Impacto psicológico del COVID-19 en los mayores, expertos en residencias nos dan las claves

Impacto psicológico del COVID-19 en los mayores, expertos en residencias nos dan las claves

El COVID-19 ha afectado en gran medida a todos los sectores de la sociedad a nivel psicológico. En este artículo analizamos cómo ha incidido directamente el COVID-19 a nivel psicológico en los mayores. Hemos consultado a diferentes expertos en residencias y nos han dado las claves principales sobre la incidencia del COVID-19 en los mayores a nivel psicológico.

COVID-19: su impacto psicológico en los mayores

Sin duda la crisis socio-sanitaria provocada por la pandemia del COVID-19 ha provocado un gran impacto a nivel psicológico en la población, afectando de manera especialmente grave a las personas más vulnerables, como los ancianos. Como nos han explicado los expertos en residencias de Salamanca que hemos consultado, aunque es normal que los ancianos sientan eventualmente sentimientos de tristeza o de soledad, sin duda estos se han acentuado durante los meses de confinamiento y de pandemia, lo ha aumentado la posibilidad de que los ancianos puedan experimentar otros problemas a nivel psicológico.

Según los expertos, durante esta etapa los ancianos han experimentado problemas a nivel emocional, cognitivo y social, que han podido apreciar tanto ellos mismos como también sus cuidadores y familiares. A nivel psicológico, los profesionales coinciden en la importancia de trabajar con los mayores para reconocer todos estos problemas psicológicos y poder clasificarlos para entender mejor la realidad de cada anciano y poder ayudarle.

Entre los principales problemas a nivel psicológico que los expertos han detectado en los ancianos encontramos la afectación a nivel cognitivo. Según algunos profesionales de diferentes geriátricos en Salamanca, se ha detectado un deterioro de las funciones cognitivas en muchas personas mayores durante el confinamiento y la pandemia. Muchos ancianos se mostraban más desorientados, tanto a nivel personal como a nivel temporal y espacial. Otros registraban pérdidas de memoria o los costaba más prestar atención o hacer sus tareas. Del mismo modo, muchos experimentaban también un síndrome agudo de confusión, y otros presentaban alteraciones de la conducta y cambios de personalidad. Además, otros mayores acusaban problemas de sueño y de alimentación, al ver modificadas sus rutinas.

Por otro lado, otros mayores también presentaban alteraciones en el lenguaje, les costaba mucho más planificarse y les resultaba imposible tomar decisiones. Los que presentaban un síndrome de confusión agudo se sentían desorientados de repente, durante varias horas o durante varias horas, estaban inactivos y tenían mucho sueño, así como podían llegar a presentar una gran agitación, e incluso alucinaciones.

Del mismo modo, a nivel emocional y social, sin duda todos los cambios y medidas de seguridad que han debido realizarse de forma obligatoria en estos centros durante la pandemia, también han incidido directamente en el bienestar a nivel personal de los residentes. Si bien en un principio todos ellos experimentaron incredulidad y medio ante una realidad desconocida, poco después el sentimiento más acuciante que se extendió entre los ancianos fue la necesidad de estar con sus seres queridos, causando esto un fuerte impacto negativo a nivel emocional y psicológico en los mayores.

En la actualidad, con la nueva normalidad y todas sus restricciones y limitaciones, muchos ancianos han manifestado sentirse confundidos, con dudas e incluso desconfiados.

De esta manera, los expertos reseñan también la importancia de aportar a los ancianos todo el apoyo que necesitan. Desde la residencia, el cometido principal debe ser el informar a los residentes, pero también a sus familiares sobre los riesgos del virus y las medidas principales que se han ido llevando a cabo, pero siempre manteniendo la calma y la seguridad para evitar la alarma o el pánico. Del mismo modo, ha sido complicado evitar algunos momentos de inestabilidad emocional, con lo que el apoyo psicológico también ha sido y continúa siendo fundamental para los ancianos y para sus familiares. En todas estas intervenciones deben tratarse diferentes aspectos como la depresión, el control de la ira, la soledad o la ansiedad. Además, también es fundamental animar a los ancianos a tener un espíritu resiliente de fuerza, fomentar su autoestima y apoyarle a nivel social.

Del mismo modo, para los mayores también ha sido clave el poder disponer de video llamadas con sus familiares y seres queridos. De esta manera han podido mantener un contacto frecuente y directo con todos ellos. Otra gran alternativa ha sido la elaboración de diferentes vídeos del día a día de los residentes para que puedan verlos sus familias y sentirse cerca de ellos.

Finalmente, desde el servicio de psicología de las residencias, el trabajo fundamental actual se basa en trabajar con los mayores para ayudarles a solucionar y reparar todas las secuelas que les hayan podido quedar tras estos meses de miedo e incertidumbre, de irrealidad y de dudas, de cara a que puedan disfrutar de un presente y de un futuro libre de miedos, ansiedades y problemas psicológicos.

Además, con la nueva normalidad, también es clave ofrecer a los mayores y a sus familiares toda la información que necesitan para que puedan sentirse seguros y confiados en todo momento.

La atención psicológica de los farmacéuticos durante la pandemia

La atención psicológica de los farmacéuticos durante la pandemia

Parece mentira (al menos a mi me lo parece), pero ya ha pasado más de un año desde que se declaro el estado de alarma y fuimos confinados.

Cómo psicólogos, hemos estado aportando nuestro granito de arena para ayudar a las personas que lo están pasando realmente mal.

Durante los primeros meses de la pandemia, desde WebPsicólogos entendimos que era esencial apoyar psicológicamente a las personas que se convirtieron en la primera línea de batalla contra el virus: el personal sanitario.

Contactamos con todas las personas que eran o habían sido en algún momento clientes de WebPsicólogos y trabajaban en el ámbito hospitalario (médicas, enfermeros, celadores, personal de limpieza, …) y  nos pusimos a su disposición para ayudarles psicológicamente en esos momentos tan difíciles.

También participamos de distintas iniciativas de apoyo psicológico gratuito para personas que necesitaban nuestros servicios.

Y un año después echando la vista a atrás, debó he de reconocer que nos olvidamos en ofrecer nuestro apoyo a un sector sanitario cuya labor también fue y esta siendo insustituible: Las farmacéuticas y farmacéuticos.

La farmacia, ese lugar al que siempre acudimos.

Las farmacias siempre han sido la primera línea de atención sanitaria a la que todas las personas acudimos.

Y si bien existen servicios de farmacia online como Farmadoo.com donde comprar productos farmacéuticos online de forma cómoda y segura, es indudable la importancia de los farmacéuticos para asesorarnos, informarnos y ayudarnos.

La farmacia durante la pandemia.

Porque durante la primera fase de la pandemia, la ciudadanía comprendimos que debíamos respetar a los hospitales y no acudir si no era totalmente necesario.

Estoy seguro de que, como yo, durante el confinamiento, la farmacia fue uno de los pocos sitios a donde acudimos.

Y no quiero olvidarme de darle las gracias a Pablo, Diana y Lucia, que son los farmacéuticos de la farmacia de al lado de mi casa por sus consejos, sus cuidados y su preocupación por la salud de sus clientes y vecinos.

Seguramente tu también sentiste que en a farmacia de tu barrio tenias un logar donde informarte y pedir ayuda.

farmacia y cuidados

Quien cuida a quien nos cuida

La pandemia del  Covid-19 nos ha enseñado lo esenciales que son las personas que se dedican a cuidarnos y a proteger nuestra salud.

Y no podemos olvidarnos de que, en muchos casos, como durante la pandemia, las personas que nos cuidan también sufren los mismos problemas que el resto.

La salud psicológica es indispensable para tener salud.

La salud psicológica, al igual que la salud física depende en primer de nosotros mismos, en segundo lugar, de nuestro entorno y en tercer lugar de los especialistas sanitarios.

Los psicólogos estamos disponibles para ayudar a las personas que necesitan de nuestro apoyo, pero no podemos olvidarnos de la importancia del cuidado y el apoyo entre iguales.

Cuidarnos unos a otros es una buena idea y las sociedades que son funcionales lo saben.

Dar las gracias, preguntar como estás y ofrecer tu apoyo a las personas de tu entorno es una buena idea para mejorar el bienestar de los que te rodean y el tuyo propio.

Y en este proceso de cuidados mutuos, no tenemos que olvidarnos de cuidar a los que nos cuidan, como los y las farmacéuticas.

¿La pandemia nos hará mejores o peores personas?

Y no sé muy bien como he llegado a esta pregunta, pero como he leído en prensa e internet algunas opiniones sobre esto, no quiero dejar pasar la oportunidad de ofrecer mi respuesta.

Las situaciones extremas no nos convierten ni en mejores ni en personas. Las situaciones extremas hacen que nuestros rasgos de personalidad se muestren de forma más clara y de forma más exacerbada.

A las personas que son “buenas”, la pandemia ha hecho que sean mejores.

Las personas que son egoístas, la pandemia ha hecho que sean más egoístas.

Las personas que son solidarias, la pandemia ha hecho que sean más solidarias.

La pandemia esta siendo una situación extrema y no es cuestión de si nos hace mejores o peores personas. La  cuestión es si dejamos que los jetas, sinvergüenzas y egoístas que están aprovechándola para sacar beneficios sean los “ganadores de la pandemia” o como sociedad nos organizamos para no permitir que “los malvados ganen la partida.

Los efectos negativos del teletrabajo y pautas para gestionarlos

Los efectos negativos del teletrabajo y pautas para gestionarlos

La situación actual debido a la pandemia ha hecho que muchas de nuestras rutinas o hábitos se hayan visto modificados, nos hemos tenido que adaptar a una situación que jamás nos hubiésemos imaginado y esto ha hecho que a veces nos hayamos sentido algo perdidos entre tanta  incertidumbre. Uno de los cambios a los que hemos tenido que adaptarnos ha sido en el terreno laboral, la implantación del teletrabajo se ha visto acelerada por las circunstancias y trabajar desde casa ha supuesto un auténtico reto para muchas personas.

Debemos tener en cuenta que el ser humano tiene una gran capacidad de adaptación al cambio, cuando decimos que trabajar desde casa supone un auténtico reto es porque nos enfrentamos a una situación ante la cual debemos ser capaces de aprovechar las oportunidades que nos brinda el teletrabajo y saber gestionar los obstáculos que implica hacer de nuestra casa nuestro centro de trabajo. Y esto a veces no resulta fácil.

Antes de examinar a fondo el asunto puede parecer que en el teletrabajo todo son ventajas, ejemplos de ello son no tener que desplazarnos a ningún sitio, poder utilizar ropa cómoda, poder atender a nuestros familiares o tener una mayor flexibilidad horaria. Pero ¿es oro todo lo que reluce? Es importante saber organizarnos y establecer rutinas porque si no lo hacemos las ventajas pueden pasar a ser auténticos obstáculos en nuestro día a día teletrabajando.

Muchas personas han experimentado consecuencias negativas de esta forma de trabajar lo que dificulta su adaptación. Entre los efectos negativos pueden aparecer:

  • Problemas para desconectar.
  • Dificultad para establecer horarios.
  • Problemas para distinguir tiempo de trabajo y tiempo de ocio.
  • Mayores distracciones.
  • Dificultades para atender corresponsablemente las tareas del hogar y responsabilidades.
  • Pérdida de contacto con los compañeros de trabajo y sentimientos de soledad.
  • Alteraciones en el sueño.
  • Sentimientos de sobrecarga y falta de la percepción de control.
  • Agotamiento mental.
  • Vulnerabilidad emocional, apareciendo ansiedad, irritabilidad, tristeza o irascibilidad.
  • Desatención de otras áreas personales.

Si no contamos con una buena organización y somos disciplinados a la hora de llevarla a cabo podemos caer en los efectos negativos descritos de esta modalidad de trabajo, caracterizada por una sensación constante de estrés y sobrecarga que afecta a nuestros horarios y ritmos biológicos.

Como establecer rutinas durante la cuarentena por coronavirus

Como hemos dicho, el ser humano tiene una gran capacidad de adaptación al cambio, pero para ello debemos establecer nuevos hábitos porque el contexto laboral ya no es el mismo y necesitamos nuevas herramientas que nos permitan gestionar nuestro tiempo y organizar nuestro trabajo. Por ello aquí van unas pautas que nos serán útiles para teletrabajar.

Ansiedad en el trabajo

Pautas para el teletrabajo.

  • En la medida de lo posible destina una zona diferenciada para trabajar que te permita  una buena concentración, un espacio libre de interrupciones y distracciones, cómodo, con buena iluminación, con buena ergonomía y en el que cuentes con todo lo que necesitas. Es importante que este sitio sea siempre el mismo, y preferiblemente, que no sea el dormitorio (si te habitúas a estar en la habitación donde duermes pueden aparecer dificultades para conciliar el sueño). Si es viable escoge un lugar que al final de la jornada puedas cerrar o abandonar hasta el día siguiente.
  • Mantén los mismos hábitos que tenías cuando ibas a la oficina, levántate a la misma hora, haz un desayuno completo, dúchate y vístete. De esta forma estás activando el “modo” de ir a trabajar.
  • Fija horarios y cíñete a ellos. El horario ha de ser similar al de la oficina. Deja para después el resto de actividades, como ir a la compra (las rutinas disminuyen la ansiedad y la incertidumbre).
  • Dedica los primeros minutos de la jornada a organizar tus actividades. Reserva franjas horarias sin interrupciones para tareas de alta concentración.
  • Evita las distracciones. Tenemos que hacernos a la idea de que estamos en la oficina.
  • Fija algún descanso durante la jornada.
  • Una vez terminada la jornada laboral desconecta del trabajo.
  • Consensua con tu pareja o familia el reparto de tareas del hogar y responsabilidades. Llega a acuerdos, anticipándote a posibles conflictos y tensiones. Escucha con empatía y expresa de manera asertiva tus necesidades o preferencias.
  • Solicita ayuda, no esperes a que las exigencias te sobrepasen.
  • Mantén contacto con tus compañeros, ello te ayudará a sentirte menos solo/a.
  • Sé amable contigo mismo/a. No siempre vas a cumplir al 100% tus objetivos, las condiciones no son fáciles y haces lo que puedes, evita castigarte. Estás haciendo un gran esfuerzo y puedes permitirte tener fallos.
  • Respeta los fines de semana y festivos y destínalos para descansar y disfrutar.
  • No te olvides de disfrutar de momentos de ocio y realización de otras actividades de la vida personal, familiar y social. Es importante que estas áreas estén equilibradas.

Como hemos dicho al principio del artículo, teletrabajar ha supuesto para muchas personas un auténtico reto, nos enfrentamos a un nuevo escenario al que no estábamos acostumbrados. Para muchos ha sido un cambio radical  y ha tenido una serie de consecuencias negativas. La buena noticia también la comentábamos al principio, el ser humano tiene una gran capacidad de adaptación, los cambios asustan y a veces nos sentimos desorientados y sobrepasados, pero adaptando nuestros recursos y habilidades personales podemos también disfrutar de las ventajas que nos ofrece el teletrabajo. Es importante señalar que estos recursos y habilidades se ejercitan y entrenan.

¿Por qué me planifico muy bien y aun así, continúo procrastinando?

Esperamos que este artículo sirva de guía para superar de manera eficaz las dificultades que presenta el teletrabajo. No obstante, recuerda que los psicólogos/as podemos ayudarte a hacer este proceso de adaptación más sencillo y menos molesto, así que no dudes en contactar con nosotros si crees que lo necesitas.

 

 

El colegio ya ha empezado…¿Ahora qué?

El colegio ya ha empezado…¿Ahora qué?

El colegio ya ha empezado, y en muchos casos sigue estando acompañado de una mezcla de emociones que seguimos teniendo presentes debido a la incertidumbre y se están viendo incrementadas: el miedo, la preocupación, la ansiedad,…

Somos muchos los que valoramos la enseñanza de manera presencial, la relación entre los compañeros y todo el componente emocional que lleva consigo. El contacto es imprescindible y muy beneficioso para el desarrollo emocional de niñas, niños y adolescentes.

La desinformación no nos gusta, nos pone nerviosos, nos provoca angustia, ¿cómo se van a evitar los contagios? ¿Qué tengo que hacer si mi hijo se pone malo? ¿A dónde tengo que ir si mi hija ha estado con un positivo? ¿Qué hago si hoy me llaman porque mi hijo tiene que estar en cuarentena en casa? …

Cómo gestionar las preocupaciones en tiempos de pandemia

Queremos una vuelta al cole segura, con la máxima coordinación posible entre Educación y Sanidad, unido a la responsabilidad del profesorado y de las familias.

Oímos y vemos a muchos docentes decepcionados, con falta de confianza y seguridad sobre cómo se va a ir desarrollando el curso, a la espera de que lleguen esas medidas preventivas que se iban a implantar, y mientras tanto, haciendo lo posible por su alumnado, tanto por su seguridad como por su educación.

También nos encontramos con muchos papás y mamás preguntándose por esas medidas y con esa mezcla de emociones, que sin ser conscientes les transmitimos a nuestros hijos e hijas, como los miedos y la ansiedad que están aumentando, la desconfianza al contacto,… Muchos debates en los que se ofrecen ideas para intentar que sus hijos vayan más seguros a clase, como por ejemplo que se establezcan turnos a la entrada y salida para evitar aglomeraciones, que el almuerzo se haga en clase ya que es donde saben que sí tiene lugar la distancia de seguridad al tener que quitarse la mascarilla, que se hagan grupos más reducidos aunque para ello se tuvieran que crear grupos de mañana y otros de tarde o fuera semipresencial, … ideas que solo buscan la seguridad y la prevención de cada familia.

¿Cómo puedo ayudar a mi hijo e hija?

Vale…, todo esto está muy bien…pero, ¿cómo podemos ayudar a nuestros hijos e hijas?

 TRANSMITIR LA IMPORTANCIA DE CUMPLIR CON LAS MEDIDAS PREVENTIVAS

En nuestra mano está darle la importancia que se merece a las medidas implantadas por el centro educativo: uso de mascarilla, hidrogel, distancia de seguridad, no compartir el material, indicaciones para el uso de las zonas comunes,… De nada sirve que les digamos lo que tienen que hacer, normas que incluso contradicen a las del centro, creándoles una falta de seguridad.

ESCUCHAR

Crear un clima de confianza para poder disipar sus dudas, corregir la información errónea que tengan, fomentar que se expresen ofreciendo nuestro apoyo. Responder a sus necesidades emocionales, prestando atención ya que en muchos casos pueden venir a consecuencia del confinamiento.

10 Pautas para afrontar el miedo en niños y niñas a salir a la calle por el Coronavirus

vuelta al cole

BENEFICIOS DE IR AL COLEGIO

Reforzar la idea de que es beneficioso, sin negar la realidad, ya que somos conscientes de que no existe el riesgo 0, pero si con mensajes positivos y potenciar la resiliencia. Por supuesto que nos podemos relacionar, solo que ahora es distinto y hay que hacerlo con prudencia

VIVIR EL PRESENTE:

¡Son mucho más expertos que nosotros en esto! Crear rutinas y mantenerlas

CUIDAR HÁBITOS SALUDABLES:

Alimenticios, descanso, ejercicio físico, promover las conductas de higiene,… Aquí añado también la relajación, el optimismo y el sentido del humor, factores claves tanto en la salud mental como en la salud física.

TIEMPO EN FAMILIA:

El confinamiento hizo que no nos separásemos y ahora en muchas casas se echa en falta. Crear un clima de confianza para hablar, trabajar la autoestima, y ¡¡divertirse juntos!!

SER COHERENTES:

Ser el modelo que queremos que sigan. Esto es fundamental, de nada sirve pedirles que mantengan la distancia social y nosotros estemos apiñados en la valla del colegio viendo como entran, mandándolos al colegio sin respetar la cuarentena o la norma de precaución si se encuentran mal, norma que en realidad no es nueva solo que ahora adquiere mayor importancia, llevar a cabo las conductas de higiene,…

Mis agradecimientos y una reflexión final

Quiero terminar agradeciendo en primer lugar la labor de los docentes que sacan fuerzas en su compromiso con la educación con el hándicap que tienen. Y animando a que saquen tiempo para disfrutar del trabajo de la inteligencia emocional en las aulas mediante juegos dinámicos y actividades lúdicas, contribuyendo al desarrollo emocional de cada alumno y alumna, tan importante como el material académico. Tenemos muchos docentes muy preparados y con ilusión de continuar con su trabajo de una manera distinta, y es que, si empezamos a ser conscientes de que esta situación, este presente que resulta tan atípico y que en tantas ocasiones oímos como “la nueva normalidad”, es nuestro presente, será más fácil nuestra adaptación, al igual que tenemos a muchos niños y niñas con mucha ilusión de volver al cole y relacionarse con sus compañeros.

En segundo lugar a cada niño y a cada niña. ¡SOIS MAGNÍFICOS! Se agradece vuestras sonrisas al salir, vuestro entusiasmo, vuestra colaboración con el mundo, vuestra generosidad, vuestro compromiso, vuestra responsabilidad en el cumplimiento de las normas tanto dentro como fuera del colegio,… gracias por contagiarnos y enseñarnos a vivir el presente, ¡gracias por vuestro esfuerzo!

 Vi en Facebook una publicación de Álvaro Bilbao agradeciendo la generosidad de cada peque, aguantando como campeones el confinamiento, la desescalada, y me uno al llamamiento de los derechos de los niños, que en muchas ocasiones parece dejarse en último lugar. Han hecho y siguen haciendo un gran esfuerzo, quedándose, por ejemplo, limitados en sus relaciones sociales con sus amigos que no pertenecen a sus grupos burbuja, han visto cerradas sus zonas de juego (parques) en las que le acompañaban sus amigos y amigas desde una terraza sentados con su padre y/o madre y sus amigos sin mantener la distancia de seguridad o compartiendo plato,…

Las peticiones o restricciones que les hacemos los adultos parecen muy sencillas, y no lo son, aunque se comportan como héroes y heroínas que dan tanto a cambio de tan poco.

Inteligencia Emocional desde la infancia

Pido que nos pongamos en su lugar y con sus ojos, y que en caso de tener que proponer unas medidas más restrictivas de nuevo, en este presente en el que vivimos, se tenga en cuenta las necesidades y derechos de los niños y niñas que tanto han aceptado y sobrellevado la situación.

¡¡GRACIAS DE NUEVO!!

Que hacer ante una crisis de ansiedad

Que hacer ante una crisis de ansiedad

Voy a explicar cómo actuar ante una crisis de ansiedad (también llamado ataque de pánico, crisis de angustia, panic attack), que hacer y la mejor estrategía para superarlos.

Cómo pretendo que sea un artículo eminentemente práctico, no voy a profundizar sobre los distintos  trastornos de ansiedad, ansiedad generalizada y otros aspectos, aunque si os dejo unos cuantos enlaces interesantes para profundizar en el conocimiento y tratamiento de los trastornos de ansiedad. (más…)

¿Qué puede hacer el voluntariado por mí ?

¿Qué puede hacer el voluntariado por mí ?

Si algo hemos demostrado durante estos dos últimos meses es que la unión de todas las personas es esencial para cumplir objetivos comunes de salud y bienestar. No habría sido posible librar esta gran batalla sin la ayuda de la iniciativa solidaria de muchos ciudadanos: se cosieron miles de mascarillas, se crearon nuevas formas de construir respiradores, se organizaron redes vecinales para llevar la compra a los más vulnerables, se abrieron líneas de apoyo psicológico, se realizan donaciones de alimentos,… En definitiva, se pusieron en marcha muchas acciones por parte de la ciudadanía por y para cuidarnos unos a otros. El voluntariado ha estado en auge.

Reflexiones para fortalecer la unidad familiar

Relacionado con la iniciativa solidaria social nos encontramos con las actividades de voluntariado que es una forma más organizada y regulada de prestar nuestra ayuda de forma altruista a la comunidad o al medio ambiente.

¿Cómo puedo ayudar?

El voluntariado es beneficioso en un doble sentido: por una parte es beneficioso para las personas a las que va dirigido, pero por otra parte, también nos reporta beneficios a nosotros mismos.

El voluntariado te hará practicar conductas de amabilidad, empatía, respeto y solidaridad. Este tipo de conductas son enriquecedoras y te conducen a sentirte más pleno y realizado.

En el General Health Questionnaire (Cuestionario General de Salud), un instrumento que medía la salud mental y el bienestar (y cuyas puntuaciones más bajas se consideraban más saludables), las personas que hacían voluntariado puntuaron en promedio 10.7. Por otro lado, el promedio entre las personas que no hacían voluntariado era de 11.4.Los autores opinan que el voluntariado podría proveer un sentido de propósito a nuestras acciones y que este podría ser una fuente de experiencias positivas para las personas.

Es el momento idóneo para que nos preguntemos ¿Puedo emplear algo de mi tiempo y una parte de mí mismo para beneficiar a los demás? ¿Cómo puedo ayudar?

Antes de comenzar algún tipo de voluntariado es necesario que investigues en con qué causa social te quieres implicar o con cuál te identificas más. A día de hoy hay muchísimas opciones y gracias a Internet podemos investigar la labor que realiza cada una de ellas. Si no compartís la causa social de la entidad, no podéis comprometeros o sólo buscáis un beneficio subyacente al voluntariado (por ejemplo reconocimiento social o laboral) mejor no os impliquéis en ninguno, al final será contraproducente para las dos partes.

 ¿Qué perfil necesito para trabajar en una ONG?

Beneficios del voluntariado

A pesar de que el trabajo de voluntario se realiza por solidaridad y sin esperar nada a cambio, obtienes ciertos beneficios psicológicos inherentes:

– Fortaleces tus valores de: amabilidad, generosidad y empatía, y además, ofrecer tu ayuda te hará sentir gratitud y satisfacción personal.
– Vives nuevas experiencias positivas y que te harán salir de la rutina.
– Conoces a nuevas personas, aprendes de ellas y descubres el lado más humano de la sociedad.
– Aprenderás que hay más medios a parte del dinero para conseguir un objetivo.
– A menudo afirmamos que somos personas altruistas y solidarias pero no ponemos en marcha ninguna acción para demostrarlo.
– El voluntariado hará que vivas acorde con tu forma de pensar.
– Focalizar tu atención en situaciones externas hará que reevalúes y cuestiones tus propias preocupaciones, es una forma de relativizar nuestros problemas y adquirir nuevas visiones y puntos de vista.
– Ayudar a la gente hará que te sientas útil y más realizado. 
“Descubrir la energía interior y entregarla para renovar el mundo; he aquí el altruismo.” (Rafael Barrett)
Aumentas tu motivación intrínseca, a grosso modo, la motivación intrínseca sería aquella que nace de nuestro interior y que nos empuja a hacer actividades por el mero hecho de realizarlas, sin ninguna recompensa externa. La motivación intrínseca hará que te sientas satisfecho con las acciones que realizas.

Menos riesgo más salud

Reflexiones para fortalecer la unidad familiar

Reflexiones para fortalecer la unidad familiar

Este periodo de cuarentena ha sido una gran lección para las familias.

Soy consciente de que es difícil sacar aspectos positivos en muchas ocasiones que se ven unidas al caos, al dolor, al sufrimiento, al miedo,…pero como ya dije en el artículo anterior podemos sacar el tesoro oculto que aparentemente no tienen.

Quiero hacer un breve apunte aquí: somos vulnerables y por ello, más el mensaje que nos da cada emoción, se vale estar triste, preocupado, asustado,…y no hay que tapar esas emociones ni es aconsejable leer una frase de Wonderful  o de autoayuda que tape la emoción porque el primer paso es justo ese, sentirla, además de que en muchas ocasiones se siente también culpabilidad de no lograr esconderla.

Confinamiento Coronavirus: 10 pautas para las familias

Mi reflexión…

El OBJETIVO de este artículo es sacar un momento de reflexión y compartir las enseñanzas de este periodo, aunque se podría hacer en otro cualquiera, como madre, a las que sumo otras muchas más relacionadas conmigo, personales y laborales.

Muchas veces faltaba tiempo, y al hacer un análisis global descubres que has tenido mucho tiempo y muchos aprendizajes sin ser consciente de ello por no pararte a realizar un pequeño análisis.

Hemos tenido tiempo para compartir en familia y eso ha ayudado a fortalecer la relación familiar: hemos disfrutado de juegos, de inventos, de la creatividad, de conversaciones muy interesantes en las que hemos podido ver el valor de las cosas (salud, higiene, prevención, alimentación, trabajo en equipo, solidaridad, responsabilidad colectiva,…), y también, de valorar pequeños detalles (en mi casa era una gran alegría tener pan del día, conseguir por fin el papel higiénico que empezó a conocerse como el oro, tener cartulinas y demás material para hacer manualidades, inventar juegos como el Monopoly de Albacete, la Oca emocional y la Oca deportiva,…)

Hemos tenido tiempo y muchas más ganas de compartir el cariño, los abrazos, las caricias, los masajes,…

Hemos tenido más tiempo para compartir y comentar películas y series.

Hemos tenido más tiempo para disfrutar del aspecto humorístico, grabando vídeos para la familia y los amigos, haciendo retos divertidos,…

Hemos tenido tiempo para cuidarnos más, practicar deporte, hacer sesión relajante con pepinos en los ojos, mindfulness,…

Hemos tenido tiempo para reflexionar sobre la contaminación y ver cómo ha llegado un respiro a la naturaleza.

Hemos tenido tiempo para sacar a la luz nuevos hobbies, nuevas pasiones que nos mueven a aprender más sobre diversas cosas.

Hemos tenido tiempo para conocernos mejor, cada uno a sí mismo y al resto de la familia trabajando mucho la empatía y la asertividad.

Ideas para entretener a los niños durante el confinamiento

Y por supuesto hemos tenido tiempo para ver cosas que no nos gustan. Esto es una gran lección ya que solo si somos conscientes podemos cambiar.

Muchos hogares describen este periodo en familia como algo horroroso, llenos de gritos, rabietas, tensión, oposición, desobediencia, ataques de ira, incremento de los miedos,… Este tiempo también ha servido de lección. No conviene machacarse como madre y padre, con pensamientos negativos o catastróficos, será mucho más beneficioso reflexionar sobre el tema y buscar soluciones.

Cuando alguien se siente culpable por haber gritado a sus hijos o hijas, por no haberle dedicado el tiempo de calidad que quería, la paciencia y la calma que necesitaba, o… ¿de qué sirve victimizarse proyectando una imagen que no corresponde con la realidad? Antes de seguir dilatando el problema o decidir esconderlo, mejor pongámonos manos a la obra y empecemos a buscar soluciones.

10 pautas para afrontar el miedo en niños y niñas a salir a la calle por el coronavirus

A modo de conclusión

Podemos sacar un hueco y hacer un análisis de nuestro día a día sobre nosotros como progenitores, sobre la relación en familia y por supuesto junto a nuestras hijas e hijos para ayudarles a crecer desarrollando la inteligencia emocional, brindando pautas y herramientas de bienestar personal.

Gracias a la educación emocional nos relacionamos mejor, con nosotros mismos y con los demás, vemos el valor de las cosas,… Resalto de nuevo la importancia de la inteligencia emocional con todo lo que conlleva, una sana autoestima, la gestión emocional, habilidades sociales,…que todo contribuye a personas felices, motivadas, con relaciones óptimas y reconfortables.

Inteligencia emocional desde la infancia

De nuevo me encuentro un incremento del interés que muestran muchas familias en este tema, que piden ayuda sin más dificultades adyacentes, con el objetivo de mejorar la convivencia familiar y ayudar a sus hijos a desarrollar la inteligencia emocional.

Este es el objetivo del artículo, una reflexión que ayude a fortalecer la unión en familia y a esas pequeñas grandes personas que son el futuro y que van a contribuir a un mundo mejor. Por ello, os animo a analizar y a poneros en casa manos a la obra.

Como dice Viktor Frankl en su libro “El hombre en busca de sentido”, que en tantas ocasiones he nombrado y regalado, “quien tiene un porqué encuentra un cómo

¡¡¡Gracias a mi hijo y a mi hija por todo lo que me enseñan, la motivación que me dan para seguir encontrando los “cómo” que necesito por todos los  “porqué” que me han regalado, tanto como madre como de psicóloga!!!

Afrontar el diagnóstico de una enfermedad

Afrontar el diagnóstico de una enfermedad

Cuando disfrutamos de la salud nos parece normal que la tengamos. Cuando la perdemos, haberla tenido nos parece un privilegio. Enfermar supone perder determinados beneficios que las personas sanas es posible que ni se planteen. A nivel personal, familiar, social, laboral…, hay que renunciar a demasiadas cosas como para pensar que la única causa del sufrimiento es la física.

Ante tanta perdida uno a veces no comprende, solo siente. Siente desesperanza y muy a menudo ira y rabia. La perdida de la salud que conlleva serias renuncias a nivel personal, familiar, social, laboral…, tanto para el que la sufre como para los que están cerca.

 Indefensión Aprendida

Las emociones que trae la enfermedad no tienen por qué instalarse en ti. Estos sentimientos pueden ser tuyos, pero tienen una causa, un momento en el que empezaron a surgir. Cuando apareció la enfermedad. Si hay un camino para la aceptación pasa por ser capaz de expresarlos, sean los que sean.

La elaboración de la perdida supone atravesar una serie de etapas en función de los sentimientos que predominan en cada una de ellas. Calificarlo como proceso es de suma importancia, quiere decir que evoluciona, que no pasamos de un momento a otro de la noche a la mañana. Y lo que es aún más importante, no siempre tiene por qué parecer que hay avances; a veces hay retrocesos, recaídas y tiempos de espera donde parece que nada cambia.

 

ETAPAS

 1.CHOQUE Y NEGACIÓN

Esta es la primera etapa en el manejo de una crisis importante. Al recibir la noticia del diagnóstico la realidad da un vuelco tan grande que todo el organismo reacciona con una sacudida, una conmoción llena de sentimientos de incredulidad y rechazo.

 

La realidad parece un mal sueño del que tarde o tempranos vamos a despertar. Esta reacción inicial es lógica y normal. Ante una noticia tan impactante todo nuestro ser se protege hasta poder estar preparado para afrontarla.

 Los sentimientos en un proceso de duelo

2. ENOJO, IRA Y RESENTIMIENTO

La rabia también suele ser parte de nuestra respuesta a la enfermedad. Se podría decir que esta rabia tiene sus raíces en:

– La frustración: Por haber perdido el control de las cosas y la impotencia ante ello. Nada ni nadie nos devuelve nuestra vida anterior.

– El resentimiento: Nosotros estamos angustiados ante una expectativa de sufrimiento y nos molesta que los demás continúen con sus ocupaciones cotidianas, como si nada hubiera sucedido.

– Miedo: Por la incertidumbre que se produce en todos los ámbitos de la persona.

 Pienso luego siento. Entre el pensamiento y las emociones

 

3.NEGOCIACIÓN

La realidad se va imponiendo, pero estamos dispuestos a hacer lo que fuera para cambiarla. Modificar cualquier aspecto, ser mejor persona…, con tal de que se produzca un milagro y todo vuelva a ser como antes. Pensamos en una cura milagrosa, en hacer un pacto con Dios, con los médicos, lo que sea con tal de que ese diagnóstico cambie.

 

4.DEPRESIÓN Y DESAMPARO

En esta fase terminamos por rendirnos a la evidencia de que la enfermedad está ahí y no va a desaparecer. Irrumpen entonces sentimientos de desesperanza, desamparo, falta de interés y de ilusión por la vida, tristeza, decepción y soledad. Es una vivencia de impotencia, apatía y dejadez que resquebraja nuestra autoestima. También son frecuentes sentimientos de culpa, inutilidad y poca valía.

Este estado se refleja en una pérdida de interés por las actividades que antes nos resultaban agradables, se pierde la capacidad de sentir placer y nos alejándonos de nuestras personas cercanas replegándonos sobre nosotros. Hay personas que dejan de compararse ropa, o que ya no planean ningún viaje o salidas para dentro de un tiempo. En definitiva, podemos dejar de vivir mucho antes de que los síntomas nos obliguen a hacerlo.

 ¿Qué son las emociones?,¿para qué sirve lo que siento?

 

5.ACEPTACIÓN, RECONCILIACIÓN CON LA REALIDAD

Es prácticamente imposible estar preparado para encarar una enfermedad grave. Es una vivencia tan compleja y desconcertante que hace tambalear hasta las personalidades más fuertes. Pero de igual manera sí que es posible que conforme nos impliquemos en nuestro proceso de recuperación, y afrontemos los sentimientos que nos produce esta situación, podamos llegar a la aceptación de la nueva realidad.

El proceso de aceptar la enfermedad supone ir pasando por las distintas etapas con mayor o menor intensidad, e ir superando el reto que cada una plantea. No es una cuestión de magia o casualidad, sino de tiempo y constancia.

Aceptar la enfermedad supone reconocer que nuestra realidad ha cambiado; que tenemos que vivir un nuevo presente, el que en este momento tenemos. Y permitirnos a nosotros mismos tener una vida plena integrando la enfermedad.

La enfermedad no es nada positivo, pero quien logra adaptarse a ella introduce los cambios en su vida para usarla de forma positiva y conseguir una vida mejor. Una vida que no está detenida ni paralizada. Admitir que todavía tengo cosas por hacer señala el fin de este proceso de aceptación de la enfermedad.

Resilencia

La metáfora del jardín o cómo recuperar el sentido vital durante la desescalada (parte 1)

La metáfora del jardín o cómo recuperar el sentido vital durante la desescalada (parte 1)

Inmersos en la pandemia por el coronavirus, nos hemos visto dentro de una situación inesperada y extraña.

En miedo de esta situación, la adaptación a las nuevas circunstancias, ha podido realizarse con mejores o peores consecuencias.

Una de las posibles consecuencias de esta situación, es la perdida de sentido vital. Situación que ha ocurrido en muchas personas, debido a que la situación ha obligado a reestructurar los planes de vida.

La consistencia con nuestros valores, contribuye a dar sentido a nuestra vida. Por lo que he pensado que hablar de valores y de esta metáfora del jardin, es en este momento, más que relevante.

Este post tendrá una segunda parte, de momento ¿Me acompañas en la primera? Comencemos…

¿Cómo ha afectado el confinamiento a tu plan de vida?

Es posible que estés experimentando apatía, rabia, frustración y no sepas a que puede deberse.

Tras hacernos a la idea de la situación en la que estábamos envueltos, progresivamente, cada persona fue adaptando su vida a la situación.perdida de sentido

En esa adaptación progresiva a la nueva situación, se empezaban a generar perdidas en determinadas áreas.

Los plazos se modificaban, los planes establecidos ya no eran válidos. Aquellas personas cuyo proyecto vital, encajaba en gran parte con la nueva situación, es más probable que no hayan tenido una crisis de sentido.

Sin embargo, si planes esenciales dentro de tu proyecto de vida, se han perdido o han tenido que paralizarse temporalmente, es posible que estés experimentado o hayas experimentado una pérdida de sentido, proporcional a los cambios experimentados.

¿Es normal sentir miedo a salir durante la desescalada?

¿Hacia dónde iba y hacia donde quiero ir?

Es posible que lo supieras antes del confinamiento y durante este periodo no estés seguro de hacia donde te diriges.

Por ello, preguntarte que era prioritario en tu vida antes de la cuarentena, que es prioritario ahora y si estas siendo consistente o no con esa importancia. Puede ser el principio del viaje hacia la ganancia de sentido vital.

Algunas de estas áreas son la familia, las relaciones sociales o de pareja, trabajo, ocio y tiempo libre…

Conocer la dirección, no garantiza nada, pero supone los cimientos para alcanzar el sentido y la satisfacción vital.

¿Estoy siento consistente con mis prioridades o valores de vida?

El siguiente paso es saber si aquellas áreas más importantes para ti, están siendo cuidadas de acuerdo a la importancia que tienen para ti.

perdida de sentido

Es decir ¿Dedicas el tiempo y esfuerzo a esas áreas acorde con la importancia que tienen para ti?. Una metáfora que resulta útil para explorar esta cuestión, es la metáfora del jardín.

La metáfora del jardín

Vamos a ver la introducción a esta metáfora, para ello te dejo con un fragmento textual, considero que merece totalmente la pena, dedicar un momento a leer la introducción a esta metáfora.

Metáfora del jardín extraída del artículo de Páez, Gutiérrez, Valdivia y Luciano, 2006, p.15) titulado Terapia de Aceptación y Compromiso (ACT) y la importancia de los valores personales en el contexto de la terapia psicológica.

“Supongamos que cada uno de nosotros somos jardineros, adoramos nuestras plantas, las plantas son las cosas que queremos en nuestra vida. Hemos seleccionado un lugar para plantar nuestro jardín, hemos distribuido las plantas dejando más terreno para las que más nos gustan, para las que queremos que más crezcan y menos espacio para   que no son tan relevantes para nosotros. Hemos preparado la tierra, plantado semillas, algunas han brotado, unas con más fuerza, otras con menos… Y claro, algunas plantas importan más que otras, puede no ser lo mismo que se seque uno de los geranios a que se seque un rosal, el rosal puede que sea una de las plantas que más importen, que se cuide con más mimo… Ahora dime, ¿cuáles son tus áreas o facetas de valor, como si fueran las plantas de tu jardín?, ¿Cuánto te importa cada una de ellas?… Fíjate que no te pregunto cómo están actualmente, sino qué sector ocupan en tu terreno, te pregunto sobre el valor que ellas tienen para ti…”

¿Te has imaginado que áreas son para ti plantas importantes en tu vida-jardín y cuáles no?

¿Estás cultivando con mimo, cuidados, dedicación, tiempo, esfuerzo, tus áreas-plantas más importantes?

En el próximo post continuaremos el camino comenzado en este post hablando del siguiente paso, la consonancia acciones-valores.

 

Una nueva educación

Una nueva educación

Desde el pasado 16 de Marzo, todos los que nos dedicamos al ámbito educativo nos hemos tenido que reinventar y adaptar la acción educativa a la situación provocada por el COVID-19.

No ha sido tarea fácil, hemos tenido que reorganizar tanto contenidos como maneras de evaluar al alumnado, buscando siempre el beneficio de éstos últimos.

Ideas para entretener a los niños durante el confinamiento

Pero… ¿qué pasará en el nuevo curso?

Pues las instrucciones hasta el momento son las de ofrecer una educación basada en las clases presenciales y las clases on line. Hablamos de una educación semipresencial con tutorías presenciales cuando fuese necesario.

Se estima que la clase si dividirá en dos grupos que se irán alternando entre ir a clase durante un par de semanas y las clases on line.

Debo destacar que, nunca, la educación telemática podrá reemplazar a las clases presenciales, pues los docentes somos un papel importantísimo en el desarrollo y aprendizaje del alumnado.

Por ello, los profesionales que nos dedicamos a la enseñanza, deberemos potenciar entre nosotros el trabajo en equipo, para adaptar el currículo al alumnado acorde a sus necesidades y conseguir la desaparición de las desigualdades, que está provocando esta situación, entre alumnos.

Además deberemos seguir una formación continua en técnicas y métodos de enseñanza a distancia, pues esto nos ha quedado un poco grande a todos.

Pero no sólo nos afectará a los profesionales educativos, pues las familias deberán acoger un papel más activo en la educación de sus hijos, siendo partícipes día a día del proceso de enseñanza aprendizaje.

Esto último puede resultar un grave problema, pues los padres volverán al trabajo y no tendrán el tiempo suficiente de supervisar y ofrecer el apoyo necesario a sus hijos a la hora de realizar las tareas.

Cómo gestionar las preocupaciones en tiempos de pandemia

¿Cómo conseguir entre todos una enseñanza on line eficaz?

Pues los expertos nos ofrecen una serie de consejos, que os mostramos a continuación, para alcanzar con éxito los objetivos propuestos a través de la enseñanza on line.

  • Mostrar una actitud positivista ante esta nueva modalidad.

La educación on line se lleva practicando ya desde hace años, lo que supone no pensar en negativo sobre ella. Pues está comprobado que puede resultar igual de eficaz que la presencial.

Costará adaptarse a esta nueva de aprendizaje, pero en ocasiones suele resultar bastante cómoda y beneficiosa para los alumnos.

  • Estar dotados de todos los recursos necesarios y de una buena conexión a la red.

Este es el mayor temor, pues nos encontramos con casos en los que la familia no dispone de estos recursos. Hablamos de una gran brecha digital en nuestro país.

La familia deberá comunicarlo al centro educativo para que esté al tanto de este problema y buscar con brevedad una solución.

Por ello, en este periodo de confinamiento, el gobierno regional de Castilla-La Mancha ha repartido tablets a aquellos alumnos sin recursos.

No en contra de esta acción, si debo decir, como Pedagoga, que lo más conveniente es utilizar ordenador para realizar las tareas escolares.

Por último, debemos estar dotados de una buena conexión a internet que nos facilite la conexión con el profesorado.

  • Tener buenas habilidades y competencias digitales para el estudio.

Desde los centros educativos y desde hace unos años, una de las misiones es ofrecer aquellas competencias y habilidades digitales a todos el alumnado para alcanzar la igualdad en el uso de los recursos digitales de manera eficaz.

Estas competencias nos ayudarán a “manejar” fácilmente la educación a través de las TIC´s.

Como se ha mencionado con anterioridad, esto también formará parte de la tarea de los docentes, pues cada día aparecen nuevos recursos tecnológicos educativos de los que debemos ser conocedores y tener una buena intención de aprendizaje para poder llevarlos a la práctica. Por eso, hablaba antes de formación continua del profesorado.

  • Aplicar un mayor esfuerzo en el estudio.

Ya sabemos que estudiar a distancia no es tarea fácil, pues necesita de un mayor esfuerzo para el alumno que conlleva a ser más autónomos y responsables frente a la tarea de estudiar.

  • Elegir las técnicas y hábitos de estudio adecuadas.

Para alcanzar con éxito los objetivos propuestos debemos elegir un lugar de estudio adecuado, en el que no haya distracciones para el alumno (móvil, tele, ruido…).

A continuación debemos planificar el trabajo a realizar en el día, un horario de estudio sería lo ideal.

En dicho horario, también se deben planificar los descansos.

  • No cesar el contacto con compañeros de clase y profesores.

Mantener el contacto con el ámbito educativo favorece no sentirse solo ante esta situación y encontrar el apoyo constate.

Es primordial continuar con videollamadas con compañeros para compartir experiencias y vivencias personales, incluso para intercambiar puntos de vista relacionados con contenidos educativos.

La conexión continua con el profesorado, puede ofrecer grandes ventajas, como la resolución de dudas o el apoyo de una figura docente. Además de poder solicitar una tutoría presencial para la resolución de cualquier incidencia.

 10 pautas para afrontar el miedo a salir a la calle en los niños durante la desescalada

¿Es normal sentir miedo a salir durante la desescalada?

¿Es normal sentir miedo a salir durante la desescalada?

El regreso progresivo a la actividad en el exterior, bautizado como “la desescalada”, está provocando diversidad reacciones.

Esto es debido, en parte, a que las condiciones de aislamiento, así como la severidad del mismo, no ha sido el idéntico en toda la población.

En cada persona, las condiciones han cambiado, dependiendo de muchos factores.

De forma general, una condición de aislamiento, puede favorecer el desarrollo de temores, como veremos más adelante en este post.

Cómo gestionar las preocupaciones en tiempos de pandemia.

¿Qué ocurre cuando sentimos miedo?

 

En el caso del miedo al coronavirus, se trata de una emoción totalmente adaptativa, es decir, es un temor ante un peligro real.

El temor que nos provoca la situación temida, como en este caso, la exposición al coronavirus, puede desencadenar en un principio una reacción de estrés, en este caso principalmente de parálisis o de huida.

Que más tarde, puede convertirse en la evitación, de toda situación que se perciba como un potencial riesgo.

 

En este escenario, la necesidad de reanudar nuestras vidas, al tiempo que se da con una solución definitiva a la pandemia, puede presentar dificultades.

 

 

El caso especial del coronavirus

Los virus no se ven, son intangibles, incoloros , inoloros. No pueden ser percibidos por nuestros sentidos.

De esa forma, lo que en un principio podría ser una fobia específica, pueda transformarse rápidamente en una situación de estrés constante, en forma de preocupaciones o en forma de pánico.

Cómo disminuir la ansiedad si sentimos dificultad para respirar y se descarta la infección por coronavirus

 

El problema de la generalización del miedo

En el contexto actual, el estímulo temido, es muy fácilmente generalizable. Nos advierten que podemos encontrarlo en cualquier lugar, material, persona.

Se generan bulos constantes y cada día aparece información nueva.

Todo ello lo convierte escenario ideal, en el que se puede desarrollar un miedo generalizado, es decir, acabar desarrollando una ansiedad constante, ante casi cualquier situación o dicho de otra forma, miedo al miedo.

Si el lugar seguro, o zona donde nos sentimos a salvo del coronavirus, es únicamente nuestro hogar, es muy probable que empecemos a evitar salir, pese a que dispongamos de la posibilidad de hacerlo, bajo determinadas condiciones.

¿Es posible confundir la dificultad respiratoria por coronavirus con una respuesta de ansiedad?

El aislamiento favorece el desarrollo del temor

Las situaciones de aislamiento favorecen la evitación y el escape (o huida) dos acciones que contribuyen a que el miedo se perpetúe.

Cuanto más estricto y prolongado haya sido el aislamiento, mayor puede ser el miedo a salir.

Por ejemplo; si durante el confinamiento por miedo al contagio, has pedido tu compra online u otra persona se encargaba de hacerla.Es posible que el miedo haya ido aumentando de forma progresiva, resultando ahora muy complicado regresar a la calle.

 

 

10 Pautas para afrontar el miedo en niños y niñas a salir a la calle por el Coronavirus

10 Pautas para afrontar el miedo en niños y niñas a salir a la calle por el Coronavirus

La mayoría de padres y madres pensaban que la noticia de salir a la calle sería acogida con una gran ilusión, incluso se veían con rabietas a la hora de volver a casa, pero no está pasando esto en todos los casos…

  • ¡Me da miedo! ¡A la calle no! ¡No quiero salir! ¡Prefiero estar en casa!

No es algo inusual, y por supuesto es normal encontrarnos a niños y niñas temerosas, apagadas, estresadas,…

Llevan semanas escuchando que hay un bicho peligroso en la calle y que para estar protegidos deben quedarse en casa. Oyen por las noticias cifras de muertos o viven en primera persona la pérdida de algún conocido/familia…

Confinamiento Coronavirus: 10 pautas para las familias

Es como si los lleváramos a la guerra y su pensamiento es normal: ¡Mi madre o mi padre debe de estar loco!

No hay pautas idénticas ni varita mágica que pueda hacer desaparecer el miedo a salir a la calle, pero si podemos seguir una serie de pautas generales, siempre valorando como cuidadores cada caso personal con sus características específicas

1) Antes de empezar, lo primero será reflexionar estas cuestiones: ¿Qué mensajes le hemos dado? ¿Qué mensajes ha podido interiorizar?

Conviene tener en cuenta que la mayoría de los miedos son aprendidos, muchos aparecen para rellenar la falta de información que necesitaban, como conexión entre mensajes que han oído o por las noticias de la tv,…

Nos encontramos ante un mundo exterior muy diferente, un mundo “vacío”, lleno de mascarillas, sin proximidad física, con tiendas cerradas y parques fantasmas,…eso impresiona, entristece y asusta.

Aprendieron la importancia de no salir de casa y, ahora les toca aprender a salir de una manera distinta.

 

2) Para aprender a gestionar cualquier emoción necesito saber qué es esa emoción

Es necesario explicar en su lenguaje qué es el miedo, normalizarlo, sentirlo nos ayuda a protegernos y a estar alerta. Saliendo de esta función, hay otros muchos miedos que nos paralizan, nos limitan y nos hacen sentir pequeñitos en un mundo grande que se nos complica.

Esta situación de miedo contagiada necesita un acompañamiento con calma, un acompañamiento de comprensión, de seguridad y una gran dosis de paciencia, ya que en muchos casos cometemos un gran error con la mejor de nuestras intenciones: quitarle importancia y dejar un poco el tema de lado.

Vamos a fomentar el diálogo y a ser conscientes de sus emociones. A escuchar y empatizar

Inteligencia emocional desde la infancia

 

3) Además del miedo a contagiarse, debemos prestar atención a otros miedos que pueden añadirse

Tales como el miedo a contagiar a los demás y que les pase algo “por su culpa”, miedo a que les pare la policía, miedo a pisar el suelo, miedo al rechazo que viene por comentarios despectivos que han oído en otra salida, pesadillas en las que imaginan salir a la calle como una pantalla de videojuego en la que se encuentran a virus como monstruos gigantes, miedos que no salen a la luz porque dicen que “prefieren estar en casa ya que son felices y se lo pasan genial”,…

Los miedos en los niños

 

 4) Conocer la realidad

No hay que negarla, vamos a dar importancia a la prevención: podemos salir pero de forma distinta, los bichos no se saben dónde pueden estar por lo que seguimos unas instrucciones y así salir a la calle de forma segura, normalizar las nuevas normas, conocer al virus,… tomar las precauciones necesarias para que puedan sentirse más protegidos ya que muchos han interiorizado que sólo en casa están protegidos.

Cuentoterapia

 

5) ¿Cómo vamos a salir?: explicar qué vamos a hacer. Vamos a evitar: el chantaje y obligarles a salir.

Lo primero es aclarar que la salida NO es obligatoria, y que aunque no puedan ir al parque o abrazar a sus amigos puede ser también divertido. Podemos volver al pasado para explicar cómo era la situación, después el confinamiento, y ahora toca empezar una nueva etapa en la que podemos salir sin tocar nada y manteniendo una distancia social que ayudará a volver a la normalidad.

Las salidas pueden empezar por una vuelta a la manzana o simplemente salir a tirar la basura. En la mayoría de los casos, una vez que se enfrentan a cruzar la puerta y comprueban que no pasa nada, el miedo va perdiendo su valor y desaparece. En caso contrario, si persiste varios días, conviene pedir ayuda de un profesional.

El tiempo de salida puede ser gradual, los acompañamos a volver a confiar en el mundo exterior sin que se sientan desprotegidos. Y en caso de que durante la salida no le apetezca continuar, dejar claro que pueden volver en cualquier momento.

El niño o la niña también opina y podemos llegar a un acuerdo de cómo será la salida, con quién, cuánto va a durar, por dónde va a ser,… explicar y acordar el plan, resolviendo cualquier duda.

Autoestima infantil : 10 juegos para trabajarla

 

6) Seamos un EJEMPLO

Con nuestra calma, cumpliendo las normas, las medidas de higiene antes y después de la salida,…

 

7) Hablar con sus amigos: sobre sus salidas, qué hacen, a dónde van,…

Cómo actuar ante problemas de socialización en niños y niñas

 

8) Ensayar en casa

Ponernos las mascarillas para familiarizarnos, asomarnos a la ventana para mostrar la realidad y ver cómo es la vida ahora en el exterior,… Podemos ensayar cómo nos ponemos el calzado y nos descalzamos, cómo es la distancia de seguridad que hay que mantener  (colocando algo en el suelo para verlo más fácilmente), poniendo nombre para los más pequeños “Si vemos a tu amiga X podrás hablar con ella a esta distancia”,…

 

9) Pueden llevar un juguete que les transmita confianza, patines o patinete para no tocar el suelo,…

 

10) ¿Cómo ha ido?

Por último, no olvidemos volver a escuchar y a disipar sus dudas a la vuelta, prestar atención a las emociones vividas en la experiencia,…

Ideas para entretener a los niños mediante el confinamiento