¿Cómo no y cómo si podemos ayudarte los psicólogos/as en un proceso de cáncer?

¿Cómo no y cómo si podemos ayudarte los psicólogos/as en un proceso de cáncer?

 

Atravesar un cáncer, es una experiencia vital, altamente estresante en la vida de una persona.

La dureza de los tratamientos eficaces, junto con las altas probabilidades de que la enfermedad aparezca de nuevo, hace que el cáncer, tenga el potencial de impactar muy fuerte en la vida de una persona.

El impacto del estrés sobre la persona con cáncer, puede ser variado dependiendo de los factores de protección y vulnerabilidad.

En este post, me gustaría aportar algo de información acerca de cómo como los psicólogos podemos ayudar en un proceso de cáncer y como no podemos hacerlo.

Para ello voy a intentar, con algunos ejemplos y de una manera sintética, desterrar dos ideas que se han difundido desde diferentes ámbitos y que son erróneas.

La relación entre cáncer y estrés

La relación entre cáncer y estrés, es una cuestión controvertida. Hay mensajes que pueden confundir a las personas, por lo que es importante dejar claro, donde están nuestros limites cómo psicólogos/as.

Para ello, en los próximos apartados de este post, veremos ideas erróneas que circulan en la relación entre tratamiento psicológico, estrés y cáncer. Esto nos servirá para hablar de lo que si hacemos los psicólogos y de aquello que no está en nuestro control.

Ansiedad: Reacción física del cuerpo ante pensamientos y emociones.

Idea errónea 1: Ir a terapia psicológica puede prevenir de forma directa desarrollar cáncer

Desmintiendo tal afirmación…

Se ha difundido la idea, desde diferentes ámbitos, de que el cáncer puede tener un origen emocional. Lo que se propone es, a rasgos generales, que ciertas emociones, como por ejemplo la ansiedad o el desarrollo de estrés crónico. Podrían ser los causantes del cáncer, en ocasiones concretas.

Esta idea, es falsa, por lo menos, no resulta ser cierta, con lo que sabemos a día de hoy. Es decir, no se ha podido demostrar, una relación causal entre factores emocionales y cáncer.

En lo que si podemos contribuir…

Ir a terapia psicológica, puede permitir, facilitar la mejora de la salud. A través del establecimiento de conductas, favorecedoras de dicha mejoría. Es decir, es un agente de cambio en salud, pero no un agente directo sobre desarrollar o no un cáncer.

Idea errónea 2. Un tratamiento psicológico puede aumentar directamente la probabilidad de sobrevivir a un cáncer

Desmontando tal afirmación…

De la misma forma, que no se ha podido relacionar, factores emocionales con desarrollar cáncer. Tampoco se ha podido establecer una relación causal, por ejemplo, entre la expectativa que tengas sobre tu curación y el aumento de probabilidades de que sobrevivas al cancer.

Es decir, cambiar tus expectativas, no va influir de forma directa sobre las posibilidades de sobrevivir a un cáncer. Tampoco la creencia sobre el grado de controlabilidad de la situación, por poner dos ejemplos.

En lo que si podemos contribuir…

Sin embargo, el tratamiento psicológico, puede ser muy útil, para aumentar la adherencia al tratamiento médico, que finalmente puede salvarte la vida.

Además de para aumentar la adherencia al tratamiento, la psicoterapia, puede influir sobre el hecho de que, durante el duro proceso de la enfermedad y su tratamiento, puedas encontrarte lo mejor posible, teniendo en cuenta la forma en la que tu quieres vivir la enfermedad, la forma en la que puedes vivirla, tus valores, etc.

La metáfora del jardín o cómo recuperar el sentido vital durante la desescalada (parte 1)

Es decir, la terapia puede contribuir a que sigas el tratamiento y a que tu calidad de vida, sea mejor durante el proceso de la enfermedad y con fortuna, durante la recuperación de la misma.

Por ejemplo, cuando se inicia un tratamiento para el cáncer, la persona puede desarrollar un cuadro de ansiedad y estrés crónico. Junto con el impacto físico del tratamiento, se produce el impacto de enfrentarse a una gran incertidumbre, la situación es poco controlable y altamente impredecible. En ese momento la psicoterapia, puede contribuir a observar y delimitar que factores se pueden controlar y cuales no.

De forma que la persona aumente su expectativa de control, al centrarse en aquellos factores que pueden contribuir, por un lado a su bienestar propio y por otro a la cura de la enfermedad. Definitivamente poder mantenerse en tratamiento, es un reto complicado y a la vez uno de los mejores predictores de que la persona sobreviva. Sin embargo, si no puede tener unos niveles mínimos, de bienestar psicológico, es muy complicado que pueda afrontar el tratamiento médico.

De la misma forma, un gran trabajo dentro de la psicooncología, esta en ayudar a las personas a soportar el regreso de la enfermedad. Si hay algo fatídico que tiene el cáncer, es el desasosiego que produce, una reactivación del proceso de la enfermedad, tras el tratamiento o tiempo después de este. De nuevo, nuestro trabajo aquí, se centra en poder trabajar para conseguir que la persona, pueda vivir este duro proceso, de la forma más adecuada a sus necesidades.

Cuando digo de la forma más adecuada a sus necesidades, no lo digo por decir algo, esto es muy importante. Cada persona, independientemente de que el proceso de tratamiento tenga similitudes, va a vivir la enfermedad y el tratamiento, de maneras diversas, tiene una historia de vida concreta y determinado contexto. Por lo que un aspecto primordial, en nuestro trabajo, es escuchar cuales son los temores, que ideas se tienen acerca de lo que va a ocurrir, como le gustaría vivir el proceso de tratamiento, que siente ante cada fase del proceso y que hace que sienta lo que siente etc. No hay dos casos iguales.

¿Me dirá mi psicólogo/a que decisiones tomar?

Una conclusión final

En este post, he querido destacar que la función primordial del psicólogo frente al cáncer, se centra en que la persona viva de la mejor manera posible de acuerdo a sus características, cada una de las partes, del duro proceso que implica el tratamiento del cáncer. Así como contribuir a que se mantenga en tratamiento y revisión médica.

Hay mucho por hablar sobre la psicooncología, en futuros post nos encargaremos de profundizar más, en este campo de la psicología. El objetivo en este caso, ha sido desterrar ciertas ideas, sin evidencia científica a día de hoy.

 

El ejercicio del nacimiento del rio para el TOC

El ejercicio del nacimiento del rio para el TOC

Soy responsable de tenerlo. El camino hacia la obsesión

Cuando en una persona con TOC, aparece un pensamiento molesto y se responsabiliza de que esto ocurra. Diciéndose «soy el responsable de estos pensamientos, yo los genero, a otras personas no les ocurre». Sin darse cuenta, está construyéndose una trampa, que conduce hacia el crecimiento y perpetuación de la obsesión.

Es decir, en el momento en que aparece el pensamiento molesto, comienza la ansiedad, vinculada a una responsabilidad excesiva, sobre la ocurrencia del pensamiento.

Desmontar la vinculación de que la aparición del pensamiento, es un problema en si mismo. Permite dar un primer paso, hacia la solución del problema.

Para ello, puede ser muy útil, realizar el ejercicio de visualización, que te voy a presentar a continuación.

T.O.C: ¿Que es un Trastorno Obsesivo Compulsivo?

El nacimiento del rio. Un ejercicio para comenzar a aceptar los pensamientos intrusivos en el TOC

Se trata de un ejercicio en imaginación. Es decir, tienes que visualizar una escena determinada. La escena se sitúa en el nacimiento de un rio. El hecho de que sea el nacimiento , tiene importancia, acompáñame en las siguientes líneas y vemos por qué.

Como hemos visto antes, en inicio, los pensamientos que se dan en el TOC, no son en si mismos extraños, todos nosotros los podemos tener.

TOC

De alguna forma, nuestros pensamientos se comportan como el nacimiento de un rio. El lugar donde comienza a salir lentamente el agua subterránea, formando un riachuelo.

En el inicio, en el nacimiento de este rio, hay poca agua, el pensamiento es poco frecuente.

Ya estas situado en la escena inicial. Una vez en ese nacimiento del rio, te puedes visualizar en una parte del rio, en una de las dos orillas, imagina entonces que la parte derecha representa el funcionamiento normal de los pensamientos, frente a laparte izquierda, que simboliza el funcionamiento que adquieren los pensamientos en el TOC.

De forma que puedes hacer lo siguiente. Una vez aparece el pensamiento problema, te das la siguiente autoinstrucción “Es normal que me venga este pensamiento, la mayoría de la gente los tiene alguna vez y no pasa nada”.

Acto seguido, visualmente, te desplazas a “la orilla de la normalidad”.

Acabas de completar el ejercicio de visualización del nacimiento del rio.

Tratamiento Psicológico del Trastorno Obsesivo Compulsivo (TOC)

¿Por qué este ejercicio es beneficioso para las personas con TOC?

Esto es debido a que, permite desterrar la idea de que se es responsable de tener estos pensamientos y que en si mismos suponen un problema.

beneficios ejercicio

Lo que facilita retrasar la ansiedad inmediata, generada en el momento que aparece el pensamiento molesto e interpretas que eres el responsable /culpable.

Si tomas conciencia de que la ocurrencia de estos pensamientos ,es habitual en la mayoría de las personas y das ese primer paso, hacia la orilla de la normalidad. Estas dando un primer paso, hacia una solución del problema.

 

Este post, ha sido elaborado, partiendo del ejercicio del nacimiento del rio, que puedes encontrar en el libro de la psicóloga Aurora Gavino, El trastorno obsesivo- compulsivo. Manual práctico de tratamientos psicológicos.

Eyaculo antes de lo que me gustaría ¿Qué es lo que me ocurre?

Eyaculo antes de lo que me gustaría ¿Qué es lo que me ocurre?

Si durante las relaciones sexuales, sientes que eyaculas antes de lo que te gustaría, lo más probable es que hayas escuchado el termino eyaculación precoz, de hecho, es un término muy popular.

En este post, vamos a ver, algunos de los principales aspectos que se tienen en consideración, cuando un cliente acude a consulta, debido a una insatisfacción propia, de la pareja o de ambos, relacionada con la eyaculación.

El tiempo que se tarda en eyacular

La variable del tiempo, es un intento por conseguir un dato objetivo, para efectuar el diagnostico. Sin embargo, aporta poco, de forma aislada.

eyacular antes

El manual diagnostico DSM 5, establece como criterio a cumplir, para considerar una eyaculación como precoz, que esta se produzca, en el trascurso de un minuto, desde el inicio de la penetración.

Este criterio, inevitablemente vendrá a influir sobre los demás aspectos, que veremos a continuación.

La capacidad de control

Si algo caracteriza al cuadro de eyaculación precoz, es la percepción de ocurrencia involuntaria, es decir, gran parte de la frustración que genera, es debida a que la eyaculación se produce antes de lo que la persona desea.

Esta sensación de no control de la eyaculación, incrementa en gran medida, la ansiedad anticipatoria, en los momentos previos al sexo y durante el sexo.

La ansiedad anticipatoria, actúa de esta forma como un factor que perpetua y agrava el problema. Ya que la ansiedad durante las relaciones sexuales, está  asociada a eyaculación precoz y disfunción eréctil.

Mi pareja me evita y no entiendo por qué

La realidad es que, la capacidad de control, funciona como una paradoja. A mayor intento de control, mayor suele ser la ansiedad, con lo que se mantiene y agrava la circunstancia que se pretende mejorar.

Es decir, habitualmente, la persona que presenta eyaculación precoz, al percibir el problema como una cuestión de control, intenta solucionarlo controlando más, lo que suele sobrevenir en la cronificación del problema.

Si bien hay técnicas para entrenar la capacidad de control eyaculatorio, para que funcionen, estas deben estar basadas, siempre, en un entrenamiento conjunto de la capacidad para “dejarse ir”.

La satisfacción sexual de la pareja

La insatisfacción sexual de la pareja, indicada directamente o bien percibida de forma indirecta, es un aspecto que suele determinar la solicitud de ayuda sexológica.

Generalmente esta cuestión esta muy relacionada con dos aspectos; la creencia de que se es responsable de la satisfacción de la pareja y la idea de que dicha satisfacción, tiene que ser a través de la penetración.

terapia sexual

Ambas concepciones, suelen generar, un incremento de la ansiedad y una focalización atencional en el control eyaculatorio. Con lo cual el agravamiento del problema está prácticamente garantizado, a no ser que se modifiquen los mantenedores del mismo.

De hecho, la solicitud de ayuda, suele estar marcada por la triada compuesta por una baja percepción de control, la percepción o constatación de insatisfacción de la pareja y cómo veremos en el siguiente punto la propia insatisfacción personal.

La intimidad en pareja: una aliada en el sexo

La propia satisfacción sexual

La propia satisfacción, constituye un aspecto fundamental a tener en cuenta, al evaluar la situación.

Aquí se hace relevante, tener en cuenta, si se acude a consulta debido a una insatisfacción propia, ante la constatación / percepción de insatisfacción por parte de la pareja o ante la unión de ambas circunstancias.

La insatisfacción propia respecto a la relación sexual, puede estar muy influenciada por el contexto social y cultural.

Una reflexión final

Detrás de la etiqueta diagnostica de eyaculación precoz, existe un sistema complejo de factores que predisponen a que ocurra el problema y otros que contribuyen a mantenerlo y agravarlo.

Determinadas fuentes en internet, pueden incrementar el estrés y ansiedad de la persona y consecuentemente, contribuir al mantenimiento y agravamiento de la situación.

Espero que, en ese sentido, esta publicación, contribuya a reducir la presión de la persona que lo lea.

Nos vemos en el próximo post, como siempre puedes dejar un comentario con tus preguntas o reflexiones, estaremos encantados de leerte.

 

¿Cómo empezar a practicar meditación mindfulness?

¿Cómo empezar a practicar meditación mindfulness?

En este post, me gustaría ser muy practico y ofrecer una guía sencilla, para comenzar a practicar la meditación mindfulness, desde hoy mismo.

Para ello, vamos a explicar en que consisten, los dos fundamentos de la práctica de la meditación mindfulness; la instrucción fundamental y los componentes actitudinales que rodean la práctica.

Con estos dos pilares, puedes comenzar a practicar, además en el post, os voy a proponer una meditación en audio para dar comienzo a vuestras prácticas.

Si quieres comenzar a practicar desde ya, acompáñame en estas líneas, vamos a disponerlo todo, para que así sea.

¿Es sencillo comenzar a meditar?

Empezar a meditar es sencillo. Cuanto más se avance en la práctica, mayor cantidad de matices y variedades de meditación podemos abarcar. Sin embargo, comenzar desde la base es sencillo.

Una cuestión diferente, son las expectativas. Al principio es común, que pueda aparecer enfado o irritación, fruto de creencias erróneas acerca de la meditación.empezar a meditar

Estamos muy acostumbrados, a actividades competitivas, por lo que, automáticamente nos concentramos en los resultados, en lugar de en el proceso.

Un gran porcentaje del éxito, para lograr instaurar la meditación, como un hábito, está en centrarse en el proceso, más que en los resultados.

De hecho, como veremos más adelante, la instrucción fundamental, así como las actitudes, siempre inciden en observar el proceso, sin juzgar los resultados.

La base para comenzar: la instrucción fundamental

La base del mindfulness o instrucción fundamental, como la denomina el psiquiatra Vicente Simón, es el fundamento sobre el que se sustentan, todas las prácticas de meditación mindfulness.

En síntesis, se trata de, voluntariamente, dirigir la atención a la experiencia inmediata, al presente.

La clave, por mi experiencia en su práctica, está en seguir tres pasos, que voy a exponeros a continuación.

En primer lugar, debes elegir un punto de anclaje, una diana atencional. Si estas comenzando, la respiración es un ideal, puedes centrarte donde mejor la sientas, yo suelo centrarme en los orificios de la nariz y en la sensación cuando el aire entra y sale por dichos orificios.

El segundo paso, consiste en reconocer cuando nos distraemos. Consiste en observar el desplazamiento de la atención, hacia otro lugar distinto, a la diana o punto de anclaje. En definitiva, se trata de darse cuenta, que te has distraído. Este es el funcionamiento normal de nuestra atención, lo que entrena la meditación es la capacidad para hacer consciente, un proceso que pasa desapercibido en la mayoría de nuestras actividades díarias.

El tercer paso, consiste en regresar a la diana inicial. La clave de este tercer paso, esta en la actitud con la que se realiza, la actitud ideal es la de no juicio y amabilidad. Es decir, te has dado cuenta en el segundo paso que te distrajiste, has sido capaz de darte cuenta, entonces regresas en el tercer paso, sin criticarte, tratándote de forma amable, te conduces de nuevo a la diana. Regresas a los orificios de tu nariz, sintiendo el aire de nuevo, entrando y saliendo.

¿Qué es eso del “mindful eating”?

Los componentes actudinales durante la meditación

Una vez tienes clara, la instrucción fundamental, lo ideal es conocer, los componentes actitudinales, desde los que se practica dicha instrucción. Estos componentes actitudinales, no son un complemento, más bien son el segundo pilar, junto a la instrucción fundamental.

Los componentes actitudinales son; aceptación, no aferramiento, no juicio, amabilidad y apertura. A continuación, voy a describirlos, de una forma muy breve, para que sirva de resumen.

Aceptación

Implica reconocer las cosas, como están sucediendo en el momento, contemplarlas y observarlas, tal cual son.

No aferramiento

Consiste en dejar pasar todo aquello que trascurre en la conciencia, sin detenerse a desgranar dicho contenido.

No juicio

Pretende no etiquetar lo que trascurre en nuestra conciencia, es el complemento a la aceptación/reconocimiento.

 

La actitud compasiva (metta en el idioma pali)

Se trata de una actitud de amabilidad con cariño, hacia los demás y uno mismo.

La apertura

Una disposición a contemplar fenómenos, ya observados, como si se contemplasen por primera vez.

Algunas recomendaciones de materiales para empezar

El requisito fundamental, para comenzar a practicar, es encontrar un lugar y momento adecuado para practicar la meditación.

Para ello resulta fundamental, que sea un lugar tranquilo, dentro o fuera de casa, donde haya silencio y la temperatura sea agradable. Respecto al momento adecuado, un aspecto esencial es disponer las condiciones, para no ser interrumpido, durante la práctica.

Habiéndonos ubicado ya en el espacio y lugar, toca decidir la postura. Decir que se puede empezar a practicar sentados en una silla que resulte cómoda.

Si optas por meditar recostado en el suelo, lo recomendable es utilizar algunos productos meditación como una esterilla antideslizante, similar a las que se utilizan en yoga, junto con un cojín de meditación o Zafu, situado encima de dicha esterilla. Esta es uno de los modos más comunes y cómodos para meditar.

8 ejercicios de iniciación en el mindfulness

Los audios que recomiendo para iniciar la practica

¿Cómo empezar a meditar ahora mismo? Si estás dispuesto a comenzar ahora recomiendo hacerlo con meditaciones guiadas por un profesional.

En este caso, mi recomendación es comenzar por las meditaciones guiadas por Vicente Simón.

Tenéis la opción de poderlas escuchar por la app Ivoox o a través de YouTube. Podéis acceder a las meditaciones presionando aquí.

Para que podéis comenzar, mi propuesta es que lo hagáis por la llamada meditación de la respiración, que os voy a enlazar justo en este post, se trata de ponerlo fácil.

Una reflexión final

En este post, he pretendido, que os iniciéis en la meditación mindfulness, de forma sencilla.

Muchos de los aspectos indicados en el post, os serán más fáciles de comprender, una vez iniciada la práctica de la meditación.

Para comenzar, recomiendo hacerlo con meditaciones con punto de anclaje en la respiración. En concreto, en este post os facilito una meditación con este anclaje, para que os sea practico comenzar.

Resaltar que la actitud con la que se medita, es un elemento esencial, por lo que, se hace especialmente importante tenerlo en cuenta.

Hemos llegado al final de este post, espero que os haya resultado útil, como siempre podéis dejar vuestras dudas o sugerencias, en los comentarios del blog.

¿Cómo afectan las redes sociales a la inseguridad que siento hacia mi pareja?

¿Cómo afectan las redes sociales a la inseguridad que siento hacia mi pareja?

Estas en casa, pensando en que hará tu pareja, miras WhatsApp y ves que está en línea.

Empiezas a preguntarte ¿Con quién podría estar hablando?… dejas el móvil, pasan dos minutos y realizas otra comprobación.

Tus pensamientos van demasiado rápido, ayer miraste su Instagram y viste que  había dado un me gusta a un chico/a que podría encajar, con su prototipo ideal.

¿Por qué está conmigo? ¿No tengo nada que ofrecerle?

Entonces decides llamarlo/a, hablas con él/ella y le preguntas que hacía tanto tiempo en línea. Té dice que estaba hablando con su mejor amigo, resulta que ha tenido un problema y le estaba ayudando a desconectar.

Respiras y te relajas, suena convincente. Te sientes tranquilo/a, pones una serie en Netflix. Entonces piensas, estará de nuevo en línea…

Miras WhatsApp y te relajas, sin embargo, sorpresa, está conectado en Facebook, los pensamientos se aceleran y apagas la televisión…

Si las líneas anteriores te suenan familiares, es probable que hayas entrado dentro de un cóctel muy dañino, conformado por tu inseguridad, la desconfianza en tu pareja,el control cómo conducta y el sistema de refuerzos de las redes sociales.

Bienvenidos/as a un nuevo post, de la sala de espera.

¿Dónde nos vamos a enfocar en este post?. Unas aclaraciones muy necesarias

Se trata de una cuestión compleja. No fácilmente reducible, ya que cada caso requiere una atención particular.

Reduciendo para poder aclararnos, podemos contemplar dos perfiles de personas que realizan el control;

  1. A) Los que lo consideran un problema.
  2. B) Los que lo tienen integrado como una conducta normal.

Habitualmente acuden a consulta los primeros, ya que la conducta que les mitiga la ansiedad por un lado, les general más estrés, angustia y culpabilidad por otro.

En este post, nos centraremos, en este primer grupo, aquellas personas que saben que el control los/las está haciendo cavar su propia destrucción, pero que no pueden dejar de cavar.

¿Cómo he acabado enganchado/a a controlar a mi pareja en las redes?

Antes de nada, es importante descartar, que tu pareja no esté fomentando tu inseguridad, a través de conductas determinadas, en este post puedes leer sobre ello.

Tengo miedo de que mi pareja me deje por otro/a (Vol. I)

Las personas llevamos muy mal la incertidumbre, el control reduce la incertidumbre, nos da seguridad. Por tanto, el control, habitualmente cumple la función de rebajar nuestra ansiedad.

En psicología, el termino técnico para denominar a este fenómeno, es el de refuerzo negativo. Es decir, cuando una conducta, en el caso  de este post, controlar a la pareja a través de las redes, reduce la ansiedad, la probabilidad de que se repita aumenta.

Dicho de otro modo, al librarnos de la tensión que sufrimos, de forma rápida y fácil, lo más probable es que, cada vez que aparezca la tensión, acudamos a las redes a mitigarla.

Todo aquello que disminuye nuestro malestar, tiene la posibilidad de convertirse en una conducta habitual en nosotros.

¿Por qué es un círculo vicioso que incrementa mi propio malestar?

Lo mismo que te quita la presión, te la acaba generando. Parece ilógico, pero si profundizamos un poco, veremos su funcionamiento.

El control relaja, pero lo hace a corto plazo, de forma que tras un breve periodo de tiempo después de controlar, sentirás la emoción molesta y volverás a mirar tu móvil.

Pero veámoslo más en detalle:

1.Si lo que ves en tu móvil, te proporciona tranquilidad, te relajas durante un corto espacio de tiempo, aumentando las posibilidades, de volver a mirar, en cuanto la ansiedad aparezca de nuevo.

2.Si lo que ves en tu móvil, te proporciona intranquilidad, te activas más y continúas comprobando, hasta que encaje con lo que consideras tranquilizador.

De forma que se trata de un callejón sin salida, por la vía 1 o por la 2, se está reforzando la conducta de comprobación. Si no hay un cambio, esta conducta será cada vez más frecuente.

¿Por qué has decidido hablar específicamente de redes sociales e inseguridad?

Si eres usuario habitual de las redes sociales, habrás sentido en carne propia, que están fabricadas para resultar muy reforzantes. O dicho de otra forma, para que regreses una y otra vez a ellas.

La vida en Facebook, Twitter, Google plus y otras redes sociales

Podemos enunciar algunas formas en las que las redes sociales facilitan el control;

Notificaciones de actividad: Sabes si tu pareja está o no en línea, en cada una de las redes sociales

Ultima hora de conexión: Estas en conocimiento, de cuando fue la útima vez que él o ella se conectó.

Chequeadores de lectura: Certifican que un mensaje, ha sido leído por tu pareja.

Reacciones de publicación: te certifican que tu pareja le ha dado un “me gusta” u otro tipo de reacción a x publicación.

Hay muchas más, estos son algunos ejemplos, la cuestión es que, si bien depende de las personas, podemos decir que las redes sociales, están diseñadas para que regreses a ellas, sea el motivo que sea, satisfacción personal, inseguridad y un largo ect.

Lo que antes de la expansión de las redes, se trasmitía a través de cotilleos de grupos pequeños, ahora genera una expansión, que puede elevar los niveles de sufrimiento de las personas, a niveles muy altos.

Un asunto complejo, en el que todos formamos parte

En ese post me he enfocado en las personas que intentan controlar a su pareja por redes sociales, a pesar de que saben , que generan daño a sí mismos y su relación.

Sin embargo, es un asunto complejo, que aquí se ha reducido, para poder explicar una parte del problema.

Por último, me ha parecido muy importante destacar que, las redes sociales, están construidas para regresar continua y compulsivamente a ellas. A través del uso de refuerzos y castigos, es decir, a través del conocimiento de cómo nos comportamos y aprendemos.

Llegamos al final de este post, como siempre puedes dejarnos un comentario o sugerencia en los comentarios.

 

¿Si mi pareja tiene una fantasía, significa que la quiere llevar a cabo?

¿Si mi pareja tiene una fantasía, significa que la quiere llevar a cabo?

Las fantasías sexuales, constituyen el combustible del deseo sexual y la excitación. Normalmente se fantasea, cuando la excitación y el deseo funcionan adecuadamente. Por lo que fantasear, enriquece el área sexual privada y de la pareja.

Hasta aquí es perfecto, si no fuera porque las fantasías, al igual que pueden convertirse en motivo de unión, pueden llegar a provocar conflictos en la relación.

Y aquí tenemos el dilema, algo que genera excitación en la pareja, genera malestar en la otra persona.

Pienso luego fantaseo

Las fantasías sexuales, son pensamientos, estos pensamientos se basan en la historia vital de cada uno de nosotros. Es decir, a partir de nuestra vida, generamos narraciones, en este caso sexuales, al igual que cuando un autor, crea un universo propio, a través de una novela, película o serie. 

Podríamos decir que, las fantasías sexuales, son por tanto, una especie de relato erótico, generado por nosotros, con el que nos recreamos y excitamos.

Nuestras fantasías, tienen componentes de toda nuestra historia de aprendizaje. En la actualidad, el porno, se ha convertido en una de las principales fuentes de modelamiento de las fantasías. Influye ellas y se encarga de satisfacerlas.

Mi marido ve porno

¿Fantaseo luego actuó?

Es habitual utilizar el término fantasía sexual, como sinónimo de; practica sexual que una persona desea realizar.

Esto lleva a muchas personas, a pasarlo mal en su relación de pareja. Por esa asociación entre fantasía y deseo de realización.

Es muy posible que hayas oído algo así como “si lo piensa significa que lo desea o quiere…”. La realidad es que una fantasía, cómo cualquier pensamiento, no es nada por sí mismo.

Por ello, no podemos decir que pensar en algo, signifique nada más allá. Pensar significa pensar.

Si el pensamiento resulta excitante y la persona se siente bien con él, ahí tenemos la fantasía sexual por excelencia. Importante repetirlo, que resulte excitante, no significa que se quiera o desee realizar.

Sí la pareja, conoce la fantasía y la acepta, la intimidad sexual puede verse realzada, y como veremos más adelante, puede convertirse en un gran aliciente en las relaciones sexuales.

Sin embargo, en caso de que la pareja, considere que una fantasía es inadecuada. Puede resultar, en una fuerte fricción dentro de la relación. Especialmente, sí va en contra de los valores del otro.

¿Los sueños, siempre, sueños son?

Claramente no, en ocasiones se unifica la fantasía y la apetencia por cumplir esa fantasía.

Es en ese momento cuando oímos un tajante “me encantaría realizar un trio,” por poner un ejemplo. Que no sería lo mismo que; “me excita pensar en hacer un trio”.

Pueden parecer diferencias sutiles, sin embargo, diferenciar, supone un gran cambio en una relación.

Cuando las fantasías, se desean cumplir y son compartidas y aceptadas por la pareja, es probable que sea un incentivo en la vida sexual de ambos.

Los casos más complicados, son aquellos en los que, la fantasía del otro, genera algún tipo de rechazo. Ya que esto puede traducirse, en sentimientos de rechazo hacia la propia pareja y preocupación, la cual puede llegar a ser muy intrusiva y generadora de una fuerte ansiedad.

Fantaseando que es gerundio

En síntesis, si tu pareja fantasea con algo, no tiene por qué significar que lo quiere llevar a la realidad. Por lo que, la comunicación puede ser vuestra aliada, resolver vuestras dudas en conjunto, puede fortalecer la relación.

La intimidad en pareja: una aliada en el sexo

Por otra parte, si tienes una fantasía y dudas si trasmitírsela a tu pareja, es importante que tengas en cuenta que, las fantasías sexuales, son eventos privados. Por lo que, tú decides, que aspectos de tu imaginario sexual, quieres compartir con tu pareja y cuáles no.

Espero que este post os resulte de ayuda, nos vemos en el siguiente, como siempre, podéis sugerir y preguntar cualquier cuestión en los comentarios.

 

¿Por qué me planifico muy bien y aun así, continúo procrastinando?

¿Por qué me planifico muy bien y aun así, continúo procrastinando?

El verbo procrastinar, ha pasado de ser relegado a un uso poco común, a convertirse en un termino de moda.

Esto ha ocasionado, por una parte, una obsesión por la productividad personal, en el que se demoniza posponer una tarea, en sintonía con el dicho “no dejes para mañana lo que puedes hacer hoy”. Así como, posturas opuestas, que proponen que procrastinar, es beneficioso para nuestra salud mental.

Mi propuesta para este post, no es decantarme por una de estas posturas, es más bien, hablar sobre un problema que me encuentro habitualmente en consulta. Este problema, se define con una pregunta que mis clientes, me suelen realizar:

¿Por qué me planifico muy bien y aun así continúo procrastinando?

Y es qué, resulta muy común, que cuando posponemos tareas, pensemos frecuentemente en la ausencia de planificación o en un error de la misma.

La planificación es clave pero…

Este análisis, no es para nada un error, la planificación es clave, permite desarrollar estrategias, delimitar los tiempos, generar plazos.

planificación

El error más bien, está en considerar que, si procrastinamos, es únicamente debido a una falta de planificación.

La realidad es que, el hecho de posponer una tarea, se suele deber a conjunto de factores, y no a uno solo.

En este post voy a describir tres posibles factores; la evitación experiencial, el perfeccionismo y la deseabilidad social.

Evitación experiencial

Las personas frecuentemente, tendemos a evitar aquellas cosas que, anticipamos, nos pueden generar malestar.

Por ello, detrás de la procrastinación, en muchas ocasiones se esconde la evitación de una experiencia, asociada a molestia o malestar.

Así, por ejemplo, podemos postergar ir al dentista, por temor a que nos hagan daño o buscar trabajo, por temor a sufrir un ataque de pánico en una entrevista.

Si os poneis a pensar en aquellas actividades que tenéis pendientes, quizás encontréis algún ejemplo en el que estéis procrastinando un plan, un proyecto, una tarea por este motivo.

evitación experiencial

Las emociones a las que solemos evitar exponernos son aquellas que nos generan malestar como; el miedo, la ansiedad, el estrés, la ira, el enfado, o la vergüenza por nombrar algunas de las principales.

Del Revés: Una película sobre emociones, recuerdos y familia

Por lo que, en estos casos, la planificación ayuda y resulta útil, pero puede no ser suficiente. No se trata de que seas vago/a, en muchas ocasiones se trata de algo tan humano como la evitación del malestar.

En ocasiones ese malestar, puede ser concebido como insoportable, de una forma real, no ficticia.

Este factor, puede ocasionar muchas consecuencias negativas para las personas. Ya que postergar ir al dentista u a otro profesional puede generar problemas de salud graves, así como por ejemplo postergar una cita, puede conllevar perder la posibilidad de conocer a una persona que aporte mucho a tu vida.

Perfeccionismo

De la misma forma que la evitación experiencial, querer lograr la perfección, puede llevarnos a posponer diferentes aspectos de nuestra vida.

Incluso, si no sois personas que se consideren con una conducta perfeccionista, es muy probable que, en algún grado, lo hayáis experimentado en vuestra vida.

En caso de que el perfeccionismo, predomine respecto al área social de una persona, es frecuente escuchar frases del tipo ; “deseo mucho hacerlo, pero todavía no estoy preparado…”.

Esto puede llevar a una postergación eterna, de algo para lo que sí que se está preparado, pero que, sin embargo, a juicio de la persona, no es perfecto. Dependiendo del grado de perfeccionismo, puede llevar a que los proyectos no vean la luz.

Imaginemos un compositor, que nunca ve terminada una canción o a un actor que nunca ve finalizada su preparación para una película.

La perfección se convierte así, en un arma de doble filo, posibilita llegar a cumbres de la creación humana y a la vez puede impedir que dichas cumbres, puedan ser contempladas por otras personas.

De esta forma quedan discos, novelas, obras sin estrenar. Así como quedan oposiciones sin realizar, viajes sin hacer, cosas sin decir…

Retrato de un perfeccionista

Deseabilidad social

Otro factor importante de procrastinación, es la deseabilidad social. Las personas crecemos con una determinada cultura, en la que se premian determinadas conductas y se castigan otras.

Por poner un ejemplo, precisamente la procrastinación es una conducta que se tiende a castigar, ya sea en trabajos o en tu vida personal.

deseabilidad social

Por ejemplo, suele esta premiado socialmente, hacer las tareas gradualmente, estudiar todos los días un poco, escribir todos los días algo. Sin embargo, hay personas que, por características determinadas, tienen un mejor desempeño, invirtiendo toda su energía en un breve espacio de tiempo.

Por lo que, si una persona se quiere plegar a lo socialmente deseable, puede postergar una determinada tarea, por imponerse, hacerla de forma gradual. El sufrimiento en este caso, es similar, a intentar llevar unos pantalones de una talla que no te corresponde.

Hasta aquí el post de hoy, si quieres sugerir algún tema para nuestro próximo articulo o lanzar alguna reflexión o duda, te leemos en los comentarios.

¿Cómo influye la imagen corporal sobre tu autoestima?

¿Cómo influye la imagen corporal sobre tu autoestima?

 

Nuestro cuerpo forma parte de nosotros mismos, es nuestro hábitat, nos acompaña a todas partes. Por lo que, es un elemento de gran importancia a la hora de apreciarnos y reconocernos.

Si no nos sentimos a gusto con nuestro cuerpo, es muy probable, que ese sentimiento se extienda y generalice al concepto que tenemos de nosotros mismos y a la valoración emocional de este concepto, nuestra autoestima

¿Cómo se aprende a rechazar el cuerpo?

No nacemos despreciando o rechazando nuestro cuerpo. Lo aprendemos. Profundicemos un poco en esta idea.

Desde que nacemos, comienza un aprendizaje, conforme vamos creciendo, vamos recibiendo indicadores de lo que es apreciado y lo que no. Sabemos que algo es apreciado, en función de las consecuencias que nosotros recibimos y en aquellas que observamos, que otras personas reciben.

Un ejemplo muy gráfico de esto último, se puede observar, cuando una madre o un padre, le dice a su hijo/a “madre mía cómo te vas a poner” (más encubierto) o un niño/a escucha comentarios cómo “que guapo/a que estas, se nota que has adelgazado”.

Con el tiempo, en base a la influencia de nuestra figura de apego primarias, nuestra familia, amigos y de forma más global el resto del contexto que nos rodea, vamos dibujando una imagen corporal.

La imagen corporal es una mezcla entre la forma en la que percibimos nuestro cuerpo y nuestro sentimiento /valoración hacia él.

Todo lo que vamos recogiendo, a modo de aprendizaje, durante la infancia, la adolescencia y después durante nuestra vida adulta, va modelando la imagen de nuestro cuerpo.

Sí esa imagen no nos produce aprecio o nos genera rechazo, esto puede transformarse desprecio/rechazo hacia nuestra persona y muy probablemente traerá consigo conductas dañinas hacia nosotros mismos.

¿Por qué es importante distinguir entre el cuerpo y la imagen del cuerpo?

El cuerpo en sí mismo, no contiene pensamientos, sentimientos o evaluaciones, la imagen corporal es la que las contiene.

Esto es relevante, ya que, no es necesario que el cuerpo cambie para que una persona comience a sentirse bien con él.

Es decir, a través del cambio de la imagen corporal, se puede modificar la autoestima corporal sin cambiar el cuerpo.

¿El cambio corporal nunca va a ser necesario para apreciar o reconocer nuestro cuerpo?

Rotundamente no, ya que la percepción del propio cuerpo forma parte de la imagen corporal.

En resumen, es clave, no apresurarse. En ese sentido, sería muy beneficioso valorar la imagen corporal, en cualquier caso, de modificación del cuerpo a través de cirugía. Ya que, si por ejemplo hay distorsiones de la imagen corporal, no sería aconsejable.

Por ejemplo, si no hay ninguna distorsión en la imagen corporal, operarse la nariz a través de una rinoplastia o cualquier otra operación estética, puede resultar en una mejor autoestima corporal, sin embargo, es importante subrayar que los cambios físicos no garantizan cambios en la imagen corporal.

Es por ello, que hay personas que, tras una operación estética, mantienen su insatisfacción y pueden llegar a realizar una corrección continua de su cuerpo.

La relación entre la autoestima y la imagen corporal

Para sintetizarlo, la imagen corporal, es un elemento importante en la autoestima de una persona.

La no apreciación, no aceptación o rechazo, pueden provocar problemas de desprecio y no aceptación de uno mismo y consecuentemente generar conductas de evitación o ocultamiento en el entorno, con los amigos, la pareja, el contexto familiar o laboral.

Por lo que, es importante tener en cuenta, que esta imagen esta formada por la percepción de nuestro propio cuerpo, lo que pensamos y lo que sentimos acerca del mismo.imagen corporal

Tanto la percepción, cómo los sentimientos y pensamientos acerca del cuerpo, se ven influidos por la historia de aprendizaje de la persona.

Por ello, para mejorar la imagen corporal, un aspecto fundamental es generar nuevos aprendizajes, que permitan reconocer el cuerpo y apreciarlo.

El cambio corporal a través la alimentación y el ejercicio, son aspectos relevantes, que, junto con una buena relación con la propia imagen, contribuyen en gran medida a la mejora de la imagen corporal.

Los cambios a través de operaciones determinadas o cirugía estética, no son negativos por sí mismos, sin embargo, es importante tener en cuentea, que no son una panacea. Es decir, el cambio corporal, no garantiza una mejora en la imagen corporal. Por ello son decisiones que, bajo mi punto de vista profesional, es importante que no se ejecuten de forma rápida. 

Continuaremos profundizando en aspectos relacionados con la imagen corporal, ya que es un aspecto fundamental relacionado con la autoestima, cualquier duda o sugerencia puedes escribirnos aquí abajo en los comentarios.

 

La intimidad en pareja: una aliada en el sexo

La intimidad en pareja: una aliada en el sexo

En este post, me gustaría hablar, sobre un motivo de consulta muy frecuente en terapia de pareja.Se trata de la falta de deseo hacia la pareja, de uno, o de los dos miembros de ésta.

Los problemas de pareja que más atiendo en consulta

Y como menciono en el título, no vamos a hablar de todos los factores que pueden contribuir a esa falta de deseo, nos vamos a centrar en uno de ellos, la intimidad

El triángulo de Sternberg

Es posible que en alguna ocasión, hayáis visto un triangulo, con estos tres componentes en sus vértices, intimidad, pasión y compromiso.

Aunque no vamos a hablar específicamente, de este autor y su teoría, me parece una forma muy grafica de visualizar estos tres componentes clave, en una relación de pareja.

Tienes el triangulo visualizado, pues bien, vamos a ver que sucede con la intimidad y el motivo por el que puede estar relacionada, con la disminución del deseo sexual en pareja.

¿Qué es la intimidad?

Podemos observar la intimidad en una pareja de dos formas, una que tiene más que ver con una actitud y otra con la comunicación de esa actitud.

La actitud, vinculada a la intimidad, tiene, entre otras, estas características; se trata de una disposición de aceptación, apertura, curiosidad, amabilidad y no juicio hacia la pareja. Sí, se trata de una actitud muy similar, a la de la practica de la meditación mindfulness.

Junto a esta actitud, tenemos la forma en la que se comunica dicha actitud, que puede ser a través de la comunicación no verbal, de la palabra, del tono o de acciones concretas. 

En definitiva, por esta razón, en muchas ocasiones se utiliza el termino intimidad, como sinónimo de comunicación, aunque no estemos hablando de lo mismo.

La evolución de la intimidad

En la primera fase de una relación de pareja, durante el enamoramiento, la actitud de aceptación, apertura, curiosidad, amabilidad y no juicio, se da casi de forma automática.

La novedad de la pareja, lo reforzante de cada vivencia, la ausencia de rutinas o hábitos dentro de la relación, favorecen que, al comienzo, la disposición hacia el otro parezca algo espontaneo.intimidad en pareja

Sin embargo, tras la etapa de enamoramiento, las características de la actitud de intimidad, se van haciendo cada vez menos espontaneas.

Es en ese momento, en el que, hay parejas que, por la capacidad para suscitar estimulación en el otro, entre otras características, son capaces de mantener la actitud de intimidad como una constante a modo de meseta.

Sin embargo, en otras relaciones, la intimidad se va desgastando, pudiendo llegar a su ausencia. Es decir, no hay aceptación, no hay curiosidad, no hay amabilidad y las acciones de la pareja se juzgan con dureza.

La pérdida de intimidad y la baja frecuencia de relaciones sexuales en pareja

La perdida de intimidad, puede relacionarse con variedad de consecuencias, que serán diferentes en función de cada pareja. Habitualmente en terapia, se suele ver relacionada con discusiones no fructíferas, tensión, estrés, baja frecuencia de relaciones sexuales…

Echar en cara o como convertir el dialogo con tu pareja en un caos

La intimidad favorece la activación en general, es estimulante, siendo generadora de activación sexual, produciendo excitación y deseo en una relación de pareja.

Precisamente en parejas de media-larga duración, se suele observar dos características; baja intimidad y bajo nivel de deseo sexual, en uno o en ambos miembros.

Una recomendación: hablar de sexo en pareja

Favorecer la intimidad en pareja, puede contribuir a la mejora en la satisfacción sexual de ambos miembros.

Hablar de sexo en pareja, se convierte en este punto, en una práctica que contribuye a generar activación sexual e intimidad en pareja.intimidad en pareja

Se puede hablar de sexo con la pareja, en tres tiempos diferentes, antes del sexo, durante el sexo y después del sexo.

Antes del sexo, permite conocer los gustos, intereses y formas en las que nuestra pareja disfruta de su sexualidad tanto individual como con nosotros.

Durante el sexo, ya sea a través de “leguaje sucio” o cualquier mensaje excitante, susurros, tono de voz, permite generar excitación y deseo.

Tras la relación, se puede hablar sobre la forma en la que nos hemos sentido, aquello que queremos mantener, lo que no volveríamos a hacer, lo cual aumenta la intimidad en pareja.

hablar de sexo en pareja: ejercicio práctico

Es por ello que, a la hora de plantearme la escritura de un e-book, para mejorar el deseo y la excitación en parejas de media o larga duración, decidí que, el aumento de la intimidad sexual, debía ser uno de los principales objetivos a alcanzar.

Continuaremos hablando sobre la intimidad, en futuros post, cualquier duda, cuestión, sugerencia, puedes escribirnos aquí debajo, en los comentarios

¿Me dirá mi psicólogo/a que decisiones tomar?

¿Me dirá mi psicólogo/a que decisiones tomar?

Es común que, en las sesiones de psicoterapia, los/las clientes pregunten ¿Y tú que harías? ¿Debería dejar o no mi trabajo? ¿Debo dejar a mi pareja?

En muchas ocasiones, se espera del psicólogo o psicóloga, que se pronuncie sobre que decisiones tomar.

Cuando las personas con las que trabajo, me realizan ese tipo de preguntas, suelo comentar; ahí viene la pregunta trampa, después, explico mis razones para llamar así , a estas preguntas.

Explicar la pregunta trampa, supone un momento de humor entre él/la cliente y yo. Al tiempo que se convierte en un punto de inflexión perfecto, para hablar de las expectativas frente a la terapia.

La pregunta trampa ¿y eso por qué?

Me gusta llamar a estas cuestiones, preguntas trampa, ya que resulta muy fácil responder de acuerdo a las consideraciones propias, responder cómo la persona y no como el profesional.

decisiones

Es automático, nos preguntan y damos una opinión. Es perfecto para una cena con los amigos/as, pero en una relación cliente-psicólogo/a, resulta contraproducente.

La Ambivalencia en la Toma de Decisiones

Entonces… ¿Los psicólogos no establecen pautas?

Sí, si lo hacemos. Pero no tomamos, decisiones por el cliente. ¿Cuál es la diferencia?

Las pautas y recomendaciones que el psicólogo o psicóloga puede dar, se establecen en base a la evidencia científica para solucionar un problema en concreto.

Es decir, a partir de la solicitud expresa del cliente, se establece un marco de tratamiento, con unas pautas encaminadas a solucionar un problema o mejorar una situación.

Por tanto, planeamos el tratamiento y sus pautas en base a las decisiones del cliente. En lugar de tomar nosotros dichas decisiones.

Fomentando la autonomía en lugar de la dependencia

No tomar decisiones por el cliente, evita provocar una dependencia de la terapia.

De esta forma dentro del plan de tratamiento, el cliente ira tomando sus decisiones. Dejar o no dejar su relación de pareja, perdonar o no perdonar una infidelidad, vender o no, su casa, quedarse o mudarse a otra ciudad, continuar o no, los estudios comenzados…

decisiones

Al finalizar la terapia, la sensación será, con mayor probabilidad, la de haber llevado el timón de su propia vida y no, la de haber contemplado, como otra persona dirigía ese timón.

Continuando con la metáfora, lo que hace el terapeuta, es averiguar, en primer lugar, el rumbo hacia donde se quiere dirigir el cliente. Si el cliente duda, el psicólogo no resuelve, fomenta el autoconocimiento, a través de preguntas y ejercicios, que permiten ir perfilando hacia donde se desea ir.

Una vez el cliente toma su decisión/decisiones, el psicólogo ayuda en la elaboración del plan, hacia la consecución de sus objetivos.

La metáfora del jardín o cómo recuperar el sentido vital durante la desescalada (parte 1)

Si tienes alguna duda que te podamos resolver o quieres sugerirnos algún tema para el próximo post, puedes hacerlo aquí abajo en los comentarios.

La metáfora del jardín o cómo recuperar el sentido vital durante la desescalada (parte 1)

La metáfora del jardín o cómo recuperar el sentido vital durante la desescalada (parte 1)

Inmersos en la pandemia por el coronavirus, nos hemos visto dentro de una situación inesperada y extraña.

En miedo de esta situación, la adaptación a las nuevas circunstancias, ha podido realizarse con mejores o peores consecuencias.

Una de las posibles consecuencias de esta situación, es la perdida de sentido vital. Situación que ha ocurrido en muchas personas, debido a que la situación ha obligado a reestructurar los planes de vida.

La consistencia con nuestros valores, contribuye a dar sentido a nuestra vida. Por lo que he pensado que hablar de valores y de esta metáfora del jardin, es en este momento, más que relevante.

Este post tendrá una segunda parte, de momento ¿Me acompañas en la primera? Comencemos…

¿Cómo ha afectado el confinamiento a tu plan de vida?

Es posible que estés experimentando apatía, rabia, frustración y no sepas a que puede deberse.

Tras hacernos a la idea de la situación en la que estábamos envueltos, progresivamente, cada persona fue adaptando su vida a la situación.perdida de sentido

En esa adaptación progresiva a la nueva situación, se empezaban a generar perdidas en determinadas áreas.

Los plazos se modificaban, los planes establecidos ya no eran válidos. Aquellas personas cuyo proyecto vital, encajaba en gran parte con la nueva situación, es más probable que no hayan tenido una crisis de sentido.

Sin embargo, si planes esenciales dentro de tu proyecto de vida, se han perdido o han tenido que paralizarse temporalmente, es posible que estés experimentado o hayas experimentado una pérdida de sentido, proporcional a los cambios experimentados.

¿Es normal sentir miedo a salir durante la desescalada?

¿Hacia dónde iba y hacia donde quiero ir?

Es posible que lo supieras antes del confinamiento y durante este periodo no estés seguro de hacia donde te diriges.

Por ello, preguntarte que era prioritario en tu vida antes de la cuarentena, que es prioritario ahora y si estas siendo consistente o no con esa importancia. Puede ser el principio del viaje hacia la ganancia de sentido vital.

Algunas de estas áreas son la familia, las relaciones sociales o de pareja, trabajo, ocio y tiempo libre…

Conocer la dirección, no garantiza nada, pero supone los cimientos para alcanzar el sentido y la satisfacción vital.

¿Estoy siento consistente con mis prioridades o valores de vida?

El siguiente paso es saber si aquellas áreas más importantes para ti, están siendo cuidadas de acuerdo a la importancia que tienen para ti.

perdida de sentido

Es decir ¿Dedicas el tiempo y esfuerzo a esas áreas acorde con la importancia que tienen para ti?. Una metáfora que resulta útil para explorar esta cuestión, es la metáfora del jardín.

La metáfora del jardín

Vamos a ver la introducción a esta metáfora, para ello te dejo con un fragmento textual, considero que merece totalmente la pena, dedicar un momento a leer la introducción a esta metáfora.

Metáfora del jardín extraída del artículo de Páez, Gutiérrez, Valdivia y Luciano, 2006, p.15) titulado Terapia de Aceptación y Compromiso (ACT) y la importancia de los valores personales en el contexto de la terapia psicológica.

“Supongamos que cada uno de nosotros somos jardineros, adoramos nuestras plantas, las plantas son las cosas que queremos en nuestra vida. Hemos seleccionado un lugar para plantar nuestro jardín, hemos distribuido las plantas dejando más terreno para las que más nos gustan, para las que queremos que más crezcan y menos espacio para   que no son tan relevantes para nosotros. Hemos preparado la tierra, plantado semillas, algunas han brotado, unas con más fuerza, otras con menos… Y claro, algunas plantas importan más que otras, puede no ser lo mismo que se seque uno de los geranios a que se seque un rosal, el rosal puede que sea una de las plantas que más importen, que se cuide con más mimo… Ahora dime, ¿cuáles son tus áreas o facetas de valor, como si fueran las plantas de tu jardín?, ¿Cuánto te importa cada una de ellas?… Fíjate que no te pregunto cómo están actualmente, sino qué sector ocupan en tu terreno, te pregunto sobre el valor que ellas tienen para ti…”

¿Te has imaginado que áreas son para ti plantas importantes en tu vida-jardín y cuáles no?

¿Estás cultivando con mimo, cuidados, dedicación, tiempo, esfuerzo, tus áreas-plantas más importantes?

En el próximo post continuaremos el camino comenzado en este post hablando del siguiente paso, la consonancia acciones-valores.

 

¿Es normal sentir miedo a salir durante la desescalada?

¿Es normal sentir miedo a salir durante la desescalada?

El regreso progresivo a la actividad en el exterior, bautizado como “la desescalada”, está provocando diversidad reacciones.

Esto es debido, en parte, a que las condiciones de aislamiento, así como la severidad del mismo, no ha sido el idéntico en toda la población.

En cada persona, las condiciones han cambiado, dependiendo de muchos factores.

De forma general, una condición de aislamiento, puede favorecer el desarrollo de temores, como veremos más adelante en este post.

Cómo gestionar las preocupaciones en tiempos de pandemia.

¿Qué ocurre cuando sentimos miedo?

 

En el caso del miedo al coronavirus, se trata de una emoción totalmente adaptativa, es decir, es un temor ante un peligro real.

El temor que nos provoca la situación temida, como en este caso, la exposición al coronavirus, puede desencadenar en un principio una reacción de estrés, en este caso principalmente de parálisis o de huida.

Que más tarde, puede convertirse en la evitación, de toda situación que se perciba como un potencial riesgo.

 

En este escenario, la necesidad de reanudar nuestras vidas, al tiempo que se da con una solución definitiva a la pandemia, puede presentar dificultades.

 

 

El caso especial del coronavirus

Los virus no se ven, son intangibles, incoloros , inoloros. No pueden ser percibidos por nuestros sentidos.

De esa forma, lo que en un principio podría ser una fobia específica, pueda transformarse rápidamente en una situación de estrés constante, en forma de preocupaciones o en forma de pánico.

Cómo disminuir la ansiedad si sentimos dificultad para respirar y se descarta la infección por coronavirus

 

El problema de la generalización del miedo

En el contexto actual, el estímulo temido, es muy fácilmente generalizable. Nos advierten que podemos encontrarlo en cualquier lugar, material, persona.

Se generan bulos constantes y cada día aparece información nueva.

Todo ello lo convierte escenario ideal, en el que se puede desarrollar un miedo generalizado, es decir, acabar desarrollando una ansiedad constante, ante casi cualquier situación o dicho de otra forma, miedo al miedo.

Si el lugar seguro, o zona donde nos sentimos a salvo del coronavirus, es únicamente nuestro hogar, es muy probable que empecemos a evitar salir, pese a que dispongamos de la posibilidad de hacerlo, bajo determinadas condiciones.

¿Es posible confundir la dificultad respiratoria por coronavirus con una respuesta de ansiedad?

El aislamiento favorece el desarrollo del temor

Las situaciones de aislamiento favorecen la evitación y el escape (o huida) dos acciones que contribuyen a que el miedo se perpetúe.

Cuanto más estricto y prolongado haya sido el aislamiento, mayor puede ser el miedo a salir.

Por ejemplo; si durante el confinamiento por miedo al contagio, has pedido tu compra online u otra persona se encargaba de hacerla.Es posible que el miedo haya ido aumentando de forma progresiva, resultando ahora muy complicado regresar a la calle.