero si ayuda a tu sistema inmunitario a funcionar mejor. Lo oncólogos y psicólogos especializados saben que es importante la confianza en el tratamiento y la actitud positiva para que de el mejor resultado posible.

No es que la actitud vaya a solucionar el problema, pero una actitud negativa y con desesperanza si va a ayudar a que tu pronostico sea peor.

Y si no eres capaz de encontrar motivación para tener actitud positiva, te recomiendo que busques ayuda psicológica para conseguirlo.

Asume tus limitaciones:

En un tratamiento con quimioterapia, por ejemplo, vas a tener días malos, regulares y buenos. Acepta la situación en los días malos y trata de disfrutar los días buenos.

Vida social:

Cuando sea posible, trata de tener vida social (asumiendo las limitaciones que la enfermedad impone) y relacionarte con las personas que quieres.

7º Acepta tus emociones, incluso las negativas:

En ocasiones es necesario aceptar que se está mal, triste, enfadado, … y tienes derecho a tener esas emociones. A nadie nos gustan las emociones negativas, pero asumir que se tienen es la mejor estrategia para poder gestionarlas.

8º Si puedes, ríete de ti mismo de vez en cuando.

El pilar principal de la resiliencia es el humor y ser capaz de reírnos de nosotros mismos incluso en las situaciones mas dramáticas es una actitud que te va a permitir ser más feliz. No es fácil, pero es posible.

9º Toma las decisiones necesarias:

Ante la enfermedad, es posible que haya que tomar decisiones a largo plazo, reordenar el sistema de funcionamiento familiar o gestionar la vida laboral de una forma distinta.

Hacer como que no pasa nada es mala idea y cuanto antes afrontes este tipo de decisiones antes podrás quitártelas de la cabeza.

10º Cáncer no significa muerte. Cáncer significa lucha.

Cuando oímos la palabra cáncer es inevitable que la idea de la muerte se nos venga a la cabeza.

Pero la realidad es que, hoy en día, la palabra cáncer significa lucha. Luchar contra la enfermedad, luchar contra el desánimo, luchar por el futuro, … aunque no tengamos claro cuál va a ser.

Y cuando luchas, puedes ganar o perder, pero si caes derrotado ante la noticia de cáncer, seguro que vas a perder.

Sordera y salud mental: cuál es la relación existente entre ambas

Sordera y salud mental: cuál es la relación existente entre ambas

Teniendo en cuenta la opinión de nuestros expertos, se ha demostrado que la pérdida de audición en muchos casos puede venir acompañada de diferentes trastornos psicológicos.

Normalmente estos trastornos suelen afectar a las personas que sufren de pérdida tratada. Eso se debe a que las personas que ponen remedio al problema pueden hacer vida normal y en consecuencia no llegan a caer a los extremos psicológicos de los cuales hablaremos a lo largo del artículo.

Salud mental en las personas sordas

Cada vez son más los psicólogos que estudian la salud mental de las personas sordas o que tienen problemas de audición. Eso se debe a que se ha demostrado que ambas cosas suelen ir relacionadas.

Como se ha podido comprobar a través del estudio del Consejo Nacional sobre el Envejecimiento, las personas que no usan ayudas auditivas cuando sufren discapacidad auditiva, son personas que tienden a tener una mayor probabilidad de depresión. En cambio, las personas que acuden a un centro auditivo profesional como Audicost para disfrutar de los servicios de unos buenos audífonos son personas que no suelen caer en ese estado de depresión.

Como nos informa nuestro psicólogo experto en el tema, se ha demostrado a través de diferentes estudios que la pérdida auditiva en muchos casos puede llegar al extremo de la fobia social. Si el problema sigue evolucionando y no se le pone remedio, entonces se puede llegar incluso a desarrollar un trastorno compulsivo obsesivo o de personalidad.

Si a eso le acompañan situaciones sociales poco favorables, lo más común es que la persona termine por entrar en un estado de depresión, el cual puede llegar a ser incluso grave. Eso sí, se ha comprobado que las personas que cuentan con un buen apoyo familiar o buenas amistades es más raro que caigan en ese estado de depresión, pero no están exentas de riesgo.

Por otra parte, los estudios han demostrado que la mayor probabilidad de sufrir trastornos de personalidad y cambios de comportamiento la tienen los adultos sordos prelocutivos. Son personas que no han podido hablar porque no han podido escuchar el sonido en ningún momento de su vida. Eso hace que sean más propensos a sufrir el problema. Pero en la actualidad podemos concluir que el riesgo es también muy alto para las personas postlocutivas. Eso significa que el trastorno de personalidad puede llegar a los sordos de nacimiento como a los que lo sufren a lo largo de la vida.

Principales motivos de sufrir una enfermedad mental

A través de la web especializada No Solo Pymes, hemos podido conocer las claves por las cuales los centros de bienestar auditivo de Audicost han tenido mucho éxito online. Y es que se ha demostrado que todavía muchas personas tienen miedo a acudir a un centro auditivo físico por miedo al qué dirán. Por ese motivo, son muchas las personas que acuden al mundo online para solucionar el problema, con el objetivo de evitar que alguien se pueda enterar del problema.

Además, gracias a esos profesionales hemos podido saber que existen una serie de características cognitivas y emocionales que hacen que la aparición de una enfermedad mental sea más común en las personas sordas. Esas características son:

  • Pocos vínculos sociales: se ha demostrado que las personas sordas y con pocos vínculos sociales son mucho más propensas a sufrir enfermedades sociales. Según hemos podido ver, la probabilidad es más alta cuando las carencias vienen dadas en el vínculo de padres e hijos. Eso suele provocar una mayor probabilidad de aislamiento social o lo que es lo mismo, la probabilidad de sufrir depresión o trastornos de personalidad es mucho más alta.
  • Sobreprotección parental: el lado opuesto también puede provocar problemas mentales. En muchas ocasiones, las familias de los niños sordos suelen proteger demasiado a sus hijos. Y como se ha demostrado, la sobreprotección no es buena para el menor. Es verdad que en el núcleo familiar puede estar muy a gusto, pero cuando sale al mundo se da cuenta de que esa protección ya no existe y puede provocar problemas realmente importantes. Por ese motivo, los expertos recomiendan cuidar a los hijos, pero nunca sobreprotegerlos u ocultarles la vida real. De esa manera se hacen un poco más fuertes y les es más fácil luchar con el mundo que les rodea en la edad adulta. Para evitarlo, los niños sordos deberían recibir el mismo trato que los niños sin problemas auditivos.
  • Dificultad para interactuar: se ha demostrado que la barrera comunicativa es un problema realmente importante a la hora de sociabilizar para las personas sordas. Normalmente la sociabilización comienza a ser complicada desde la infancia para las personas afectadas, pero el problema puede ser todavía más importante en la etapa adulta. Por ese motivo, las personas débiles de mentalidad suelen ser más propensas a sufrir las temidas enfermedades mentales.
  • Desarrollo social y emocional: la falta de audición provoca que las personas puedan desarrollar correctamente su capacidad cognitiva y social. Eso hace que en ocasiones pueden tener problemas de comportamiento ante diferentes actos, los cuales vienen dados en muchas ocasiones porque no saben cómo actuar correctamente. Se estima que suele ser muy común que las personas tengan problemas a la hora de controlar los impulsos, tener una autoestima adecuada, expresar sentimientos y emociones o incluso pueden tener problemas a la hora de mostrar empatía hacia los demás.
  • Errores en el diagnóstico: en ocasiones el problema puede venir dado porque el diagnóstico que se le ha dado al paciente no ha sido el adecuado. Para evitar ese tipo de problemas, lo que se suele recomendar es usar el lenguaje de signos. El objetivo es evitar que las barreras de comunicación puedan ser un problema a la hora de diagnosticar un problema. Si el diagnóstico no es el adecuado por una mala comunicación entre paciente y doctor, lo que se provoca es un infradiagnóstico o sobrediagnóstico.

Con todo eso podemos concluir que hay una relación directa entre la aparición de estados mentales y la sordera.

¿Cuáles son los aspectos fundamentales en una terapia psicológica de calidad? Parte 1

¿Cuáles son los aspectos fundamentales en una terapia psicológica de calidad? Parte 1

Si acudes a terapia psicológica por primera vez o has acudido en anteriores ocasiones. Me parece importante, resaltar algunos elementos que considero imprescindibles para una adecuada intervención.

Mi objetivo con este post, es divulgar aspectos esenciales en un tratamiento psicológico, de momento este post tendrá dos partes. Esta es la primera de ellas.

En esta parte veremos, la importancia de una evaluación adecuada antes de intervenir, lo necesario de la presencia de objetivos que nos guíen y la importancia del respaldo científico de la terapia.

Evaluar antes de intervenir

Es importantísimo que el profesional psicólogo/a que vaya a realizar la terapia contigo, realice en primer lugar una evaluación.

En ella, tratara de conocer aspectos relevantes de tu historia de vida y de tu funcionamiento actual, en el marco del motivo con el que acudes a terapia.

Es un aspecto fundamental, ya que determinadas intervenciones, pueden agravar un problema o situación, por lo que es muy importante saber datos relevantes, revisar el tablero antes de empezar a mover las fichas.

Este paso, supone un acto de respeto hacia la historia de la persona que tenemos delante y puede ser más o menos extenso, dependiendo de la complejidad de la situación. Una buena evaluación constituye los cimientos de una adecuada intervención.

Ir al psicólogo: Duración de la terapia y cualidades del psicólogo

La elaboración de objetivos

Establecer los objetivos, supone tener una guía, hacia la cual se dirige la terapia.objetivos

Esta guía, puede modificarse, no es rígida, pero permite poder saber hacia donde se dirigen los esfuerzos, así como evaluar los resultados que se van obteniendo.

Finalmente, establecer unos objetivos, permite saber cuando es un momento adecuado para finalizar la terapia o proponer un seguimiento, así como ajustar la frecuencia de las citas que se establecen.

Intervención basada en la evidencia

Lo adecuado es que la intervención propuesta esta basada en la evidencia científica, es decir, que haya resultados avalados científicamente, que confirmen que esa intervención, ha demostrado ser eficaz y eficiente frente al problema a tratar.  

Una forma de consultar los tratamientos eficaces en el marco de un determinado problema psicológico es a través de la dirección de la Asociación Americana de Psicología (APA por sus siglas en ingles). Pudiendo consultar en su página web, las recomendaciones basadas en la evidencia dentro de cada problema psicológico.

Por ejemplo, aquí puedes consultar los tratamientos altamente y condicionalmente recomendados para el tratamiento de trastorno por estrés postraumático:

https://www.apa.org/ptsd-guideline/treatments/index 

¿Es normal querer separarse de un miembro de tu familia?

¿Es normal querer separarse de un miembro de tu familia?

Es frecuente, que, dentro de la consulta, se formule esta pregunta. Existen muchos mitos al respecto de la familia.

Querer separarse de un miembro de la familia, por las razones que sean, puede vivirse de muchas formas, tantas como personas. Si bien es cierto, que existe, una gran presión social, ante decisiones que impliquen romper o cambiar lazos familiares.

¿Me dirá mi psicólogo/a que decisiones tomar?

Esta presión se hace especialmente patente, cuando la persona decide no tener contacto con la familia más cercana, padre/s, madre/s, hermanos.

Separarse de un miembro de la familia, es un proceso complejo y que generalmente conlleva, formularse muchas preguntas, autocuestionamientos, exponerse a los juicios sociales y en definitiva sentir angustia por equivocarse.

La aparición de un problema de relación familiar

Nacemos dentro de una estructura familiar, que se ocupa de nosotros, dotándonos poco a poco de la independencia suficiente, como para poder valernos por nosotros mismos.

Sin embargo, ya sea, cuando somos pequeños o siendo adultos, nuestra familia, como cualquier otra relación, puede generar vínculos, que terminen por ser perjudiciales para nosotros.

Si estos vínculos, interfieren sobre nuestra vida, nos puede llevar a plantearnos, el mantenimiento de los mismos, o más bien la modificación de estos, dependiendo del caso.

El tabú hacia los problemas familiares

La idea de que un familiar, no puede generar daño en nosotros, puede ser muy dañina, ya que, cuando este daño se produce, la persona puede sentirse muy vulnerable.

Si no se difunde, que es algo que puede suceder, cuando ocurre, puede llevar a que la persona que así lo recibe, se sienta culpable o sienta malestar por no sentirse bien, en un determinado vínculo familiar.

El momento vital en el que se produce el problema familiar

El momento vital, en el que se produce un problema de relación con un familiar, condiciona la independencia para tomar decisiones, así como la capacidad para asimilar los cambios que puedan darse.

Un problema durante la infancia, puede ser muy complicado de resolver para el niño o la niña que lo esté viviendo. En ese momento vital, su capacidad para decidir sobre el vínculo, es escasa, por lo que va a depender de otro familiar adulto o de una persona externa a la familia que se dé cuenta de que se está dando un problema.

La gravedad del problema, un asunto peliagudo

Hay situaciones dramáticas y especialmente sensibles, como el abuso sexual o maltrato físico/ psicológico. Problemas en los que seguramente estaremos de acuerdo, en calificar de extremadamente graves.

Sin embargo, existen multitud de problemas familiares, que pueden generar daño en los niños/as o adolescentes. En muchos de ellos, las decisiones a tomar pueden ser muy complicadas.

Si el problema familiar, se da cuando la persona es adulta y tiene una capacidad para independizarse de la estructura familiar, las decisiones, aunque igual de difíciles, pueden darse con mayor autonomía.

La presión familiar y social, como vas a dejar de tener contacto con…

Cuando una persona, decide separase de un familiar o un conjunto familiar, debido a un daño percibido a través del vínculo, puede verse enfrentado a la pared social.

Es posible, que sus amigos/as o la propia familia, le digan algo así como; “pero como vas a dejar de tener contacto con él, al fin y al cabo, es tu madre…es tu padre…”

Esto puede representar un obstáculo, a la ya de por si complicada decisión de establecer una separación respecto a un familiar.

El sentimiento de culpa, puede de esta forma acentuarse por el juicio social, ya que, una decisión, que seguramente haya sido difícil y dolorosa, se ve juzgada, desde fuera.

Por ello, es tan importante derribar el mito, del familiar, como elemento fijo, en la vida de una persona.

La complejidad de los vínculos y la dificultad para cerrar una decisión

No siempre, se tiene claro como cambiar una relación familiar, para que deje de generar daño. En muchas ocasiones, es posible, que la opción más adecuada, no sea, romper el vínculo, sino modificarlo.

De esta forma, el vínculo puede configurarse de tal forma, que deje de resultar doloroso, quizás, haya que cambiar la forma en que se establece la comunicación, la frecuencia de la misma, la implicación con la otra persona…

Sin embargo, en ocasiones, puede ser muy difícil dar con la combinación idónea, ya que determinadas relaciones pueden llegar a generar dolor y emociones agradables a partes iguales, de forma que, en ocasiones, a las personas les queda únicamente la solución del no contacto.

Errores de comunicación en familia

Para concluir

Es muy necesario, normalizar el hecho de que los familiares, como cualquier persona, pueden implicarnos en vínculos generadores de daño.

De la misma forma, como en todo vínculo generador de daño, es necesario que las personas sean validadas, ante la difícil decisión de romper o cambiar el vínculo con un familiar.

La dotación de recursos, la validación de la decisión y el apoyo a esta, especialmente, en situaciones de vulnerabilidad extra como la infancia y la adolescencia, se convierten en un aspecto esencial del apoyo a las personas.

En síntesis, poder tomar decisiones respecto a los vínculos familiares, puede determinar un cambio muy significativo en la vida de una persona.

Cómo desarrollar la autoestima: Aceptar los errores

Cómo desarrollar la autoestima: Aceptar los errores

Cuando de niños cometíamos algún error o alguna travesura de la que se seguían consecuencias, meteduras de pata por inexperiencia…; entonces se nos llamaba malos. Aprendimos a muy temprana edad la ecuación falsa de que cometer errores es ser malos, no dar la talla y ser torpes y estúpidos, y como consecuencia de todo ello, también aprendimos a criticarnos duramente a nosotros mismos sólo porque cometíamos errores.

Hay personas que niegan la existencia del error en sus vidas. Otras personas en cambio, ante el error cometido, se deprimen ante el peso de este; y, finalmente, otros deciden no tomar decisiones para no equivocarse; el miedo al error paraliza porque se identifica con el fracaso. Quizá esto sea el mayor error que se pueda cometer porque la autoestima no tiene nada que ver con lo perfecto, sino más bien con aceptarse a sí mismo, de una manera total, tanto con lo positivo como con lo negativo.

El sentido del humor como estrategia de afrontamiento

El error es algo molesto, pero nada más. A nadie le gusta equivocarse, pero cuando sucede no hay que considerarlo como algo funesto, catastrófico o irremediable. Algo tan simple como equivocarse no lo podemos convertir en una tragedia.

 PASOS PARA MANEJAR EL ERROR.

1.  Reenmarcar los errores.

Cuando cometemos un error es muy saludable saber darle al error una lectura apropiada, cambiar la forma de leerlos de cómo acostumbramos normalmente. Esto es lo mismo que reestructurarlo.

2.  Tomar el error como un aviso de algo.

Es también muy positivo cuando cometemos un error no quedarnos paralizados sino interrogarnos sobre qué nos está avisando.

3.  Tomarlo como una condición para ser espontáneo/a.

Quien comete errores da a los demás una oportunidad para ser visto como más humano y natural. Si normalmente somos comprensivos con la persona que comete errores y en esos momentos la vemos como más humana, más cercana y asequible a nosotros, ¿por qué somos tan intransigentes y duros con nosotros mismos cuando cometemos esos mismos errores?

4.  El error amplía el conocimiento consciente.

Lamentarse de los errores cometidos no sirve absolutamente para nada más que para perder el tiempo; lo inteligente en esos momentos es curarse el catarro y no llenarse de lamentaciones por el error cometido.

Como disminuir el miedo al fracaso dando 4 pasos de gigante

5.  Aceptar responsabilidad. 

Si aceptara responsabilidades quizás la próxima vez actuaría de otra forma y se detendría un minuto a pensar en los costes y beneficios de su comportamiento, preguntándose qué le compensaría más.

autoestima

6.  Mensajes liberadores.

Ante el error es sumamente conveniente y provechoso cambiarse las gafas para ver las cosas de otra forma: “Todo el mundo comete errores, hasta la persona más valiosa”, “Yo hice lo que podía o sabía en aquel momento”, “Ya he pagado con creces ese error para encima seguir atormentándome”, “Muchos errores son inevitables”, “Sólo se equivoca quien actúa, quien lo intenta”.

7.  Contempla tus errores en los demás.

Con frecuencia, cuando cometemos errores, nos criticamos y nos juzgamos muy duramente; sería muy conveniente visualizar en estos momentos que el error, por el que nos estamos castigando, lo ha cometido nuestro mejor amigo. ¿Cómo te portarías con él? ¿Lo perdonarías? ¿Qué actitud tomarías ante él? Seguro que con él emplearías el perdón, la comprensión y la aceptación. ¿Por qué no obras así contigo mismo/a supuesto que no hay mejor amigo para ti que tú mismo, tú misma?

Uno de los signos de madurez humana es la capacidad de reconocer sin coartadas y sin excusas los errores que cometamos y las deficiencias que tengamos. Y así cómo es posible querer a una persona de quien reconocemos, y tal vez lamentamos, sus muchos defectos, ¿por qué no ha de ser posible querernos a nosotros mismos reconociendo nuestros defectos?

El reconocimiento respetuoso de nuestra dignidad como personas y, al mismo tiempo, de nuestros errores, flaquezas y limitaciones, facilita un cambio deseable de actitud o de conducta, fructuoso y verdadero, sin ansiedades ni violencias contraproducentes. Ser conscientes de nuestras limitaciones y aceptarnos con tolerancia es el camino más corto y eficaz para superarlas en lo posible.

Fundamentos de la psicología positiva

Fundamentos de la psicología positiva

La psicología positiva es una rama de la psicología reciente que tiene como objetivo la compresión de todos aquellos procesos que se realizan para alcanzar las emociones positivas que toda persona siente en algún momento de su vida.

En este sentido, se centra no sólo en resolver los problemas de salud mental de una persona, sino en mejorar la calidad de vida y el bienestar de la misma, logrando que sean más felices. ¿Cómo? Potenciando, precisamente, las emociones o los aspectos más positivos del ser humano.

En el portal mundocursos.online se ofrece una comparativa de cursos online de psicología donde te puedes adentrar de lleno en los fundamentos de la psicología positiva.

Hoy, en este post, nos centramos en presentar  en qué consiste y cuál es su origen. ¡No te lo pierdas!

El origen de la psicología positiva

Igual que en otras ramas de la psicología, la psicología positiva se ha basado en conclusiones y fundamentos obtenidos de una serie de investigaciones científicas. Su mayor novedad es que su objetivo no es buscar la patología que sufre la persona, sino que busca en ella los momentos más positivos de su vida para lograra que alcance la sensación de bienestar.

Su origen nace en la escuela fundada por Martin Seligman, un psicólogo estadounidense que estudió los síntomas de la depresión durante 25 años. Durante este tiempo, empezó a preguntarse por qué las personas no lograban adoptar una actitud más positiva en lugar de deprimirse.

Así, dio con la clave: no debía centrarse en curar la depresión o la ansiedad de una persona, sino que tenía que encontrar aquello que hiciera sentir a la persona feliz por si misma. Lo que tenía que hacer era enseñar los pensamientos y las actitudes de la felicidad.

Martin Seligman publicó un libro, “La auténtica felicidad”, donde él mismo crea una definición de la felicidad, formada por tres aspectos clave: la vida con sentido, basada en la sensación de trascendencia y el vínculo con algo más fuerte que uno mismo; el compromiso, que es la compenetración la familia, los amigos, la pareja o las aficiones; y la vida placentera, centrada en los placeres sensoriales.

Estos tres aspectos forman la felicidad y la mayoría de personas se queda estancada en la vida placentera, siendo los tres igual de importantes para lograr esa felicidad duradera que todo ser humano busca.

Sin duda, la psicología positiva está  aportando nuevos métodos y modelos de intervención psicológica que permiten ampliar el pool de recursos a disposición de lo psicólogos.

¿La psicología positiva es la solución definitiva?

En Psicología, como en cualquier otro campo de conocimiento, la investigación y la inovación es básica.

Pero en demasiadas ocasiones, nos encontramos con nuevas estrategias y técnicas que pretenden ser la reinvención de la rueda.

¿La psicología positiva es la solución definitiva? Evidentemente no. La psicología positiva nos aporta técnicas muy útiles en determinadas ocasiones, pero no vienen ni a sustituir otras técnicas y modelos psicológicos ni a invalidarlos.

Lo mismo pasa con el Mindfulness. Es una muy buena estrategía de relajación y autoconotrol,  pero no es esa solución a todos tus problemas que algunos pretenden vendernos.

Impacto psicológico del COVID-19 en los mayores, expertos en residencias nos dan las claves

Impacto psicológico del COVID-19 en los mayores, expertos en residencias nos dan las claves

El COVID-19 ha afectado en gran medida a todos los sectores de la sociedad a nivel psicológico. En este artículo analizamos cómo ha incidido directamente el COVID-19 a nivel psicológico en los mayores. Hemos consultado a diferentes expertos en residencias y nos han dado las claves principales sobre la incidencia del COVID-19 en los mayores a nivel psicológico.

COVID-19: su impacto psicológico en los mayores

Sin duda la crisis socio-sanitaria provocada por la pandemia del COVID-19 ha provocado un gran impacto a nivel psicológico en la población, afectando de manera especialmente grave a las personas más vulnerables, como los ancianos. Como nos han explicado los expertos en residencias de Salamanca que hemos consultado, aunque es normal que los ancianos sientan eventualmente sentimientos de tristeza o de soledad, sin duda estos se han acentuado durante los meses de confinamiento y de pandemia, lo ha aumentado la posibilidad de que los ancianos puedan experimentar otros problemas a nivel psicológico.

Según los expertos, durante esta etapa los ancianos han experimentado problemas a nivel emocional, cognitivo y social, que han podido apreciar tanto ellos mismos como también sus cuidadores y familiares. A nivel psicológico, los profesionales coinciden en la importancia de trabajar con los mayores para reconocer todos estos problemas psicológicos y poder clasificarlos para entender mejor la realidad de cada anciano y poder ayudarle.

Entre los principales problemas a nivel psicológico que los expertos han detectado en los ancianos encontramos la afectación a nivel cognitivo. Según algunos profesionales de diferentes geriátricos en Salamanca, se ha detectado un deterioro de las funciones cognitivas en muchas personas mayores durante el confinamiento y la pandemia. Muchos ancianos se mostraban más desorientados, tanto a nivel personal como a nivel temporal y espacial. Otros registraban pérdidas de memoria o los costaba más prestar atención o hacer sus tareas. Del mismo modo, muchos experimentaban también un síndrome agudo de confusión, y otros presentaban alteraciones de la conducta y cambios de personalidad. Además, otros mayores acusaban problemas de sueño y de alimentación, al ver modificadas sus rutinas.

Por otro lado, otros mayores también presentaban alteraciones en el lenguaje, les costaba mucho más planificarse y les resultaba imposible tomar decisiones. Los que presentaban un síndrome de confusión agudo se sentían desorientados de repente, durante varias horas o durante varias horas, estaban inactivos y tenían mucho sueño, así como podían llegar a presentar una gran agitación, e incluso alucinaciones.

Del mismo modo, a nivel emocional y social, sin duda todos los cambios y medidas de seguridad que han debido realizarse de forma obligatoria en estos centros durante la pandemia, también han incidido directamente en el bienestar a nivel personal de los residentes. Si bien en un principio todos ellos experimentaron incredulidad y medio ante una realidad desconocida, poco después el sentimiento más acuciante que se extendió entre los ancianos fue la necesidad de estar con sus seres queridos, causando esto un fuerte impacto negativo a nivel emocional y psicológico en los mayores.

En la actualidad, con la nueva normalidad y todas sus restricciones y limitaciones, muchos ancianos han manifestado sentirse confundidos, con dudas e incluso desconfiados.

De esta manera, los expertos reseñan también la importancia de aportar a los ancianos todo el apoyo que necesitan. Desde la residencia, el cometido principal debe ser el informar a los residentes, pero también a sus familiares sobre los riesgos del virus y las medidas principales que se han ido llevando a cabo, pero siempre manteniendo la calma y la seguridad para evitar la alarma o el pánico. Del mismo modo, ha sido complicado evitar algunos momentos de inestabilidad emocional, con lo que el apoyo psicológico también ha sido y continúa siendo fundamental para los ancianos y para sus familiares. En todas estas intervenciones deben tratarse diferentes aspectos como la depresión, el control de la ira, la soledad o la ansiedad. Además, también es fundamental animar a los ancianos a tener un espíritu resiliente de fuerza, fomentar su autoestima y apoyarle a nivel social.

Del mismo modo, para los mayores también ha sido clave el poder disponer de video llamadas con sus familiares y seres queridos. De esta manera han podido mantener un contacto frecuente y directo con todos ellos. Otra gran alternativa ha sido la elaboración de diferentes vídeos del día a día de los residentes para que puedan verlos sus familias y sentirse cerca de ellos.

Finalmente, desde el servicio de psicología de las residencias, el trabajo fundamental actual se basa en trabajar con los mayores para ayudarles a solucionar y reparar todas las secuelas que les hayan podido quedar tras estos meses de miedo e incertidumbre, de irrealidad y de dudas, de cara a que puedan disfrutar de un presente y de un futuro libre de miedos, ansiedades y problemas psicológicos.

Además, con la nueva normalidad, también es clave ofrecer a los mayores y a sus familiares toda la información que necesitan para que puedan sentirse seguros y confiados en todo momento.

Superar los celos

Superar los celos

Los celos tienen un impacto negativo cuando permitimos que alteren lo mejor de nosotros mismos. Lo primero que hay que reconocer es que nadie nace celoso.

Los celos se relacionan con el deseo de controlar a alguien que nos parece importante para nosotros. Ser celoso/a es lo mismo que depender de otra persona y también implica tener sentimientos de inseguridad: es como exigir una garantía de que la otra persona esté siempre dispuesta a satisfacer nuestras necesidades, lo que obviamente no es muy realista, sino más bien todo lo contrario.

Cómo superar los celos en la pareja

Las valoraciones que pueden dar lugar a los celos

Lo que acaba perturbándonos como personas no son los acontecimientos que ocurren en nuestra vida, sino más bien las creencias que nosotros tenemos acerca de esos acontecimientos, o sea la valoración que hacemos de lo que nos ocurre. Ahora bien, ¿qué tipo de valoraciones podrían ser resultado de los celos?:

  • “Quiero que él/ella esté disponible siempre que yo lo necesite”
  • “Él/ella no me trata bien porque no se preocupa de lo que me hace falta”
  • “Él/ella es una persona mala porque no me da lo que quiero”
  • “Él/ella me ha de tratar como yo deseo”

Este tipo de creencias nos pone en situaciones que pocas veces podrán resultar positivamente, porque son irreales y nos condenan a sentirnos no amados. Los celos generalmente son vistos como emociones destructivas que derivan de sentimientos negativos sobre uno mismo.   

pareja riendose

Valoraciones que pueden disminuir los celos

Es más positivo pensar racionalmente cuando hablamos con nosotros mismos en situaciones de celos, y decirse cosas como las siguientes:

  • “Realmente desearía que él/ella me quisiera, pero no está en mi poder exigir lo que no tengo”.
  • “A veces consigo lo que quiero de él/ella, y otras veces no. Debo saber equilibrar los aspectos positivos y los negativos”.
  • “Mientras más exijo a los demás, más frustraciones consigo. Debo depender más de mis propios recursos para satisfacer mis necesidades”.
  • “Cuando los demás no me dan lo que quiero me causa dolor y decepción, pero es un hecho real de la vida que he de aprender a aceptar”

¿Cómo afectan las redes sociales a la inseguridad que siento hacia mi pareja?

Técnicas para afrontar los celos

Las personas que afrontan estas situaciones con éxito ven en los celos un inconveniente que se puede controlar a través de las siguientes técnicas de afrontamiento:

  • Manejo y expresión de la rabia de una forma positiva y constructiva.
  • No sintiendo lástima por uno mismo.
  • No lamentándose por lo injusto de la situación.
  • Evitando culpar a otras personas.
  • Manteniendo alta la autoestima.
  • Manteniéndose ocupado en actividades significativas.
  • Trabajándose para dejar fluir los sentimientos.

Haz uso de las personas que te apoyan para encontrar cuidado y sostén cuando la persona que realmente quieres no esté dispuesta.

Algunos recordatorios útiles para superar los celos

Recuerda que el amor es algo que se puede pedir, pero nunca exigir a nadie.

yoga acrobatico

Recuerda que tu valor como persona se fundamenta en tus logros y recursos personales, y no en el control que te conceden otras personas.

El ejercicio físico es una buena forma de distraerse de sentimientos de infelicidad practicando actividades sanas.

No te tomes nada demasiado en serio. Aprende a reírte de tu propia facilidad para complicarte la vida. Tómate las cosas con verdadero sentido del humor que es una medida muy sana para tu equilibrio psíquico.

Finalmente, no te infravalores ni te subestimes por tener sentimientos de celos. Prémiate por responsabilizarte de ellos y superarlos. Prémiate también por superar tu sentimiento de inseguridad que será un gran refuerzo para ti.

Los beneficios del deporte en nuestra salud mental

Los beneficios del deporte en nuestra salud mental

Cada vez más personas reconocen los beneficios que produce la practica regular de ejercicio físico, independientemente de la edad que se tenga para realizarlo. Hacer ejercicio puede ayudar a las personas de muchas formas.

Beneficios del deporte

Las investigaciones han comparado a personas que regularmente hacen ejercicio físico con personas que no lo desarrollan y en las primeras han encontrado los siguientes beneficios:

  • Reducción de la tensión psicológica
    • Mayor satisfacción respecto a la apariencia física
    • Sensación placentera de mayor bienestar físico
    • Mejora de la recuperación fisiológica tras jornadas de estrés
    • Mejora del funcionamiento cardiovascular
    • Reducción de la tensión y la ansiedad
    • Mejora de la eficacia personal
    • Mayor confianza y seguridad en uno mismo
    • Reducción de las depresiones
    • Aumento de estados positivos de ánimo
    • Aumento de la fuerza de voluntad

El deporte como forma de desarrollo personal y autocuidado

El deporte tiene un efecto directamente beneficioso para el cuerpo: nos ayuda a estar en forma física. También nos mejora psicológicamente, dado que fortalece nuestro sentido de competencia y eficacia personal.

deporte

Cuando hacemos ejercicio, sabemos qué hacemos algo por nuestro estado físico y experimentamos un sentimiento de autocuidado hacia nosotros mismos. Hacer deporte también es psicológicamente útil porque nos da la oportunidad de alejarnos mentalmente de los problemas que nos rodean, y a la vez descargamos nuestros sentimientos de rabia, depresión y ansiedad, alivia nuestras tensiones, produciéndonos una agradable sensación de bienestar y de paz.

La importancia de la gimnasia para mayores

Motivarse uno mismo

La principal dificultad para realizar ejercicio físico radica en nosotros mismos: comodidad, falsas excusas, inconstancia, falta de disciplina, etc. ¿Cómo podemos motivarnos a hacer ejercicio regularmente? Vamos, a ver algunas sugerencias:

En primer lugar, encuentra el ejercicio que te haga sentirse más cómodo. Hay muchísimas maneras de ejercitar el físico según la edad, los gustos, las ocupaciones, experiencia, etc.: andar cierto tiempo al día, natación, correr, ciclismo, aeróbic, gimnasia, y deportes en general. Hay personas que disfrutan haciendo mucho ejercicio, otras prefieren hacer un mínimo. Se trata de encontrar un programa que concuerde con nuestro estilo de vida y personalidad, pero sobre todo que combata al sedentarismo pernicioso en todos los niveles.

¿Por qué me planifico muy bien y aun así, continúo procrastinando?

Proponte metas razonables y realistas y que además estén de acuerdo con tu nivel de motivación. Es irracional proponerse hacer todos los días una hora de correr cuando no se está acostumbrado y el nivel de sedentarismo es máximo.  

deprote y salud

Desarrolla tu ejercicio dentro de un entorno que te agrade. Hay personas que prefieren hacer el ejercicio solas y a primera hora de la mañana, otras en cambio disfrutan haciéndolo en compañía y a otras horas distintas. También puede gustarte estar en un sitio fijo o por el contrario preferir el aire libre.

Ten presente siempre los beneficios que recibes por cultivar tu salud física y las repercusiones tan positivas que te reporta en lo psicológico.

Por último, recuerda que las personas somos animales de costumbres; cuesta empezar, pero sin darse uno cuenta se convierte en una rutina; hasta tal punto que cuando te falta, lo echas de menos.

Principales consecuencias psicológicas de la pérdida auditiva

Principales consecuencias psicológicas de la pérdida auditiva

La pérdida de la audición parcial o absoluta es un problema que afecta a una gran cantidad de personas. Se cree que España las cifras rondan en torno a los 7.000 millones de afectados por problemas de audición y en todo el mundo las cifras rondan en torno a los 72 millones de personas sordas, según la Federación Mundial de Sordos, de los cuales más del 80% viven en países en desarrollo.

La pérdida auditiva va más allá del problema de audición que ocasiona al paciente. Esta repercute en otras consecuencias que afectan a nivel psicológico y emocional, puesto que puede suponer un cambio en la calidad de vida si no se toman las medidas oportunas. En este artículo te explicamos cuáles son las principales consecuencias psicológicas de la pérdida auditiva y qué soluciones podemos encontrar. ¡Sigue leyendo para más información!

Asilamiento y depresión

Uno de los principales problemas psicológicos en los cuales puede derivar la pérdida auditiva es la depresión. La hipoacusia es un problema que suele generar aislamiento en las personas que la padecen, tanto en el sentido biológico como en el social al no poder comunicarse con los demás. Este aislamiento, según explican los doctores, puede derivar en un ensimismamiento en el cual predomina el “yo”, frente al “nosotros” y de ahí en un problema grave de depresión. Hay algunos estudios que calculan el riesgo de aislamiento social en función de los decibelios de pérdida auditiva. Estos estiman que la pérdida de unos 10 dB puede aumentar el riesgo de aislamiento social en personas mayores en un 52%. Y es que conforme aumenta la edad, mayor es el aislamiento. Al menos un tercio de las personas mayores de 65 años tiene pérdidas de audición, lo que supone la tercera afección de salud crónica más frecuente en adultos mayores.

Otros problemas psicológicos

La pérdida de la audición, parcial o absoluta, puede derivar también en otras complicaciones a nivel psicológico y emocional. Algunas de ellas son:

  • Fobia social: La fobia social puede surgir de situaciones desagradables o negativas que se han vivido por quienes padecen hipoacusia, derivando en un miedo constante a las reuniones sociales o celebraciones por temor a que se vuelva a repetir.
  • Pánico: Hay algunos pacientes que han vivido ataques de pánico inesperados y reiterados y que pueden ser inducidos por situaciones derivadas de la hipoacusia.
  • Trastorno Obsesivo Compulsivo: Consiste en una conducta reiterativa que acaba consumiendo mucho tiempo en la vida de las personas que lo padecen, causando una gran angustia.

problemas auditivos

¿Qué se debe hacer ante un problema de hipoacusia o pérdida auditiva?

Como hemos visto, son muchos los riesgos que existen cuando se padece hipoacusia, por ello resulta fundamental diagnosticar a tiempo el problema para encontrar una solución efectiva. Desde el centro auditivo de Dos Hermanas recomiendan, en primer lugar, buscar una clínica de confianza que permita llevar a cabo un diagnóstico efectivo con el fin de determinar cuál es el problema. Tal como recomiendan los especialistas, es aconsejable realizar una revisión auditiva anual a partir de los 50 años. Y es que, al llegar a esa edad, la presbiacusia —o degradación gradual y natural de la capacidad auditiva— se atenúa, lo que puede suponer problemas de audición —a veces, incluso, sin que el paciente se haya percatado de ello—.

Una revisión y detección a tiempo servirá para diagnosticar al paciente con el problema y para buscar una solución efectiva, previniendo los efectos psicológicos que pueden derivarse de una hipoacusia. Las revisiones suelen consistir en dos pruebas, el primer lugar se emplea un otoscopio, para descartar si existe una lesión en el oído que impida oír nítidamente, así como una posible infección o acumulación de cerumen; y, en segundo lugar, una audiometría. Esta es utilizada para detectar el grado de pérdida auditiva. Para ello se emplea una cabina aislada y se reproducen varios sonidos para comprobar si se escuchan bien tanto los graves como los agudos.

A partir de este momento, y dependiendo del problema de cada quien, el especialista podrá recomendar la utilización de un audífono. Estos están disponibles en una gran variedad de modelos y en diferentes gamas. Los mismos varían en función de sus prestaciones, así como del tamaño y del grado de pérdida auditiva de cada persona. En los casos más severos, será necesario la realización de un implante coclear —este consiste en un dispositivo electrónico que se implanta quirúrgicamente debajo de la piel y que sirve para estimular las terminaciones nerviosas de la cóclea generando la sensación de sonido a una persona completamente sorda—.

¿Cómo comunicarse con una persona con problemas de audición?

La pérdida auditiva es un problema complejo. Las personas que padecen una deficiencia en la audición padecen varios problemas que van más allá de la reducción de la audición, como hemos visto más arriba. Es normal que ello derive en situaciones de irritabilidad, pero también en problemas relacionados con un estado de incomodidad, frustración personal y desconfianza constante. Por ello, resulta muy importante tener en cuenta algunas pautas para poder comunicarse de manera efectiva con la persona que padece hipoacusia —sobre todo, en el ámbito familiar—. En este caso, lo más recomendable es seguir los siguientes consejos:

  • Llamar la atención: No hables nunca desde una punta a otra de la casa o con distancia de por medio. Cuando vayas a comunicarte con una persona con problemas de audición, lo más recomendable es que te vea y que perciba tus intenciones de hablar. Puedes colocarte delante o avisarle con la mano o con algún gesto.
  • Vocaliza y habla despacio: Otra de las cosas que debes hacer es vocalizar y hablar despacio. Esto ayudará a que entienda las palabras y a que pueda deletrearlas.
  • Avisa cuando se cambie de tema en la conversación: Si hay varias personas en la mesa y se cambia el tema en la conversación, avisa para que pueda estar atento y entender de qué se está hablando. Las reuniones sociales en los lugares ruidosos suelen complicar la escucha.
  • No gritar: Al gritar tu voz se distorsionará y será más difícil de entender, lo que debes hacer es alzar un poco la voz, pero —sobre todo— vocalizar y hablar más despacio.
La importancia de la gimnasia para mayores

La importancia de la gimnasia para mayores

Son muchos los cambios que experimentamos a la hora de cumplir años y es en la aceptación y adaptación a estos, donde se encuentra la clave para la mejora de la calidad de vida.

En estos tiempos que corren hay una disminución sustancial de los reforzares con los que contábamos, aquellos que nos permitían relajarnos, desconectar, evadirnos e incluso activarnos, salir de la monotonía y la rutina…pero no ha cambiado lo necesario que son. Como decía Carl Rogers, “los objetivos son invariables, las circunstancias no”

La activación conductual como tratamiento de los trastornos depresivos

Este confinamiento nos ha permitido valorar lo importante del tiempo en familia y de mantenernos activos, dándole un gran peso a la actividad física. Hemos creado pistas de atletismo en nuestros pasillos, hemos priorizado el salir al aire libre a hacer actividades físicas e invertido dinero, de nuestros ahorros, en comprar material deportivo (cintas de andar, bicicletas, pesas, …).

Todos los sectores de edad hemos sufrido esa disminución y ya no solo eso, lo que podemos ir haciendo no logramos hacerlo plenamente relajados pero nuestros mayores se han visto altamente castigados por esta pandemia. Para ello es necesario ofrecer alternativas que los mantengan activos y facilitar el acceso y la seguridad a las mismas.

Recursos para seguir sintiéndose activos/as

Para nuestros mayores, no deja de ser igualmente importante el sentirse activos tanto psicológica como físicamente. La calidad de vida viene marcada por el nivel de autonomía e independencia que puedan mantener. estimulación mayoresAcceder a recursos y servicios, tales como centros de días sociosanitarios que fomenten, entre otros, la importancia de la gimnasia para mayores es la estrategia necesaria para abordar la realidad de la tercera edad en esta época que nos toca vivir.

Envejecimiento activo, algunas claves para conseguirlo

Dada la situación vivida en las residencias en el último año, estos centros se ofrecen como una alternativa altamente efectiva y eficaz para los tiempos que corren. Es importante que dispongan de una gran variedad de las actividades que ofrecen, para que nuestros mayores puedan optar (dentro del mismo lugar y sin asumir más riesgos en sus exposiciones) a abordar diferentes áreas tales como el ocio, la salud física, la salud psíquica, entre otras.

Quiero añadir también, la responsabilidad social y colectiva de fomentar el conocimiento de estos recursos a nuestros mayores y sus familias y animarles, a participar en las actividades que allí se proponen como una alternativa segura y efectiva para mejorar su calidad de vida.