Adolescencia ¿Cómo mejorar la relación con tu hijo/a?

Adolescencia ¿Cómo mejorar la relación con tu hijo/a?

Después del momento de reflexión llevado a cabo con el artículo “¡Adolescentes qué horror! No tiene por qué ser así” he recibido mensajes preguntando qué pueden hacer para mejorar la relación en casa. Ese tipo de preguntas que sustituyen a las del tipo ¿qué hago con mi hijo adolescente para no salir loco? ¿cómo sobrevivir a la adolescencia? … hacen que el objetivo de mi anterior artículo lo haya alcanzado, sintiéndome bastante orgullosa. ¡¡Gracias!! Tengamos en cuenta el poder de las palabras

¡Adolescencia que horror! No tiene por qué ser así

10 apuntes para mejorar nuestra relación:

1.Amor incondicional:

Recuérdale que estás ahí, demuestra que puede confiar en ti, que puede contar contigo cuando lo necesite.

2.No pretendas saberlo todo ni mucho menos controlarlo:

Mantente interesado sin enjuiciar, sin pretender saberlo todo, es su vida. Demasiado control puede llevarte a un mayor distanciamiento o crearle inseguridades.

3.Empatía:

Aquí normalmente encontramos dificultades. Una manera fácil de ver por qué vienen es plantearnos por ejemplo esta situación: si tu amiga te cuenta una experiencia en la que tú consideras que se ha equivocado, ¿le contestas con sermones y broncas? No creo…

Por esto encontramos dificultades, porque en vez de hacerles sentir comprendidos y mostrar empatía contestamos con sermones, broncas o intentando manipularlos.

Planteo otra situación: si tu jefe te manda un trabajo para hoy y se te olvida hacerlo, ¿quieres que te grite (peor aún delante de alguien porque te sientes más humillado)? ¿quieres que te etiquete como gandul? Imagino que prefieres que te escuche…y, por supuesto, esto no es una excusa para no asumir las consecuencias de tus responsabilidades, para no reparar, en este caso para no encargarte y hacer el trabajo lo antes posible.

La empatía refuerza el vínculo y de éste último, depende en gran parte el éxito. Se requiere aceptación y comprensión. El simple hecho de sentirte escuchado con atención ya ayuda y es un hondo consuelo.

4.Ser modelos:

Ser modelo en cualquier aspecto, plantearte qué cosas te gustaría que hiciera tu hija, cómo te gustaría ver a tu hijo,…y practicarlas en primera persona.

“EL EJEMPLO TIENE MÁS FUERZA QUE LAS REGLAS” Nikolái V. Gógol

En este punto es importante enseñarle a comunicarse, practicando la asertividad en casa como modelo de comunicación respetuosa. Hablar sin sermonear, sin juicios, sin manipulaciones, sin pasividad ni agresividad.

Adolescentes: despues de la ESO… ¿Que hago?

5.No te vayas a los extremos

Autoritarismo y sobreprotección son dos polos opuestos que pueden tener consecuencias nefastas. El autoritarismo provoca miedo, hostilidad y rechazo, lo que lleva aún más a buscar la aceptación entre los iguales, y la sobreprotección genera más inseguridades, que en muchas ocasiones el riesgo aún es mayor por la necesidad de popularidad, de reafirmar; entre otras.

Puede que sus contestaciones desmesuradas o sus comportamientos inadecuados vengan empujados por una falta de afecto, por gritos, por ausencia de normas,.. y, esa baja autoestima, ese miedo, esas inseguridades, puedan provocar una mayor sensibilidad, un perfeccionismo para poder demostrar así lo valioso que soy, una frialdad para protegerse ya que consideran que si nadie se les acerca no le podrán hacer daño,…

Aquí es importante valorar cómo se ha vivido en casa y cómo se vive gestionando posibles resentimientos, intentar leer entre líneas para entender lo que no se ve, para comprender no solo lo que dicen si no también lo que quieren decir, para conocer las necesidades encubiertas que le empujan de una u otra manera.

6.Ya no somos sus referentes

Esa mamá perfecta y/o ese papá idílico han dejado de existir para dar paso a su grupo de amigos. Esto no significa que no nos necesiten ni que dejemos de mostrarles nuestro amor incondicional. Tampoco quiere decir que intentemos ser su amigo/a, ¡NO  es una buena idea, los dejamos huérfanos! amigos pueden tener muchos, madre y padre solo uno. Tampoco lo es, querer serlo entre su grupo de iguales.

Además de los amigos y familiares, también hay una influencia mediática. Su indumentaria, su estilo musical, sus hobbies, sus juegos,… actúan como vínculo de unión y les ayuda a responderse a la pregunta “¿quién soy?”, cuanto más los juzgamos más incomprendidos y más reservados se muestran.

7.Normas y límites

Podemos ir acompañando con reglas claras centradas en los aspectos primordiales e ir aumentando el diálogo y las negociaciones, dejando cada vez más libertad y ejerciendo menos control, siendo acorde por supuesto a como ellos van contestando y a lo que van realizando, por ejemplo, a la hora de pactar horarios, fijar tareas,…

Responsabilidades en niños, niñas y adolescentes

8.Etiquetas fuera, mejor para la ropa

Describir las situaciones dando información sin juicios, sin evaluar, sin atacar a la persona.

Si ya cuentan con etiquetas, intenta mostrarle situaciones en las que pueda desmontarlas, librarse de los encasillamientos y verse de otra manera. Enseñar cómo rectificar, dar opciones y alentar a que proponga una tormenta de ideas para la resolución de conflictos en vez de buscar culpables y dilatar los problemas.

9.Clima de confianza

Es importante contar con un clima de confianza, que normalmente cuesta conseguir, debido a lo que he comentado antes, debido a que cuando nos cuentan algo, en vez de acompañarlos y mostrar empatía, contestamos con sermones, los juzgamos o intentamos manipularos.

Podemos dejar a un lado conversaciones superfluas y contar con un momento de reflexión sobre multitud de aspectos: conductas adictivas, drogas, ocio saludable, relación familiar, conductas delictivas, embarazos no deseados y transmisión de enfermedades, la sexualidad ya que un desajuste afecta emocionalmente, educación animando a la constancia, al esfuerzo, encontrando una motivación e interés que le ayude a la desaparición de la desgana, de la pereza,…

Crear conversaciones donde lo primordial sería escuchar atentamente sus opiniones antes de dar la nuestra.

10.Inteligencia emocional

Trabajar la inteligencia emocional es clave para nuestra salud física y mental, es la mejor prevención.

Conocer cómo se habla así mismo, sus pensamientos, su autoestima y qué hace para cuidarse. La gestión emocional, las habilidades sociales, lo que significa para él o para ella la amistad planteándose qué amigo o amiga quiere ser y qué clase de amigos tener,…

La evidencia es indiscutible: las conversaciones contigo mismo influyen directamente en tu competencia para alcanzar lo que te propones. Anónimo”

Temas muy importantes como la asertividad para ofrecerme libertad sin ser agresivo, la proactividad para convertirme en el protagonista de mi vida y no ser un mero espectador,…

Hallar un equilibrio y encontrar una paz interior que no venga por la ausencia de los problemas, sino a pesar de ellos.

En definitiva, llenarme de herramientas de bienestar emocional.

Para terminar, quiero recalcar la importancia de no perder la oportunidad de acompañar y enseñar. Seamos conscientes de que este período es un gran momento para aprender, es una etapa de experimentación que se acaba y no vuelve.

“El cerebro es muy adaptable y maleable”

¡Adolescencia que horror! No tiene por qué ser así

¡Adolescencia que horror! No tiene por qué ser así

El periodo de la adolescencia comienza con la pubertad, no me voy a detener mucho en esto, que podemos sacar información a golpe de clic, ya que el motivo de este artículo es simplemente, llevar a un momento de reflexión y animar a dejar de estigmatizar este periodo.

¿Qué pensamos los padres cuando oímos la palabra adolescencia?

Cuando oímos como padres la palabra adolescencia, no lo asociamos con una búsqueda de identidad, de que quieren saber quiénes son y que requiere un margen de libertad. Lo que hacemos es echarnos las manos a la cabeza, una típica conversación que ilustra este periodo sería:

-¿Qué tal? ¿Cómo van tus hijos?

-Bueno pues adolescentes perdidos

-Pufff,…. ¡Madre mía, la que tienes encima!

-Sí, prepárate que ya te llegará a ti

Y si nos metemos en internet y ponemos adolescentes nos salen muchas “guías para poder sobrevivir”.

Seguimos con estereotipos, con etiquetas… ¿Los niños son todos iguales?, ¿los padres?, ¿las parejas?… Rotundamente no…. ¿Por qué entonces los adolescentes si son todos iguales?

Adolescentes: despues de la ESO… ¿Que hago?

¿Cómo trabajo en terapia con adolescentes?

En muchos países, se identifica la terapia en estas edades como un símbolo de fortaleza. En muchos casos trabajo con ellos para un crecimiento personal, para llenarse de estrategias de bienestar emocional, pero me estoy encontrando cada vez más en consulta, con un incremento en las terapias de ansiedad, depresión, autolesiones, ideas suicidas… y esta es la razón del artículo. 

Cuando empiezo a trabajar con ellos, una de mis prioridades es conocer qué etiquetas creen que les pertenecen por el simple hecho de ser adolescentes, que en la mayoría de los casos les vienen impuestas por la sociedad en general…por ejemplo, un día en terapia con un chico adolescente me comentó que él no para de oír en las noticias y en otros medios que “los adolescentes son unos irresponsables” pero no se da por aludido porque él si se considera responsable…Gracias a este comentario saco aún más ganas de escribir y recalcar la importancia de dejar de lado estas etiquetas que venimos arrastrando.

La importancia de dejar de lado las etiquetas

Es cierto que este periodo es un periodo de cambios, cambios en el desarrollo físico y sexual, intelectual, social, espiritual y emocional. Se encuentran en una montaña rusa de emociones.

Por ello quiero recalcar la importancia de dejar de lado esas etiquetas: Los adolescentes son egoístas, vagos, caprichosos, desobedientes, rebeldes, maleducados, agresivos, pasotas, acomplejados, inconformistas, irresponsables,… es la letra pequeña que les aparece en el DNI al ser adolescentes, porque los padres en multitud de ocasiones se acomodan en subrayar que es imposible porque son una u otra etiqueta y ellos en que no les entienden, lo que da lugar a un pasotismo y dejar a un lado cualquier tipo de reflexión.

¿Cuáles son sus necesidades?

Se encuentran en un periodo de muchas inseguridades, son muy emotivos y necesitan afianzar un sentimiento de pertenencia, sentirse socialmente independientes por lo que precisan tiempo para la autorreflexión.

Pongamos sus lentes sobre las nuestras, para poder entender que sus cambios fisiológicos juegan un importante papel, que le incomodan sus cambios, que están aprendiendo por ensayo y error.

Podemos recordar nuestra adolescencia, pero sin comparar ya que no se trata del mismo mundo, por lo tanto la educación, la forma de ver y vivir el mundo, los gustos,… todo es distinto.

Un acompañamiento comprensivo y reflexivo, el ideal en esta etapa

Repito, su cerebro, su corteza prefrontal está cambiando, madurando, sus hormonas que despiertan la libido y que en muchos casos quieren sexo hoy y mañana también, hay muchos cambios que generan bastante estrés, y que no todos los tienen a la vez, por lo que genera mucha inseguridad y necesitan de un acompañamiento comprensivo, que no quiere decir “vale todo”. Las conductas siguen teniendo sus consecuencias.escuchando música

Pensemos por ejemplo e intentemos ponernos en su lugar, los cambios físicos que tienen y que a cada uno le aparecen en una edad u otra, ese niño que ahora parece un hombre rodeado de amigos que aún no los han tenido, esa chica que se mira en el espejo y ve una gran diferencia con el resto de sus iguales o simplemente el hecho de mirarte al espejo y no ver reflejada la imagen a la que estaba acostumbrada resulta de por sí bastante estresante.

Reflexionar sobre multitud deaspectos

Muchas preguntas que pasan por sus mentes, ¿Quién soy? ¿Qué sentido tiene….?,…nos las planteábamos nosotros, solo que veíamos algo estúpido o de locos contarlo, sin ser conscientes que en las cabezas de los que estaban alrededor también existían, que era normal la búsqueda de identidad y, ahora sin embargo ya no me las contesto, busco en internet y encuentro información de todo tipo, con lo que ello conlleva. Hay quienes vienen porque creen ya tener depresión,…

Podemos reflexionar sobre multitud de aspectos y más teniendo en cuenta que se trata de una etapa de experimentación: sexo (embarazos, transmisión de enfermedades), relaciones, asertividad, conocer cómo se habla, conductas delictivas, conductas adictivas, estudios, fomentar el ocio saludable,… en muchas ocasiones el riesgo es mayor cuando en casa no me entienden, cuando el amor no es incondicional, cuando tengo la necesidad de popularidad, de reafirmar, de pertenencia, de demostrar así lo que valgo.

Cómo Comprender a un Hijo Adolescente: (Saber Escuchar)

¿Dónde sería importante hacer hincapié con nuestros hijos/as adolescentes?

Hagamos una pequeña pausa: si es una etapa en la que hay más riesgos, en la que se encuentran más vulnerables, con una autoestima más frágil y más inseguros, ¿Por qué no intentamos sanar heridas emocionales y así eliminar la necesidad de buscar otras cosas placenteras (sustancias, autolesiones)?, ¿Por qué no dejamos que cometan sus propios errores y reservamos las objeciones para lo más importante, como por ejemplo las drogas?, ¿Por qué no invitamos a reflexionar y le damos el conocimiento de las posibles consecuencias que pueden venir de “x” conductas? Este no es un trabajo de madres o padres, sino te todos en general.

“Necesito ayuda y tú me dices que estoy en la edad del pavo y no hay quien me aguante”

Una reflexión para finalizar

Espero haber conseguido reflejar en este artículo, la necesidad de dejar de lado cada etiqueta de la adolescencia, de juzgar y criticar tan duramente este etapa y tener conocimiento que todo los cambios que experimentan, conlleva esa tormenta emocional, no porque sean unos pasotas, unos… ni mucho menos.

Las etiquetas, la forma en la que vemos a los adolescentes se lleva arrastrando años…os copio frases utilizadas en el inicio de muchos talleres, conferencias,…que hablan de este período:

«La juventud de hoy ama el lujo. Es mal educada, desprecia la autoridad, no respeta a sus mayores, y chismea mientras debería trabajar. Los jóvenes ya no se ponen de pie cuando los mayores entran al cuarto. Contradicen a sus padres, fanfarronean en la sociedad, devoran en la mesa los postres, cruzan las piernas y tiranizan a sus maestros. Responden a sus padres y son simplemente malos. Nuestros hijos hoy son unos verdaderos tiranos. Ya no tengo ninguna esperanza en el futuro de nuestro país, si la juventud de hoy toma mañana el poder, porque esta juventud es insoportable, a veces desenfrenada, simplemente horrible.  Nuestro mundo ha llegado a un punto crítico. Los hijos ya no escuchan a sus padres. El fin del mundo no puede estar muy lejos. Esta juventud está malograda hasta el fondo de su corazón. Muchos jóvenes son malhechores y ociosos. Jamás serán como la juventud de antes. La juventud de hoy no será capaz de mantener nuestra cultura”.   
La mayoría de los asistentes dan por buenas cada una, aplauden efusivamente, ¡describe la realidad de hoy en día!, y sin embargo son frases de Sócrates (470 – 399 A .C.), Hesíodo (720A.C.), un sacerdote anónimo del 2.000 A .C. y una que estaba escrita en un vaso de arcilla descubierto en las ruinas de Babilonia (actual Bagdad), con más de 4.000 años de existencia. 

Seamos coherentes y empecemos a dejar tantos estereotipos de lado

Seamos coherentes y empecemos a dejar tantos estereotipos de lado, que no ayudan en nada, que muchas veces hacen que se acomoden unos y otros y cumplan la etiqueta, que tanto perjudican a este colectivo, que a mí personalmente me apasiona y que al igual que en cualquier otro me encuentro con chavales que necesitan ayuda, otros simplemente quieren hablar y ser comprendidos para gestionar su resentimiento y en el que veo mucha solidaridad, gente muy comprometida, muy responsable con el tema del Covid,… pero esto último, aunque lo sabemos, desgraciadamente se oye poquito.

Solicita información

 Pide cita por teléfono

967 67 2594

Calle Herreros 10 / Calle Nicolás Belmonte 9

Albacete 02001

El colegio ya ha empezado…¿Ahora qué?

El colegio ya ha empezado…¿Ahora qué?

El colegio ya ha empezado, y en muchos casos sigue estando acompañado de una mezcla de emociones que seguimos teniendo presentes debido a la incertidumbre y se están viendo incrementadas: el miedo, la preocupación, la ansiedad,…

Somos muchos los que valoramos la enseñanza de manera presencial, la relación entre los compañeros y todo el componente emocional que lleva consigo. El contacto es imprescindible y muy beneficioso para el desarrollo emocional de niñas, niños y adolescentes.

La desinformación no nos gusta, nos pone nerviosos, nos provoca angustia, ¿cómo se van a evitar los contagios? ¿Qué tengo que hacer si mi hijo se pone malo? ¿A dónde tengo que ir si mi hija ha estado con un positivo? ¿Qué hago si hoy me llaman porque mi hijo tiene que estar en cuarentena en casa? …

Cómo gestionar las preocupaciones en tiempos de pandemia

Queremos una vuelta al cole segura, con la máxima coordinación posible entre Educación y Sanidad, unido a la responsabilidad del profesorado y de las familias.

Oímos y vemos a muchos docentes decepcionados, con falta de confianza y seguridad sobre cómo se va a ir desarrollando el curso, a la espera de que lleguen esas medidas preventivas que se iban a implantar, y mientras tanto, haciendo lo posible por su alumnado, tanto por su seguridad como por su educación.

También nos encontramos con muchos papás y mamás preguntándose por esas medidas y con esa mezcla de emociones, que sin ser conscientes les transmitimos a nuestros hijos e hijas, como los miedos y la ansiedad que están aumentando, la desconfianza al contacto,… Muchos debates en los que se ofrecen ideas para intentar que sus hijos vayan más seguros a clase, como por ejemplo que se establezcan turnos a la entrada y salida para evitar aglomeraciones, que el almuerzo se haga en clase ya que es donde saben que sí tiene lugar la distancia de seguridad al tener que quitarse la mascarilla, que se hagan grupos más reducidos aunque para ello se tuvieran que crear grupos de mañana y otros de tarde o fuera semipresencial, … ideas que solo buscan la seguridad y la prevención de cada familia.

¿Cómo puedo ayudar a mi hijo e hija?

Vale…, todo esto está muy bien…pero, ¿cómo podemos ayudar a nuestros hijos e hijas?

 TRANSMITIR LA IMPORTANCIA DE CUMPLIR CON LAS MEDIDAS PREVENTIVAS

En nuestra mano está darle la importancia que se merece a las medidas implantadas por el centro educativo: uso de mascarilla, hidrogel, distancia de seguridad, no compartir el material, indicaciones para el uso de las zonas comunes,… De nada sirve que les digamos lo que tienen que hacer, normas que incluso contradicen a las del centro, creándoles una falta de seguridad.

ESCUCHAR

Crear un clima de confianza para poder disipar sus dudas, corregir la información errónea que tengan, fomentar que se expresen ofreciendo nuestro apoyo. Responder a sus necesidades emocionales, prestando atención ya que en muchos casos pueden venir a consecuencia del confinamiento.

10 Pautas para afrontar el miedo en niños y niñas a salir a la calle por el Coronavirus

vuelta al cole

BENEFICIOS DE IR AL COLEGIO

Reforzar la idea de que es beneficioso, sin negar la realidad, ya que somos conscientes de que no existe el riesgo 0, pero si con mensajes positivos y potenciar la resiliencia. Por supuesto que nos podemos relacionar, solo que ahora es distinto y hay que hacerlo con prudencia

VIVIR EL PRESENTE:

¡Son mucho más expertos que nosotros en esto! Crear rutinas y mantenerlas

CUIDAR HÁBITOS SALUDABLES:

Alimenticios, descanso, ejercicio físico, promover las conductas de higiene,… Aquí añado también la relajación, el optimismo y el sentido del humor, factores claves tanto en la salud mental como en la salud física.

TIEMPO EN FAMILIA:

El confinamiento hizo que no nos separásemos y ahora en muchas casas se echa en falta. Crear un clima de confianza para hablar, trabajar la autoestima, y ¡¡divertirse juntos!!

SER COHERENTES:

Ser el modelo que queremos que sigan. Esto es fundamental, de nada sirve pedirles que mantengan la distancia social y nosotros estemos apiñados en la valla del colegio viendo como entran, mandándolos al colegio sin respetar la cuarentena o la norma de precaución si se encuentran mal, norma que en realidad no es nueva solo que ahora adquiere mayor importancia, llevar a cabo las conductas de higiene,…

Mis agradecimientos y una reflexión final

Quiero terminar agradeciendo en primer lugar la labor de los docentes que sacan fuerzas en su compromiso con la educación con el hándicap que tienen. Y animando a que saquen tiempo para disfrutar del trabajo de la inteligencia emocional en las aulas mediante juegos dinámicos y actividades lúdicas, contribuyendo al desarrollo emocional de cada alumno y alumna, tan importante como el material académico. Tenemos muchos docentes muy preparados y con ilusión de continuar con su trabajo de una manera distinta, y es que, si empezamos a ser conscientes de que esta situación, este presente que resulta tan atípico y que en tantas ocasiones oímos como “la nueva normalidad”, es nuestro presente, será más fácil nuestra adaptación, al igual que tenemos a muchos niños y niñas con mucha ilusión de volver al cole y relacionarse con sus compañeros.

En segundo lugar a cada niño y a cada niña. ¡SOIS MAGNÍFICOS! Se agradece vuestras sonrisas al salir, vuestro entusiasmo, vuestra colaboración con el mundo, vuestra generosidad, vuestro compromiso, vuestra responsabilidad en el cumplimiento de las normas tanto dentro como fuera del colegio,… gracias por contagiarnos y enseñarnos a vivir el presente, ¡gracias por vuestro esfuerzo!

 Vi en Facebook una publicación de Álvaro Bilbao agradeciendo la generosidad de cada peque, aguantando como campeones el confinamiento, la desescalada, y me uno al llamamiento de los derechos de los niños, que en muchas ocasiones parece dejarse en último lugar. Han hecho y siguen haciendo un gran esfuerzo, quedándose, por ejemplo, limitados en sus relaciones sociales con sus amigos que no pertenecen a sus grupos burbuja, han visto cerradas sus zonas de juego (parques) en las que le acompañaban sus amigos y amigas desde una terraza sentados con su padre y/o madre y sus amigos sin mantener la distancia de seguridad o compartiendo plato,…

Las peticiones o restricciones que les hacemos los adultos parecen muy sencillas, y no lo son, aunque se comportan como héroes y heroínas que dan tanto a cambio de tan poco.

Inteligencia Emocional desde la infancia

Pido que nos pongamos en su lugar y con sus ojos, y que en caso de tener que proponer unas medidas más restrictivas de nuevo, en este presente en el que vivimos, se tenga en cuenta las necesidades y derechos de los niños y niñas que tanto han aceptado y sobrellevado la situación.

¡¡GRACIAS DE NUEVO!!

Reflexiones para fortalecer la unidad familiar

Reflexiones para fortalecer la unidad familiar

Este periodo de cuarentena ha sido una gran lección para las familias.

Soy consciente de que es difícil sacar aspectos positivos en muchas ocasiones que se ven unidas al caos, al dolor, al sufrimiento, al miedo,…pero como ya dije en el artículo anterior podemos sacar el tesoro oculto que aparentemente no tienen.

Quiero hacer un breve apunte aquí: somos vulnerables y por ello, más el mensaje que nos da cada emoción, se vale estar triste, preocupado, asustado,…y no hay que tapar esas emociones ni es aconsejable leer una frase de Wonderful  o de autoayuda que tape la emoción porque el primer paso es justo ese, sentirla, además de que en muchas ocasiones se siente también culpabilidad de no lograr esconderla.

Confinamiento Coronavirus: 10 pautas para las familias

Mi reflexión…

El OBJETIVO de este artículo es sacar un momento de reflexión y compartir las enseñanzas de este periodo, aunque se podría hacer en otro cualquiera, como madre, a las que sumo otras muchas más relacionadas conmigo, personales y laborales.

Muchas veces faltaba tiempo, y al hacer un análisis global descubres que has tenido mucho tiempo y muchos aprendizajes sin ser consciente de ello por no pararte a realizar un pequeño análisis.

Hemos tenido tiempo para compartir en familia y eso ha ayudado a fortalecer la relación familiar: hemos disfrutado de juegos, de inventos, de la creatividad, de conversaciones muy interesantes en las que hemos podido ver el valor de las cosas (salud, higiene, prevención, alimentación, trabajo en equipo, solidaridad, responsabilidad colectiva,…), y también, de valorar pequeños detalles (en mi casa era una gran alegría tener pan del día, conseguir por fin el papel higiénico que empezó a conocerse como el oro, tener cartulinas y demás material para hacer manualidades, inventar juegos como el Monopoly de Albacete, la Oca emocional y la Oca deportiva,…)

Hemos tenido tiempo y muchas más ganas de compartir el cariño, los abrazos, las caricias, los masajes,…

Hemos tenido más tiempo para compartir y comentar películas y series.

Hemos tenido más tiempo para disfrutar del aspecto humorístico, grabando vídeos para la familia y los amigos, haciendo retos divertidos,…

Hemos tenido tiempo para cuidarnos más, practicar deporte, hacer sesión relajante con pepinos en los ojos, mindfulness,…

Hemos tenido tiempo para reflexionar sobre la contaminación y ver cómo ha llegado un respiro a la naturaleza.

Hemos tenido tiempo para sacar a la luz nuevos hobbies, nuevas pasiones que nos mueven a aprender más sobre diversas cosas.

Hemos tenido tiempo para conocernos mejor, cada uno a sí mismo y al resto de la familia trabajando mucho la empatía y la asertividad.

Ideas para entretener a los niños durante el confinamiento

Y por supuesto hemos tenido tiempo para ver cosas que no nos gustan. Esto es una gran lección ya que solo si somos conscientes podemos cambiar.

Muchos hogares describen este periodo en familia como algo horroroso, llenos de gritos, rabietas, tensión, oposición, desobediencia, ataques de ira, incremento de los miedos,… Este tiempo también ha servido de lección. No conviene machacarse como madre y padre, con pensamientos negativos o catastróficos, será mucho más beneficioso reflexionar sobre el tema y buscar soluciones.

Cuando alguien se siente culpable por haber gritado a sus hijos o hijas, por no haberle dedicado el tiempo de calidad que quería, la paciencia y la calma que necesitaba, o… ¿de qué sirve victimizarse proyectando una imagen que no corresponde con la realidad? Antes de seguir dilatando el problema o decidir esconderlo, mejor pongámonos manos a la obra y empecemos a buscar soluciones.

10 pautas para afrontar el miedo en niños y niñas a salir a la calle por el coronavirus

A modo de conclusión

Podemos sacar un hueco y hacer un análisis de nuestro día a día sobre nosotros como progenitores, sobre la relación en familia y por supuesto junto a nuestras hijas e hijos para ayudarles a crecer desarrollando la inteligencia emocional, brindando pautas y herramientas de bienestar personal.

Gracias a la educación emocional nos relacionamos mejor, con nosotros mismos y con los demás, vemos el valor de las cosas,… Resalto de nuevo la importancia de la inteligencia emocional con todo lo que conlleva, una sana autoestima, la gestión emocional, habilidades sociales,…que todo contribuye a personas felices, motivadas, con relaciones óptimas y reconfortables.

Inteligencia emocional desde la infancia

De nuevo me encuentro un incremento del interés que muestran muchas familias en este tema, que piden ayuda sin más dificultades adyacentes, con el objetivo de mejorar la convivencia familiar y ayudar a sus hijos a desarrollar la inteligencia emocional.

Este es el objetivo del artículo, una reflexión que ayude a fortalecer la unión en familia y a esas pequeñas grandes personas que son el futuro y que van a contribuir a un mundo mejor. Por ello, os animo a analizar y a poneros en casa manos a la obra.

Como dice Viktor Frankl en su libro “El hombre en busca de sentido”, que en tantas ocasiones he nombrado y regalado, “quien tiene un porqué encuentra un cómo

¡¡¡Gracias a mi hijo y a mi hija por todo lo que me enseñan, la motivación que me dan para seguir encontrando los “cómo” que necesito por todos los  “porqué” que me han regalado, tanto como madre como de psicóloga!!!

No me divorcio por mis hijos

No me divorcio por mis hijos

Introducción

En un primer momento me gustaría aclarar que el objetivo de este artículo no es alentar al divorcio, sino abordar un tema que me encuentro muy a menudo. Por supuesto, existe la posibilidad de luchar por la relación, por buscar terapia de pareja,… Mi única finalidad es hacer llegar algunas aclaraciones sobre el tema del divorcio a las casas de matrimonios que quieren divorciarse y no lo hacen por sus hijos.

En la mayoría de los casos, se producen después de un período de vacaciones, entre otras cosas, porque ya no ponen la rutina o el estrés como causante de las discusiones o de la indiferencia entre ambos.

El divorcio no es un fracaso, es un momento que se llena de esperanza hacia el bienestar personal.

Un buen divorcio es mejor que un mal matrimonio

Es muy difícil explicar a los hijos e hijas que es mejor para todos…y, lo normal, es que se dé una respuesta negativa. No son espectadores, se acaba la relación pero la familia continua, y hay que tener en cuenta que son muchos los cambios que se producen, por lo que un divorcio no es cosa de dos, necesitan ser escuchados y comprendidos.

Ruptura de pareja: ¿qué va a ocurrir?

Los problemas de pareja que más atiendo en consulta

¿Quién sabe cuál será la respuesta? Tristeza, rabia, miedo,…”indiferencia”: ¡Que no hablen del tema no quiere decir que no les afecte!

divorcioViven el divorcio a través de los ojos de sus padres y, por esa razón, hay una gran diferencia entre hacerlo de mutuo acuerdo y manteniendo una “buena relación”, o no.

  • ¿Por qué quiero divorciarme?…

Si sólo continúo con la relación de pareja por miedo o por mis hijos, doy a entender que la vida es un sacrificio.

  • ¿Qué le quiero transmitir a mis hijos?…

Si decido buscar un cambio para estar mejor y persigo la felicidad personal aun consciente de que el camino no es fácil, estoy transmitiendo otro mensaje.

La mediación: Otra vía de resolución de conflictos

Consecuencias

Irritabilidad, culpabilidad, ira (rabietas), miedos (abandono), tristeza (depresión), soledad, odio, dificultades en las rutinas (sueño, alimentación, concentración en los estudios,…), regresiones (lenguaje, control de esfínteres,…), complejo de Edipo, conductas antisociales, agresividad, mayor vulnerabilidad ante otros trastornos,…

La coordinación de la parentalidad

El divorcio es vivido como un proceso de duelo. Quiero recalcar de nuevo la importancia de un buen divorcio, aunque no sea fácil, ante la salud mental y emocional de los hijos.

divorcio

Los síntomas suelen disminuir transcurridos los dos años, y aunque suele afectar más a los más pequeños (en su mayoría no presentan ya recuerdos en la adolescencia), los mayores presentan más dificultades a largo plazo…

Pautas y líneas de actuación

UNICEF habla de que las consecuencias de los divorcios van de moderadas a graves, y de transitorias a permanentes.

Veamos algunas pautas:

  1. ASEGURAR AMOR: necesitan a los dos. Dejar claro que están a su lado.
  2. LIBERAR DE LA CULPABILIDAD: no son los responsables de la ruptura amorosa.
  3. ESCUCHAR, COMPRENDER Y RESPONDER: es normal que fantaseen con la reconciliación.

Ayudarles a expresar sus sentimientos, entenderlos, ahora se encuentran con una “silla vacía”…, todo está cambiando en casa, y dar respuesta a sus dudas. En muchas ocasiones no hablan, por proteger a sus padres, por miedo a decepcionarlos, por satisfacer a sus necesidades,…en estos casos, dada su importancia, conviene pedir la ayuda de un profesional.

  1. DISIPAR SUS MIEDOS E INSEGURIDADES: sobre todo al abandono.
  2. MANTENER SUS RUTINAS
  3. OFRECER UNA VIDA ESTABLE Y PREDECIBLE
  4. COORDINACIÓN DE LOS PADRES EN DISCIPLINA Y LÍMITES
  5. NO UTILIZARLOS COMO MENSAJEROS NI CONFIDENTES: queremos lo mejor para ellos y sin embargo sembramos el odio, los compramos o competimos por su cariño, creando disyuntiva o incluso festejando cualquier acto que haga en contra del otro,… recordar que necesita a los dos. (Síndrome de alienación parental).

Cuentos

  • HAY AMOR PARA TODOS
  • VIVO EN DOS CASAS
  • VIVO EN DOS CASAS, ¿Y QUÉ?
  • LOS FINES DE SEMANA VEO A PAPÁ
  • ¿CUÁNDO SE IRÁN ESTOS?
  • ¡VAYA LÍO DE FAMILIA!
  • SIMÓN: DÍAS SIN COLE
  • LA NOVIA DE PAPÁ TAMBIÉN ME QUIERE
  • CUANDO MIS PADRES SE OLVIDARON DE SER AMIGOS
  • CARLOTA ES FELIZ
  • MAMÁ Y PAPÁ SE SEPARAN
  • LOS JUEGOS DE BERTA
  • LOS PADRES DE SAM SE SEPARAN
  • EL MAR A RAYAS
  • ESTOY TRISTE, MIS PADRES SE SEPARAN
  • TODO DOBLE O CÓMO DIVORCIARSE CON BUEN HUMOR
  • CUANDO PAPÁ Y MAMÁ SE SEPARAN
  • PARTIDOS POR LA MITAD
  • EL ESPEJO EN CASA DE MAMÁ Y PAPÁ
  • OJOS DE NIÑO
  • COMO ANTES
  • MAMÁ DICE BLANCO, PAPÁ NEGRO