Fases en una ruptura sentimental

Fases en una ruptura sentimental

Las personas que están atravesando por una situación de separación, sienten una gran serenidad al comprender la dinámica de su experiencia de separación y sobre todo les ayuda el poder comprenderse a sí mismas. Cuando las personas saben que sus síntomas son comunes y que su experiencia va a seguir un proceso con una serie de fases o etapas concretas, les proporciona mucho alivio.

La sucesión de etapas tras una ruptura

Algunas personas atraviesan estas etapas rápidamente, mientras que otras lo hacen con lentitud. La intensidad de los síntomas disminuye a medida que se recorre cada etapa. El mayor sufrimiento se experimenta durante el shock, la pena y la rabia, en el momento en que se alcanza la etapa final de la resolución, el dolor se desvanece en el pasado, como si se tratara de una pesadilla. Pero para llegar a la resolución hay que atravesar todas estas etapas. Uno de los objetivos fundamentales para superar esta crisis es atravesar cada una de estas etapas sin quedar atrapado en ninguna de las etapas que precede a la resolución. Veamos pues, cada una de estas etapas:

Fase de Shock

Al principio de la separación se experimenta una inmediata sensación de paralización, desorientación e incredulidad. La vida parece que se ha estancado mientras que toda la atención se centra en la pérdida. Puede darse el caso de que la persona sea incapaz de comer, incapaz de dormir.  Esta etapa puede durar un día, o un mes., pero rara vez más tiempo.

Fase de Pena

Cuando la perdida se da la persona se lamenta por muchas cosas como la pérdida de su pareja, por todo el tiempo que compartieron, por los sueños que tenían, y por la promesa truncada de una vida en común. También puede lamentarse por su propio fracaso. Mientras la persona se enfrenta a su pérdida y al dolor que genera en su vida, puede sentirse irritable y de mal humor y hablar con brusquedad a sus amigos y compañeros de trabajo. Incluso puede sentirse furiosa porque sus amigos no comprenden su necesidad de lamentarse. Este no es el momento adecuado para que entable una nueva relación. Muchas veces cuando se lamenta, la persona suele sentir el impulso de telefonear a la otra persona, sólo para oír su voz. Está desesperada por mantener algún tipo de contacto, por irreal que sea.

Fase de Rabia

Cuando la pena disminuye, se siente la necesidad de encontrar sentido a lo que ha ocurrido. Es en este momento cuando la persona empieza a analizar lo que salió mal y a decidir de quién es la culpa. Empieza a afrontar todos los problemas y se debate por comprender qué fue lo que precipitó la ruptura Tal vez se culpe a sí mismo por la ruptura, a la otra persona o a los demás en general (la tensión en el trabajo, un traslado inoportuno, los problemas económicos, problemas de salud) y que culpe a las circunstancias. Junto con el dolor, la emoción más fuerte que sentirá en este momento será la rabia, que puede manifestarse a través de diversas conductas a las que uno se ve inducido en estas circunstancias: el abuso del alcohol y el de las drogas, y la promiscuidad. La rabia puede estar dirigida hacia la otra persona por el daño que le ha causado, o hacia sí mismo, por considerarse un fracaso.

Superada la rabia, la persona puede entablar otra relación en la que, de forma inconsciente, se desquita con la otra persona del daño y del dolor que siente en su interior. Puede ser verbalmente insultante, físicamente distante o simplemente negligente con respecto a las necesidades de la otra persona. Es una «venganza amorosa», porque proyecta en la otra persona lo que siente que le han hecho a ella misma.

¿Hemos roto…y ahora qué?

Tras la superación de la rabia: Fase de aceptación y reconstrucción

Fase de aceptación

El pasar de la rabia a la resignación del proceso puede ser la transición más difícil del proceso. En esta etapa la persona no sólo debe aceptar que la relación ha terminado, también debe liberarse de ella por completo, separándose de la otra persona y recuperando la energía que invirtió en la relación. Es un momento agridulce del proceso, ya que es un momento en que se dice adiós a la relación y a todos los sentimientos que conlleva. Por un lado, se siente alivio por estar preparado para dejar la relación, y por otro, pena por tener que dejarla.

Aunque parece que lo peor ha pasado, una vez que se ha alcanzado la resignación, no es extraño quedar atrapado en esta etapa. Tal vez le quede poca o ninguna motivación, porque se sienta agotado, Quizá tenga realmente que darse ánimos a sí mismo para pasar a la reconstrucción.

 Fase de Reconstrucción

Una vez alcanzada esta etapa, lo peor empieza a remitir, ya que la persona se da cuenta de que pasa más días alegres que días tristes. Ha recuperado la concentración y su vida le pertenece otra vez. Podríamos decir que, en esta etapa, la persona ya está preparada para salir con alguien. Llegado este punto algunas personas se centran en sus propias necesidades por primera vez en la vida, y seleccionan a la persona con la que compartirán el tiempo, de modo que puedan amar de una manera saludable y equilibrada.

Para muchas personas, la etapa de la reconstrucción es como aprender a caminar otra vez después de romperse una pierna. Se han curado, pero necesitan construir su fortaleza desarrollando el amor propio y la seguridad en sí mismos.

Mientras la persona es consciente de todo el dolor por el que ha pasado, empieza a comprender lo que ha ganado y lo que ha perdido a causa de la ruptura. Muchas personas consideran que lo que han ganado es mucho más de lo que han perdido. Otras tienen la oportunidad de crear una vida más feliz y rica mientras continúan desarrollando un mayor conocimiento de sí mismos y de su propia valía.

Fase de Resolución

Este es el comienzo de un nuevo ciclo vital. Podríamos decir que la persona ha resuelto el conflicto y el trastorno que le ha acompañado desde el inicio. Su vida vuelve a encauzarse, pero toma un rumbo diferente debido al desarrollo personal que ha tenido lugar mientras atravesaba todas las etapas de la separación. En este momento puede decidir el inicio de una nueva relación amorosa y también tendrá más confianza en su capacidad de crear su propia felicidad y cuidarse por sí misma.

¿Es normal sentirse así cuando me he separado?

La conducta humana no es lineal

También es importante tener en cuenta que, aunque existen pautas comunes, la conducta humana no es lineal. Existen muchos modos diferentes de atravesar estas etapas. Pero es importante completar cada etapa y pasar a la siguiente, procurando moverse al ritmo del proceso. No es raro zigzaguear en varias ocasiones, a lo largo del proceso de separación.

Zigzaguear podríamos definirlo como el tiempo que se dedica a avanzar y retroceder entre las diferentes etapas. Esto es lo que se suele esperar durante las primeras etapas hasta completar la cuarta etapa, la de la resignación. Uno de los más comunes es avanzar y retroceder entre la pena y la rabia, este zigzagueo, puede continuar sin descanso hasta que la persona esté preparada para resignarse ante la realidad de que la relación ha terminado.

Sentimientos tras una ruptura sentimental

De todas formas, aunque doloroso, no es extraño completar la etapa de la resignación y encontrarse en la de la reconstrucción, sintiendo inesperadamente el deseo de volver a relacionarse con la otra persona. Aunque intelectualmente la persona lo ha superado, su corazón le conduce al pasado. En realidad, la persona puede volver a la pena, pero si realmente ha completado la etapa de la resignación, el zigzagueo será breve y el sufrimiento emocional no será tan intenso como cuando se encontraba atravesando la etapa de la pena. Lo mismo se aplica en el caso de que vuelta a la etapa de la rabia, esta será cada vez más breve y menos intensa.

Lo importante es reconocer en que punto te encuentras, sabiendo lo que te queda por completar y aprendiendo de cada etapa.

¿Es normal sentirse así cuando me he separado?

¿Es normal sentirse así cuando me he separado?

La separación es una experiencia de ruptura y, antes de que la persona pueda proseguir su vida es necesario que esta logre juntar todos estos pedazos. ¿Sientes dolor? si recientemente has acabado una relación amorosa, seguramente si lo sientes. Aquellos que aparentan no sentir dolor al acabar sus relaciones, o bien lo han sentido antes, o, todavía tienen que sentirlo. El hecho de que una ruptura duela es de esperar, es algo natural, saludable e incluso bueno. El dolor es la forma en que la naturaleza nos dice que hay algo en nosotros que necesita curarse; por lo tanto, curémoslo.

Los temores principales tras una ruptura de pareja

Hay una serie de sentimientos que son comunes a todas las personas que afrontan una situación de separación afectiva, son sentimientos dolorosos que anuncian momentos difíciles, veamos cuales son:

El temor y el miedo son una parte importante de los sentimientos que experimentamos cuando nos hallamos en el pozo de una separación. Terminar una relación amorosa produce temores de toda clase, algunos de los cuales nunca pensaste que sentirías. Algo muy simple pero que resulta muy útil, es elaborar una lista de nuestros propios miedos; identifica las cosas que te causan temor, de tal forma que puedas ponerte en contacto con lo que estas sintiendo.

Algunos de los miedos principales son: la incertidumbre del futuro, miedo a ser una persona separada o divorciada, al tomar las decisiones que debes afrontar, sobre tu situación financiera, sobre tu trabajo, ya que últimamente no puedes concentrarte tanto y pasas todo el tiempo triste, sin ánimos y llorando. Puedes sentir miedo por la responsabilidad que ahora tienes de saber desempeñar bien tu papel de padre o madre soltero, miedo de perder a tus hijos si peleáis por la custodia, miedo de no saber cómo relacionarte y de qué hablar con los demás que no sea de tu situación actual; necesitas que alguien te escuche, pero no sabes si realmente pueden llegar a comprenderte, miedo de ir a juicio, a perder el control y a expresar tu ira y tu rabia, puedes tener miedo de estar solo y de vivir solo, miedo de creer que no eres digno de ser amado, miedo pues te sientes sólo, desprotegido y abandonado, puedes estar sintiendo temor de que te hieran otra vez, más de lo que ya te han herido, miedo a los cambios, (mudarme de casa, empleo, amigos y en mí mismo), a confiar en otra persona e incluso a salir o a estar con otra persona me asusta enormemente.

¿Hemos roto…y ahora qué?

El sentimiento de soledad tras la separación

soledad

Podemos observar varios tipos de soledad. Hay personas que se cierran a todo. Y allí están los solitarios, que insisten en estar con otra persona, por lo que siempre están con alguien, o andan detrás de alguien. Por ahí los que están ocupados en hacer esto o aquello con tal de no tener que afrontar nunca su soledad. La soledad es dolorosa. Pero, es un dolor que nos dice que hay algo importante que debemos aprender.

Sentimientos tras una ruptura sentimental

El sentimiento de culpa y rechazo

La culpa y el rechazo son dos de los sentimientos más comunes e intensos que acompañan la crisis de la separación. Por lo general en toda ruptura siempre hay alguien a quien deja y otro que es dejado; generalmente los primeros se sienten más culpables por lastimar a la persona que antes amaban y experimentan más culpa; y los que se sienten profundamente rechazados y les cuesta mucho esfuerzo asumirlo

Duelo por ruptura de pareja: 5 FASES

Podemos decir que hay una culpa adecuada a la situación y es la que sentimos cuando hacemos algo malo o herimos a alguien y nos sentimos mal por ello. Un paso hacía la superación de los sentimientos de rechazo consiste en darnos cuenta de que la ruptura de la relación amorosa tal vez no sea del todo culpa tuya (igual que tampoco toda la culpa es del otro). Es importante empezar a admitir que la responsabilidad es recíproca, no solo tuya o no solo de tu expareja.

La pena en el proceso de perdida

sentimientos separación

La pena es una parte importante del proceso de pérdida. Cuando sufrimos la pérdida de un amor, la muerte de una relación es preciso que lamentemos esa perdida. Este sentimiento de aflicción combina una tristeza abrumadora con fuertes sentimientos de desesperación. Uno de sus síntomas es la pérdida de peso, aunque algunas personas engordan durante este periodo y los problemas de insomnio.

Los cambios repentinos de ánimo son frecuentes durante el pesar por la separación. Uno parece que se siente bien y, sin causa aparente, se pierde el control emocional y no se puede dejar de llorar. Todo este súbito cambio de estado anímico puede haber sido disparado por la conversación con un amigo o un conocido que le dijo o le hizo algo.

La ira por una separación

Cuando una relación amorosa termina, sientes dentro de ti una intensa ira. Ese sentimiento es una característica natural y saludable de los seres humanos.  Esta ira por la separación y la ruptura de nuestra relación de pareja debemos ventilarla y soltarla de una manera no destructiva. Para ello sugerimos distintas formas de expresión de esta ira como: utilizar el sentido del humor Otra forma de expresar la ira es llamar a un amigo y decirle: “necesito hablar de esta furia de esta rabia que siento contra mi ex”. Otra forma de dejar salir los sentimientos de ira es realizar cualquier tipo de ejercicio físico, como practicar algún deporte, correr, limpiar la casa, o cualquier actividad por el estilo. La ira es una fuente de energía y esta energía debe utilizarse. Otra forma para sacar estos sentimientos es a través del grito y el llanto.

Nuestras vidas se transforman rápidamente con la pérdida del amor. Al comenzar de nuevo, nos vemos enfrentados de repente al resto de nuestras vidas, sin tener ninguna idea de lo que debemos hacer. Pero cuando se pierde el amor, cuesta muchísimo encontrar alivio, consuelo o protección. A menudo no nos damos cuenta de lo mucho que dependemos de este apoyo hasta que nos lo quitan.

Volver a estar solo supone sin lugar a dudas una crisis. Como cualquier otra crisis, es también una oportunidad. La oportunidad es la posibilidad de curar y fortalecer el corazón y la mente, para poder seguir adelante de manera fuerte y sana. El peligro es que no se complete el proceso curativo. El tiempo por sí solo no cura todas las heridas. El modo como vemos la pérdida del amor determina el resto de nuestras vidas.

¿Hemos roto…y ahora qué?

¿Hemos roto…y ahora qué?

El amor es una de las experiencias humanas más profundas, y cortar el vínculo amoroso es una de las tareas más dolorosas de la vida. Las personas que atraviesan por esta experiencia la suelen vivir de una manera muy angustiosa y traumática, apareciendo numerosos sentimientos de rabia, impo­tencia, frustración, desesperanza, vacío, vergüenza…

Y es que, tras un período de enamoramiento, de amor y de entrega, donde aparecen grandes ilusiones, esperanzas y proyectos, la ruptura de la relación pesa tanto que a la persona le cuesta enormemente retomar las riendas de su vida. Cuando esta situación se da, a veces repentinamente, otras tras un largo deterioro de la relación, la persona queda atrapada en un torbellino de sentimientos, preocupaciones e interrogantes la sumergen en una profunda crisis de la que debe salir equipada con las mejores herramientas para restablecer de nuevo el equilibrio y la serenidad en esta nueva etapa.

¿Qué sucede cuando una relación se rompe?

Cuando una relación de pareja se rompe, se rompen también con ella muchos aspectos del entorno general de cada uno de los miembros de la pareja. Desde el ámbito familiar, don­de toda la estructura y unidad familiar queda truncada, pasando por las relaciones sociales y de amistad que la pareja ha creado, hasta el área económica donde surgen dificultades y conflictos con la división y el reparto de los bienes que se tenían en común.

Ruptura de pareja: ¿qué va a ocurrir?

ruptura pareja

La separación es una experiencia muy fuerte de ruptura, y por lo tanto es muy frecuente que en este periodo aparezcan profundos sentimientos de desesperación, decepción, venganza, ira, impotencia, tristeza, miedo, soledad, culpa, rechazo, etc. y que todo esto haga entrar en crisis a la persona. En este momento, aparecen multitud de pensamientos destructivos que influyen directa­mente en la autoestima, dejando a la per­sona con sentimientos de infravaloración e incapacidad para establecer nuevas relaciones de pareja.

CRISIS EN LA PAREJA

Ahora todo parece nuevo y necesitaremos un tiempo para guardar “luto” por nuestras esperanzas rotas y para darnos cuenta de que la esperanza hemos de reconstruirla con esfuerzo, ya que por sí sola no vendrá.

¿Un periodo de reconstrucción?

La separación afectiva puede ser un periodo de reconstrucción en el que uno puede aprender del pasado y llegar a conocerse mejor; puede ayudarnos a desarrollar partes nuevas de nosotros mismos que antes tal vez no conocíamos o puede ser, por el contrario, una experiencia que nos bloquee y nos obstaculice para seguir con nuestra vida. De cada uno de nosotros depende iniciar un recorrido que termine con la superación de la separación afectiva y le prepare para entablar nuevas y mejores relaciones.

El tema de los sentimientos es el que más se remueve cuando experimentamos una separación afectiva, desde la más profunda rabia a la nostalgia, atravesando por la culpa, el rencor, …. entre otros.

El sentimiento es una necesidad vital del ser humano. Pretender ignorar las emociones significa ir en contra de la naturaleza misma; por ello es preciso reconocerlos para aceptarlos como nuestros, de esta manera estamos caminando hacia la curación efectiva de la herida causada por la separación. Pero un sentimiento que se vive y se reconoce, pero que no se expresa, hace daño a quien lo siente, le quema por dentro haciéndole sentir inseguro/a, insatisfecho/a con sigo mismo/a. Por ello es de suma importancia expresarlos, “dejar fluir todo aquello que pasa por el corazón”.

La importancia de contactar con tus sentimientos

Es muy importante contactar con tus sentimientos y darles una salida adecuada, ya sea a través de la escritura de los mismos o el comentarlos con una persona de tu confianza o incluso alguien que este por la labor de escucharte en esta coyuntura concreta de tu vida.

Sentimientos tras una ruptura sentimental

Notaras como el peso de la carga se hace más liviano, tendrás la oportunidad de escucharte a ti mismo/a, lo cual te será de gran utilidad para entenderte y aceptarte en tu propia y particular manera de sentir, en tu propia y particular manera de ser.

¿Cómo tener una relación de amor sana?

¿Cómo tener una relación de amor sana?

En el terreno del amor, como en cualquier otro, se pueden hacer las cosas adecuada o inadecuadamente. Como seres humanos que somos, a veces solemos cometer algunos errores al iniciar, mantener y terminar una relación afectiva.

Estas «faltas» o «fallos» pueden ser: la dependencia afectiva de otra persona, la ironía, la incomunicación, el chantaje emocional, el resentimiento, la crueldad, el ignorar al otro, las ideas irracionales, la idealización, la infravaloración de sí mismo o del otro, las expectativas irreales, los mitos, etc.

Por contrapartida, como es natural existe la manera adecuada o idónea de amar que podríamos llamar AMOR SANO. esta manera de amar puede ser referida al amor romántico, o de pareja, pero puede hacerse extensiva a las otras manifestaciones del amor, amor a los padres, a los hermanos, a los hijos, amigos, a la humanidad, a un ideal, a un estilo de vida, etc.

En definitiva, el amor sano no es otra cosa que la otra cara de las ya citadas «faltas» que solemos cometer, es decir: que el amor sano es un amor independiente, libre, gratuito, espontáneo y natural, flexible, dialogante, realista, sereno, bondadoso, etc. Veremos ahora con más detalle estas características y por qué llamarles en conjunto AMOR SANO.

Las características del amor sano

Independencia

Amamos de verdad al otro cuando respetamos sus límites y hacemos respetar los nuestros, sin agredir ni imponerlos. La independencia supone ser autónomo en las decisiones sobre sí mismo, por supuesto, teniendo en cuenta y aceptando otras opiniones diferentes. Esto quiere decir que en la medida en que cada uno tenga más claras sus propias necesidades, limitaciones, sueños, dificultades y fuerzas, y las del otro y ambos se respeten, será más fácil amarse y que esa relación resulte satisfactoria.

Es de gran importancia ser autónomos afectivamente y sobre todo en nuestras decisiones, de esta forma si yo decido por mí, libremente, me puedo hacer dueño de las consecuencias que obtenga de mis propias elecciones, soy el único responsable de mis actos, así ya no puedo caer en la trampa de hacer a los demás culpables de nuestros éxitos y nuestros fracasos. El amor sano es amor responsable.

La pareja ideal .Aprende a encontrarla y mantenerla

relación sana

Cada vez que oímos a alguien decir: «es que yo sin el/ella no puedo vivir», peligro, estamos ante una persona que probablemente padece el penoso mal de la dependencia afectiva y por supuesto la otra persona también lo es, o, como mínimo es codependiente.

Decir independiente significa que cada miembro de la relación se puede autoabastecer por sí mismo, en lo económico, en lo profesional, en la salud física, en la salud emocional, entre otros. Esto implica velar por la salud, el trabajo, el estudio, el alimento, el vestido, los propios amigos o familiares, de cada uno, y no esperar que sea el otro quien se ocupe de ello.

El ser autónomos o independientes nos garantiza el sentirnos seguros de nosotros mismos y por eso mismo, nos garantiza amar desde la libertad, no desde la necesidad. Quien ama desde la necesidad no ama, sino que necesita.

 Libertad

Muy cerca de la autonomía esta la libertad, amar es un acto voluntario de libertad, no se nos puede obligar a amar a alguien. El amor de verdad y duradero surge desde la propia voluntad de la persona, cuando una persona se siente presionada no ama, sino que teme; siente miedo a ser abandonado o violentado y por ello soporta la pesada carga de simular amor, como consecuencia de esto poco a poco ira surgiendo el resentimiento y el odio hacia la otra persona.

No existe una mejor fórmula para amar a alguien que permitirle elegir si te quiere amar libre y voluntariamente. Y por supuesto el que tu ames a alguien por qué quieres, y solo por eso.

Si quieres ser feliz, confía en tu pareja

Realismo

relación sana

Para disfrutar verdaderamente de una relación afectiva hace falta tener los pies en la tierra. Es importante para fomentar unas relaciones satisfactorias tener en cuenta la realidad, es decir centrar las expectativas a un nivel adecuado. Es decir, que, si se centra la relación en esperar demasiado de los demás, seguramente la persona pensará que no merece la pena o que el otro o la otra es malo, podrá sentirse frustrado, decepcionado, vacío, etc, porque su compañero no se adecua al modelo de relación que él o ella esperaba como ideal.

Las expectativas adecuadas no han de ser ni muy altas ni muy bajas. Esperar demasiado del otro en una relación puede convertirse en una excusa para llamarse a sí mismo fracasado, y unas expectativas muy bajas refuerzan la baja imagen de uno mismo ya que podríamos estar diciéndonos en fin si yo realmente no valgo para más.

Como vemos los dos extremos son inadecuados. Las expectativas realistas a la hora de comprometernos en una relación, al mantenerla e incluso al acabarla, se centran en el hecho real de que la otra persona puede fallar, porque es tan humana como nosotros mismos, pero que también está capacitada para hacer bien las cosas.

De esta manera garantizamos una relación de pareja más realista, más cálida y relajada donde realmente podamos satisfacer nuestras necesidades de afecto, protección, aprecio, respeto y valoración de una manera adecuada para vivir y experimentar el amor en su mejor y más sana expresión.

 

manual terpaia de parejas
Retrato de un dependiente emocional

Retrato de un dependiente emocional

Dificultad para poner límites

La persona dependiente no pone límites, no conoce y no expresa sus deseos, y necesidades, no sabe decir «NO» ó «BASTA» ante un comportamiento inadecuado de otros y así va dejando que los demás le hagan daño y le infravaloren. «Todos tenemos derecho a decir NO y la libertad de decir SI».

Tipos de AMOR: Amantes, pareja, amigos… ¿Qué somos?

Dificultad para poner fin a la relación

La persona dependiente suele mantener relaciones con personas inaccesibles, inseguras, poco fiables, celosas, que las controlan, que no las valoran… Mantienen estas relaciones no por lo que les aporta, sino por el miedo a estar solos, a no encontrar otra persona, por creer que no podrían soportar el dolor de una separación y así siguen haciendo todo lo posible por evitarla y siguen aferrados a relaciones infelices.

La adicción al amor

Dificultad para ser uno mismodependiente emocional

Las personas dependientes derrochan más energía en preocuparse por su relación y por los demás que por ellos mismos, así no explotan sus potencialidades y habilidades personales, ni atienden sus gustos y preferencias. Tienden a negar sus necesidades, lo que quieren o desean, o a decirse a sí mismos que lo que ellos quieren o necesitan no es tan importante.

 

Manipular

Las personas dependientes suelen utilizar «juegos psicológicos melodramáticos». Estos son una vía indirecta para poder satisfacer sus deseos y necesidades, son conductas manipuladoras que hacen que las personas se relacionen de forma desigual.

Dar para obtener algo a cambio

La persona dependiente da amor condicional, la idea es «si hago lo que los demás desean obtendré lo que yo deseo». Dar para agradar y en consecuencia de esa gratitud recibirán el mismo trato de los demás, pero cuando no es así, aparece la rabia y la frustración.

Intentar cambiar o controlar a los demás

Como el dependiente se considera incompleto, recurre a otras personas en busca de eso que le falta y así intenta cambiarlas y mirarlas con lupa en busca de faltas, en un esfuerzo por camuflar sus propios miedos e insuficiencias. «Si él/ella cambiara, yo sería más feliz». «Me haría feliz que él/ella fuera más sensible”. La persona dependiente responsabiliza a los demás de su problema «no soy feliz porque él/ella no cambia», quizá como le resulta demasiado complicado cambiar ellos mismos, desean que cambien los que le rodean y les aporten felicidad, pasando por alto que nadie excepto ellos mismos puedan generar sus propios sentimientos.

dependiente emocional

Necesitar de los demás para sentirse completos

¿Cuántas veces hemos intentado llenarnos con la compañía de otra persona, o con una relación? Pensamos que son los demás los que tienen la llave de nuestra felicidad, la persona dependiente, cree que necesita tener cerca de otra persona para sentirse completo, lleno, equilibrado y seguro.

Si es este el tipo de expectativa que ponen en las relaciones con los demás, correr el riesgo de desilusionarse y seguir buscando la felicidad en una persona tras otra. Piensan que son ellos los que tienen el problema porque no saben llenarlos, no saben hacerles felices. Cuando quien tiene verdaderamente el problema son ellos mismos.

Nadie puede llenarse con nadie ni hacer feliz a otra persona que no sea a sí mismo. Sólo siendo felices nosotros podemos ser felices en compañía.

Buscar valoración en los demás

La imagen que uno tiene de sí mismo desempeña en papel importante en el éxito de sus relaciones. En las relaciones dependientes la autoestima suele depender de la respuesta o el comportamiento de otra persona.

La persona dependiente, es frecuente que se guste tan poco a sí misma que piense que no está bien tenerse en cuenta. Ponerse él mismo en primer lugar, jamás. La mayoría de las veces piensa que solo tienen algún valor si hacen cosas por los demás o si cuidan de ellos, así, nunca dicen NO. Creer que deben esforzarse al máximo para caer bien y lograr la amistad y el aprecio de los demás.

Temor al abandono

El dependiente tiene tanto miedo a la soledad y al abandono que tiene problemas para confiar en los demás, a menos que lo tengan siempre a la vista, necesita controlar a la otra persona, saber dónde está, con quién, qué hace minuto a minuto…

Suele ser una persona tan insegura que cree que si no «vigila» a la otra persona éste va a desaparecer, le va a abandonar y aquí es donde surgen muchos comportamientos típicamente celosos que pueden llegar a asfixiar la relación.

Tengo miedo de que mi pareja me deje por otro/a (Vol. I)

¿Soy dependiente emocional?

¿Soy dependiente emocional?

La dependencia emocional, aunque hasta ahora no nos hayamos dado cuenta, es algo que a casi todos nos ha tocado vivir en un momento u otro de nuestra vida. ¿Quién no ha creído que no podría estar sin el otro? Esto es hasta cierto punto normal y forma parte de la vida.

LA DEPENDENCIA EMOCIONAL

Lo realmente preocupante es cuando nuestra energía y nuestro estado de ánimo empieza a subir o bajar según lo que hagan o digan otros, cuando tenemos problemas a la hora de relacionarnos con los demás y cuando estos se convierten en una preocupación constante y obsesiva de tal forma que dejamos de ser dueños de nuestros actos y pensamientos y todo nuestro ser gira en torno a las necesidades o a los problemas de otras personas.

¿Cómo es el amor dependiente?

El amor dependiente es desequilibrado, amar demasiado al otro mientras se ama demasiado poco a sí mismo. En las relaciones dependientes, las fronteras del propio yo son frágiles o inexistentes. La atención se enfoca exclusivamente en el otro lado.

En una relación sana, la base para amar al otro es la autoestima. Cada miembro de la pareja se siente completo y realizado, se siente valioso y digno de ser amado. La pareja se centra en el «aquí y ahora» con perspectivas razonablemente optimistas en lo que se refiere a lo que pueda aportar al futuro.amor dependiente

En una relación dependiente no existe el mismo sentido de plenitud y relación entre ambos miembros de la pareja. El dependiente siente que le falta algo, tiene una sensación de vacío, desesperación y tristeza que busca remediar relacionándose con el otro. No ha resuelto satisfactoriamente su desarrollo. La relación se considera más como un medio para satisfacer la necesidad de amor y seguridad de uno mismo, que en compartir una experiencia.

Las relaciones dependientes se caracterizan por un exceso y una falta de amor, a la vez. Se ofrece al otro una sobreabundancia de amor y de atención casi obsesiva, al mismo tiempo que se concede pequeñísimas porciones a uno mismo. Cuando al otro se le entrega demasiada atención, interés y solicitud, el propio yo sale perjudicado y, finalmente, queda abandonado.

La pareja ideal .Aprende a encontrarla y mantenerla

El retrato que aparece es el de una relación unilateral en la cual uno de los dos aporta casi todo y el otro se limita a recibir. El que da depende del otro. Los papeles y relaciones de éste han sido aprendido en los primeros años de su vida y deben ser «desaprendidos» si se quiere formar y conservar una relación saludable.

 

Mejorar mis relaciones, pasa por estos pasos:

a) Tomar conciencia de las relaciones de dependencia que mantienen o han mantenido a lo largo de la vida.

b) Detectar y analizar cuáles son los comportamientos concretos que los llevan a actuar de manera dependiente.

c) Ser conscientes de las consecuencias negativas de dicha actitud de dependencia.

 

¿Cómo afectan las redes sociales a la inseguridad que siento hacia mi pareja?

¿Cómo afectan las redes sociales a la inseguridad que siento hacia mi pareja?

Estas en casa, pensando en que hará tu pareja, miras WhatsApp y ves que está en línea.

Empiezas a preguntarte ¿Con quién podría estar hablando?… dejas el móvil, pasan dos minutos y realizas otra comprobación.

Tus pensamientos van demasiado rápido, ayer miraste su Instagram y viste que  había dado un me gusta a un chico/a que podría encajar, con su prototipo ideal.

¿Por qué está conmigo? ¿No tengo nada que ofrecerle?

Entonces decides llamarlo/a, hablas con él/ella y le preguntas que hacía tanto tiempo en línea. Té dice que estaba hablando con su mejor amigo, resulta que ha tenido un problema y le estaba ayudando a desconectar.

Respiras y te relajas, suena convincente. Te sientes tranquilo/a, pones una serie en Netflix. Entonces piensas, estará de nuevo en línea…

Miras WhatsApp y te relajas, sin embargo, sorpresa, está conectado en Facebook, los pensamientos se aceleran y apagas la televisión…

Si las líneas anteriores te suenan familiares, es probable que hayas entrado dentro de un cóctel muy dañino, conformado por tu inseguridad, la desconfianza en tu pareja,el control cómo conducta y el sistema de refuerzos de las redes sociales.

Bienvenidos/as a un nuevo post, de la sala de espera.

¿Dónde nos vamos a enfocar en este post?. Unas aclaraciones muy necesarias

Se trata de una cuestión compleja. No fácilmente reducible, ya que cada caso requiere una atención particular.

Reduciendo para poder aclararnos, podemos contemplar dos perfiles de personas que realizan el control;

  1. A) Los que lo consideran un problema.
  2. B) Los que lo tienen integrado como una conducta normal.

Habitualmente acuden a consulta los primeros, ya que la conducta que les mitiga la ansiedad por un lado, les general más estrés, angustia y culpabilidad por otro.

En este post, nos centraremos, en este primer grupo, aquellas personas que saben que el control los/las está haciendo cavar su propia destrucción, pero que no pueden dejar de cavar.

¿Cómo he acabado enganchado/a a controlar a mi pareja en las redes?

Antes de nada, es importante descartar, que tu pareja no esté fomentando tu inseguridad, a través de conductas determinadas, en este post puedes leer sobre ello.

Tengo miedo de que mi pareja me deje por otro/a (Vol. I)

Las personas llevamos muy mal la incertidumbre, el control reduce la incertidumbre, nos da seguridad. Por tanto, el control, habitualmente cumple la función de rebajar nuestra ansiedad.

En psicología, el termino técnico para denominar a este fenómeno, es el de refuerzo negativo. Es decir, cuando una conducta, en el caso  de este post, controlar a la pareja a través de las redes, reduce la ansiedad, la probabilidad de que se repita aumenta.

Dicho de otro modo, al librarnos de la tensión que sufrimos, de forma rápida y fácil, lo más probable es que, cada vez que aparezca la tensión, acudamos a las redes a mitigarla.

Todo aquello que disminuye nuestro malestar, tiene la posibilidad de convertirse en una conducta habitual en nosotros.

¿Por qué es un círculo vicioso que incrementa mi propio malestar?

Lo mismo que te quita la presión, te la acaba generando. Parece ilógico, pero si profundizamos un poco, veremos su funcionamiento.

El control relaja, pero lo hace a corto plazo, de forma que tras un breve periodo de tiempo después de controlar, sentirás la emoción molesta y volverás a mirar tu móvil.

Pero veámoslo más en detalle:

1.Si lo que ves en tu móvil, te proporciona tranquilidad, te relajas durante un corto espacio de tiempo, aumentando las posibilidades, de volver a mirar, en cuanto la ansiedad aparezca de nuevo.

2.Si lo que ves en tu móvil, te proporciona intranquilidad, te activas más y continúas comprobando, hasta que encaje con lo que consideras tranquilizador.

De forma que se trata de un callejón sin salida, por la vía 1 o por la 2, se está reforzando la conducta de comprobación. Si no hay un cambio, esta conducta será cada vez más frecuente.

¿Por qué has decidido hablar específicamente de redes sociales e inseguridad?

Si eres usuario habitual de las redes sociales, habrás sentido en carne propia, que están fabricadas para resultar muy reforzantes. O dicho de otra forma, para que regreses una y otra vez a ellas.

La vida en Facebook, Twitter, Google plus y otras redes sociales

Podemos enunciar algunas formas en las que las redes sociales facilitan el control;

Notificaciones de actividad: Sabes si tu pareja está o no en línea, en cada una de las redes sociales

Ultima hora de conexión: Estas en conocimiento, de cuando fue la útima vez que él o ella se conectó.

Chequeadores de lectura: Certifican que un mensaje, ha sido leído por tu pareja.

Reacciones de publicación: te certifican que tu pareja le ha dado un “me gusta” u otro tipo de reacción a x publicación.

Hay muchas más, estos son algunos ejemplos, la cuestión es que, si bien depende de las personas, podemos decir que las redes sociales, están diseñadas para que regreses a ellas, sea el motivo que sea, satisfacción personal, inseguridad y un largo ect.

Lo que antes de la expansión de las redes, se trasmitía a través de cotilleos de grupos pequeños, ahora genera una expansión, que puede elevar los niveles de sufrimiento de las personas, a niveles muy altos.

Un asunto complejo, en el que todos formamos parte

En ese post me he enfocado en las personas que intentan controlar a su pareja por redes sociales, a pesar de que saben , que generan daño a sí mismos y su relación.

Sin embargo, es un asunto complejo, que aquí se ha reducido, para poder explicar una parte del problema.

Por último, me ha parecido muy importante destacar que, las redes sociales, están construidas para regresar continua y compulsivamente a ellas. A través del uso de refuerzos y castigos, es decir, a través del conocimiento de cómo nos comportamos y aprendemos.

Llegamos al final de este post, como siempre puedes dejarnos un comentario o sugerencia en los comentarios.

 

¿Si mi pareja tiene una fantasía, significa que la quiere llevar a cabo?

¿Si mi pareja tiene una fantasía, significa que la quiere llevar a cabo?

Las fantasías sexuales, constituyen el combustible del deseo sexual y la excitación. Normalmente se fantasea, cuando la excitación y el deseo funcionan adecuadamente. Por lo que fantasear, enriquece el área sexual privada y de la pareja.

Hasta aquí es perfecto, si no fuera porque las fantasías, al igual que pueden convertirse en motivo de unión, pueden llegar a provocar conflictos en la relación.

Y aquí tenemos el dilema, algo que genera excitación en la pareja, genera malestar en la otra persona.

Pienso luego fantaseo

Las fantasías sexuales, son pensamientos, estos pensamientos se basan en la historia vital de cada uno de nosotros. Es decir, a partir de nuestra vida, generamos narraciones, en este caso sexuales, al igual que cuando un autor, crea un universo propio, a través de una novela, película o serie. 

Podríamos decir que, las fantasías sexuales, son por tanto, una especie de relato erótico, generado por nosotros, con el que nos recreamos y excitamos.

Nuestras fantasías, tienen componentes de toda nuestra historia de aprendizaje. En la actualidad, el porno, se ha convertido en una de las principales fuentes de modelamiento de las fantasías. Influye ellas y se encarga de satisfacerlas.

Mi marido ve porno

¿Fantaseo luego actuó?

Es habitual utilizar el término fantasía sexual, como sinónimo de; practica sexual que una persona desea realizar.

Esto lleva a muchas personas, a pasarlo mal en su relación de pareja. Por esa asociación entre fantasía y deseo de realización.

Es muy posible que hayas oído algo así como “si lo piensa significa que lo desea o quiere…”. La realidad es que una fantasía, cómo cualquier pensamiento, no es nada por sí mismo.

Por ello, no podemos decir que pensar en algo, signifique nada más allá. Pensar significa pensar.

Si el pensamiento resulta excitante y la persona se siente bien con él, ahí tenemos la fantasía sexual por excelencia. Importante repetirlo, que resulte excitante, no significa que se quiera o desee realizar.

Sí la pareja, conoce la fantasía y la acepta, la intimidad sexual puede verse realzada, y como veremos más adelante, puede convertirse en un gran aliciente en las relaciones sexuales.

Sin embargo, en caso de que la pareja, considere que una fantasía es inadecuada. Puede resultar, en una fuerte fricción dentro de la relación. Especialmente, sí va en contra de los valores del otro.

¿Los sueños, siempre, sueños son?

Claramente no, en ocasiones se unifica la fantasía y la apetencia por cumplir esa fantasía.

Es en ese momento cuando oímos un tajante “me encantaría realizar un trio,” por poner un ejemplo. Que no sería lo mismo que; “me excita pensar en hacer un trio”.

Pueden parecer diferencias sutiles, sin embargo, diferenciar, supone un gran cambio en una relación.

Cuando las fantasías, se desean cumplir y son compartidas y aceptadas por la pareja, es probable que sea un incentivo en la vida sexual de ambos.

Los casos más complicados, son aquellos en los que, la fantasía del otro, genera algún tipo de rechazo. Ya que esto puede traducirse, en sentimientos de rechazo hacia la propia pareja y preocupación, la cual puede llegar a ser muy intrusiva y generadora de una fuerte ansiedad.

Fantaseando que es gerundio

En síntesis, si tu pareja fantasea con algo, no tiene por qué significar que lo quiere llevar a la realidad. Por lo que, la comunicación puede ser vuestra aliada, resolver vuestras dudas en conjunto, puede fortalecer la relación.

La intimidad en pareja: una aliada en el sexo

Por otra parte, si tienes una fantasía y dudas si trasmitírsela a tu pareja, es importante que tengas en cuenta que, las fantasías sexuales, son eventos privados. Por lo que, tú decides, que aspectos de tu imaginario sexual, quieres compartir con tu pareja y cuáles no.

Espero que este post os resulte de ayuda, nos vemos en el siguiente, como siempre, podéis sugerir y preguntar cualquier cuestión en los comentarios.

 

La intimidad en pareja: una aliada en el sexo

La intimidad en pareja: una aliada en el sexo

En este post, me gustaría hablar, sobre un motivo de consulta muy frecuente en terapia de pareja.Se trata de la falta de deseo hacia la pareja, de uno, o de los dos miembros de ésta.

Los problemas de pareja que más atiendo en consulta

Y como menciono en el título, no vamos a hablar de todos los factores que pueden contribuir a esa falta de deseo, nos vamos a centrar en uno de ellos, la intimidad

El triángulo de Sternberg

Es posible que en alguna ocasión, hayáis visto un triangulo, con estos tres componentes en sus vértices, intimidad, pasión y compromiso.

Aunque no vamos a hablar específicamente, de este autor y su teoría, me parece una forma muy grafica de visualizar estos tres componentes clave, en una relación de pareja.

Tienes el triangulo visualizado, pues bien, vamos a ver que sucede con la intimidad y el motivo por el que puede estar relacionada, con la disminución del deseo sexual en pareja.

¿Qué es la intimidad?

Podemos observar la intimidad en una pareja de dos formas, una que tiene más que ver con una actitud y otra con la comunicación de esa actitud.

La actitud, vinculada a la intimidad, tiene, entre otras, estas características; se trata de una disposición de aceptación, apertura, curiosidad, amabilidad y no juicio hacia la pareja. Sí, se trata de una actitud muy similar, a la de la practica de la meditación mindfulness.

Junto a esta actitud, tenemos la forma en la que se comunica dicha actitud, que puede ser a través de la comunicación no verbal, de la palabra, del tono o de acciones concretas. 

En definitiva, por esta razón, en muchas ocasiones se utiliza el termino intimidad, como sinónimo de comunicación, aunque no estemos hablando de lo mismo.

La evolución de la intimidad

En la primera fase de una relación de pareja, durante el enamoramiento, la actitud de aceptación, apertura, curiosidad, amabilidad y no juicio, se da casi de forma automática.

La novedad de la pareja, lo reforzante de cada vivencia, la ausencia de rutinas o hábitos dentro de la relación, favorecen que, al comienzo, la disposición hacia el otro parezca algo espontaneo.intimidad en pareja

Sin embargo, tras la etapa de enamoramiento, las características de la actitud de intimidad, se van haciendo cada vez menos espontaneas.

Es en ese momento, en el que, hay parejas que, por la capacidad para suscitar estimulación en el otro, entre otras características, son capaces de mantener la actitud de intimidad como una constante a modo de meseta.

Sin embargo, en otras relaciones, la intimidad se va desgastando, pudiendo llegar a su ausencia. Es decir, no hay aceptación, no hay curiosidad, no hay amabilidad y las acciones de la pareja se juzgan con dureza.

La pérdida de intimidad y la baja frecuencia de relaciones sexuales en pareja

La perdida de intimidad, puede relacionarse con variedad de consecuencias, que serán diferentes en función de cada pareja. Habitualmente en terapia, se suele ver relacionada con discusiones no fructíferas, tensión, estrés, baja frecuencia de relaciones sexuales…

Echar en cara o como convertir el dialogo con tu pareja en un caos

La intimidad favorece la activación en general, es estimulante, siendo generadora de activación sexual, produciendo excitación y deseo en una relación de pareja.

Precisamente en parejas de media-larga duración, se suele observar dos características; baja intimidad y bajo nivel de deseo sexual, en uno o en ambos miembros.

Una recomendación: hablar de sexo en pareja

Favorecer la intimidad en pareja, puede contribuir a la mejora en la satisfacción sexual de ambos miembros.

Hablar de sexo en pareja, se convierte en este punto, en una práctica que contribuye a generar activación sexual e intimidad en pareja.intimidad en pareja

Se puede hablar de sexo con la pareja, en tres tiempos diferentes, antes del sexo, durante el sexo y después del sexo.

Antes del sexo, permite conocer los gustos, intereses y formas en las que nuestra pareja disfruta de su sexualidad tanto individual como con nosotros.

Durante el sexo, ya sea a través de “leguaje sucio” o cualquier mensaje excitante, susurros, tono de voz, permite generar excitación y deseo.

Tras la relación, se puede hablar sobre la forma en la que nos hemos sentido, aquello que queremos mantener, lo que no volveríamos a hacer, lo cual aumenta la intimidad en pareja.

hablar de sexo en pareja: ejercicio práctico

Es por ello que, a la hora de plantearme la escritura de un e-book, para mejorar el deseo y la excitación en parejas de media o larga duración, decidí que, el aumento de la intimidad sexual, debía ser uno de los principales objetivos a alcanzar.

Continuaremos hablando sobre la intimidad, en futuros post, cualquier duda, cuestión, sugerencia, puedes escribirnos aquí debajo, en los comentarios

Mi novio quiere atarme, practicar BDSM u otras prácticas sexuales que no comprendo

Mi novio quiere atarme, practicar BDSM u otras prácticas sexuales que no comprendo

Hace un par de días recibimos una consulta sobre una chica que nos preguntaba que su pareja le había planteado comprar un columpio sexual y no sabía que responderle.

Tengo que decir que, a parte de una concursante de Masterchef que en su presentación dijo que usaba columpios sexuales, poco más sé de este juguete sexual.

Para comprender mejor de que artilugio se trata me fui directo a preguntarle a Google y tras escribir los mejores columpios sexuales, llegue a la web que he puesto el enlace. Además de vender varios de estos columpios tiene información de calidad sobre cómo utilizarlos.

Tras leer un rato y ver un par de vídeos de una sexóloga comprendí como funciona y que es un juguete sexual que se utiliza habitualmente en prácticas BDSM (bondage, disciplina, dominación, sumisión, sadismo y masoquismo.

El sexo desde la libertad individual

En varios posts he hablado sobre que:

El deseo sexual es un impulso individual que se puede practicar de forma individual, en pareja o grupal.

Que el deseo de realizar cualquier tipo de práctica sexual es lícito a nivel individual, pero cuando se decide realizar implicado a alguien más, es necesario que se realice desde la libertad individual, el consenso de los participantes y con una buena comunicación de lo que se desea y lo que se va a hacer.

Y que el principal órgano implicado en las relaciones sexuales, el erotismo, el deseo, … no es ningún aspecto físico, sino nuestro cerebro con su principal herramienta, la comunicación.

Partiendo de estas tres premisas vamos a ver cómo responder a:

Mi pareja quiere practicar BDSM u otras prácticas sexuales que no comprendo.

En una relación de pareja saludable, no debería haber ningún problema en poder plantearle a tu pareja que quieres realizar algún tipo de práctica sexual concreta.

Los temas relacionados con el sexo tienden a generarnos vergüenza y en demasiadas ocasiones nos cuesta demasiado hablar de ello, aunque lo que si tenemos claro es que para tener sexo de calidad es necesario poder hablar de sexo con tu pareja de forma clara, sin tabús y sin vergüenza.

Si tu pareja te plantea que quiere realizar una práctica sexual que no conoces, o usar algún juguete erótico que nunca habéis usado, es básico hablar claro sobre el tema.

Tienes que pedirle que te explique bien que quiere hacer o que quiere usar y seguramente tendrás que responderle que necesitas tiempo para pensarlo, investigar por tu cuenta de que se trata y decidir si te apetece probar o no.

Que tu pareja quiera usar un columpio sexual, realizar bondage o cualquier otra práctica sexual no lo convierte en una persona pervertida, viciosa ni cualquier tipo de estos adjetivos.

Tampoco te obliga a aceptar realizar la práctica o usar el juguete y es muy mala idea aceptar hacerlo porque “le quiero” o “para que no se enfade”.

El buen sexo tiene que ver con la confianza, la intimidad y la complicidad y esto implica que no es buena idea aceptar realizar una practica sexual para satisfacer a la otra parte.

Motivos para probar BDSM o cualquier práctica sexual

El único motivo para probar una práctica sexual es que te apetezca probarla. Cualquier otro motivo te garantiza que realizar esa práctica o usar ese complemento va a generarte más problemas que beneficios.

Es más, incluso si aceptas incorporar un juguete erótico o una práctica sexual y una vez que empieza descubres que no te gusta o no te apetece, tienes todo el derecho del mundo a no realizarla, parar el juego y suspender la “actividad”.

Pero desde esa misma confianza tampoco deberías molestarte porque tu pareja te proponga hacer algo que no comprendes o que crees que no te va a gustar.

No me divorcio por mis hijos

No me divorcio por mis hijos

Introducción

En un primer momento me gustaría aclarar que el objetivo de este artículo no es alentar al divorcio, sino abordar un tema que me encuentro muy a menudo. Por supuesto, existe la posibilidad de luchar por la relación, por buscar terapia de pareja,… Mi única finalidad es hacer llegar algunas aclaraciones sobre el tema del divorcio a las casas de matrimonios que quieren divorciarse y no lo hacen por sus hijos.

En la mayoría de los casos, se producen después de un período de vacaciones, entre otras cosas, porque ya no ponen la rutina o el estrés como causante de las discusiones o de la indiferencia entre ambos.

El divorcio no es un fracaso, es un momento que se llena de esperanza hacia el bienestar personal.

Un buen divorcio es mejor que un mal matrimonio

Es muy difícil explicar a los hijos e hijas que es mejor para todos…y, lo normal, es que se dé una respuesta negativa. No son espectadores, se acaba la relación pero la familia continua, y hay que tener en cuenta que son muchos los cambios que se producen, por lo que un divorcio no es cosa de dos, necesitan ser escuchados y comprendidos.

Ruptura de pareja: ¿qué va a ocurrir?

Los problemas de pareja que más atiendo en consulta

¿Quién sabe cuál será la respuesta? Tristeza, rabia, miedo,…”indiferencia”: ¡Que no hablen del tema no quiere decir que no les afecte!

divorcioViven el divorcio a través de los ojos de sus padres y, por esa razón, hay una gran diferencia entre hacerlo de mutuo acuerdo y manteniendo una “buena relación”, o no.

  • ¿Por qué quiero divorciarme?…

Si sólo continúo con la relación de pareja por miedo o por mis hijos, doy a entender que la vida es un sacrificio.

  • ¿Qué le quiero transmitir a mis hijos?…

Si decido buscar un cambio para estar mejor y persigo la felicidad personal aun consciente de que el camino no es fácil, estoy transmitiendo otro mensaje.

La mediación: Otra vía de resolución de conflictos

Consecuencias

Irritabilidad, culpabilidad, ira (rabietas), miedos (abandono), tristeza (depresión), soledad, odio, dificultades en las rutinas (sueño, alimentación, concentración en los estudios,…), regresiones (lenguaje, control de esfínteres,…), complejo de Edipo, conductas antisociales, agresividad, mayor vulnerabilidad ante otros trastornos,…

La coordinación de la parentalidad

El divorcio es vivido como un proceso de duelo. Quiero recalcar de nuevo la importancia de un buen divorcio, aunque no sea fácil, ante la salud mental y emocional de los hijos.

divorcio

Los síntomas suelen disminuir transcurridos los dos años, y aunque suele afectar más a los más pequeños (en su mayoría no presentan ya recuerdos en la adolescencia), los mayores presentan más dificultades a largo plazo…

Pautas y líneas de actuación

UNICEF habla de que las consecuencias de los divorcios van de moderadas a graves, y de transitorias a permanentes.

Veamos algunas pautas:

  1. ASEGURAR AMOR: necesitan a los dos. Dejar claro que están a su lado.
  2. LIBERAR DE LA CULPABILIDAD: no son los responsables de la ruptura amorosa.
  3. ESCUCHAR, COMPRENDER Y RESPONDER: es normal que fantaseen con la reconciliación.

Ayudarles a expresar sus sentimientos, entenderlos, ahora se encuentran con una “silla vacía”…, todo está cambiando en casa, y dar respuesta a sus dudas. En muchas ocasiones no hablan, por proteger a sus padres, por miedo a decepcionarlos, por satisfacer a sus necesidades,…en estos casos, dada su importancia, conviene pedir la ayuda de un profesional.

  1. DISIPAR SUS MIEDOS E INSEGURIDADES: sobre todo al abandono.
  2. MANTENER SUS RUTINAS
  3. OFRECER UNA VIDA ESTABLE Y PREDECIBLE
  4. COORDINACIÓN DE LOS PADRES EN DISCIPLINA Y LÍMITES
  5. NO UTILIZARLOS COMO MENSAJEROS NI CONFIDENTES: queremos lo mejor para ellos y sin embargo sembramos el odio, los compramos o competimos por su cariño, creando disyuntiva o incluso festejando cualquier acto que haga en contra del otro,… recordar que necesita a los dos. (Síndrome de alienación parental).

Cuentos

  • HAY AMOR PARA TODOS
  • VIVO EN DOS CASAS
  • VIVO EN DOS CASAS, ¿Y QUÉ?
  • LOS FINES DE SEMANA VEO A PAPÁ
  • ¿CUÁNDO SE IRÁN ESTOS?
  • ¡VAYA LÍO DE FAMILIA!
  • SIMÓN: DÍAS SIN COLE
  • LA NOVIA DE PAPÁ TAMBIÉN ME QUIERE
  • CUANDO MIS PADRES SE OLVIDARON DE SER AMIGOS
  • CARLOTA ES FELIZ
  • MAMÁ Y PAPÁ SE SEPARAN
  • LOS JUEGOS DE BERTA
  • LOS PADRES DE SAM SE SEPARAN
  • EL MAR A RAYAS
  • ESTOY TRISTE, MIS PADRES SE SEPARAN
  • TODO DOBLE O CÓMO DIVORCIARSE CON BUEN HUMOR
  • CUANDO PAPÁ Y MAMÁ SE SEPARAN
  • PARTIDOS POR LA MITAD
  • EL ESPEJO EN CASA DE MAMÁ Y PAPÁ
  • OJOS DE NIÑO
  • COMO ANTES
  • MAMÁ DICE BLANCO, PAPÁ NEGRO

 

La coordinación de la parentalidad

La coordinación de la parentalidad

Hoy contamos con la colaboración de Carmen Valero Lázaro, abogada y coordinadora de  parentalidad. A ella, le define un sentido idilico de justicia que ha alimentado ayudando a parejas  en proceso de ruptura intentando que las parejas negocien un convenio regulador sin conflictos y  lleven a cabo los acuerdos fijados en el convenio reduciendo el coste emocional que pueda afectar a los hijos y a la propia pareja en sí. Hoy nos aproxima al concepto de la corrdinación de parentalidad. Gracias amiga

La coordinación de parentalidad es una figura novedosa que surge para auxiliar al juez en los divorcios de alta conflictividad, también pueden los padres someterse voluntariamente a este proceso como herramienta que les ayude a gestionar el conflicto y minimizar el impacto emocional del proceso de ruptura.

Esta figura surgió en EE.UU hacia los años 80 y en España desde el año 2012, la Audiencia Provincial de Cataluña, comienza a dictar sentencias derivando al grupo familiar a la figura del coordinador de parental, posteriormente fue Aragón y la comunidad valenciana y los jueces del todo el territorio español están reclamando esta figura cuya regulación legal ya está en marcha.

Hay mucho que decir sobre este tema, en próximos artículos hablaremos sobre las funciones concretas del coordinador de parentalidad, los requisitos y forma de ejercerla y su diferencia con otras figuras afines, tales como la mediación, terapia… pero empecemos por el principio, qué es la coordinación de parentalidad, en adelante COPAR.

¿Qué es la coordinación de parentalidad?

Según la definición de AFCC (Association of Family and Conciliation Courts) formulada en el año 2005, la coordinación de parentalidad es:

Un proceso alternativo de resolución de disputas centrado en los niños/as, en virtud del cual un profesional de la salud mental o del ámbito jurídico con formación y experiencia en mediación, asiste a progenitores en situación de alta conflictividad a implementar su plan de parentalidad, ayudándoles a resolver oportunamente sus disputas, educándolos con respecto a las necesidades de sus hijos/as yprevio consentimiento de las partes y/o del juzgado– tomando decisiones en base a los términos y condiciones establecidos por la resolución judicial, o por el acuerdo de designación del/la coordinador/a de parentalidad.

El fin último de este recurso es proteger a menores que sufren el impacto negativo de las crisis familiares y así evitar el daño psico-emocional que ello implica en el desarrollo presente y en el futuro de sus vidas.

La CP viene a dar respuesta a aquellos casos en los que otras herramientas tales como la mediación, la sentencia, la terapia … no son suficientes en estos supuestos de ruptura con alta conflictividad.

Así, la COPAR viene a ser una figura auxiliar de los tribunales y jueces, ya que éstos no suelen ser capaces de solventar esta especial problemática con los medios de ejecución clásicos (apercibimientos, multas, o la intervención de la fuerza pública).

De hecho, hay sentencias que señalan que, en la fase de ejecución de las sentencias en materia de Derecho de Familia, existe una “obsolescencia de los instrumentos procesales ofrecidos por la Ley de Enjuiciamiento civil para solucionar las controversias que van surgiendo”.

Los miedos en los niños

¿Qué es la enuresis? DSM-5

Mi hijo se hace caca: Que es la encopresis y cómo se trata

La Coordinación de Parentalidad es una forma de resolución de conflictos para aquellas familias cuyos progenitores han decidido poner final a su relación sentimental de manera legal, y presentan niveles moderados y altos de conflicto, afectando éste a sus hijas e hijos comunes.

El coordinador parental llevaría a cabo un proceso educativo, de mediación, de intervención, y en definitiva de gestión de cada caso particular, monitoreando el progreso de la familia para asegurar que los progenitores están cumpliendo con sus obligaciones parentales y con el convenio regulador establecido por el juez de familia, así como de la prevención de conflictos futuros.

¿En que consiste la figura del coordinador parental?

Los Coordinadores parentales ayudan a los progenitores a establecer y mantener una coparentalidad sana que les posibilite reducir los  conflictos y evitar aquellas situaciones que suponen factores de riesgo que van a  influir en la adaptación tras el divorcio de los menores.

Así pues, el énfasis general es ofrecer a los niños y niñas la oportunidad de crecer en un ambiente familiar sin el estrés devastador de estar atrapados en medio de un  conflicto que no les pertenece.

El coordinador parental es un profesional de la salud mental o del ámbito jurídico que asesora y guía a las familias en las situaciones más conflictivas con el objetivo de atenuar el impacto negativo de estas crisis.

El coordinador parental sirve de «guía» pero también es importante para descongestionar los juzgados de situaciones rutinarias que podrían resolverse de manera mucho más sencilla.

Inteligencia Emocional desde la infancia

La función del coordinador es la de implementar el plan de parentalidad. Es decir, saber cómo se van a organizar en el nuevo escenario. Después de la ruptura, cómo va a ser la relación entre los padres, con los niños, organización de los días de visita…

La Coordinación Parental es un proceso alternativo de resolución de conflictos (ARC), de tipo jurídico y centrado en la salvaguarda de la salud mental, que conjuga evaluación, educación, gestión de casos, gestión de conflictos y a veces toma de decisiones.

El Coordinador Parental debe ser consensuado entre las partes de mutuo acuerdo. Puede ser recomendado por los Equipos de Asesoramiento Técnico en el ámbito de familia y finalmente designado por el propio Tribunal.

¿Dónde y en qué situaciones se centra la figura del coordinador?

El trabajo del Coordinador Parental se centra en los niños y niñas, en virtud del cual un profesional con formación especializada, asiste a progenitores en situación de Alta Conflictividad para ayudarles a implementar su plan de Parentalidad, o convenio regulador, en fase de ejecución de sentencia, ayudándoles a resolver oportunamente sus disputas, educándoles con respecto a las necesidades de sus hijos y tomando decisiones en base a los términos y condiciones establecidos por la resolución judicial.

En situaciones de divorcios conflictivos, hasta ahora sólo había en España la figura del mediador, una persona elegida voluntariamente por las partes del proceso para modelar la tensa situación por la separación.

Desde hace poco tiempo, ya existe en los procesos de ruptura el papel del coordinador parental. No es más que un profesional de la salud o del ámbito jurídico con formación específica en conflictos y, sobre todo, familia.

La psicología como herramienta del abogado

La mayoría de los hijos se ven obligados a ser dos personas diferentes; una, cuando están con el padre y, otra, cuando están con la madre.

Realizan un esfuerzo enorme por contentar a cada uno con lo que les tiene que decir, u ocultar, según las estrictas indicaciones del otro progenitor.

En esta encrucijada sienten mucho temor. Miedo a poner en peligro sus demandas afectivas.

Muchos padres acuden a los juzgados porque creen que es la mejor opción y que allí les darán una solución cuando entre ellos no la encuentran.

Pero a veces,  lo que ocurre es peor que lo que ellos mismos hubieran decidido ya que puede ser que el juez acaben tomando decisiones muy duras que se ven obligados a acatar. Por este motivo, se acaba de crear en España la figura del coordinador parental, que lleva funcionando más de una década en Estados Unidos y ha reducido un 75% el número de litigios por divorcio de alta conflictividad.

En nuestro país, entre un 15 a 20% de los divorcios son de alta conflictividad y como las sentencias no se cumplen por ambas partes, vuelven a recurrir, y es lo que hace que haya montañas de recursos a la espera de una nueva resolución.

La justicia no está preparada para hacer frente a este gran volumen de recursos y es lo que dota de mayor sentido a la figura del coordinador parental.

¿Cuáles son los objetivos del COPAR?

Objetivos de la COPAR

  • Adquirir los conocimientos necesarios para mejorar las situaciones de estrés y malestar de los menores, producidas por separaciones y divorcios de alta litigiosidad.
  • Enseñar las estrategias necesarias para favorecer la ejecución efectiva de las resoluciones en los expedientes de alta conflictividad en los Juzgados de familia.
  • Aplicar funciones educativas para erradicar las actitudes conflictivas en los progenitores.
  • El principal objetivo es mejorar la vida de los niños que viven inmersos en una alta conflictividad familiar por una situación post divorcio.
  • Incrementar la colaboración entre los progenitores, reduciendo el nivel de conflicto entre ellos y por ende, minimizando los factores de riesgo en divorcios conflictivos para los hijos, potenciando los factores de protección de las familias.
  • Añadir y/o complementar la sentencia sin modificarla.
  • Ofrecer una respuesta a la problemática familiar articulando la orientación e intervención de diversos recursos, además del propio coordinador de parentalidad.
  • Promover cambios en los diferentes contextos del conflicto.
  • Ayudar a conseguir cambios personales dentro de la nueva relación tras el divorcio.
  • Clarificar los límites de la relación entre los progenitores.
  • Enseñar a identificar las necesidades e intereses de los hijos.
  • Ayudarles a mejorar su comunicación para que puedan lograr de forma conjunta decisiones que afectan a sus hijos.
  • Ayudarles a minimizar y comprender el impacto del divorcio en los hijos.
  • Elaborar recomendaciones que puedan guiar la actuación judicial.
  • Tomar decisiones en cuestiones menores cuando los progenitores se sienten incapaces de hacerlo o son reiterativas. Todo ello bajo las directrices y limites firmados en el acuerdo de parentalidad.
  • Prevenir dificultades, teniendo en cuenta que el conflicto tras la sentencia se transforma, pero no se resuelve.
  • Desjudicializar la relación familiar y por extensión dignificar dicha relación.

Algunas conclusiones importantes

Según cifras oficiales, se estima que más de 100.000 niños al año se ven afectados por divorcios conflictivos en España.

Se estima, por parte del sector profesional, que estos casos absorben el 90% de los recursos del sistema judicial. De ahí, su demora en resolver los procedimientos, acumulando más víctimas de niños cada año.

Divorcio con hijos

España es uno de los países de la UE con más alto índice de divorcios. Y las cifras van en aumento.

Estos niños afectados por una situación de divorcio conflictivo, mal asumido y peor gestionado, sufren, en todo caso, un grave maltrato psicológico. Bien por parte de uno de los progenitores, bien por parte de los dos o bien por lo nocivo del entorno y ambiente en el que se ven inmersos; atmósfera ésta que se enrarece en función directa de las actitudes que adoptan los progenitores.

Es por ello responsabilidad de los padres tomar las medidas y ayudas necesarias para adoptar la mejor actitud ante el divorcio a fin de minimizar el impacto emocional en sus hijos y en ellos mismos.