Tengo miedo de que mi pareja me deje por otro/a (Vol. I)

Tengo miedo de que mi pareja me deje por otro/a (Vol. I)

¿Sientes desconfianza o inseguridad de forma generalizada hacia tu pareja y esto esta teniendo repercusiones sobre tu vida y sobre la relación de pareja?

¿Has intentado alguna forma de control hacia tu pareja como comprobar sus redes sociales?

¿Has notado que te sientes enfadado/a, triste o con ansiedad?

Si la respuesta a estas preguntas es un sí, puedes sentirte extraño/a por ello.

No se trata de un problema poco frecuente, de hecho, es un motivo de consulta y terapia muy habitual.

Los problemas de pareja que más atiendo en consulta

La inseguridad hacia la pareja y sus efectos

Podemos hablar de la inseguridad hacia la pareja y el miedo asociado a que nos pueda engañar como un espectro.

Una línea que va desde una inseguridad baja, media-baja, hasta una inseguridad media-alta o alta.

inseguridad pareja

El sentimiento de inseguridad es un generador de sentimientos como la angustia, miedo, ansiedad, que a su vez generan también inseguridad.

Si quieres ser feliz, confía en tu pareja

Sin embargo, no todo sentimiento de inseguridad respecto a la pareja, llega a ser un problema para una persona.

Se trata de una combinación entre la intensidad de la inseguridad, la importancia de la pareja en su vida y los recursos de los que la persona dispone.

Junto con otros factores como; la importancia de esa persona en su vida, la historia vital y el contexto en el que se mueve (esto ultimo lo analizaremos en un futuro post).

Duelo por ruptura de pareja: 5 FASES

A lo que podemos añadir las características propias de la otra persona. Este punto es relevante, el sentimiento de inseguridad en pareja se gesta en una interacción entre dos personas.

Los problemas respecto a este sentimiento de inseguridad, alcanzan su punto crítico cuando fruto de este sentimiento y sus asociados, la vida de la persona que lo sufre comienza a verse afectada de forma negativa y es considerado por la persona como no sostenible.

Es decir, cuando se genera un malestar que se traslada a diferentes esperas de su vida, la propia pareja, el trabajo, el ocio y tiempo libre y demás áreas en las que las que esta se mueve.

Se vuelve insostenible debido a que un determinado grado de inseguridad sostenido en el tiempo puede dar lugar a estrés crónico, con los efectos característicos sobre la memoria, la capacidad para tomar decisiones, la capacidad para pensar con claridad. Y los efectos sobre el cuerpo, tensión, dolores localizados, dificultad para respirar, ritmo cardiaco acelerado etc.

Factores que condicionan la aparición de inseguridad hacia la pareja

Tu historia de vida, el sustrato fértil o infértil para la inseguridad

Imaginemos que Carlos (ejemplo ficticio) conoce un poco antes de cumplir 30 años, a una chica muy especial para él.

Pero Carlos no es un folio en blanco, durante su infancia y adolescencia ha ido viviendo multitud de experiencias, con sus padres, sus amigos y sus primeras relaciones de pareja y las que vinieron después.

Las primeras relaciones de amistad y de pareja, constituyen una fuente de aprendizaje inmenso. Se generan creencias sobre el amor y su evolución con el tiempo, el sexo, la confianza que se puede depositar en el otro etc.

Esas experiencias constituyen una especie de infraestructura de esquemas de lo que se supone una relación, lo que se puede esperar y lo que hay que hacer para que tenga éxito o para que fracase.

inseguridad pareja

De esa forma cuando conoce a su actual pareja a sus 29 años, se están uniendo dos historias de vida. Dos personas que han estado en continuo aprendizaje hasta ese momento.

De esta forma podemos hablar de sustratos fértiles o infértiles para la inseguridad.

7 Problemas de Comunicación en Pareja

Es decir, independientemente de lo que la conducta de nuestra pareja, de cómo se comporte. Nuestra experiencia de vida, puede facilitar el hecho de que sintamos que nos sintamos más o menos seguros en la relación.

CRISIS EN LA PAREJA

Factores que tienen pueden contribuir a la inseguridad en una persona y que son ajenos a la relación son, engaños de anteriores parejas, creencias sobre el genero “los hombres son…” / las mujeres son …”, sobre lo que significa vivir en pareja “cuando se esta en pareja se tiene que hacer …” / “Cuando se está en pareja no se debe de…”.

Podríamos dar multitud de ejemplos de estos esquemas referentes a una pareja que pueden condicionar la relación.

El contexto actual. San Smartphone y su equipo condicionante de inseguridades -RRSS, APP`s de ligue y WhatsApp- (segunda parte de este post, próximamente en el blog)

La forma de actuar de tu pareja. Las interacciones generadoras de inseguridad, no intencional y la zona oscura, las personas con conducta manipuladora

La forma de actuar de tu pareja, su conducta hacia ti y hacia los demás. Puede condicionar en gran medida que sientas más o menos inseguridad en una relación.

Es decir, tu historia de vida interactúa con la conducta de tu pareja. En gran cantidad de ocasiones, como el caso que vamos a ver a continuación, la pareja no está haciendo nada malintencionado. Veamos el ejemplo:

Ejemplo: Carlos(nombre ficticio) ha vivido un engaño de su anterior pareja, por lo que existe mayor riesgo de que puedan aparecer inseguridades en el caso de que su pareja, Layla(nombre ficticio), sienta gran afinidad hacia su mejor amigo Rafa (nombre ficticio).

En este caso Carlos(nombre ficticio) puede realizar la siguiente reflexión “mi anterior pareja me engaño con su mejor amigo” “las mujeres y los hombres no pueden ser amigos (creencia), luego si mi pareja tiene un amigo íntimo, esta relación podría dar lugar a un engaño futuro”

Sin embargo, no en todas las ocasiones en que las personas sienten inseguridad esto se produce por ideas preconcebidas suyas. Aquí hay que llevar cuidado.inseguridad pareja

Es importante diferenciar si la inseguridad que siento, esta fundamentada principalmente en mi historia de vida o si por el contrario la pareja con la estoy, está generando deliberadamente esta desconfianza. Veamos otro ejemplo.

Ejemplo: podemos ver lo anterior con una de las conductas estrella de las personas cuya pretensión es manipular a su pareja, la triangulación. Es decir, los casos en los que la pareja introduce de forma deliberada a una tercera persona en la relación. La cual tiene todos los atributos que son admirables en el/ella.

Además, la persona que realiza la conducta suele expresar a su pareja la gran admiración que siente hacia esta persona. La diferencia con el amigo/a intimo es que este caso, hay una intencionalidad de generar celos en la persona victima de este tipo de manipulación. Este sistema puede generar inseguridades muy fuertes, que más tarde pueden ser usadas para manipular a la pareja y llevarlo/a hasta la desesperación.

Es por ello que cuando en consulta se presenta un caso de inseguridad hacia la pareja se hace relevante, como en cualquier caso, no dar nada por supuesto y analizar concienzudamente el caso.  A fin de saber realmente que esta ocurriendo y enfocar la terapia en una u otra dirección.

Problemas de pareja: cómo superar la ansiedad

Llegamos al final de este post sobre el miedo que una persona puede sentir respecto a que su pareja le engañe.

Este post tendrá segunda parte en la explicaremos otro elemento fundamental que condiciona el sentimiento de inseguridad hacia la pareja, la influencia del contexto actual en la gestación de las inseguridades en pareja.

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La metáfora del invitado indeseado

La metáfora del invitado indeseado

La metáfora del invitado indeseado, es una metáfora utilizada en la Terapia de Aceptación y Compromiso, conocida por sus siglas en inglés como ACT.

Esta metáfora en concreto, nos sirve para contemplar lo que ocurre cuando intentamos controlar nuestros pensamientos o emociones.

Pensamientos y Creencias: Trás mis pensamientos, están mis creencias

Para ello nos adentramos en una situación concreta: una fiesta, con todos tus amigos/as, en la que aparece un invitado que no estaba en los planes.

Del Revés: Una película sobre emociones, recuerdos y familia

Te sugiero adentrarte en la metáfora, sacar tus propias conclusiones y después si te apetece, pasarte por este otro post:

¿Es posible controlar los pensamientos?

Algunas consideraciones antes de la metáfora

Me gustaría que tuvieses a tu alcanze la metáfora del invitado indeseado en varios formatos ; video, audio y a modo de trascripción para que la puedas leer donde y a quien tú quieras.

Antes de continuar indicar el libro en el que originalmente aparece la metáfora:

Terapia de Aceptación y Compromiso: Proceso y práctica del cambio consciente (Mindfulness) de Steven C. Hayes, Kirk Strosahl y Kelly G. Wilson.

La metáfora del invitado indeseado: Video

Aquí puedes acceder a la metáfora a traves un video animado por el Dr Joe Oliver, al cual el psicólogo Fabián Maero añadió subtítulos en castellano, acercando así este útil recurso a la comunidad hispanohablante. Para que se muestren los subtítulos, tienes que activarlos en la parte inferior derecha del video.

La metáfora del invitado indeseado: Audio

Decidí que, dado que existía un video muy útil para poder disfrutar de forma gráfica de la metáfora , también podría realizarse un audio castellano.

De esta forma los hispanohablantes podrían escuchar la metáfora,  directamente en su lengua materna.

Con esta idea en mente, grabé la metáfora del invitado indeseado, apoyando el texto en la música de Patrick de Arteaga . El resultado lo puedes escuchar pulsando aquí.

La metáfora del invitado indeseado: Trascripción

Para finalizar te dejo con la trascripción de la metáfora del invitado indeseado:

Metáfora del invitado indeseado

Imagina que un día decides dar una fiesta para todos tus amigos. Coges tu teléfono y empiezas a invitar gente. Quieres que sea una gran fiesta, así que dices “todos estáis invitados”

Cuando llega el gran día, preparas el lugar para la fiesta.

Estas realmente contento.Pronto los invitados comienzan a llegar.

Después de un rato, todos han llegado y te lo estas pasando realmente bien.

Entonces suena el timbre, y piensas ¿Quién podrá ser? Seguramente me debo haber olvidado de alguien.

Ahí está una persona, que definitivamente no querías en tu fiesta, es tu vecino Brian.

Brian, debe de ser una de las personas más molestas que conoces.

Es rudo, gruñón, se queja mucho y no es muy dado a la higiene personal.

Es la última persona que querrías en tu fiesta.

Pero antes de que te des cuenta entra en tu casa, sin ni siquiera saludar.

Se acerca a tus huéspedes y es mal educado.

Se sirve por sí mismo comida y bebida, y en general actúa de una forma extraña con tus amigos.

Y de una forma comprensible, te sientes molesto, avergonzado y enfadado.

Y antes de que pase mucho tiempo te acercas a Brian y le dices “ya está, quiero que te vayas”.

Una vez que se va te sientes aliviado, vuelves a la fiesta y empiezas a pasártelo bien, pero después de un rato se escucha el timbre de nuevo.

Y cuando vas a ver quién es, te das cuenta de que Brian ha regresado. Antes de que puedas detenerlo, abre la puerta y entra corriendo a la fiesta nuevamente.

De modo que lo buscas, lo encuentras y lo hechas nuevamente.

En esta ocasión, sin embargo, decides que te vas a asegurar de que no vuelva a entrar.

Así que optas por quedarte en la puerta y asegurarte de que no vuelva a entrar.

Y esto funciona.

Brian no puede entrar y te sientes bien que así sea.

El problema es que te das cuenta, que te estas perdiendo la fiesta.

Puedes escuchar a todos afuera, divirtiéndose.

Y tú también quieres estar allí con ellos. Pero como no soportas a Brian, no te puedes arriesgar a entrar nuevamente.

Realmente quieres disfrutar de la fiesta y no sabes que hacer, pero el pensamiento de que Brian podría volver te incomoda.

Después de un tiempo caes en la cuenta, que de hecho esta fiesta es muy importante para ti, y quieres estar con tus amigos, al menos asegurarte de que están bien.

Así que decides entrar nuevamente, y te dices a ti mismo.

Si Brian entra, que entre.

Brian entra y empieza a ser molesto nuevamente. Pero esta vez algo es distinto.

No lo ignoras, porque es bastante difícil ignorarlo

Pero decides seguir adelante con la fiesta, hablando con tus amigos

Y empiezas a notar cosas interesantes.

En primer lugar, te das cuenta de que, aunque Brian este ahí, lo estas pasando bien.

Por supuesto sería mejor si se fuera, pero al menos no estas atascado en la puerta, perdiéndote la fiesta.

En segundo lugar, percibes que cuando no estas intentando librarte de él, se calma un poco, sigue siendo molesto, sigue siendo mal oliente, pero no es tan malhumorado.

Después empiezas a notar otras cosas, que no habías visto antes, como que tiene un extraño sentido del humor, aunque esté enterrado bastante profundo en él. Incluso contemplas que hace un par de amigos.

Y te preguntas que voy a hacer la próxima vez que organice una fiesta…

Otras metáforas utilizadas en la terapia de aceptación y compromiso

En este enlace puedes consultar otra metáfora utilizada en la terapia de aceptación y compromiso ; la metáfora de las arenas movedizas.

¿Es posible controlar los pensamientos?

¿Es posible controlar los pensamientos?

Existe un anhelo en las personas por lograr controlar los pensamientos.

Un sueño por dirigir a nuestro antojo ese parloteo interior que denominamos pensamientos.

Pero ¿Es posible hacer esto?

¿Somos capaces de elegir si tenemos pensamientos agradables o desagradables?

¿Podemos decidir qué pensamientos tenemos?

¿Es posible no tener pensamientos?

Un ejemplo para comenzar

Imaginemos que una chica a la que llamaremos Nora, tiene un pensamiento que la atormenta durante los ultimos 3 meses; “nunca nadie va a confiar en mi, no voy poder encontrar un trabajo”.

Ese día Nora va de cena con sus amigos y amigas. Cuando se sienta con ellos/as la observan abatida. Rápidamente Carlos, uno de sus mejores amigos, le pregunta: “pasa algo Nora, te noto extraña”.

Nora se siente en confianza y relata su pensamiento.

Carlos, rápidamente y en un intento de trasladar la ayuda más eficaz a su amiga le dice: “tienes que olvidarte de eso, no lo pienses, intenta no pensarlo, verás cómo consigues un empleo dentro de nada”.

Nora, pensativa, duda unos instantes y dice: eso intento no pensar en ello, bueno contadme que tal vuestro día”.

Pensamientos y Creencias: Trás mis pensamientos, están mis creencias

Como disminuir el miedo al fracaso dando 4 pasos de gigante

Que ocurre cuando te propones controlar los pensamientos

Intentas evitar que aparezca luego le prestas atención

Imagina que eres Nora, y te propones no pensar en esto ““nunca nadie me va a confiar en mi, no voy poder encontrar un trabajo””.

controlar los pensamientos

Durante toda la cena puedes intentarlo, lo primero que ocurre cuando intentas no pensar en un determinado pensamiento es que le prestas mayor atención.

Es decir, te focalizas en trabajar con ese pensamiento, cómo si fuese algo tienes que eliminar de tu conciencia.

La percepción de amenaza incrementa la percepción peligro

Cuando la atención se focaliza en un determinado pensamiento, se activa una determinada respuesta emocional, ante la que pueden surgir más pensamientos que versen sobre las propias sensaciones físicas.

la percepción de amenaza

A su vez las sensaciones físicas provocadas cómo puede ser opresión del abdomen, dificultad para respirar o aumento de las palpitaciones, pueden hacernos valorar de una forma especial los pensamientos asociados. Se señalan cómo amezantes.

Ansiedad: Reacción física del cuerpo ante pensamientos y emociones

Que hacer ante una crisis de ansiedad

Pierdes otros estímulos que te harían cuestionarte tu pensamiento

Al estar concentrados en que no aparezca el pensamiento indeseado, se deja de prestar atención a aspectos del ambiente que podrían modificar nuestro punto de vista.

La focalización en el pensamiento, que se pretende evitar, termina por provocar que aquellos aspectos del ambiente que  podrían influir a Nora a cambiar de perspectiva, no lo hagan.

Una forma más adecuada de relacionarse con pensamientos molestos

Aceptar los pensamiento y emociones molestas

Implica reconocer el pensamiento o emoción que resultan incomodos, cómo un pensamiento/emoción más, sin intentar eliminarlos.

El hecho de que se considere un pensamiento/emoción más, no impide que siga siendo molesto pero implica algunos cambios.

Veremos esos cambios en el siguiente apartado.

¿ Qué son las emociones? ¿Para qué sirve lo que siento?

La utilidad de aceptar los pensamientos y emociones que producen incomodidad

La aceptación de los pensamientos /emociones que producen incomodidad,  puede resultar muy útil.

En un primer lugar, permite comprobar que el hecho de que una determinada emoción y pensamiento molestos estén presentes, no impide que se puedan producir otros pensamientos /emociones fruto del contacto con el medio que resulten satisfactorios.

En segundo lugar, al no actuar sobre el pensamiento, la reactividad ante este, se ve reducida, por lo que se empieza a experimentar cómo incomodo pero tolerable. Es decir, es molesto tener ese pensamiento/emoción, pero pasa a ser tolerable.

En tercer lugar, puesto que la atención no está focalizada en no pensar/no sentir, puedes empezar a observar esas sensaciones o esos pensamientos, desde una menor vinculación con estos.

De forma que es más fácil que empieces a percibir nueva información, a sentir sensaciones diferentes y observar otros pensamientos o matices en los propios pensamientos anteriores.

Esta disminución progresiva de la vinculación con un pensamiento, es conocida cómo defusión, desde la terapia de aceptación a compromiso.

La metáfora del invitado indeseado

Puedes leer, ver o escuchar la metáfora del invitado indeseado en este otro post:

La metáfora del invitado indeseado

Esta metáfora te puede ayudar a comprender desde otra perspectiva lo que ocurre cuando intentamos controlar nuestros pensamientos.

Hemos llegado al final, como siempre puedes compartir este post con quien tu quieras, así como hacernos llegar vuestras dudas, sugerencias, opiniones en los comentarios.

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Consultorio médico online gratuito por chat

Consultorio médico online gratuito por chat

Poco a poco internet se ha convertido en la fuente en la que obtenemos información de todo tipo.

Cualquier aspecto que nos inquieta, nos da curiosidad o necesitamos saber por motivos practicos, se sitúa a segundos de ser resuelto, tecleando unas palabras en nuestro Smartphone.

Pero… cuando se trata de aspectos que tienen que ver con la salud, la cosa se complica.

Todos lo hemos hecho alguna vez, un problema medico ronda en nuestra cabeza, abrimos el famoso buscador, enter y a investigar.

Actuamos cómo si fuese una especie de consultorio medico online.

¿Algún problema con esto? En realidad, si se es consciente de que la información obtenida puede ser errónea, es una forma útil de obtener información. Útil y rápida.

Los problemas pueden aparecer cuando se asume la información que se ha obtenido como si un especialista hubiese hecho un análisis directo de nuestro caso.

Servicios profesionales a través de internet. Consultorio medico online

Ante esta demanda de consultas, muchos profesionales se deciden por ofrecer sus servicios en la red aunando la practicidad y comodidad de internet con la fiabilidad, seguridad y eficiencia que da un servicio profesional.

Un ejemplo de ello es la Consulta médica Online Salud Savia gratis en el ámbito de la medicina o los servicios online ofrecidos por el equipo de WebPsicólogos en el ámbito de la psicología.

De esta forma a través de internet se puede obtener de la mano de profesionales colegiados un servicio profesional en la comodidad tu casa.

 

Cómo se realiza la comunicación online con el profesional

La comunicación online con el profesional puede darse bien por email, chat o videoconferencia.

De estas formas de comunicación online, la videoconferencia está convirtiéndose en la reina de la comunicación , especialmente en el ámbito de la medicina o la psicología.

Esto se debe a que permite tener el intercambio comunicativo prácticamente idéntico al servicio presencial.

El chat o el email, suelen ser utilizados cómo formas de comunicación que complementan el elemento fundamental que constituye la videoconferencia.

Cómo me aseguro que el profesional que me atiende tiene la titulación que indica

La forma más sencilla de comprobar que el profesional del servicio que te va atender vía online, está en posición del títulación correspondiente, es a través del número de colegiado.

En la pagina web del colegio correspondiente podrás encontrar esta información a través de un buscador o a través de llamada telefónica.

Esta comprobación resulta valida para garantizar la titulación adecuada del profesional, tanto en el formato online como en la modalidad presencial.

Algunas recomendaciones técnicas a la hora de utilizar un servicio online

En caso de realizar un servicio online, especialmente si se trata de videoconferencia, es aconsejable disponer de una serie de elementos que si bien en algunos casos no son indispensables garantizaran una óptima comunicación online.

Servicio de internet adecuado para realizar videoconferencias sin interferencias de imagen o sonido

WebCam y micrófono ,pueden ser los integrados del portátil o el smartphone.

Auriculares, aunque no son estrictamente necesarios, resultan útiles para escuchar de forma óptima al profesional y garantizar una experiencia de inmersión.

En conclusión

La modalidad online es una alternativa en expansión para todo tipo de servicios, incluidos los servicios médicos o psicológicos.

Permiten al usuario acceder a un servicio profesional, al tiempo que pueden realizar la consulta desde la comodidad de su hogar.

A la hora de garantizar la profesionalidad del servicio, es importante asegurarse de la titulación del profesional, el camino más sencillo es a través del número de colegiado.

No siempre son necesarios determinados requisitos tecnicos, no obstante, la calidad del servicio mejorara notablemente si se cumplen una serie de elementos básicos.

 

Cómo salir rapidamente de una situación angustiante

Cómo salir rapidamente de una situación angustiante

Ante una situación angustiante, que nos desborda, una de las reacciones más habituales, es la de intentar salir de ese “agujero negro” lo antes posible.

Herramientas para la gestión de la ansiedad (conductuales)

10 síntomas de estrés y ansiedad

Esto es adaptativo, ya que una vez identificado el problema, lo esperable seria, que cuanto más rápido se actuase, antes lo podríamos dar por resuelto. Parece sencillo, pero…

La dificultad se produce, cuando el propio intento para disminuir la angustia que se siente, se convierte en un factor extra, que contribuye al malestar.

Es decir, a la situación problema, se añade otra dificultad, el propio intento de solución del problema.

¿Es extraño querer salir de una situación angustiante lo más rápido posible?

Por supuesto que no, tal como hemos mencionado anteriormente, es totalmente adaptativo. Lo que sucede es que resulta adaptativo en una situación de vida o muerte, en una cuestión de supervivencia.peligro fuego

Por ejemplo, detectas que hay fuego en la vivienda y sales corriendo tan rápido como puedes para salvar tu vida.

No obstante, este mecanismo de supervivencia, en situaciones de ansiedad y angustia, agrega más ansiedad, angustia, posible culpabilidad o sentimientos de inutilidad, derivados de los intentos frustrados por salir del problema.

Las arenas movedizas: una metáfora perfecta para darse cuenta de la ineficacia de la solución más rapida

A continuación, os propongo leer y/o escuchar, como prefiráis, una adaptación escrita para este post, de la metáfora de las arenas movedizas, que aparece en el libro Terapia de Aceptación y Compromiso: Proceso y práctica del cambio consciente (Mindfulness) de Steven C. Hayes, Kirk Strosahl y Kelly G. Wilson.

Puedes leer la metáfora en este post o escucharla en audio pulsando aquí, cómo prefieras.

Metafora de las arenas movedizas (versión adaptada para este post):

Imagina que vas caminando, llevas tiempo andando por un camino que cada vez resulta más complicado, te encuentras con muchos obstáculos, vas cortando la vegetación que te impide el paso, entonces das un paso más y sin saber cómo, te ves inmerso en unas arenas movedizas.

Se trata de una masa viscosa, sientes un miedo terrible, pero cuanto más intensos y rápidos son tus movimientos por salir de ella lo antes posible, la presión que esta ejerce sobre ti es cada vez mayor.

Al sentir que no puedes salir, que estas atrapado, el miedo se hace cada vez más intenso, lo sigues intentando, una vez más, otra…

situación angustianteCada vez tienes menos superficie de tu cuerpo fuera de la arena, el miedo se incrementa, piensas en la muerte, no hay escapatoria.

¿Qué alternativa podría existir?

De repente notas cómo si extiendes tu cuerpo y avanzas muy lentamente, poco a poco cómo si nadases en cámara lenta, puedes avanzar.

Avanzas lento, pero a un ritmo progresivo, con cada avance te encuentras más tranquilo/a y consciente de que te diriges hacia una meta concreta, salir de esta masa viscosa.

Durante el camino, quieres llegar más rápido a la meta, y notas como la arena te traga de nuevo, el terror aparece y te preguntas ¿habrá servido para algo todo este avance?

Empiezas a pensar en que definitivamente, el avance era una ilusión y que estas avocado a hundirte en esas arenas, sin remedio.

Decides volver a expandir tu cuerpo, volver a intentarlo, continúas avanzando lento, durante todo el trayecto.

Al cabo de un tiempo, tus manos tocan la orilla, haces presión, te impulsas, y caes exhausto en tierra firme.

¿Te ha resultado una metáfora sugerente? Aquí te dejo un link por si tienes curiosidad sobre el funcionamiento de las arenas movedizas:

Locos por la geología. ¿Cómo se producen las arenas movedizas?

Por qué podríamos fácilmente ser engullidos por las arenas movedizas

El miedo facilita que nos aferremos con fuerza a una única solución, por lo que es muy probable, que en ese momento sea complicado que nos paremos y decidamos que pasos llevar a cabo para avanzar.

La estrategia rápida, consistente en intentar aplacar el miedo rápidamente huyendo o escapando de la situación angustiante, es mucho más probable, que la estrategia lenta, reflexionar sobre el problema y los pasos secuenciales a seguir.

Que hacer ante una crisis de ansiedad

Superar la agorafobia, cuando se ha sufrido durante años ¿Es posible?

Una reflexión final: Salir después para llegar antes

La metáfora de las arenas movedizas, nos muestra como en determinadas situaciones, la solución más rápida no es la solución más adecuada.

Esta conclusión se ve plasmada en el refranero español con aquel “Vísteme despacio que voy deprisa” o  como dice el psicólogo italiano Giorgio Nardone “Salir después para llegar antes”.

Te apetece reflexionar sobre esta metáfora, puedes hacerlo en los comentarios, de la misma forma estaré encantado de leer cualquier sugerencia.

Los problemas de pareja que más atiendo en consulta

Los problemas de pareja que más atiendo en consulta

En este post me gustaría compartir con vosotros/as los problemas de pareja que más frecuentemente veo en consulta, espero que contemplar estos problemas hacia fuera, pueda ser de ayuda para mejorar tu relación de pareja o prevenir problemas futuros.

Es habitual que las parejas acudan a terapia, cuando se encuentran al borde de la ruptura.

Es una tarea complicada a la par que gratificante, acompañarlos hacia un cambio que suponga un giro en la relación.

Quieres seguirme en este recorrido, conocer el problema es un buen paso para construir la solución.

Discusiones agresivas

Quizás hayas oído alguna vez, aquello de que discutir con tu pareja es bueno para la relación, te suena verdad.

El problema radica, en qué entendemos por discutir, aquí la cosa se complica. Habitualmente trabajo con parejas que discuten con frecuencia ¿Por qué estas discusiones no les ayudan?

pareja discutiendoParece que las piezas no encajan ¿Dónde está el fallo?

Se suele pensar que discutir consiste en hablar con tu pareja cargado de ira, gritar, decir cosas que lo/la pueden herir, recriminar, reprochar o lanzar aquel insulto que más le pueda doler.

¿Encaja este tipo de discusión con una relación de pareja sana?

La realidad es que gran parte de las parejas que inician una terapia, tienen discusiones de tipo agresivo.

Este tipo de discusiones destruye paulatinamente la relación, incrementándose gradualmente su gravedad hasta convertirse en autenticas explosiones de ira hacia la pareja.

Las discusiones que mejoran una relación de pareja, trascurren de forma totalmente distinta.

7 Problemas de Comunicación en Pareja

Se trata de discusiones que pretenden comunicar lo que se desea a la pareja, sin herirla, de forma asertiva. Estas discusiones construyen en lugar de destruir, aclaran en lugar de emborronar.

Es decir, no cualquier tipo de discusión mejora una relación de pareja, es más, las discusiones agresivas, acaban lentamente con las relaciones.

Sin embargo, en muchas otras ocasiones, se producen discrepancias, de forma que una persona de la pareja tiene una visión de lo que debería ser el proyecto de vida juntos y la otra persona tiene una visión distinta.

Si la discrepancia es muy alta, se puede producir un cuestionamiento de la continuidad de la pareja.

Es en este momento donde frecuentemente se acude a terapia de pareja, de igual forma las discrepancias en el proyecto de vida suelen ir acompañadas de discusiones agresivas.

Problemas sexuales

Los problemas sexuales son un motivo habitual para iniciar terapia de pareja. En concreto, problemas relacionados con las discrepancias en el deseo sexual de cada uno de los miembros.

Con el tiempo es habitual que se produzcan diferencias en el deseo sexual, dos ideas que suelen aparecer ante este hecho son; ya no resulto atractivo o atractiva para mi pareja o la posibilidad de la existencia de una tercera persona.

A las preocupaciones debido a estos pensamientos se suele unir el sentimiento de culpa en la persona que siente un deseo sexual más bajo, y la frustración en aquel que siente un deseo sexual más alto.

¿Por qué no puedo tener sexo con penetración?

La tensión en la pareja será mayor o menor, dependiendo de la diferencia de deseo sexual con respecto al otro miembro y del tiempo que lleven en dicha situación.

Las parejas suelen acudir a terapia en el momento en que los problemas sexuales repercuten a otras áreas de la relación de pareja.

Mi pareja me evita y no entiendo porque

Infidelidades

Ante una infidelidad, surgen muchas inseguridades y dudas en  la persona que ha sido engañada.

El descubrimiento del engaño genera multitud de emociones y pensamientos, estas emociones y pensamientos no siempre van en el mismo orden y varían dependiendo de la persona y de las expectativas que tenia respecto a su pareja.infiel

Hay personas que pueden reaccionar con mucha ira o agresividad y otras con indiferencia o tristeza.

Independientemente de todo ello, el descubrimiento del engaño supone que la persona engañada debe atravesar un duelo o perdida, en este caso una pérdida de la confianza.

 

Que no hacer cuando una persona atraviesa una depresión

Que no hacer cuando una persona atraviesa una depresión

Si un familiar tuyo o una persona cercana a ti, esta atravesando una depresión, puede que te estés planteando que puedes hacer para ayudarlo/a.

Quizás hayas oído o leído consejos sobre cual es la mejor forma de actuar, con el fin de que se mejore.

En este post, me gustaría cambiar el rumbo, y hablarte de la parte contraria. Es decir, hablar de esas cosas que es mejor no decir, de todo aquello que puede empeorar la situación.

Causas de la depresión

Antes de empezar, me gustaría contaros algo, acabo de coger el tren en Albacete, y me he encontrado con una exposición en la estación, sobre la figura de los cuchilleros.

Los cuchilleros eran unos hombres, que vendían cuchillos utilizando su propio cuerpo como escaparate, lo podéis ver en esta foto.

depresión

Monumento al Cuchillero, situado en la Plaza del Altozano, Albacete desde 1998

Pues bien, cada punto de este post, va a ser un cuchillo, ya que cuando se  dicen estas cosas, es como si atravesásemos metafóricamente, la piel de la persona con depresión, con un objeto punzante.

Depresión: ¿qué es?

El primer cuchillo: Eres vago

Cuando una persona se encuentra deprimida, aparece una falta de ganas por hacer cosas, que abarca las tareas de la vida diaria, el trabajo y las actividades de su tiempo libre.

Esa falta de ganas, no tiene nada que ver con la pereza, que todos/as podemos sentir en un momento dado.

La persona se encuentra apartada del mundo, carece de los estímulos necesarios, que la puedan impulsar.

No nos damos cuenta, pero cuando nos encontramos bien, realizamos toda una serie de acciones que retroalimentan nuestro estado de bienestar.

Es decir, por ejemplo, en un día cualquiera, podemos ir al trabajo, quedar con amigos o con nuestra pareja o dedicarnos a ese hobby que nos apasiona.

Esas actividades hacen que estando bien, nos mantengamos bien.

Protegernos de la depresión

depresiónSi estamos tristes, podemos mejorar haciendo estas actividades, siempre que las podamos llevar a cabo, esto es precisamente lo que no ocurre en la depresión.

Para la persona deprimida, la acción más pequeña representa el esfuerzo más titánico, se encuentra en un pozo sin escaleras (las escaleras es lo que construimos en terapia, esto puede ser motivo de otro post).

Por ello cuando dices “no haces las cosas porque eres vago/a”, le estas indicando a la persona que no hace las cosas porque no quiere. Cuando se dice esto a una persona con depresión, lo más probable es que se incremente su sentimiento de culpa.

Depresión: Avanzar para actuar

El segundo cuchillo: No sales de esto porque no quieres

El segundo cuchillo, consiste en trasmitirle a la persona, que si verdaderamente quisiera se pondría bien.

Se trata del complemento del primer cuchillo. De esta forma no solo se le dice a la persona que es vaga, si no que toda la capacidad para salir de la depresión reside en ella misma.

Es como si se pudiese decir a si misma. Ya no estoy deprimida/a y la depresión se esfumase, como si de un truco de magia se tratase.

Los dos cuchillos juntos sonarían así: No haces las cosas porque te da pereza, si quisieras te pondrías bien”

Indefensión aprendida

El tercer cuchillo: A mi me ocurrieron cosas similares y no me vine abajo

depresiónEs posible, que en tu caso hayas pasado por etapas tristes en tu vida, en las que te sentías incapaz, y que superaste anteponiéndote a los acontecimientos.

Cuando una persona puede sobreponerse a los acontecimientos, significa que o bien no está deprimida o si lo está, se encuentra camino hacia la recuperación.

Lo que ocurre, es que, con la mejor de las intenciones, se puede comunicar “a mi me paso lo mismo y conseguí salir por mi cuenta”, sin tener en consideración, que la persona a la que se lo dices puede estar en una etapa distinta a la que tu atravesabas en ese momento.

Además, existe mucha variabilidad en la forma en que las personas podemos afrontar un acontecimiento, dependiendo del suceso, nuestro pasado, personalidad y un largo etcétera.

Por lo que las comparaciones, como se suele decir, son odiosas.

El cuarto cuchillo: No vamos a poder ayudarte siempre

Una de las dificultades que tienen las personas con depresión, es pedir ayuda de forma directa, lo más habitual es que se comuniquen con su entorno, mediante quejas.

Estas quejas al principio de la depresión actúan como llamadas de atención, y el entorno suele ayudar a la persona.

Lo que ocurre es que, con el paso del tiempo, las quejas acaban por convertirse en un ruido de fondo para las personas de alrededor, pasando bien a ignorar a la persona deprimida o bien a decirle “no vamos a poder ayudarte siempre”.

Ese “no vamos a poder ayudarte siempre”, en una persona deprimida, que en esa situación no tiene fuerzas para vivir, puede generar sentimientos de culpa y vergüenza, y agravar la situación.

Depresión postparto

Y si mejor, dejamos los cuchillos en la cocina…

En este post hemos visto cuatro formas de no ayudar a una persona con depresión, dejando de actuar de esta forma, podemos ayudar a que su situación no empeore, y poco a poco logre salir de ella.

Dejar de decir determinadas cosas, es tan poderoso como decirlas.

Como siempre, si te ha gustado este post lo puedes compartir con quien quieras, cualquier pregunta o sugerencia puedes exponerla aquí debajo en los comentarios.

Como recomendar ir al psicólogo y no morir en el intento

Como recomendar ir al psicólogo y no morir en el intento

En este post me gustaría realizar una reflexión. Hace unos días, una amiga en Facebook ,Sara Almeida Lázaro, compartió  la siguiente reflexión de carácter público en su muro.

Tras leerla, me pareció muy interesante hablar sobre lo que planteaba, lo primero que hice fue pedirle permiso para insertar su publicación en este post, aquí la tenéis;

recomendar ir al psicólogo

Esta imagen ha sido publicada con el permiso de su autora, Sara Almeida Lázaro

Estaba totalmente de acuerdo con Sara y a la vez tenía en mente, la existencia de una serie de factores que podrian provocar esa ofensa, a la que ella se refiere en su publicación.

Por ello decidí escribir este post, para aquellas personas que viendo como alguien que aprecian, esta pasándolo mal, les gustaría recomendar la visita a un psicólogo.

El comienzo: Sería bueno que fueses a un psicólogo/a

Imagina que un amigo, tu pareja o un familiar, se encuentra mal, y piensas que se trata de un problema, cuyo profesional más adecuado seria un psicólogo.

No aguantas verlo/a sufrir así, sabes que tienes una posible solución, y le dices, algo así como “mira, quizás sea buena idea que vayas a un psicólogo/a”

Como indica Sara en su publicación, es muy probable que el impulso que te hace comunicar esto, sea el afecto que sientes hacia esa persona, la quieres y deseas con todas tus fuerzas que se mejore.

Entre el mensaje que pretendes trasmitir y el que llega a la persona a la que deseas ayudar, puede existir mucha diferencia.

Si me sigues acompañando en este post, veremos algunos detalles importantes.

Que una persona se encuentre mal, no significa que quiera nuestra ayuda o recomendación

recomendar ir a un psicólogoEn primer lugar, hay que tener en cuenta, que no todas las personas que lo están pasando mal, desean que les ayuden o que les ofrezcan ayuda.

Por ello, el primero de todos los pasos, seria averiguar si la persona quiere o no, ser ayudada.

La pregunta inicial, puede ser así: “deseas que te realice alguna recomendación, basada en lo que yo pienso o en este momento, prefieres no hablar de una posible solución”.

Puedes adaptar esta pregunta, como tu desees, lo principal es que antes de recomendar algo, sepas si la persona quiere una recomendación.

Existen muchos momentos, en los que las personas no desean una solución, más bien pueden necesitar ser acompañadas o todo lo contrario, que las dejen solas.

Una amenaza para su autoestima

Al margen de que desee o no tu recomendación, cuando recomendamos a alguien ir a algún profesional ya sea al médico, dietista-nutricionista o psicólogo, puede resultar amenazante para su autoestima.

Esto ocurre, debido a que el mensaje te recomiendo ir a este profesional , lleva consigo que te has dado cuenta de una posible necesidad en la persona, y por eso se lo indicas.

En ese momento, en que lo sugieres, la persona puede ser más o menos consciente de que tiene algún problema, y si lo es, puede que no quiera que los demás se den cuenta.

Entonces cuando escucha, creo que seria bueno que fueses a… es posible que se sienta mal.

Este sentimiento es mucho más agudo ante problemas que pueden causar vergüenza admitir o ante problemas que implican una pérdida de capacidad (de cualquier tipo).

Una vez le he preguntado…y si me dice que no quiere recomendaciones

recomendar ir al psicólogoSi la persona te dice que no desea recomendaciones o sugerencias de cualquier tipo, esta en tu mano respetar o no su decisión.

Este es un asunto complejo, ya que pueden existir situaciones en los que no acudir a un profesional, implica que la vida de esta persona puede correr peligro. No estoy hablando de estos casos en este post.

 

En el supuesto de que se produzca una negativa, se  puede indicar: “está bien, respeto tu decisión, si en cualquier momento necesitas que te ayude puedes contar conmigo”.

El hecho de indicar, que puede contar contigo, en caso de que lo desee, es clave. De esta forma unimos tres puntos, respeto tu decisión y te apoyo, no solo ahora si no también en un futuro.

Y si una vez le pregunto…me dice que si acepta mi recomendación

Perfecto, este es el escenario ideal, en ese momento, le puedes indicar tu recomendación y motivos.

Es mucho más probable que se sienta bien con tu recomendación, ya que es algo que ha aceptado previamente.

Entonces…cuáles son los factores clave, a la hora de recomendar ir al psicólogo

  1. No asumir que la persona quiere ayuda, aunque pensemos que la necesita.
  2. Preguntarle si quiere nuestra recomendación o por el contrario prefiere que la apoyemos, estando con ella o que la dejemos sola.
  3. Tener en cuenta la posibilidad de que suponga una amenaza para su autoestima.
  4. Si no desea nuestra recomendación, confirmarle nuestro apoyo, y la posibilidad de proporcionarle ayuda en cualquier momento que desee.
  5. Si desea nuestra recomendación, estamos en el escenario ideal para ofrecer nuestra propuesta.

Espero que este post os sea de utilidad, como siempre podéis indicar cualquier pregunta o sugerencia en los comentarios.

Superar la agorafobia, cuando se ha sufrido durante años ¿Es posible?

Superar la agorafobia, cuando se ha sufrido durante años ¿Es posible?

Estas preguntas siempre son complicadas, porque dependen de muchos factores, pero la respuesta corta es SI.

Digo la respuesta corta, ya que la agorafobia no es una cuestión de todo o nada, incluso si se ha desarrollado durante mucho tiempo.

Voy a intentar que quede lo más claro posible.

Mi finalidad es quitarte un poco del peso que debes estar llevando sobre los hombros. La agorafobia puede llegar a ser muy incapacitante, si no totalmente incapacitante.

Pero antes te cuento con un ejemplo, como empieza el problema, para que puedas entenderme mejor después.

El inicio del problema

Si tienes agorafobia, sentirás un marcado miedo cuando te encuentres en situaciones en las que piensas “Si quiero escapar me va a resultar complicado y entonces…”

Pero como se llega a ese punto, dificil saberlo verdad.

Vamos a poner un ejemplo, el de una persona que se dirige en autobús hasta su trabajo, a la que vamos a llamar Ágora.

Un día tras acumular mucha ansiedad Ágora sufrió una aceleración repentina de su cuerpo.

Quería salir corriendo del bus, pero en ese momento no había una parada.

Sentía que le iba a dar un ataque al corazón, notaba las palpitaciones, le faltaba el aire como si se fuese a ahogar allí mismo.

De repente vio la parada, bajó corriendo y pidió que alguien le ayudase.

Llamaron a la ambulancia y una vez en el hospital y después de explorarla, le dijeron “lo que usted tiene, es un problema de ansiedad, tómese esta pastilla y espere, enseguida se le pasará”.

La maldición de los pensamientos anticipatorios

superar la agorafobia

Es natural que después de lo que le ocurrió a Ágora, piense “no quiero volver a pasar por eso”, nadie querría.

El cerebro aprende lo siguiente: “Si evito subir en el bus, estaré seguro”

La clave está en que los problemas de ansiedad, van expandiéndose si no se frenan.

¿Expandiéndose? Menuda forma de definirlo ha tenido este psicólogo. Pues sí, es parecido a como si un globo gigante se fuese hinchando, cada vez abarca más terreno.

El miedo se va extendiendo y lo que en un principio era el bus, dentro de unos meses es el cine, la sala de conciertos. Con el paso del tiempo puede llegar a ser salir a la calle en su totalidad.

Entonces es posible como dijiste al principio del post, superar la agorafobia si llevas muchos años con ella

SI, pero dije que era la respuesta corta, ahora que ya has leído el ejemplo, vamos a ver la respuesta larga.

La realidad es que la dificultad de algunos casos puede ser muy grande y esto depende fundamentalmente de dos cosas, el tiempo que lleves con el problema y hasta donde haya llegado la evitación.

Cuanto más tiempo lleves con el problema, más pensamientos y asociaciones tiene tu cerebro relacionadas con el peligro a no poder escapar de……(en este hueco pon aquello que a ti te de miedo) si te da un ataque de pánico.

Pero puede ocurrir, que si solo estás evitando dos situaciones concretas, por ejemplo, te da miedo ir en trasporte público y estar en medio de una multitud. Aunque lleves mucho tiempo con el problema, sea más sencilla la recuperación de tu vida normal.

Es decir, el tratamiento será más complicado en función del grado de deterioro en tu vida que haya causado la agorafobia.

Ahora sé que es posible, entonces cuanto tiempo me llevara superar la agorafobia

Es necesario que un psicólogo o psiquiatra, evalué tu caso y determiné su gravedad.

La realidad es que no hay dos personas que tengan agorafobia (o cualquier otro problema) iguales, evaluar la gravedad del caso concreto y determinar sus mantenedores es fundamental.

Espero haberte quitado un poco de presión, y que soluciones el problema pronto.

Puedes compartir este post con quien quieras, y preguntarme aquí abajo en los comentarios si tienes alguna duda.

Flexibilidad psicológica o como dejar de vivir en el día de la marmota

Flexibilidad psicológica o como dejar de vivir en el día de la marmota

Estoy estancado/a, camino en círculos, haciendo y repitiendo lo mismo, una y otra vez, una y otra vez…

Si te sientes identificado/a con el pensamiento de arriba, quizás lleves mucho tiempo, poniendo en marcha determinadas soluciones (suelen ser las mismas una y otra vez) ante un problema o conjunto de problemas.

No funcionan, pero insistes, como una suerte de “cabezonería”…

Se trata de una especie de recreación de la película “Atrapado en el tiempo”, más conocida como “El día de la marmota”.

Si cada día te levantas, y se repite la misma historia, puede ser interesante dirigir la mirada hacia un concepto denominado, flexibilidad psicológica.

¿Quieres ampliar horizontes y dejar de ver a la marmota?… te invito a acompañarme.

¿Qué vas a hacer con los pensamientos y sentimientos difíciles?

Hace unos días estaba viendo el vídeo que te voy a enlazar a continuación, en la que el compañero de profesión; Steve Hayes, psicólogo clínico y profesor de la universidad de Nevada, nos habla de un concepto clave, la flexibilidad psicológica.

La conferencia de Steve, comienza con esta pregunta, una gran pregunta:

¿Qué vas a hacer con los pensamientos y sentimientos difíciles?

Parece una pregunta más, pero no es una pregunta cualquiera, no lo es, definitivamente.

A partir de las diferentes respuestas a esa pregunta, a lo largo de nuestra vida, van a aparecer diferentes hábitos y de esos hábitos, van a desprenderse como las gotas de una estalactita trayectorias de vida. Que gota a gota consolidan una forma de actuar.

Ahora estás pensando cosas, puede que te hayas parado unos momentos a pensar en que trayectoria de vida estás siguiendo o puede que no.

Ahora mismo estoy pensando que voy a bajar a cenar justo cuando termine este post,que hambre…

Nuestra mente se vuelve continuamente “habladora”, pensamientos como el que os acabo de compartir surgen continuamente en nuestra conciencia.  A veces nos gustan, a veces son neutros, otras nos molestan.

El funcionamiento de nuestra mente

La mente humana ha evolucionado durante años para resolver problemas y así evitar que nos puedan causar posibles daños en un futuro, es nuestra versión analítica, una versión con una cara dulce y otra amarga.

Su cara dulce se traduce en resolución efectiva de problemas, creatividad, sueños que cumplir.

La cara amarga representa las preocupaciones por el futuro, esas que dan vueltas en la cabeza y parecen crecer y crecer a medida que se desarrollan.

Cuando estas en ese momento en que tu mente te asalta, empiezas a pensar que harás con ese problema. Notas el sudor en tu frente, te pones tenso/a y los pensamientos se agitan como un loro chillón que reclama tu atención.

Se repite la pregunta ¿Qué vas a hacer con los pensamientos y sentimientos difíciles?

Flexibilidad psicológica

La respuesta a esa pregunta depende en gran parte de otro concepto, la flexibilidad psicológica.

Al igual que se puede entrenar la flexibilidad muscular se puede entrenar la flexibilidad psicológica.

Es decir, la respuesta a esa pregunta ¿Qué vas a hacer? Será tan rica en alternativas, como lo entrenada que este tu mente para buscar diferentes marcos de acción ante una situación.

Hemos llegado al final por ahora…, en una segunda parte de este post, veremos algunos pasos para comenzar a entrenar nuestra flexibilidad psicológica, como siempre, estaré encantado de responder cualquier pregunta o escuchar sugerencias aquí abajo en los comentarios.

¿Por qué no puedo tener sexo con penetración?

¿Por qué no puedo tener sexo con penetración?

Imaginemos lo siguiente, te encuentras en una primera relación sexual con tu pareja, llegado un momento decidís que os apetece practicar sexo con penetración.

Todo parece intuitivo, sin embargo, sin razón aparente notas como llega a ser imposible que su pene se introduzca en tu vagina.

Algo ocurre, no sabes muy bien el que, pero es imposible que se produzca la penetración.

Una de las razones de que esto suceda puede ser un problema sexual denominado, vaginismo.

De ello voy a hablar en este post.

Que ocurre a nivel orgánico

A nivel orgánico lo que esta ocurriendo en ese momento, en que la penetración resulta imposible, es una contracción muscular.

En concreto se trata de una contracción espasmódica, de la musculatura que rodea el tercio externo vaginal.

Por ello a pesar de que la lubricación vaginal sea adecuada, la penetración en tal situación, no se puede dar.

Y si lo intentamos sexo penetración

Ambos podéis decidir intentarlo de forma forzada, pero el resultado es frustrante.

No solo corrobora que no se puede realizar la penetración, sino que, estando los músculos vaginales contraídos, es probable que los intentos por introducir el pene originen dolor.

En estos momentos, lo más probable es comenzar a preguntarse qué puede estar ocurriendo.

Que me hace diferente al resto de mujeres ¿Por qué me ocurre esto?

¿Por qué me ocurre la contracción muscular?

Una reacción natural ante una situación de amenaza, es la contracción de los músculos vaginales.

De tal forma que, por ejemplo, ante una primera experiencia sexual, el miedo a lo desconocido, puede producir dicha contracción.

No se trata de que no te apetezca tener relaciones sexuales o que tu pareja te de miedo (al menos en el ejemplo de este post, también puede darse vaginismo en dichos casos).

Podemos sentir amenaza tanto ante situaciones que deseamos, como ante situaciones que no deseamos.

En el ejemplo que he puesto al principio, ella puede sentir inseguridad y miedo, ante lo que va a ocurrir de forma que lo percibe como un riesgo.

En ese momento se activa la sensación de peligro y los músculos se tensan (entre estos músculos los de la vagina).

Cuando la situación de miedo se asocia con la situación sexual

En estos momentos la protagonista de nuestra historia, ha vivido una situación que le ha producido temor.

Al sentir una amenaza, nuestro cerebro, manda señales a los músculos con la finalidad de producir su contracción. Es automático.

Como esa situación de tensión coincide con la situación sexual ambas se fusionan en una, acabando por producir una asociación entre la relación sexual y esa tensión muscular.

La asociación se va reforzando

A la mañana siguiente, nuestra protagonista, ya teme que vuelva a ocurrirle lo mismo que ayer, su pareja ha quedado en casa con ella.

Han estado hablando y han decidido volver a intentarlo.

Ella ha estado toda la mañana, pensando, encerrada en casa.

No me puede pasar lo mismo, que va a pensar de mí, ha visualizado como podría ser más fácil, no puede ocurrir lo mismo, se ha dicho varias veces.

Su pareja llega, conversan, los dos están preparados para intentarlo de nuevo. Nada más tocarla, ella nota la tensión.

Sabe ya de alguna forma que no va a ser posible, lo intentan, ocurre lo mismo que la vez anterior. Siente dolor cada vez que su pareja realiza un intento.

Ambos se miran, no saben muy bien que ocurre.

Esta situación se repetirá a lo largo de la semana, del mes, hasta que finalmente llega la resignación.

El abandono de la penetración

La situación llega a un punto en que la propia falta de abandono (necesaria para que los músculos se relajen), termina desencadenando otro abandono distinto, el de la penetración.

Con el tiempo, la pareja recurre a la practica de sexo, sin penetración, el cual puede ser totalmente satisfactorio.

Esto es posible ya que no hay un problema para alcanzar la excitación, así como tampoco existe problema para alcanzar el orgasmo.

Por lo que la búsqueda de ayuda externa para solucionar este problema sexual, puede tardar mucho en producirse.

La generalización de situaciones

Producida la asociación de la introducción del pene en la vagina con él miedo y contracción muscular, esta contracción se puede generalizar.

Es decir, puede terminar impidiendo la exploración ginecológica o el uso de tampones.

Apunto en este momento, que también puede darse al revés.

Es decir, puede producirse esta tensión muscular, en una revisión ginecológica o ante el intento de introducir un tampón.

De forma que ante esa revisión o intento de ponerse un tampón, se puede trasladar el miedo a que ocurra en las relaciones sexuales (se trataría del mismo proceso en distinto orden)

Existen factores que propician la ocurrencia de vaginismo

Si, la realidad es que un miedo previo a la penetración o a las relaciones sexuales en general puede predisponer a la ocurrencia de vaginismo.

También predispone la educación sexual recibida, si esta ha sido basada en el sexo como algo sucio, negativo.

El miedo a que se produzca un embarazo, es también un fuerte predisponente.

Algunas aclaraciones importantes sobre el ejemplo propuesto

En el ejemplo de este post el miedo se origina ante una situación novedosa que produce tensión. Sin embargo, el vaginismo se puede producir de forma secundaria.

Es decir, en otros casos, tras una vida sexual en que la penetración se ha producido con normalidad, se desarrolla a posteriori vaginismo.

Es importante resaltar, que a pesar de que en el ejemplo de nuestra historia no estamos narrando una situación de violencia, se puede producir vaginismo ante dichas situaciones.

Por ello es importante descartar que se haya producido un abuso sexual, violación etc.

Por otra parte, también muy importante descartar factores orgánicos que puedan ocasionar el vaginismo, como puede ser un himen rígido o hipertrófico.

Llegamos al final de este post, como siempre, puedes compartirlo con quien quieras y preguntar cualquier duda en los comentarios.

¿Somos todos un poco bipolares?

¿Somos todos un poco bipolares?

En los últimos años el termino bipolar, se ha popularizado como una etiqueta más, sirviendo para catalogar muchas conductas, formas de pensar, de sentir…

Es común escuchar frases como estas;

-Creo que es bipolar, lo mismo piensa una cosa que otra.

-¡Eres bipolar o qué! Menudos cambios de humor.

-La verdad es que soy un poco bipolar, discúlpame por la forma en que te hable.

La realidad es que la mayoría de las veces que se usa este término, no se hace en referencia al trastorno bipolar

Las personas con este diagnóstico, pueden sentirse un poco hartas de la banalización del término.

Y no solo de la banalización, también por el uso de esta etiqueta para todo, menos para referirse al trastorno psicológico que designa.

La intención de este post es aclarar en qué consiste realmente el trastorno bipolar.

La manía, pieza clave en el diagnósticobipolar

El primer y necesario indicio de que una persona tiene trastorno bipolar, es que haya pasado por un episodio de manía.

En este caso, no me refiero a manía en el sentido de costumbres o comportamientos fuera de lo habitual.

La manía a la que me refiero, hace referencia a un episodio caracterizado por un estado de ánimo elevado, eufórico.

Pero no se trata de un estado eufórico común. El estado maniaco va más allá de la euforia.

La necesidad de dormir disminuye, las ideas fluyen de forma muy rápida. .

Todo ello se traslada al habla,  que se hace igualmente veloz, en sintonía con la rapidez del pensamiento.

La persona no se comporta como lo haría normalmente, no mide los riesgos de sus acciones y se puede embarcar en multitud de proyectos.

Este aspecto es esencial, debe haber un cambio significativo de comportamiento respecto a su forma habitual.

Si es habitual una muy baja percepción del riesgo o la atracción por el mismo, no estamos hablando de un episodio de manía. Lo mismo para una persona que habitualmente se embarque en muchos proyectos al mismo tiempo.

La sensación es de ser capaz de todo.

La gran caída del precipicio, episodio depresivo

Después del episodio de manía, se produce un descenso en picado del estado de ánimo que desencadena una depresión.

Es en este momento cuando la persona suele solicitar la ayuda.

En el estado maniaco, la conciencia de que haya un problema es prácticamente nula.

El ciclo normalidad-manía-depresión

Tras la depresión, el estado de ánimo de la persona puede regresar a su normalidad.

Desafortunadamente esto no se convierte en algo definitivo.

Cualquier evento estresante para la persona puede desencadenar de nuevo el ciclo, apareciendo de nuevo el estado maniaco.

La posibilidad de poner freno al ciclo

La medicación, es uno de los grandes aliados en este trastorno.

Siguiendo las pautas establecidas por un psiquiatra, el pronóstico es bueno en un gran porcentaje de casos.

Os dejo aquí un video de Alejandro Hernández, autor del blog “De bipolar a Bipolar”, que es muy ilustrativo en cuanto a la importancia de la toma de la medicación.

El tratamiento psicológico en el trastorno bipolar

La psicoterapia, se convierte en el segundo gran aliado en el tratamiento del trastorno bipolar.

En primer lugar, sirve de ayuda para conseguir mantener la toma de la medicación.

Pauta de tratamiento que es verdaderamente complicado seguir, si todavía no has visto el video de este post te recomiendo que lo veas.

Es clave para saber detectar los estados previos a una posible manía o depresión. Saber detectar estos estados, se convierte en una forma de prevenir que se desencadenen nuevos episodios del trastorno.

Al tiempo que se aprende a detectar estos momentos previos a una crisis, se trabaja en el conocimiento de cuáles son los eventos desencadenantes.

Conocer los eventos desencadenantes o factores que precipitan la manía o la depresión, constituye un elemento preventivo muy potente

Por último,  contribuye a disminuir la enorme ansiedad que produce la posibilidad de un nuevo ciclo normalidad- manía – depresión.