¿Cuáles son los aspectos fundamentales en una terapia psicológica de calidad? Parte 2

¿Cuáles son los aspectos fundamentales en una terapia psicológica de calidad? Parte 2

Este post pretende, al igual que la primera parte del mismo. Divulgar aspectos fundamentales, que deberían darse en todo tratamiento psicológico de calidad.

En el, mi objetivo es continuar con la exposición de aspectos fundamentales , que tendrían que darse en cualquier tratamiento psicológico.

En esta segunda parte, hablaremos del derecho del usuario/a de la terapia, a obtener información del funcionamiento de la misma, así como a decidir sobre el rumbo del tratamiento.

También trataremos la necesidad del trabajo entre sesiones del psicólogo/a, así como de la importancia de la fase de seguimiento y de finalización del tratamiento

Me acompañas…

Dotar al consultante de Información sobre el trabajo que estamos realizando

Tan importante como aplicar los tratamientos basados en la evidencia, es conocer por qué y cómo funcionan, cada uno de los elementos que los componen.

Por ello, es positivo y recomendado, que conozcas los motivos por los que el terapeuta te plantea las actividades que te plantea.

No es necesario navegar a oscuras dentro de la terapia. Lo que se hace, tiene que estar sustentado en unas bases.

Por ello, si no sabes el por qué de lo que se esta realizando, es importante que sepas que tienes derecho a saber de los fundamentos de la intervención.

Respeto máximo por las decisiones del consultante

La decisión ultima sobre los pasos a dar, la tiene que tener el usuario/a de la intervención. Esto es clave. En ocasiones, una intervención, puede ir más lenta haciendo el procedimiento de una forma o de otra, hay muchos criterios a la hora de valorar como actuar.

La guía del/ la consultante, a lo largo de la terapia, se hace esencial, a la hora de ir dirigiendo el rumbo de la intervención.

Existen formas diversas de llegar al objetivo final de la persona, sin perder el rigor.

Revisión continua del trabajo realizado

Revisar el trabajo realizado, de forma continua, a lo largo de la intervención es un aspecto básico y deseable.

Este trabajo, permite ir avanzando en el proceso y reduce la posibilidad de que la terapia se quede estancada o pierda la dirección establecida hacia los objetivos.

Requiere de trabajo por parte del psicólogo/a fuera del tiempo destinado a las sesiones. Se trata de un trabajo continuo, entre sesiones, que los psicólogos/as realizamos con el objetivo de que el tratamiento tenga la máxima calidad posible.

El seguimiento, el elemento que permite valorar el mantenimiento del cambio

Una vez finalizada la intervención, puede ser muy adecuado realizar una evaluación del mantenimiento del cambio.

La realización de este seguimiento, es necesario que sea acordado entre paciente y terapeuta, dependiendo del caso, la frecuencia y numero de sesiones de seguimiento puede variar.

Es un elemento importante, dentro de una intervención, ya que permite que el paciente se independice del tratamiento, al tiempo que se revisa el mantenimiento de los resultados, lo que facilita la autonomía versus la dependencia del psicólogo/a.

Además, permite, intervenir sobre situaciones problema, antes de que supongan un inconveniente mayor.

El final de la terapia tiene que hablarse y contemplarse

Normalmente los tratamientos tienen un principio – nudo – desenlace, es decir tienen una evaluación, una intervención y unos resultados.

Normalmente, una vez completados los objetivos, se reevalúa la situación y se plantea al consultante o la consultante de la intervención, la entrada en la fase de seguimiento. Es decir, se informa de que, la intervención va a pasar a hacer una labor de mantenimiento y revisión de los cambios logrados a través de la terapia.

Conclusiones

Este post, tiene la finalidad de que los usuarios que acudan a terapia, estén lo mejor informados posible, a la hora de evaluar la intervención en la que se encuentran.

Los elementos expuestos aquí, son bases fundamentales, para el adecuado funcionamiento de intervención psicológica.

Un aspecto fundamental, en una intervención psicológica, es la transparencia de la misma, es decir, que puedas ser informado en todo momento de las bases que guían la intervención y del por qué de los procedimientos a seguir.

Otro aspecto básico, es que se respete tu libertad para decidir en la intervención, incluyendo la pausa, finalización o reanudación de la terapia, por los motivos que fuesen.

¿Cuáles son los aspectos fundamentales en una terapia psicológica de calidad? Parte 1

¿Cuáles son los aspectos fundamentales en una terapia psicológica de calidad? Parte 1

Si acudes a terapia psicológica por primera vez o has acudido en anteriores ocasiones. Me parece importante, resaltar algunos elementos que considero imprescindibles para una adecuada intervención.

Mi objetivo con este post, es divulgar aspectos esenciales en un tratamiento psicológico, de momento este post tendrá dos partes. Esta es la primera de ellas.

En esta parte veremos, la importancia de una evaluación adecuada antes de intervenir, lo necesario de la presencia de objetivos que nos guíen y la importancia del respaldo científico de la terapia.

Evaluar antes de intervenir

Es importantísimo que el profesional psicólogo/a que vaya a realizar la terapia contigo, realice en primer lugar una evaluación.

En ella, tratara de conocer aspectos relevantes de tu historia de vida y de tu funcionamiento actual, en el marco del motivo con el que acudes a terapia.

Es un aspecto fundamental, ya que determinadas intervenciones, pueden agravar un problema o situación, por lo que es muy importante saber datos relevantes, revisar el tablero antes de empezar a mover las fichas.

Este paso, supone un acto de respeto hacia la historia de la persona que tenemos delante y puede ser más o menos extenso, dependiendo de la complejidad de la situación. Una buena evaluación constituye los cimientos de una adecuada intervención.

Ir al psicólogo: Duración de la terapia y cualidades del psicólogo

La elaboración de objetivos

Establecer los objetivos, supone tener una guía, hacia la cual se dirige la terapia.objetivos

Esta guía, puede modificarse, no es rígida, pero permite poder saber hacia donde se dirigen los esfuerzos, así como evaluar los resultados que se van obteniendo.

Finalmente, establecer unos objetivos, permite saber cuando es un momento adecuado para finalizar la terapia o proponer un seguimiento, así como ajustar la frecuencia de las citas que se establecen.

Intervención basada en la evidencia

Lo adecuado es que la intervención propuesta esta basada en la evidencia científica, es decir, que haya resultados avalados científicamente, que confirmen que esa intervención, ha demostrado ser eficaz y eficiente frente al problema a tratar.  

Una forma de consultar los tratamientos eficaces en el marco de un determinado problema psicológico es a través de la dirección de la Asociación Americana de Psicología (APA por sus siglas en ingles). Pudiendo consultar en su página web, las recomendaciones basadas en la evidencia dentro de cada problema psicológico.

Por ejemplo, aquí puedes consultar los tratamientos altamente y condicionalmente recomendados para el tratamiento de trastorno por estrés postraumático:

https://www.apa.org/ptsd-guideline/treatments/index 

¿Es normal querer separarse de un miembro de tu familia?

¿Es normal querer separarse de un miembro de tu familia?

Es frecuente, que, dentro de la consulta, se formule esta pregunta. Existen muchos mitos al respecto de la familia.

Querer separarse de un miembro de la familia, por las razones que sean, puede vivirse de muchas formas, tantas como personas. Si bien es cierto, que existe, una gran presión social, ante decisiones que impliquen romper o cambiar lazos familiares.

¿Me dirá mi psicólogo/a que decisiones tomar?

Esta presión se hace especialmente patente, cuando la persona decide no tener contacto con la familia más cercana, padre/s, madre/s, hermanos.

Separarse de un miembro de la familia, es un proceso complejo y que generalmente conlleva, formularse muchas preguntas, autocuestionamientos, exponerse a los juicios sociales y en definitiva sentir angustia por equivocarse.

La aparición de un problema de relación familiar

Nacemos dentro de una estructura familiar, que se ocupa de nosotros, dotándonos poco a poco de la independencia suficiente, como para poder valernos por nosotros mismos.

Sin embargo, ya sea, cuando somos pequeños o siendo adultos, nuestra familia, como cualquier otra relación, puede generar vínculos, que terminen por ser perjudiciales para nosotros.

Si estos vínculos, interfieren sobre nuestra vida, nos puede llevar a plantearnos, el mantenimiento de los mismos, o más bien la modificación de estos, dependiendo del caso.

El tabú hacia los problemas familiares

La idea de que un familiar, no puede generar daño en nosotros, puede ser muy dañina, ya que, cuando este daño se produce, la persona puede sentirse muy vulnerable.

Si no se difunde, que es algo que puede suceder, cuando ocurre, puede llevar a que la persona que así lo recibe, se sienta culpable o sienta malestar por no sentirse bien, en un determinado vínculo familiar.

El momento vital en el que se produce el problema familiar

El momento vital, en el que se produce un problema de relación con un familiar, condiciona la independencia para tomar decisiones, así como la capacidad para asimilar los cambios que puedan darse.

Un problema durante la infancia, puede ser muy complicado de resolver para el niño o la niña que lo esté viviendo. En ese momento vital, su capacidad para decidir sobre el vínculo, es escasa, por lo que va a depender de otro familiar adulto o de una persona externa a la familia que se dé cuenta de que se está dando un problema.

La gravedad del problema, un asunto peliagudo

Hay situaciones dramáticas y especialmente sensibles, como el abuso sexual o maltrato físico/ psicológico. Problemas en los que seguramente estaremos de acuerdo, en calificar de extremadamente graves.

Sin embargo, existen multitud de problemas familiares, que pueden generar daño en los niños/as o adolescentes. En muchos de ellos, las decisiones a tomar pueden ser muy complicadas.

Si el problema familiar, se da cuando la persona es adulta y tiene una capacidad para independizarse de la estructura familiar, las decisiones, aunque igual de difíciles, pueden darse con mayor autonomía.

La presión familiar y social, como vas a dejar de tener contacto con…

Cuando una persona, decide separase de un familiar o un conjunto familiar, debido a un daño percibido a través del vínculo, puede verse enfrentado a la pared social.

Es posible, que sus amigos/as o la propia familia, le digan algo así como; “pero como vas a dejar de tener contacto con él, al fin y al cabo, es tu madre…es tu padre…”

Esto puede representar un obstáculo, a la ya de por si complicada decisión de establecer una separación respecto a un familiar.

El sentimiento de culpa, puede de esta forma acentuarse por el juicio social, ya que, una decisión, que seguramente haya sido difícil y dolorosa, se ve juzgada, desde fuera.

Por ello, es tan importante derribar el mito, del familiar, como elemento fijo, en la vida de una persona.

La complejidad de los vínculos y la dificultad para cerrar una decisión

No siempre, se tiene claro como cambiar una relación familiar, para que deje de generar daño. En muchas ocasiones, es posible, que la opción más adecuada, no sea, romper el vínculo, sino modificarlo.

De esta forma, el vínculo puede configurarse de tal forma, que deje de resultar doloroso, quizás, haya que cambiar la forma en que se establece la comunicación, la frecuencia de la misma, la implicación con la otra persona…

Sin embargo, en ocasiones, puede ser muy difícil dar con la combinación idónea, ya que determinadas relaciones pueden llegar a generar dolor y emociones agradables a partes iguales, de forma que, en ocasiones, a las personas les queda únicamente la solución del no contacto.

Errores de comunicación en familia

Para concluir

Es muy necesario, normalizar el hecho de que los familiares, como cualquier persona, pueden implicarnos en vínculos generadores de daño.

De la misma forma, como en todo vínculo generador de daño, es necesario que las personas sean validadas, ante la difícil decisión de romper o cambiar el vínculo con un familiar.

La dotación de recursos, la validación de la decisión y el apoyo a esta, especialmente, en situaciones de vulnerabilidad extra como la infancia y la adolescencia, se convierten en un aspecto esencial del apoyo a las personas.

En síntesis, poder tomar decisiones respecto a los vínculos familiares, puede determinar un cambio muy significativo en la vida de una persona.

¿Cómo no y cómo si podemos ayudarte los psicólogos/as en un proceso de cáncer?

¿Cómo no y cómo si podemos ayudarte los psicólogos/as en un proceso de cáncer?

 

Atravesar un cáncer, es una experiencia vital, altamente estresante en la vida de una persona.

La dureza de los tratamientos eficaces, junto con las altas probabilidades de que la enfermedad aparezca de nuevo, hace que el cáncer, tenga el potencial de impactar muy fuerte en la vida de una persona.

El impacto del estrés sobre la persona con cáncer, puede ser variado dependiendo de los factores de protección y vulnerabilidad.

En este post, me gustaría aportar algo de información acerca de cómo como los psicólogos podemos ayudar en un proceso de cáncer y como no podemos hacerlo.

Para ello voy a intentar, con algunos ejemplos y de una manera sintética, desterrar dos ideas que se han difundido desde diferentes ámbitos y que son erróneas.

La relación entre cáncer y estrés

La relación entre cáncer y estrés, es una cuestión controvertida. Hay mensajes que pueden confundir a las personas, por lo que es importante dejar claro, donde están nuestros limites cómo psicólogos/as.

Para ello, en los próximos apartados de este post, veremos ideas erróneas que circulan en la relación entre tratamiento psicológico, estrés y cáncer. Esto nos servirá para hablar de lo que si hacemos los psicólogos y de aquello que no está en nuestro control.

Ansiedad: Reacción física del cuerpo ante pensamientos y emociones.

Idea errónea 1: Ir a terapia psicológica puede prevenir de forma directa desarrollar cáncer

Desmintiendo tal afirmación…

Se ha difundido la idea, desde diferentes ámbitos, de que el cáncer puede tener un origen emocional. Lo que se propone es, a rasgos generales, que ciertas emociones, como por ejemplo la ansiedad o el desarrollo de estrés crónico. Podrían ser los causantes del cáncer, en ocasiones concretas.

Esta idea, es falsa, por lo menos, no resulta ser cierta, con lo que sabemos a día de hoy. Es decir, no se ha podido demostrar, una relación causal entre factores emocionales y cáncer.

En lo que si podemos contribuir…

Ir a terapia psicológica, puede permitir, facilitar la mejora de la salud. A través del establecimiento de conductas, favorecedoras de dicha mejoría. Es decir, es un agente de cambio en salud, pero no un agente directo sobre desarrollar o no un cáncer.

Idea errónea 2. Un tratamiento psicológico puede aumentar directamente la probabilidad de sobrevivir a un cáncer

Desmontando tal afirmación…

De la misma forma, que no se ha podido relacionar, factores emocionales con desarrollar cáncer. Tampoco se ha podido establecer una relación causal, por ejemplo, entre la expectativa que tengas sobre tu curación y el aumento de probabilidades de que sobrevivas al cancer.

Es decir, cambiar tus expectativas, no va influir de forma directa sobre las posibilidades de sobrevivir a un cáncer. Tampoco la creencia sobre el grado de controlabilidad de la situación, por poner dos ejemplos.

En lo que si podemos contribuir…

Sin embargo, el tratamiento psicológico, puede ser muy útil, para aumentar la adherencia al tratamiento médico, que finalmente puede salvarte la vida.

Además de para aumentar la adherencia al tratamiento, la psicoterapia, puede influir sobre el hecho de que, durante el duro proceso de la enfermedad y su tratamiento, puedas encontrarte lo mejor posible, teniendo en cuenta la forma en la que tu quieres vivir la enfermedad, la forma en la que puedes vivirla, tus valores, etc.

La metáfora del jardín o cómo recuperar el sentido vital durante la desescalada (parte 1)

Es decir, la terapia puede contribuir a que sigas el tratamiento y a que tu calidad de vida, sea mejor durante el proceso de la enfermedad y con fortuna, durante la recuperación de la misma.

Por ejemplo, cuando se inicia un tratamiento para el cáncer, la persona puede desarrollar un cuadro de ansiedad y estrés crónico. Junto con el impacto físico del tratamiento, se produce el impacto de enfrentarse a una gran incertidumbre, la situación es poco controlable y altamente impredecible. En ese momento la psicoterapia, puede contribuir a observar y delimitar que factores se pueden controlar y cuales no.

De forma que la persona aumente su expectativa de control, al centrarse en aquellos factores que pueden contribuir, por un lado a su bienestar propio y por otro a la cura de la enfermedad. Definitivamente poder mantenerse en tratamiento, es un reto complicado y a la vez uno de los mejores predictores de que la persona sobreviva. Sin embargo, si no puede tener unos niveles mínimos, de bienestar psicológico, es muy complicado que pueda afrontar el tratamiento médico.

De la misma forma, un gran trabajo dentro de la psicooncología, esta en ayudar a las personas a soportar el regreso de la enfermedad. Si hay algo fatídico que tiene el cáncer, es el desasosiego que produce, una reactivación del proceso de la enfermedad, tras el tratamiento o tiempo después de este. De nuevo, nuestro trabajo aquí, se centra en poder trabajar para conseguir que la persona, pueda vivir este duro proceso, de la forma más adecuada a sus necesidades.

Cuando digo de la forma más adecuada a sus necesidades, no lo digo por decir algo, esto es muy importante. Cada persona, independientemente de que el proceso de tratamiento tenga similitudes, va a vivir la enfermedad y el tratamiento, de maneras diversas, tiene una historia de vida concreta y determinado contexto. Por lo que un aspecto primordial, en nuestro trabajo, es escuchar cuales son los temores, que ideas se tienen acerca de lo que va a ocurrir, como le gustaría vivir el proceso de tratamiento, que siente ante cada fase del proceso y que hace que sienta lo que siente etc. No hay dos casos iguales.

¿Me dirá mi psicólogo/a que decisiones tomar?

Una conclusión final

En este post, he querido destacar que la función primordial del psicólogo frente al cáncer, se centra en que la persona viva de la mejor manera posible de acuerdo a sus características, cada una de las partes, del duro proceso que implica el tratamiento del cáncer. Así como contribuir a que se mantenga en tratamiento y revisión médica.

Hay mucho por hablar sobre la psicooncología, en futuros post nos encargaremos de profundizar más, en este campo de la psicología. El objetivo en este caso, ha sido desterrar ciertas ideas, sin evidencia científica a día de hoy.

 

El ejercicio del nacimiento del rio para el TOC

El ejercicio del nacimiento del rio para el TOC

Soy responsable de tenerlo. El camino hacia la obsesión

Cuando en una persona con TOC, aparece un pensamiento molesto y se responsabiliza de que esto ocurra. Diciéndose «soy el responsable de estos pensamientos, yo los genero, a otras personas no les ocurre». Sin darse cuenta, está construyéndose una trampa, que conduce hacia el crecimiento y perpetuación de la obsesión.

Es decir, en el momento en que aparece el pensamiento molesto, comienza la ansiedad, vinculada a una responsabilidad excesiva, sobre la ocurrencia del pensamiento.

Desmontar la vinculación de que la aparición del pensamiento, es un problema en si mismo. Permite dar un primer paso, hacia la solución del problema.

Para ello, puede ser muy útil, realizar el ejercicio de visualización, que te voy a presentar a continuación.

T.O.C: ¿Que es un Trastorno Obsesivo Compulsivo?

El nacimiento del rio. Un ejercicio para comenzar a aceptar los pensamientos intrusivos en el TOC

Se trata de un ejercicio en imaginación. Es decir, tienes que visualizar una escena determinada. La escena se sitúa en el nacimiento de un rio. El hecho de que sea el nacimiento , tiene importancia, acompáñame en las siguientes líneas y vemos por qué.

Como hemos visto antes, en inicio, los pensamientos que se dan en el TOC, no son en si mismos extraños, todos nosotros los podemos tener.

TOC

De alguna forma, nuestros pensamientos se comportan como el nacimiento de un rio. El lugar donde comienza a salir lentamente el agua subterránea, formando un riachuelo.

En el inicio, en el nacimiento de este rio, hay poca agua, el pensamiento es poco frecuente.

Ya estas situado en la escena inicial. Una vez en ese nacimiento del rio, te puedes visualizar en una parte del rio, en una de las dos orillas, imagina entonces que la parte derecha representa el funcionamiento normal de los pensamientos, frente a laparte izquierda, que simboliza el funcionamiento que adquieren los pensamientos en el TOC.

De forma que puedes hacer lo siguiente. Una vez aparece el pensamiento problema, te das la siguiente autoinstrucción “Es normal que me venga este pensamiento, la mayoría de la gente los tiene alguna vez y no pasa nada”.

Acto seguido, visualmente, te desplazas a “la orilla de la normalidad”.

Acabas de completar el ejercicio de visualización del nacimiento del rio.

Tratamiento Psicológico del Trastorno Obsesivo Compulsivo (TOC)

¿Por qué este ejercicio es beneficioso para las personas con TOC?

Esto es debido a que, permite desterrar la idea de que se es responsable de tener estos pensamientos y que en si mismos suponen un problema.

beneficios ejercicio

Lo que facilita retrasar la ansiedad inmediata, generada en el momento que aparece el pensamiento molesto e interpretas que eres el responsable /culpable.

Si tomas conciencia de que la ocurrencia de estos pensamientos ,es habitual en la mayoría de las personas y das ese primer paso, hacia la orilla de la normalidad. Estas dando un primer paso, hacia una solución del problema.

 

Este post, ha sido elaborado, partiendo del ejercicio del nacimiento del rio, que puedes encontrar en el libro de la psicóloga Aurora Gavino, El trastorno obsesivo- compulsivo. Manual práctico de tratamientos psicológicos.